A.C. Bhaktivedanta Swami


Srimad Bhagavatam

Capítulo 12

El Nacimiento del Emperador Pariksit

Verso 1

saunaka uvaca
asvatthamnopasrstena
brahma-sirsnoru-tejasa
uttaraya hato garbha
isenajivitah punah

saunakah uvaca—el sabio Saunaka dijo; asvatthamna—de Asvatthama (el hijo de Drona); upasrstena—mediante el lanzamiento de; brahma-sirsna—brahmastra, el arma invencible; uru-tejasa—mediante una alta temperatura; uttarayah—de Uttara (la madre de Pariksit); hatah—siendo arruinado; garbhah—vientre; isena—por el Señor Supremo; ajivitah—trajo a la vida; punah—de nuevo.

Traducción

El sabio Saunaka dijo: La fatal e invencible arma brahmastra lanzada por Asvatthama arruinó el vientre de Uttara, la madre de Maharaja Pariksit. Pero el Señor Supremo salvó a este último.

Significado

Los sabios que estaban reunido en el bosque de Naimisaranya le hicieron preguntas a Suta Gosvami acerca del nacimiento de Maharaja Pariksit, pero en el transcurso de la narración se trataron otros temas, tales como el brahmastra lanzado por el hijo de Drona, cómo Arjuna lo castigó, las oraciones de la reina Kuntidevi, la visita de los Pandavas al lugar en que Bhismadeva yacía, las oraciones de éste y, posteriormente, la partida del Señor para Dvaraka. Se narró, además, Su arribo a Dvaraka y Su residencia con las dieciséis mil reinas, etc. Los sabios se absorbieron en dichas descripciones, pero ahora querían regresar al tema original, y por eso Saunaka Rsi hizo la petición. De modo que, se prosigue con el tema del arma brahmastra que Asvatthama lanzó.

Verso 2

tasya janma maha-buddheh
karmani ca mahatmanah
nidhanam ca yathaivasi
tsa pretya gatavan yatha

tasya—su (de Maharaja Pariksit); janma—nacimiento; maha-buddheh—de gran inteligencia; karmani—actividades; ca—también; maha-atmanah—del gran devoto; nidhanam—muerte; ca—también; yatha—tal como fue; eva—por supuesto; asit—ocurrió; sah—él; pretya—destino después de morir; gatavan—alcanzó; yatha—tal como fue.

Traducción

¿Cómo nació en ese vientre el gran emperador Pariksit, quien era un devoto notable y sumamente inteligente? ¿Cómo ocurrió su muerte, y qué logró después de ella?

Significado

El rey de Hastinapura (ahora Delhi) solía ser el emperador del mundo, al menos hasta la época del hijo de emperador Pariksit. El Señor protegió a Maharaja Pariksit en el vientre de su madre, a fin de que se salvara con toda certeza de una muerte prematura provocada por la mala voluntad del hijo de un brahmana. Como la era de Kali comenzó a actuar justo después de la subida al poder de Maharaja Pariksit, el primer signo de mal augurio se exhibió en la maldición de que fuera objeto un rey tan extraordinariamente inteligente y consagrado como él. El rey es el protector de los ciudadanos desamparados, y el bienestar, la paz y la prosperidad de éstos dependen de él. Desgraciadamente, por instigación de la caída era de Kali, se utilizó al desafortunado hijo de un brahmana para condenar al inocente Maharaja Pariksit, y, por ello, el Rey se tuvo que preparar para la muerte en un plazo de siete días. Maharaja Pariksit es especialmente famoso como aquel a quien Visnu protege, y al ser maldecido por el hijo de un brahmana, pudo haber invocado la misericordia del Señor para que lo salvara, pero no quiso hacerlo, porque era un devoto puro. Un devoto puro nunca le pide al Señor ningún favor indebido. Maharaja Pariksit sabía, así como también lo sabían todos los demás, que la maldición de la que el hijo del brahmana lo hizo objeto no se justificaba; pero él no quiso contrarrestarla, porque también sabía que la era de Kali había comenzado, y que con ella había comenzado la degradación de la muy talentosa congregación brahmana, el primer síntoma de la era. Él no quiso interferir con la corriente del tiempo, sino que, más bien, se preparó para recibir la muerte de una manera muy alegre y adecuada. Por lo afortunado que era, obtuvo al menos siete días para prepararse y enfrentarse a la muerte, y, en consecuencia, utilizó el tiempo debidamente en compañía de Sukadeva Gosvami, el gran santo y devoto del Señor.

Verso 3

tad idam srotum icchamo
gaditum yadi manyase
bruhi nah sraddadhananam
yasya jñanam adac chukah

tat—todo; idam—esto; srotum—oír; icchamah—deseosos todos; gaditum—narrar; yadi—si; manyase—crees; bruhi—por favor habla; nah—nosotros; sraddadhananam—que somos muy respetuosos; yasya—cuyo; jñanam—conocimiento trascendental; adat—entregó; sukah—Sri Sukadeva Gosvami.

Traducción

Con sumo respeto, todos nosotros queremos oír hablar de él [Maharaja Pariksit], a quien Sukadeva Gosvami le impartió conocimiento trascendental. Por favor, habla acerca de eso.

Significado

Sukadeva Gosvami le impartió conocimiento trascendental a Maharaja Pariksit durante los siete días que a éste le quedaban de vida, y Maharaja Pariksit lo oyó como es debido, tal como un estudiante fervoroso. El efecto de esa manera tan genuina de oír y cantar el texto del Srimad-Bhagavatam, lo compartieron igualmente tanto el oyente como el recitador. Ambos se beneficiaron. De los nueve tipos diferentes y trascendentales que se prescriben en el Bhagavatam de servicio devocional que se le presta al Señor, ya sea que se emprendan todos ellos, o alguno de ellos, o incluso uno de ellos, todos son igualmente beneficiosos si se desempeñan correctamente. Maharaja Pariksit y Sukadeva Gosvami fueron ejecutores sinceros de los dos primeros y más importantes de ellos, es decir, el proceso de cantar y el proceso de oír, y, por consiguiente, ambos lograron el éxito en su encomiable esfuerzo. La comprensión trascendental se logra mediante esa clase de audición y canto sincero, y de ninguna otra manera. Hay un tipo de maestro espiritual y discípulo muy anunciado en esta era de Kali. Se dice que el maestro le inyecta fuerza espiritual al discípulo mediante una corriente eléctrica que el maestro genera, y el discípulo comienza a sentir el impacto. El discípulo pierde el conocimiento, y el maestro se echa a llorar por haber agotado su provisión de supuestos bienes espirituales. Falsa propaganda de esa índole se está llevando a cabo en esta era, y el pobre hombre común es víctima de ella. En los tratos entre Sukadeva Gosvami y su gran discípulo Maharaja Pariksit no encontramos esa clase de cuentos folklóricos. El sabio recitó el Srimad-Bhagavatam con devoción, y el gran Rey lo oyó debidamente. El Rey no sintió ningún impacto de corriente eléctrica que proviniera del maestro, ni tampoco perdió el conocimiento mientras recibía el conocimiento que el maestro le daba. Por lo tanto, uno no debe ser víctima de esas propagandas desautorizadas que hacen algunos falsos representantes del conocimiento védico. Los sabios de Naimisaranya se mostraron muy respetuosos mientras oían hablar de Maharaja Pariksit, porque este último había empleado el proceso de oír fervientemente para recibir el conocimiento que Sukadeva Gosvami le impartió. Oír fervientemente al maestro genuino es la única manera de recibir conocimiento trascendental, y no hay ninguna necesidad de prácticas médicas o misticismo oculto en busca de efectos milagrosos. El proceso es simple, pero sólo la persona sincera puede alcanzar el resultado deseado.

Verso 4

suta uvaca
apipalad dharma-rajah
pitrvad rañjayan prajah
nihsprhah sarva-kamebhyah
krsna-padanusevaya

sutah uvaca—Sri Suta Gosvami dijo; apipalat—administró prósperamente; dharma-rajah—el rey Yudhisthira; pitr-vat—exactamente igual que su padre; rañjayan—complaciendo; prajah—a todos aquellos que nacían; nihsprhah—sin ambición personal; sarva—todo; kamebhyah—de la complacencia de los sentidos; krsna-pada—los pies de loto del Señor Sri Krishna; anusevaya—a fuerza de prestar servicio continuo.

Traducción

Sri Suta Gosvami dijo: Durante su reinado, el emperador Yudhisthira administró de un modo generoso para con todos. Él era exactamente igual que su padre. Él no tenía ninguna ambición personal y estaba exento de toda clase de complacencia de los sentidos, por su continuo servicio a los pies de loto de Señor Sri Krishna.

Significado

Como se mencionó en nuestra introducción al Primer Canto: “Existe la necesidad de la ciencia de Krishna en la sociedad humana, por el bien de toda la humanidad que sufre en el mundo, y nosotros simplemente les pedimos a los líderes de todas las naciones, que acojan esta ciencia de Krishna por su propio bien, por el bien de la sociedad y por el bien de toda la gente del mundo”. Y esto lo confirma aquí el ejemplo de Maharaja Yudhisthira, la personificación de la bondad. En la India, la gente anhela el rama-rajya, porque la Personalidad de Dios era el rey ideal, y todos los demás reyes o emperadores de la India controlaban el destino del mundo en aras de la prosperidad de cada ser viviente que nacía en la Tierra. Aquí es significativa la palabra prajah. El significado etimológico de la palabra es “aquello que nace”. En la Tierra hay muchas especies de vida, las cuales abarcan desde los seres acuáticos hasta los seres humanos perfectos, y a todos los que las integran se los conoce como prajas. Al Señor Brahma, el creador de este universo en particular, se lo conoce como el prajapati, por ser el abuelo de todos los que han nacido. Así pues, praja se utiliza aquí en un sentido más amplio que el que se le da en la actualidad. El rey representa a todos los seres vivientes: los seres acuáticos, las plantas, los árboles, los reptiles, las aves, los animales y el hombre. Cada uno de ellos es una parte integral del Señor Supremo, (Bg. 14.4), y el rey, siendo el representante del Señor Supremo, tiene la obligación de brindarles a todos la debida protección. No ocurre así con los presidentes y dictadores de este desmoralizado sistema de administración, en el que a los animales inferiores no se les da protección alguna, mientras que a los animales superiores se les da una supuesta protección. Pero ello constituye una gran ciencia, que puede aprender únicamente aquel que conoce la ciencia de Krishna. Por el hecho de conocer la ciencia de Krishna, uno puede convertirse en el hombre más perfecto del mundo, y a menos que se tenga conocimiento de esa ciencia, todas las aptitudes y diplomas de doctorado que se hayan adquirido mediante la educación académica, son malos e inútiles. Maharaja Yudhisthira conocía muy bien esa ciencia de Krishna, pues se afirma aquí que mediante el continuo cultivo de la misma, o por prestarle al Señor servicio devocional continuo, adquirió la capacidad de administrar el Estado. A veces el padre se muestra aparentemente cruel con un hijo, pero eso no significa que el padre haya perdido la capacidad de ser padre. El padre siempre es padre, porque siempre tiene presente en el corazón el bien del hijo. El padre quiere que cada uno de sus hijos llegue a ser mejor que él. Por consiguiente, un rey como Maharaja Yudhisthira, quien era la personificación de la bondad, quería que todo aquel que se encontrara bajo su administración —especialmente el ser humano, que tiene una conciencia más desarrollada— se volviera devoto del Señor Krishna, de modo que todo el mundo pudiera librarse de las tonterías de la existencia material. El lema de su administración era “todo lo bueno para los ciudadanos”, pues como él era la bondad personificada, sabía perfectamente bien lo que era realmente bueno para ellos. Él dirigía la administración en base a ese principio, y no en base al principio raksasi, o demoníaco, de la complacencia de los sentidos. Como rey ideal que era, no tenía ninguna ambición personal ni había lugar para la complacencia de los sentidos, porque, en todo momento, todos los sentidos los tenía dedicados al servicio amoroso del Señor Supremo, lo cual incluye el servicio parcial que se les presta a los seres vivientes, que constituyen las partes integrales del todo completo. Aquellos que están muy dedicados a prestarles servicio a las partes integrales dejando a un lado el todo, sólo pierden el tiempo y la energía, como ocurre cuando uno riega las hojas de un árbol sin regar la raíz. Si se vierte agua en la raíz, las hojas se nutren perfecta y automáticamente, pero si se vierte agua sólo en las hojas, se desperdicia toda la energía. En consecuencia, Maharaja Yudhisthira estaba dedicado constantemente al servicio del Señor, y, por ende, las partes integrales del Señor —los seres vivientes que se encontraban bajo su cuidadosa administración— eran atendidas a la perfección, proveyéndoseles de todas las comodidades en esta vida, y de pleno progreso en la siguiente. Ésa es la manera de dirigir perfectamente la administración estatal.

Verso 5

sampadah kratavo loka
mahisi bhrataro mahi
jambudvipadhipatyam ca
yasas ca tri-divam gatam

sampadah—opulencia; kratavah—sacrificios; lokah—destino futuro; mahisi—las reinas; bhratarah—los hermanos; mahi—la Tierra; jambu-dvipa—el globo o planeta en el que residimos; adhipatyam—soberanía; ca—también; yasah—fama; ca—y; tri-divam—planetas celestiales; gatam—se extendió por.

Traducción

Incluso hasta los planetas celestiales llegaron las noticias acerca de las posesiones mundanas de Maharaja Yudhisthira, los sacrificios mediante los cuales llegaría a un mejor destino, su reina, sus leales hermanos, sus extensas tierras, su soberanía en el planeta Tierra, y su fama, etc.

Significado

Sólo el nombre y la fama de un hombre rico y notable llegan a conocerse por todas partes del mundo, y el nombre y la fama de Maharaja Yudhisthira llegaron a los planetas superiores, debido a su buena administración, sus posesiones mundanas, su gloriosa esposa Draupadi, la fuerza de sus hermanos Bhima y Arjuna, y su sólido poder soberano en el mundo, este último conocido como Jambudvipa. Aquí la palabra lokah es significativa. Por todas partes del cielo hay diseminados diferentes lokas o planetas superiores, tanto materiales como espirituales. Una persona puede llegar a ellos en virtud de su trabajo en la vida actual, tal como se afirma en la Bhagavad-gita (9.25). Allí no se permite la entrada a la fuerza. A los diminutos científicos e ingenieros de lo material, que han descubierto vehículos para viajar por el espacio sideral unos miles de kilómetros, no se les permitirá entrar. Ésa no es la manera de llegar a los planetas mejores que éste. Para entrar en esos planetas felices, uno debe capacitarse mediante el sacrificio y el servicio. Aquellos que son pecadores en cada etapa de la vida, sólo pueden esperar que se les degrade hasta la vida animal, para sufrir cada vez más los tormentos de la existencia material, y esto también se declara en la Bhagavad-gita (16.19). Los buenos sacrificios y cualidades de Maharaja Yudhisthira eran tan elevados y virtuosos, que hasta los residentes de los planetas celestiales superiores ya estaban preparados para recibirlo como uno de ellos.

Verso 6

kim te kamah sura-sparha
mukunda-manaso dvijah
adhijahrur mudam rajñah
ksudhitasya yathetare

kim—para qué; te—todos esos; kamah—objetos de disfrute de los sentidos; sura—de los ciudadanos del cielo; sparhah—aspiraciones; mukunda-manasah—de aquel que ya está consciente de Dios; dvijah—¡oh, brahmanas!; adhijahruh—podía satisfacer; mudam—placer; rajñah—del rey; ksudhitasya—del hambriento; yatha—tal como es; itare—en otras cosas.

Traducción

¡Oh, brahmanas!, la opulencia del Rey era tan encantadora, que los ciudadanos del cielo la ambicionaban. Pero como él estaba absorto en el servicio del Señor, nada fuera de ese servicio podía satisfacerlo.

Significado

Hay dos cosas en el mundo que pueden satisfacer a los seres vivientes. Cuando uno está enfrascado en lo material, se satisface únicamente mediante la complacencia de los sentidos, pero cuando uno está liberado de las condiciones de las modalidades materiales, se satisface únicamente mediante la ejecución de un amoroso servicio en aras de la satisfacción del Señor. Esto significa que el ser viviente es por constitución un servidor y no alguien que es servido. Ilusionado por las condiciones de la energía externa, uno cree falsamente ser el servido, pero en realidad no lo es; es el sirviente de los sentidos y de cosas tales como la lujuria, el deseo, la ira, la avaricia, el orgullo, la locura y la intolerancia. Cuando uno se halla en su sano juicio en virtud del logro del conocimiento espiritual, se da cuenta de que no es el amo del mundo material, sino sólo un sirviente de los sentidos. En ese momento, uno implora estar al servicio del Señor, y así se vuelve feliz sin que lo engañe la supuesta felicidad material. Maharaja Yudhisthira era una de las almas liberadas, y, por consiguiente, para él no había placer en un vasto reino, una buena esposa, unos hermanos obedientes, unos súbditos felices y un mundo próspero. Estas bendiciones se le presentan automáticamente a un devoto puro, aun a pesar de que el devoto no las desee. El ejemplo que se da aquí es muy adecuado. Se dice que a alguien que tiene hambre, jamás lo satisface nada que no sea comida. El mundo material por entero está lleno de seres vivientes hambrientos. No es hambre de buena comida, refugio o satisfacción de los sentidos. Es hambre de una atmósfera espiritual. Sólo por la ignorancia, ellos creen que el mundo está insatisfecho porque no hay suficiente comida, refugio, defensa y objetos para complacer los sentidos. Eso se denomina ilusión. Cuando el ser viviente está hambriento de satisfacción espiritual, se le hace creer que lo que tiene es hambre material. Pero los necios líderes no pueden entender que, hasta la gente que en lo material está satisfecha de la manera más suntuosa, sigue hambrienta. ¿Y de qué es su hambre y pobreza? Es, en realidad, hambre de comida espiritual, de refugio espiritual, de defensa espiritual y de complacencia espiritual de los sentidos. Todo esto puede obtenerse en la compañía del Espíritu Supremo, el Señor Sri Krishna, y , por lo tanto, a aquel que lo obtiene no lo puede atraer la supuesta comida, refugio, defensa y complacencia sensual del mundo material, sin siquiera si éstos son el deleite de los habitantes de los planetas celestiales. Por consiguiente, en la Bhagavad-gita (8.16) el Señor dice que uno no puede satisfacer su hambre ni siquiera en el planeta más elevado del universo, es decir, el Brahmaloka, en el que la duración de la vida se multiplica por millones de años según los cálculos terrestres. Esa hambre sólo puede ser satisfecha cuando el ser viviente se sitúa en la inmortalidad, la cual se logra en el cielo espiritual —muy por encima del Brahmaloka— en compañía del Señor Mukunda, el Señor que le otorga a Sus devotos el trascendental placer de la liberación.

Verso 7

matur garbha-gato virah
sa tada bhrgu-nandana
dadarsa purusam kañcid
dahyamano ’stra-tejasa

matuh—madre; garbha—vientre; gatah—situado allí; virah—el gran guerrero; sah—el niño Pariksit; tada—en ese entonces; bhrgu-nandana—¡oh, hijo de Bhrgu!; dadarsa—pudo ver; purusam—el Señor Supremo; kañcit—como otra persona; dahyamanah—sufriendo las quemaduras; astra—el brahmastra; tejasa—temperatura.

Traducción

¡Oh, hijo de Bhrgu [Saunaka], cuando el niño Pariksit, el gran guerrero, se hallaba en el vientre de su madre, Uttara, y estaba sufriendo a causa del abrasador calor del brahmastra [lanzado por Asvatthama], pudo observar al Señor Supremo que se dirigía hacia él.

Significado

Por lo general, la muerte implica permanecer en trance durante siete meses. Al ser viviente, según sus propias acciones, se le permite entrar en el vientre de una cierta madre por medio del semen de un cierto padre, y de ese modo adquiere el cuerpo que ha deseado. Ésa es la ley por la que se nace en cuerpos específicos conforme a las acciones pasadas. Cuando el ser viviente se despierta del trance, siente el inconveniente de estar confinado en el vientre, y por ello quiere salir fuera de él, y, en ocasiones, tiene la fortuna de poder orarle al Señor pidiéndole dicha liberación. Mientras Maharaja Pariksit se hallaba en el vientre de su madre, lo alcanzó el brahmastra lanzado por Asvatthama, y comenzó a sentir el abrasador calor del arma. Pero como era un devoto del Señor, Éste apareció al instante en el vientre mediante Su energía todopoderosa, y el niño pudo ver que alguien había llegado a salvarlo. Pese a esa desamparada condición en que se encontraba, el niño Pariksit soportó la inaguantable temperatura, debido a que era un gran guerrero por naturaleza. Y por esa razón se ha empleado la palabra virah.

Verso 8

angustha-matram amalam
sphurat-purata-maulinam
apivya-darsanam syamam
tadid vasasam acyutam

angustha—de la medida de un pulgar; matram—únicamente; amalam—trascendental; sphurat—ardiente; purata—oro; maulinam—yelmo; apivya—muy hermoso; darsanam—de mirar; syamam—negruzco; tadit—relámpago; vasasam—ropa; acyutam—el Infalible (el Señor).

Traducción

Él [el Señor] era sólo del tamaño del pulgar, pero era trascendental por completo. Tenía el cuerpo muy hermoso, negruzco e infalible, y llevaba puesta una ropa de un amarillo brillante y un yelmo de un dorado encendido. Fue así que el niño lo vio.

Verso 9

srimad-dirgha-catur-bahum
tapta-kañcana-kundalam
ksatajaksam gada-panim
atmanah sarvato disam
paribhramantam ulkabham
bhramayantam gadam muhuh

srimat—adornado; dirgha—prolongados; catuh-bahum—de cuatro manos; tapta-kañcana—oro fundido; kundalam—pendientes; ksataja-aksam—ojos rojos como la sangre; gada-panim—mano con una maza; atmanah—propio; sarvatah—todo; disam—alrededor; paribhramantam—yendo de un lado a otro; ulkabham—como estrellas fugaces; bhramayantam—circundante; gadam—la maza; muhuh—constantemente.

Traducción

El Señor estaba adornado con cuatro manos, pendientes de oro fundido, y ojos furiosos, rojos como la sangre. Mientras se movía de un lado a otro, Su maza giraba constantemente a Su alrededor, como una estrella fugaz.

Significado

En la Brahma-samhita (Cap. 5) se dice que el Supremo Señor Govinda, mediante Su porción plenaria, entra en el halo del universo y se distribuye como Paramatma, o la Superalma, no sólo dentro del corazón de cada ser viviente, sino también dentro de cada uno de los átomos de los elementos materiales. De modo que, el Señor están dentro y fuera de todo en virtud de Su potencia inconcebible, y fue así que entró en el vientre de Uttara a salvar a Su amado devoto Maharaja Pariksit. En la Bhagavad-gita (9.31), el Señor le aseguró a todo el mundo que Sus devotos nunca serán vencidos. Nadie puede matar a un devoto del Señor, porque el Señor lo protege, y nadie puede salvar a una persona a la que el Señor desee matar. El Señor es todopoderoso, y, por consiguiente, puede tanto salvar como matar a voluntad. Él se le hizo visible a Su devoto Maharaja Pariksit incluso en esa difícil posición (en el vientre de su madre), en la forma precisamente indicada para la visión de él. El Señor puede volverse más grande que miles de universos, y al mismo tiempo más pequeño que un átomo. Misericordioso como es, se vuelve justamente adecuado para la visión del limitado ser viviente. Él es ilimitado. A Él no lo limita ninguna medida de nuestros cálculos. Él puede volverse más grande que lo que podemos imaginar, y más pequeño que lo que podemos concebir. Pero, en todas las circunstancias, Él es el mismo Señor todopoderoso. No hay ninguna diferencia entre el Visnu tamaño pulgar del vientre de Uttara y el Narayana de cuerpo completo que se encuentra en el Vaikuntha-dhama, el Reino de Dios. Él acepta la forma de arca-vigraha (la Deidad venerable) sólo pare recibir el servicio que le presten Sus diferentes devotos ineptos. Por la misericordia del arca-vigraha —la forma del Señor hecha de elementos materiales—, los devotos que están en el mundo material pueden acercarse fácilmente al Señor, si bien los sentidos materiales no pueden concebirlo. El arca-vigraha es, por lo tanto, una forma del Señor completamente espiritual, que los devotos materiales pueden percibir; ese arca-vigraha del Señor nunca debe considerarse material. Para el Señor no hay diferencia entre la materia y el espíritu, si bien hay un abismo entre los dos en el caso del ser viviente condicionado. Para el Señor no hay nada más que existencia espiritual, e, igualmente, para el devoto puro del Señor no hay nada que no sea existencia espiritual, en su íntima relación con el Señor.

Verso 10

astra-tejah sva-gadaya
niharam iva gopatih
vidhamantam sannikarse
paryaiksata ka ity asau

astra-tejah—radiación del brahmastra; sva-gadaya—mediante Su propia maza; niharam—gotas de rocío; iva—como; gopatih—el Sol; vidhamantam—el acto de desaparecer; sannikarse—cerca; paryaiksata—observando; kah—quién; iti asau—este cuerpo.

Traducción

Así pues, el Señor estaba dedicado a dispersar la radiación del brahmastra, tal como el Sol evapora una gota de rocío. El niño lo observaba, y pensó en quién era el Señor.

Verso 11

vidhuya tad ameyatma
bhagavan dharma-gub vibhuh
misato dasamasasya
tatraivantardadhe harih

vidhuya—habiendo lavado por completo; tat—esa; ameyatma—la Superalma que está dentro y fuera de todo; bhagavan—la Personalidad de Dios; dharma-gup—el protector de la rectitud; vibhuh—el Supremo; misatah—mientras observaba; dasamasasya—de aquel a quien visten todas las direcciones; tatra eva—en seguida; antah—perderse de vista; dadhe—se volvió; harih—el Señor.

Traducción

Mientras era así observado por el niño, el Supremo Señor y Personalidad de Dios, la Superalma de todos y el protector de los justos, quien se extiende por todas las direcciones y a quien el tiempo y el espacio no lo limitan, desapareció de súbito.

Significado

El niño Pariksit no estaba observando a un ser viviente a quien lo limitan el tiempo y el espacio. Entre el Señor y el ser viviente individual hay un abismo. Al Señor se le menciona aquí como el ser viviente supremo, no limitado por el tiempo y el espacio. A todo ser viviente lo limita el tiempo y el espacio. Aun a pesar de que el ser viviente sea uno con el Señor en sentido cualitativo, cuantitativamente existe una gran diferencia entre el Alma Suprema y el alma individual común. En la Bhagavad-gita se dice que tanto los seres vivientes como el Ser Supremo son omnipresentes (yena sarvam idam tatam); sin embargo, hay una diferencia entre esas dos clases de omnipresencia. Un ser viviente o alma común puede ser omnipresente dentro de su propio y limitado cuerpo, pero el ser viviente supremo es omnipresente en todo espacio y en todo tiempo. Con su omnipresencia, el ser viviente común no puede extender su influencia sobre otro ser viviente común, pero la Superalma Suprema, la Personalidad de Dios, es ilimitadamente capaz de ejercer Su influencia sobre todos los lugares y todos los tiempos, y sobre todos los seres vivientes. Y por ser Él omnipresente, no limitado por el tiempo y el espacio, puede aparecer incluso dentro del vientre de la madre del niño Pariksit. A Él se le menciona aquí como el protector de los justos. Cualquiera que sea una alma entregada al Supremo es justo, y el Señor lo protege de modo específico en todas las circunstancias. El Señor también es el protector indirecto del injusto, pues Él corrige los pecados de éstos a través de Su potencia externa. Al Señor se le menciona aquí como aquel que está vestido en las diez direcciones. Esto significa: vestido con prendas en diez lados, arriba y abajo. Él está presente en todas partes, y puede aparecer y desaparecer a voluntad de cualquier lugar, sin excepción. Su desaparición de la vista del niño Pariksit no significa que apareciera en el lugar proveniente de alguna otra parte. Él ya se hallaba presente ahí, e incluso después de Su desaparición estaba ahí, aunque invisible a los ojos del niño. La cobertura material constituida por el refulgente firmamento es también algo así como el vientre de la Madre Naturaleza, y el Señor, el padre de los seres vivientes, nos pone en ese vientre. El Señor está presente en todas partes, incluso en este vientre material de madre Durga, y aquellos que lo merecen pueden verlo.

Verso 12

tatah sarva-gunodarke
sanukula-grahodaye
jajñe vamsa-dharah pandor
bhuyah pandur ivaujasa

tatah—inmediatamente después; sarva—todos; guna—buenos signos; udarke—habiendo evolucionado gradualmente; sa-anukula—todos favorables; grahodaye—constelación de influencia estelar; jajñe—nació; vamsa-dharah—el heredero legítimo; pandoh—de Pandu; bhuyah—siendo; panduh iva—exactamente igual que Pandu; ojasa—por la valentía.

Traducción

Luego, después de que todos los signos buenos del Zodíaco evolucionaron gradualmente, nació el heredero legítimo de Pandu, quien sería tan valiente como él.

Significado

Los cálculos astronómicos acerca de las influencias que ejercen las estrellas sobre un ser viviente, no son suposiciones sino una realidad, tal como se confirma en el Srimad-Bhagavatam. A todo ser viviente lo controlan las leyes de la naturaleza minuto a minuto, tal como a un ciudadano lo controla la influencia del Estado. Las leyes del Estado se observan de un modo burdo, pero las leyes de la naturaleza material, siendo sutiles para nuestra comprensión burda, no pueden percibirse de ese modo. Como se afirma en la Bhagavad-gita (3.9), cada acción que se realiza en la vida produce una reacción que nos ata, y únicamente a aquellos que actúan en nombre de Yajña (Visnu) no los atan las reacciones. Las autoridades superiores, los agentes del Señor, juzgan nuestras acciones, y de ese modo se nos otorgan cuerpos conforme a nuestras actividades. La ley de la naturaleza es tan sutil, que a cada parte de nuestro cuerpo la influyen las estrellas respectivas, y en virtud de la manipulación de dicha influencia astronómica, el ser viviente obtiene su cuerpo de trabajo para cumplir con las condiciones de su encarcelamiento. Por lo tanto, el destino de un hombre se determina mediante la constelación que está presente en el momento de su nacimiento, y un astrólogo entendido en la materia puede hacerle un horóscopo genuino. Se trata de una gran ciencia, y el mal uso que se haga de una ciencia no implica que ésta sea inútil. Maharaja Pariksit, e incluso la Personalidad de Dios, aparece bajo ciertas constelaciones de estrellas buenas, y así es como se ejerce la influencia sobre el cuerpo que de ese modo nace en un momento auspicioso. La constelación más auspiciosa de todas se manifiesta durante la aparición del Señor en este mundo material, y recibe específicamente el nombre de jayanti, palabra de la que no se debe abusar empleándola con cualesquiera otros propósitos. Maharaja Pariksit no sólo era un gran emperador ksatriya, sino también un gran devoto del Señor. Luego él no puede nacer en un momento desfavorable. Así como para recibir a una personalidad respetable se selecciona un lugar y tiempo idóneos, así mismo para recibir a una personalidad como Maharaja Pariksit, a quien el Señor Supremo quería de una manera especial, se escoge un momento oportuno, en el que todas las estrellas buenas se reúnan para ejercer su influencia sobre el Rey. Por consiguiente, él nació justo para ser conocido como el gran héroe del Srimad-Bhagavatam. Esa disposición ideal de las influencias astrales jamás es una creación de la voluntad del hombre, sino que la hace la dirección superior del agente del Señor Supremo. Claro que, la disposición se hace de acuerdo con las buenas o malas acciones del ser viviente. En eso estriba la importancia de los actos piadosos que el ser viviente realiza. Sólo en virtud de actos piadosos se le puede permitir a uno obtener buenas riquezas, buena educación y rasgos hermosos. Los samskaras de la escuela del sanatana-dharma (la ocupación eterna del hombre) son muy idóneos para crear una atmósfera en la que se puedan aprovechar las buenas influencias de las estrellas, y, en consecuencia, el garbhadhana-samskara, o el primer proceso purificatorio del futuro hijo, proceso prescrito para las castas superiores, es el comienzo de todos los actos piadosos necesarios para que la sociedad humana reciba una buena, piadosa e inteligente clase de hombres. En el mundo habrá paz y prosperidad solamente en virtud de una población buena y cuerda; el infierno y la perturbación que hay se deben sólo a un vulgo demente, no deseado y adicto a la complacencia sexual.

Verso 13

tasya prita-mana raja
viprair dhaumya-krpadibhih
jatakam karayam asa
vacayitva ca mangalam

tasya—su; prita-manah—satisfecho; raja—el rey Yudhisthira; vipraih—por los eruditos brahmanas; dhaumya—Dhaumya; krpa—Krpa; adibhih—y también otros; jatakam—uno de los procesos purificatorios que se realizan justo después del nacimiento de un niño; karayam asa—hizo que se ejecutara; vacayitva—mediante la recitación; ca—también; mangalam—auspiciosos.

Traducción

El rey Yudhisthira, quien estaba muy satisfecho con el nacimiento de Maharaja Pariksit, hizo que se ejecutara el proceso purificatorio del nacimiento. Eruditos brahmanas, encabezados por Dhaumya y Krpa, recitaron himnos auspiciosos.

Significado

Existe la necesidad de una buena e inteligente clase de brahmanas que sean expertos en ejecutar los procesos purificatorios prescritos en el sistema de varnasrama-dharma. A menos que se lleven a cabo esos procesos purificatorios, no hay posibilidad de que haya una buena población, y en la era de Kali la población de todas partes del mundo es de calidad sudra o inferior, por la falta de ese proceso purificatorio. Sin embargo, en esta era no es posible revivir el proceso védico de purificación, por la falta de los medios apropiados y de buenos brahmanas; mas, aun así, se tiene el proceso Pañcaratrika, también recomendado para esta era. El sistema Pañcaratrika actúa sobre los hombres de la clase sudra, supuestamente la población de Kali-yuga, y es el proceso purificatorio que se prescribe y que es idóneo para la época y el momento. Un proceso purificatorio de esa índole se admite únicamente en aras de la elevación espiritual, y con ningún otro propósito. La elevación espiritual jamás está condicionada por un linaje superior o inferior. Después del proceso purificatorio garbhadhana, hay algunos otros samskaras, tales como el simantonnaya, el sadha-bhaksanam, etc., que se realizan durante el período del embarazo, y cuando el niño nace el primer proceso purificatorio es el de jata-karma. Maharaja Yudhisthira ejecutó debidamente ese proceso con la ayuda de buenos y eruditos brahmanas, tales como Dhaumya —el sacerdote real— y Krpacarya, quien no sólo era un sacerdote, sino también un gran general. Para ejecutar la ceremonia, Maharaja Yudhisthira empleó a estos dos entendidos y perfectos sacerdotes, asistidos por otros buenos brahmanas. Por lo tanto, todos los samskaras, o procesos purificatorios, no son meras formalidades o funciones sociales únicamente, sino que todos tienen propósitos prácticos, y brahmanas perfectos, tales como Dhaumya y Krpa, pueden ejecutarlos con éxito. Esa clase de brahmanas no sólo no son comunes, sino que además no se consiguen en esta época, y, en consecuencia, para la elevación espiritual en esta caída era, los Gosvamis prefieren los procesos purificatorios según las fórmulas Pañcaratrika, en vez de los ritos védicos. Krpacarya es el hijo del gran Rsi Saradvan, y nació en la familia de Gautama. Su nacimiento se dice que fue accidental. Por casualidad, el gran Rsi Saradvan derramó semen en dos partes. De una de ellas nació de inmediato un niño y de la otra una niña, que nacieron como mellizos. Al niño se lo conoció luego como Krpa, y a la niña como Krpi. Mientras Maharaja Santanu se hallaba de cacería por la jungla, recogió a los niños y los crió, llevándolos hasta el nivel brahmínico mediante el debido proceso purificatorio. Krpacarya se convirtió luego en un gran general como Dronacarya, y su hermana se casó con Dronacarya. Krpacarya participó más adelante en la Batalla de Kuruksetra, y se unió al bando de Duryodhana. Krpacarya ayudó a matar a Abhimanyu, el padre de Maharaja Pariksit, pero, no obstante, la familia de los Pandavas lo tenía en gran estima, por ser un brahmana tan eminente como Dronacarya. Cuando a los Pandavas se los envió al bosque después de ser derrotados en la apuesta que les hizo Duryodhana, Dhrtarastra le confió los Pandavas a Krpacarya para que los guiara. Al final de la batalla, Krpacarya se convirtió de nuevo en un miembro de la asamblea real, y fue llamado durante el nacimiento de Maharaja Pariksit para la recitación de los auspiciosos himnos védicos, con objeto de que la ceremonia fuera un éxito. Mientras Maharaja Yudhisthira abandonaba el palacio para su gran partida hacia los Himalayas, dejó a Maharaja Pariksit bajo el cuidado de Krpacarya en calidad de discípulo, y se fue del hogar, satisfecho de que Krpacarya se hubiera hecho cargo de Maharaja Pariksit. Los grandes administradores, reyes y emperadores se encontraban bajo la guía de eruditos brahmanas tales como Krpacarya, y por eso eran capaces de actuar debidamente en el desempeño de las responsabilidades políticas.

Verso 14

hiranyam gam mahim graman
hasty-asvan nrpatir varan
pradat svannam ca viprebhyah
praja-tirthe sa tirthavit

hiranyam—oro; gam—vacas; mahim—tierras; graman—aldeas; hasti—elefantes; asvan—caballos; nrpatih—el rey; varan—recompensa; pradat—dio como caridad; su-annam—buenos granos alimenticios; ca—y; viprebhyah—a los brahmanas; praja-tirthe—en ocasión de dar caridad con motivo del nacimiento de un hijo; sah—él; tirtha-vit—aquel que sabe cómo, cuándo y dónde debe darse caridad.

Traducción

Ante el nacimiento de un hijo, el Rey, que sabía cómo, dónde y cuándo se debía dar caridad, les dio a los brahmanas oro, tierras, aldeas, elefantes, caballos y buenos granos alimenticios.

Significado

Sólo los brahmanas y sannyasis están autorizados a aceptar la caridad que dan las personas casadas. En todas las diferentes ocasiones de samskaras, especialmente durante el nacimiento, el matrimonio y el deceso, se distribuyen riquezas entre los brahmanas, debido a que ellos prestan el servicio de más alta calidad en relación con la necesidad primordial de la humanidad. La caridad era considerable en la forma de oro, tierras, aldeas, caballos, elefantes y granos alimenticios, junto con otros materiales para cocinar una comida completa. Así pues, los brahmanas no eran pobres en el verdadero sentido de la palabra. Por el contrario, como poseían oro, tierras, aldeas, caballos, elefantes y suficientes granos, no tenían que ganarse nada por sí mismo. Ellos simplemente se consagraban a trabajar por el bienestar de toda la sociedad. La palabra tirthavit es significativa, porque el rey sabía bien dónde y cuándo se debía dar caridad. La caridad nunca es ciega ni improductiva. En los sastras se indica que la caridad se les ofrecía a personas que merecían recibirla en virtud de la iluminación espiritual. En los sastras jamás se ha de encontrar que el objeto de la caridad sea el llamado daridra-narayana, un concepto erróneo que del Señor Supremo tienen algunas personas desautorizadas. Ni tampoco puede un hombre pobre y desdichado recibir una gran y generosa caridad en la forma de caballos, elefantes, tierras y aldeas. En conclusión, a los hombres inteligentes, o los brahmanas dedicados específicamente al servicio del Señor, se les mantenía como es debido, sin que tuvieran que angustiarse por las necesidades del cuerpo, y el Rey y otras personas casadas velaban por todas sus comodidades con mucho gusto. En los sastras se estipula que mientras el niño está unido a la madre mediante el cordón umbilical, su cuerpo y el de la madre son uno solo, y en cuanto se corta el cordón y el niño se separa de la madre, se realiza el proceso purificatorio de jata-karma. Los semidioses administradores y los antepasados de la familia van a ver al niño recién nacido, y una ocasión tal se acepta específicamente como el momento indicado para distribuir riquezas entre las personas idóneas, de una manera productiva para el avance espiritual de la sociedad.

Verso 15

tam ucur brahmanas tusta rajanam prasrayanvitam esa hy asmin praja-tantau purunam pauravarsabha

tam—a él; ucuh—se dirigieron; brahmanah—los eruditos brahmanas; tustah—sumamente satisfechos; rajanam—al Rey; prasraya-anvitam—sumamente complaciente; esah—éste; hi—indudablemente; asmin—en la cadena de; praja-tantau—descendencia; purunam—de los Purus; paurava-rsabha—el principal de los Purus.

Traducción

Los eruditos brahmanas, que estaban muy satisfechos con las caridades del Rey, se dirigieron a él llamándolo el principal de los Purus, y le informaron que su hijo se hallaba sin duda en la línea de descendencia de los Purus.

Verso 16

daivenapratighatena
sukle samstham upeyusi
rato vo ’nugraharthaya
visnuna prabhavisnuna

daivena—mediante poder sobrenatural; apratighatena—mediante los que es irresistible; sukle—al puro; samstham—destrucción; upeyusi—habiéndosele impuesto; ratah—restituido; vah—para ti; anugraha-arthaya—con objeto de complacerte; visnuna—por el omnipresente Señor; prabhavisnuna—por el todopoderoso.

Traducción

Los brahmanas dijeron: El todopoderoso u omnipresente Señor Visnu, la Personalidad de Dios, a fin de complacerte, ha restituido a este inmaculado hijo. Él fue salvado cuando estaba condenado a ser destruido por una intolerable arma sobrenatural.

Significado

El todopoderoso y omnipresente Visnu (el Señor Krishna) salvó al niño Pariksit por dos razones. La primera razón es que el niño que se hallaba en el vientre de su madre era inmaculado, por el hecho de ser un devoto puro del Señor. La segunda razón es que el niño era el único varón que había sobrevivido de los descendientes de Puru, el pío antepasado del virtuoso rey Yudhisthira. El Señor quiere continuar la línea de reyes piadosos, a fin de que éstos rijan la Tierra como representantes de Él, en aras del verdadero progreso de una vida pacífica y próspera. Después de la Batalla de Kuruksetra, incluso la generación siguiente a la de Maharaja Pariksit había sido aniquilada, y no había nadie más que pudiera engendrar otro hijo en la gran familia real. De toda la familia, Maharaja Pariksit, el hijo de Abhimanyu, era el único heredero legítimo que había sobrevivido, y a causa de la intolerable y sobrenatural arma brahmastra de Asvatthama, era seguro que sería aniquilado. Al Señor Krishna se lo describe aquí como Visnu, y esto también es significativo. El Señor Krishna, la Personalidad de Dios original, realiza la labor de protección y aniquilación en su capacidad de Visnu. El Señor Visnu es la expansión plenaria del Señor Krishna. Por medio de Su aspecto Visnu, el Señor ejecuta Sus actividades omnipresentes. Al niño Pariksit se lo describe aquí como inmaculadamente blanco, por ser un devoto puro del Señor. Esa clase de devotos puros del Señor aparecen en la Tierra sólo para ejecutar la misión del Señor. El Señor desea que las almas condicionadas que se encuentran revoloteando por la creación material, sean rescatadas y llevadas de vuelta al hogar, de vuelta a Dios, y, para ello, las ayuda preparando Escrituras trascendentales tales como los Vedas, enviando misiones de santos y sabios, y delegando a Su representante, el maestro espiritual. Dichas Escrituras trascendentales y dichos misioneros y representantes del Señor son inmaculadamente blancos, porque la contaminación de las cualidades materiales ni siquiera puede tocarlos. Ellos siempre están protegidos por el Señor cuando los amenaza la aniquilación. Esa clase de amenazas necias las hacen los muy materialistas. El brahmastra que Asvatthama le lanzó al niño Pariksit era indudablemente poderoso de una manera sobrenatural, y nada del mundo material podía resistir su fuerza de penetración. Pero el todopoderoso Señor, que está presente en todas partes —dentro y fuera—, pudo contrarrestarlo mediante Su todopoderosa potencia, tal sólo para salvar a un genuino sirviente del Señor y descendiente de otro devoto, Maharaja Yudhisthira, a quien el Señor siempre complacía, por Su misericordia sin causa.

Verso 17

tasman namna visnu-rata iti loke bhavisyati na sandeho maha-bhaga maha-bhagavato mahan

tasmat—por lo tanto; namna—con el nombre; visnu-ratah—protegido por Visnu, la Personalidad de Dios; iti—así pues; loke—en todos los planetas; bhavisyati—será bien conocido; na—no; sandehah—dudas; maha-bhaga—de los más afortunado; maha-bhagavatah—el devoto de primera del Señor; mahan—poseedor de todas las buenas cualidades.

Traducción

Por esa razón, este niño será bien conocido en mundo como “aquel que está protegido por la Personalidad de Dios”. ¡Oh, tú, el muy afortunado!, no hay duda alguna de que este niño se convertirá en un devoto de primera y que poseerá todas las buenas cualidades.

Significado

El Señor les brinda protección a todos los seres vivientes, porque Él es su líder supremo. Los himnos védicos confirman que el Señor es la Suprema Persona entre todas las personalidades. La diferencia que hay entre las dos clases de seres vivientes radica en que el uno, la Personalidad de Dios, mantiene a todos los demás seres vivientes, y al llegar a conocerlo, se puede alcanzar la paz eterna (Katha Upanisad). Esa protección se las brindan Sus diferentes potencias a diferentes clases de seres vivientes. Pero en lo que respecta a Sus devotos puros, Él les brinda la protección personalmente. De manera que, Maharaja Pariksit está protegido desde el mismo momento de su aparición en el vientre de su madre. Y debido a que el Señor lo protege de un modo especial, ha de concluirse que el niño será un devoto de primera del Señor, dotado de todas las buenas cualidades. Hay tres niveles de devotos, a saber: el maha-bhagavata, el madhyama-adhikari y el kanistha-adhikari. Aquellos que van a los templos del Señor y le ofrecen a la Deidad respeto y veneración, pero que no tienen suficiente conocimiento acerca de la ciencia teológica y, en consecuencia, no tienen tampoco ningún respeto por los devotos del Señor, se denominan devotos materialistas o kanistha-adhikari, devotos de tercera. En segundo lugar, los devotos en los que se ha desarrollado una mentalidad de genuino servicio al Señor y que, por consiguiente, hacen amistad sólo con devotos similares a ellos, favorecen a los neófitos y evitan a los ateos, se denominan devotos de segunda. Pero aquellos que ven que todo está en el Señor o que todo es del Señor, y que además ven en todo una relación eterna del Señor, de modo tal que no hay nada al alcance de la vista que no sea el Señor, reciben el nombre de maha-bhagavatas, o devotos de primera del Señor. Estos devotos de primera del Señor son perfectos en todos los aspectos. El devoto que se encuentre en cualquiera de esas categorías está dotado automáticamente de todas las buenas cualidades, y, por lo tanto, un devoto maha-bhagavata como Maharaja Pariksit es sin duda perfecto en todos los aspectos. Y como Maharaja Pariksit nació en la familia de Maharaja Yudhisthira, se le designa aquí como el maha-bhagavata, o el más grande de los afortunados. La familia en la que nace un maha-bhagavata es afortunada, pues, gracias al nacimiento de un devoto de primera, los miembros de la familia —pasados, presentes y futuros, hasta un total de cien generaciones— se liberan por la gracia del Señor, en virtud del respeto que Él le tiene a Su amado devoto. De modo que, uno le hace el mayor bien a su familia simplemente con volverse un devoto puro del Señor.

Verso 18

sri-rajovaca
apy esa vamsyan rajarsin
punya-slokan mahatmanah
anuvartita svid yasasa
sadhu-vadena sattamah

sri-raja—el muy buen Rey (Maharaja Yudhisthira); uvaca—dijo; api—si; esah—esta; vamsyan—familia; raja-rsin—de reyes santos; punya-slokan—piadosos por su mismo nombre; maha-atmanah—siendo todos grandes almas; anuvartita—seguidor; svit—será; yasasa—por los logros; sadhu-vadena—por la glorificación; sat-tamah—¡oh, grandes almas!

Traducción

El buen Rey [Yudhisthira] preguntó: ¡Oh, grandes almas!, ¿será él un rey tan santo, tan piadoso en su mismo nombre y tan famoso y glorificado por sus logros, como otros que aparecieron en esta gran familia real?

Significado

Los antepasados del rey Yudhisthira eran todos grandes reyes santos, piadosos y glorificados por sus grandes logros. Todos ellos eran santos que ocupaban el trono real. Y, por ende, todos los miembros del Estado eran felices, piadosos, de buen comportamiento, prósperos e iluminados en lo espiritual. Esos grandes reyes santos se formaban bajo la guía estricta de las grandes almas y los mandamientos espirituales, y, como resultado de ello, el reino estaba lleno de personas santas, y era una feliz tierra de vida espiritual. Maharaja Yudhisthira era de por sí un prototipo de sus grandes antepasados, y él deseaba que el rey que lo sucediera fuera exactamente igual que ellos. Él se alegró al oírles decir a los eruditos brahmanas que, según los cálculos astrológicos, el niño nacería como devoto de primera del Señor, y quería saber más confidencialmente si el niño iba a seguir los pasos de sus eminentes antepasados. Así debe ser el Estado monárquico. El rey gobernante debe ser un piadoso y valiente devoto del Señor, y debe ser el temor en persona para los arribistas. Además, debe dejar un heredero legítimo que sea igualmente apto para gobernar a los inocentes ciudadanos. En el escenario moderno de los Estados democráticos, la propia gente ha descendido hasta la categoría de los sudras o aun más bajo, y el gobierno lo dirige un representante de ellos, el cual ignora el tipo de educación administrativa que se señala en las Escrituras. Así pues, toda la atmósfera está sobrecargada de cualidades sudras, manifestadas por la lujuria y la avaricia. Esa clase de administradores riñen entre sí todos los días. El gabinete de ministros cambia a menudo, debido a egoísmos partidistas y de grupo. Todo el mundo quiere explotar los recursos del Estado hasta la hora de la muerte. Nadie se retira de la vida política de no ser obligado a ello. ¿Cómo pueden hombres de tan baja categoría hacerle bien al pueblo? El resultado de esto es la corrupción, la intriga y la hipocresía. Ellos deben aprender con el Srimad-Bhagavatam cómo deben ser los administradores ideales, antes de que pueda ponérseles a cargo de los diferentes grupos.

Verso 19

brahmana ucuh
partha prajavita saksad
iksvakur iva manavah
brahmanyah satya-sandhas ca
ramo dasarathir yatha

brahmanah—los buenos brahmanas; ucuh—dijeron; partha—¡oh, hijo de Prtha (Kunti)!; praja—aquellos que han nacido; avita—sustentador; saksat—directamente; iksvakuh iva—tal como el rey Iksvaku; manavah—hijo de Manu; brahmanyah—seguidores de los brahmanas y respetuosos con ellos; satya-sandhah—fiel a su promesa; ca—también; ramah—Rama, la Personalidad de Dios; dasarathih—el hijo de Maharaja Dasaratha; yatha—como Él.

Traducción

Los eruditos brahmanas dijeron: ¡Oh, hijo de Prtha!, este niño será tal como el rey Iksvaku, el hijo de Manu, en lo referente a mantener a todos los que han nacido. Y en lo que respecta a los principios brahmínicos, especialmente a ser fiel a su promesa, será tal como Rama, la Personalidad de Dios, el hijo de Maharaja Dasaratha.

Significado

Praja significa el ser viviente que ha nacido en el mundo material. En realidad, el ser viviente no nace ni muere, pero debido a su separación del servicio del Señor y a su deseo de enseñorearse de la naturaleza material, se le ofrece un cuerpo idóneo para satisfacer sus deseos materiales. Al hacerlo, uno queda condicionado por las leyes de la naturaleza material, y cambia de cuerpo material en términos de su propio trabajo. La entidad viviente transmigra así de un cuerpo a otro en ocho millones cuatrocientas mil especies de vida. Pero, por ser parte integral del Señor, Éste no sólo la mantiene con todo lo que necesita en la vida, sino que, además, Él y Sus representantes, los reyes santos, la protegen. Esos reyes santos les brindan protección a todos los prajas, o seres vivientes, para que puedan vivir y cumplir sus períodos de encarcelamiento. Maharaja Pariksit era de hecho un rey santo ideal, porque, mientras recorría su reino, vio que una pobre vaca estaba a punto de ser matada por la personificación de Kali, a quien de inmediato reprendió como a un asesino. Esto significa que los administradores santos protegían incluso a los animales, y no desde el punto de vista sentimental, sino porque aquellos que han nacido en el mundo material tienen el derecho de vivir. Todos los reyes santos, comenzando con el rey del globo solar y descendiendo hasta el rey de la Tierra, tienen esa clase de inclinaciones por influencia de las Escrituras védicas. También en los planetas superiores se enseñan las Escrituras védicas, tal como se indica en la Bhagavad-gita (4.1) en relación con las enseñanzas que el Señor le impartió al dios del Sol (Vivasvan). Dichas lecciones se transmiten por sucesión discipular, tal como el dios del Sol lo hizo con su hijo Manu, y tal como de Manu pasó a Maharaja Iksvaku. En un día de Brahma hay catorce Manus, y el Manu que aquí se indica es el séptimo de ellos, quien además es uno de los prajapatis (aquellos que engendran progenie) e hijo del dios del Sol. A él se le conoce como el Vaivasvata Manu. Él tuvo diez hijos, y Maharaja Iksvaku es uno de ellos. Maharaja Iksvaku también aprendió el bhakti-yoga tal como se enseña en la Bhagavad-gita, y lo aprendió con su padre, Manu, el cual lo recibió a su vez de su propio padre, el dios del Sol. Posteriormente, la enseñanza de la Bhagavad-gita descendió de Maharaja Iksvaku por sucesión discipular, pero en el transcurso del tiempo algunas personas inescrupulosas rompieron la cadena, y, por lo tanto, tuvo que impartírsele de nuevo a Arjuna en el campo de batalla de Kuruksetra. De manera que, todas las Escrituras védicas están vigentes desde el mismo comienzo de la creación del mundo material, y por eso se las conoce como apauruseya (que no las hizo el hombre). El conocimiento védico lo habló el Señor, y lo oyó por vez primera Brahma, el primer ser viviente que se creó en el universo. Maharaja Iksvaku: Uno de los hijos de Vaivasvata Manu. Tuvo cien hijos. Prohibió el comer carne. Al morir, su hijo Sasada pasó a ser el siguiente rey. Manu: El Manu que se menciona en este verso como padre de Iksvaku es el séptimo Manu, de nombre Vaivasvata Manu, el hijo del dios del Sol, Vivasvan, a quien el Señor Krishna le impartió las enseñanzas de la Bhagavad-gita antes que a Arjuna. La humanidad desciende de Manu. Este Vaivasvata Manu tuvo diez hijos, cuyos nombres son: Iksvaku, Nabhaga, Dhrsta, Saryati, Narisyanta, Nabhaga, Dista, Karusa, Prsadhra y Vasuman. La encarnación Matsya del Señor (el pez gigante) hizo Su advenimiento durante el comienzo del reinado de Vaivasvata Manu. Él aprendió con su padre Vivasvan —el dios del Sol— los principios de la Bhagavad-gita, y a su vez le impartió los mismos a su hijo Maharaja Iksvaku. Al principio de Treta-yuga, el dios del Sol le enseñó a Manu el servicio devocional, y Manu a su vez se lo enseñó a Iksvaku para beneficio de toda la sociedad humana. El Señor Rama: La Suprema Personalidad de Dios se encarnó como Sri Rama, aceptando ser el hijo de Su devoto puro Maharaja Dasaratha, el rey de Ayodhya. El Señor Rama descendió junto con Sus porciones plenarias, y todas ellas aparecieron como hermanos menores de Él. En el Treta-yuga, en el noveno día de la luna creciente del mes de Caitra, el Señor apareció, como de costumbre, para establecer los principios de la religión y aniquilar los elementos perturbadores. Cuando apenas era un niño, ayudó al gran sabio Visvamitra al matar a Subahu y golpear a Marica, la demonia que perturbaba a los sabios en el desempeño diario de sus deberes. Los brahmanas y ksatriyas deben cooperar con el bienestar de las masas. Los sabios brahmanas se esfuerzan por iluminar a la gente mediante el conocimiento perfecto, y los ksatriyas tienen la función de protegerla. El Señor Ramacandra es el rey ideal en lo referente a la conservación y protección de la cultura más elevada de la humanidad, conocida como brahmanya-dharma. El Señor es específicamente el protector de las vacas y de los brahmanas, y con ello aumenta la prosperidad del mundo. Por intermedio de Visvamitra, Él recompensó a los semidioses administradores con armas eficaces para conquistar a los demonios. Él estaba presente en el sacrificio del arco que el rey Janaka celebró, y por el hecho de romper el invencible arco de Siva, se casó con Sita-devi, la hija de Maharaja Janaka. Después de Su matrimonio aceptó exiliarse en el bosque durante catorce años, por orden de Su padre, Maharaja Dasaratha. Para ayudar a los semidioses en la administración, mató a catorce mil demonios, y debido a las intrigas de los demonios, Su esposa, Sita-devi, fue raptada por Ravana. El Señor Rama hizo amistad con Sugriva, y lo ayudó a matar a su hermano Vali. Con la ayuda del Señor Rama, Sugriva se convirtió en el rey de los Vanaras (una raza de gorilas). El Señor construyó sobre el océano Índico un puente de piedras flotantes, y llegó hasta Lanka, el reino de Ravana, quien había raptado a Sita. Más adelante mató a Ravana, y Vibhisana, el hermano de Ravana, fue ascendido al trono de Lanka. Vibhisana era uno de los hermanos de Ravana, es decir, era un demonio, pero el Señor Rama lo hizo inmortal con Sus bendiciones. Al finalizar los catorce años y después de estabilizar la situación en Lanka, el Señor regresó a Su reino, Ayodhya, en un avión de flores. Él le indicó a Su hermano Satrughna que atacara a Lavanasura, quien reinaba en Mathura, y el demonio fue matado. Él realizó diez sacrificios Asvamedha, y, posteriormente, desapareció mientras se bañaba en el río Sarayu. El Ramayana, la gran obra épica, constituye la historia de las actividades del Señor Rama en el mundo, y el Ramayana autoritativo lo escribió el gran poeta Valmiki.

Verso 20

esa data saranyas ca
yatha hy ausinarah sibih
yaso vitanita svanam
dausyantir iva yajvanam

esah—este niño; data—dador de caridad; saranyah—protector de los entregados; ca—y; yatha—como; hi—ciertamente; ausinarah—el país llamado Usinara; sibih—Sibi; yasah—fama; vitanita—propagador; svanam—de los parientes; dausyantih iva—como Bharata, el hijo de Dusyanta; yajvanam—de aquellos que han ejecutado muchos sacrificios.

Traducción

Este niño será un munífico dador de caridad y protector de los rendidos, como el famoso rey Sibi del país de Usinara. Y él expandirá el nombre y la fama de su familia, tal como Bharata, el hijo de Maharaja Dusyanta.

Significado

Un rey se vuelve famoso por sus actos de caridad, por sus ejecuciones de yajñas, por la protección de los rendidos, etc. Un rey ksatriya se siente orgulloso de brindarles protección a las almas entregadas. Esta actitud del rey se denomina isvara-bhava, o verdadera capacidad de proteger la causa justa. En la Bhagavad-gita, el Señor les indica a los seres vivientes que se entreguen a Él, y les promete absoluta protección. El Señor es todopoderoso y fiel a Su palabra, y, en consecuencia, jamás deja de brindarles protección a Sus diferentes devotos. El rey, siendo el representante del Señor, debe poseer esta actitud de darles protección a las almas entregadas, cueste lo que cueste. Maharaja Sibi, el rey de Usinara, era un amigo íntimo de Maharaja Yayati, el cual pudo llegar a los planetas celestiales junto con Maharaja Sibi. Maharaja Sibi estaba consciente del planeta celestial al que habría de ser trasladado después de su muerte, y la descripción de ese planeta celestial se da en el Mahabharata (adi-parva 96.6-9). Maharaja Sibi tenía una disposición tan caritativa, que la posición que había adquirido en el reino celestial se la quiso ceder a Yayati, pero éste no la aceptó. Yayati fue al planeta celestial junto con grandes rsis, tales como Astaka y otros. A pedido de los rsis y cuando todos se hallaban camino del cielo, Yayati hizo una descripción de los actos piadosos de Sibi. Éste se ha vuelto un miembro de la asamblea de Yamaraja, el cual se ha convertido en su deidad venerable. Como se confirma en la Bhagavad-gita, el adorador de los semidioses va a los planetas de los semidioses (yanti deva-vrata devan); así que, Maharaja Sibi se ha vuelto un asociado de Yamaraja, la gran autoridad vaisnava, en ese preciso planeta. Mientras se hallaba en la Tierra, se hizo muy famoso como protector de las almas entregadas y como dador de caridades. Una vez, el rey del cielo adoptó la forma de un pájaro cazador de palomas (un águila), y Agni, el dios del fuego, adoptó la forma de una paloma. Mientras el águila perseguía a la paloma, ésta se refugió en el regazo de Maharaja Sibi, y el águila cazadora le pidió al rey que se la devolviera. El rey quiso darle al ave alguna otra carne que comer, y le pidió que no matara a la paloma. El ave cazadora rehusó aceptar la oferta del rey, pero luego se llegó al acuerdo de que el águila aceptaría carne del cuerpo del rey en una cantidad equivalente al peso de la paloma. El rey comenzó a cortar carne de su cuerpo y a ponerla en la balanza para equilibrar el peso de la paloma, pero la paloma mística siempre seguía siendo más pesada. El rey se puso entonces a sí mismo en la balanza para equilibrar a la paloma, y los semidioses se complacieron con él. El rey del cielo y el dios del fuego revelaron sus respectivas identidades, y bendijeron al rey. Devarsi Narada también glorificó a Maharaja Sibi por sus grandes logros, específicamente en relación con la caridad y la protección. Maharaja Sibi sacrificó a su propio hijo por la satisfacción de los seres humanos de su reino. Y, así pues, el niño Pariksit había de convertirse en un segundo Sibi, en cuanto a caridad y protección se refiere. Dausyanti Bharata: En la historia existen muchos Bharatas, de los cuales el hermano del Señor Rama, el hijo del rey Rsabha y el hijo de Maharaja Dusyanta son muy famosos. Y a todos estos Bharatas se los conoce históricamente en todo el universo. Este planeta Tierra es conocido como Bharata, o Bharata-varsa, en honor del rey Bharata, el hijo de Rsabha; pero, según algunos, a esta Tierra se la conoce como Bharata debido al reinado del hijo de Dusyanta. En lo que a nosotros se refiere, estamos convencidos de que el nombre de Bharata-varsa que tiene esta Tierra se debe al reinado de Bharata, el hijo de Rsabha. Antes de él aparecer, a la Tierra se la conocía como Ilavrta-varsa, pero justo después de la coronación de Bharata, el hijo de Rsabha, esta Tierra se hizo famosa como Bharata-varsa. Mas, a pesar de todo esto, Bharata, el hijo de Maharaja Dusyanta, no era menos importante. Él es el hijo de la famosa beldad Sakuntala. Maharaja Dusyanta se enamoró de Sakuntala en el bosque, y así se concibió a Bharata. Después de eso y debido a la maldición de Kanva Muni, Maharaja se olvidó de su esposa Sakuntala, y el niño Bharata fue criado en el bosque por su madre. Incluso en su infancia el niño era tan poderoso, que desafiaba a los leones y elefantes del bosque y peleaba con ellos, tal como los niñitos juegan con gatos y perros. A raíz de que el niño se había vuelto tan fuerte, más que el llamado Tarzán de la actualidad, los rsis del bosque lo llamaban Sarvadamana, o aquel que es capaz de controlar a todo el mundo. En el Mahabharata, adi-parva, se da una descripción completa de Maharaja Bharata. A los Pandavas, o los Kurus, a veces se les llama Bharata por haber nacido en la dinastía del famoso Maharaja Bharata, el hijo del rey Dusyanta.

Verso 21

dhanvinam agranir esa
tulyas carjunayor dvayoh
hutasa iva durdharsah
samudra iva dustarah

dhanvinam—de los grandes arqueros; agranih—el más destacado; esah—este niño; tulyah—igualmente bueno; ca—y; arjunayoh—de los Arjunas; dvayoh—de los dos; hutasah—fuego; iva—como; durdharsah—irresistible; samudrah—océano; iva—como; dustarah—insuperable.

Traducción

Entre los grandes arqueros, este niño será igual que Arjuna. Él será tan irresistible como el fuego, y tan insuperable como el océano.

Significado

En la historia hay dos Arjunas. Uno es Kartavirya Arjuna, el rey de Haihaya, y el otro es el abuelo del niño. Los dos Arjunas eran famosos por su habilidad como arqueros, y del niño Pariksit se predice que será igual a los dos, específicamente en lo que a luchar se refiere. A continuación se da una corta descripción del Pandava Arjuna. Pandava Arjuna: El gran héroe de la Bhagavad-gita. Es el hijo ksatriya de Maharaja Pandu. La reina Kuntidevi podía llamar a cualquiera de los semidioses, y en virtud de ello llamó a Indra, el cual engendró a Arjuna. Arjuna es, por consiguiente, una parte plenaria del rey Indra de cielo. Él nació en el mes de Phalguna (febrero-marzo), y por eso también se le da el nombre de Phalguni. Cuando apareció como hijo de Kunti, su futura grandeza fue proclamada por mensajes aéreos, y todas las personalidades importantes de diferentes partes del universo, tales como los semidioses, los Gandharvas, los adityas (del globo solar), los Rudras, los Vasus, los Nagas, los diferentes rsis (sabios) de importancia y las Apsaras (las muchachas frívolas del cielo), asistieron a la ceremonia. Las Apsaras complacieron a todos con sus bailes y canciones celestiales. Vasudeva, el padre del Señor Krishna y tío materno de Arjuna, envió como representante a su sacerdote Kasyapa, para que purificara a Arjuna mediante todos los samskaras prescritos, o procesos reformatorios. El samskara en el que se le dio el nombre se realizó en presencia de los rsis residentes de Satasrnga. Él se casó con cuatro mujeres —Draupadi, Subhadra, Citrangada y Ulupi—, con quienes tuvo cuatro hijos, llamados Srutakirti, Abhimanyu, Babhruvahana e Iravan, respectivamente. Durante su vida de estudiante se le confió al gran profesor Dronacarya para que le enseñara, junto con los otros Pandavas y los Kurus. Pero él superaba a todos los demás con la intensidad de sus estudios, y su afecto por las disciplinas atrajo a Dronacarya de un modo especial. Dronacarya lo aceptó como un estudioso de primera, y muy gustosamente y de todo corazón le concedió todas las bendiciones de la ciencia militar. Él era un alumno tan ardiente, que solía practicar con el arco incluso de noche, y por todas estas razones el profesor Dronacarya estaba decidido a convertirlo en el mejor arquero del mundo. Él pasó muy brillantemente el examen de tiro al blanco, y Dronacarya se sintió muy complacido. Las familias reales de Manipura y Tripura son descendientes del hijo de Arjuna de nombre Babhruvahana. Arjuna salvó a Dronacarya del ataque de un cocodrilo, y el acarya, sintiéndose complacido con él, lo recompensó con un arma de nombre brahmasiras. Maharaja Drupada era enemigo de Dronacarya, y cuando atacó al acarya, Arjuna lo arrestó y lo llevó ante este último. Arjuna sitió una ciudad de nombre Ahichhatra, que le pertenecía a Maharaja Drupada, y después de apoderarse de ella se la dio a Dronacarya. A Arjuna se le explicó el confidencial manejo del arma brahmasiras, y él le prometió a Dronacarya que, si era necesario, usaría el arma cuando el propio Dronacarya se volviera su enemigo. Con esto el acarya vaticinó la futura batalla de Kuruksetra, en la que él estuvo en el bando opuesto. Maharaja Drupada, pese a que Arjuna lo había derrotado en nombre de su profesor Dronacarya, decidió no obstante entregarle su hija Draupadi al joven combatiente, pero se sintió frustrado cuando oyó las falsas noticias acerca de la muerte de Arjuna en el incendio de una casa de laca, incendio urdido por Duryodhana. Él le organizó entonces a Draupadi una ceremonia de selección personal de novio, en la cual se elegiría a aquel que pudiera atravesar el ojo de un pez que colgaba del techo. Este ardid se empleó especialmente porque sólo Arjuna podía hacer eso, y a Maharaja Drupada se le cumplió el deseo de entregarle a Arjuna su hija igualmente digna. En esa época, los hermanos de Arjuna estaban viviendo de incógnito en virtud de un pacto que habían hecho con Duryodhana, y Arjuna y sus hermanos asistieron vestido de brahmanas a la reunión de selección que se le hizo a Draupadi. Cuando todos los reyes ksatriyas que se hallaban reunido vieron que Draupadi había enguirnaldado como su señor a un pobre brahmana, el Señor Sri Krishna le reveló la identidad de este último a Balarama. Él conoció a Ulupi en Haridvara (Hardwar), y una muchacha perteneciente a Nagaloka lo atrajo, y así nació Iravan. El Señor Sri Krishna ingenió un plan para ayudar a Arjuna a raptar a Subhadra, la hermana de Sri Krishna, porque Baladeva estaba inclinado a entregársela a Duryodhana. Yudhisthira también estuvo de acuerdo con Sri Krishna, por lo cual Arjuna se llevó a Subhadra a la fuerza y se casó con ella. Abhimanyu es el hijo de Subhadra y el padre de Pariksit Maharaja, el hijo póstumo. Arjuna satisfizo al dios del fuego al incendiar el bosque Khandava, y, en virtud de ello, el dios del fuego le dio un arma. A Indra lo disgustó el incendio de dicho bosque y, asistido por todos los demás semidioses, comenzó a pelear con Arjuna por su gran desafío, Arjuna los derrotó, e Indradeva regresó a su reino celestial. Arjuna también le prometió absoluta protección a un tal Mayasura, y éste le obsequió una valiosa caracola, célebre con el nombre de Devadatta. Así mismo, recibió muchas otras armas valiosas que le dio Indradeva, al éste sentirse satisfecho de ver su valentía. Cuando Maharaja Yudhisthira no pudo vencer a Jarasandha, el rey de Magadha, sólo Arjuna le dio al rey Yudhisthira toda clase de garantías, y, así pues, Arjuna, Bhima y el Señor Krishna partieron para Magadha a matar a Jarasandha. Cuando Arjuna salió para poner a todos los demás reyes del mundo bajo el dominio de los Pandavas, conquistó el país llamado Kelinda y sometió al rey Bhagadatta. Luego, viajó por países como Antagiri, Ulukapura y Modapura, y sometió a todos los gobernantes. En algunas ocasiones, él realizó severos tipos de penitencias, y más adelante Indradeva lo recompensó. El Señor Siva también quiso poner a prueba la fuerza de Arjuna, y se le enfrentó en la forma de un aborigen. Entre los dos hubo una gran pelea, y al final del Señor Siva se sintió satisfecho con él y le reveló su identidad. Arjuna le oró al Señor con toda humildad, y el Señor, complacido con él, le obsequió el arma pasupata. Él adquirió muchas otras armas importantes que le dieron diferentes semidioses. Recibió el dandastra de Yamaraja, el pasastra de Varuna y el antardhanastra de Kuvera, el tesorero del reino celestial. Indra quiso que él fuera al reino celestial, el planeta Indraloka, el cual se encuentra más allá del planeta Luna. En ese planeta fue recibido cordialmente por los residentes del lugar, y se le hizo una recepción en el parlamento celestial de Indradeva. Luego, se reunió con este último, quien no sólo le obsequió su arma vajra, sino que también le enseñó la ciencia militar y la ciencia musical, tal como se usan en el planeta celestial. En un sentido, Indra era el verdadero padre de Arjuna, y, por lo tanto, quiso indirectamente entretenerlo con la famosa y frívola muchacha celestial llamada Urvasi, la célebre beldad. Las muchachas frívolas del cielo son lujuriosas, y Urvasi estaba muy ansiosa de tener relaciones con Arjuna, el más fuerte de los seres humanos. Ella fue a verlo a su habitación y le expresó los deseos que tenía, pero Arjuna mantuvo su impecable reputación cerrando los ojos, dirigiéndose a ella como madre de la dinastía Kuru, y poniéndola en la categoría de sus madres Kunti, Madri y Sacidevi, la esposa de Indradeva. Desilusionada, Urvasi maldijo a Arjuna y se fue. En el planeta celestial, Arjuna conoció además al gran y célebre asceta Lomasa, y le oró por la protección de Maharaja Yudhisthira. Cuando su hostil primo Duryodhana se hallaba en las garras de los Gandharvas, Arjuna quiso salvarlo y les pidió a éstos que lo soltaran; pero rehusaron hacerlo, y, en consecuencia, peleó con ellos y logró liberarlo. Cuando todos los Pandavas estaban viviendo de incógnito, se presentó en la corte del rey Virata como un eunuco, y fue contratado como maestro de música de Uttara, su futura nuera. En la corte de Virata se le conoció como Brhannala. Como Brhannala, peleó en nombre de Uttara, el hijo del rey Virata, y así, de incógnito, derrotó a los Kurus en la pelea. Sus armas secretas fueron cuidadosamente guardadas bajo la custodia de un árbol somi, y él le ordenó a Uttara que se las trajera de vuelta. Dronacarya fue informado de la presencia de Arjuna en la pelea de los Kurus y los Viratas. Posteriormente, en el campo de batalla de Kuruksetra, Arjuna mató a muchos y grandes generales, tales como Karna y otros. Después de la batalla de Kuruksetra, castigó a Asvatthama, el cual había matado a todos los cinco hijos de Draupadi. Luego, todos los hermanos fueron a donde se encontraba Bhismadeva. Se debe sólo a Arjuna que el Señor pronunciara de nuevo en el campo de batalla de Kuruksetra los grandiosos discursos filosóficos de la Bhagavad-gita. Los maravillosos actos que realizó en el campo de batalla de Kuruksetra, se describen vívidamente en el Mahabharata. Sin embargo, a Arjuna lo derrotó su hijo Babhruvahana en Manipura, y perdió el conocimiento cuando Ulupi lo salvó. Después de la desaparición del Señor Krishna, Arjuna le llevó la noticia a Maharaja Yudhisthira. Arjuna visitó Dvaraka de nuevo, y todas las viudas del Señor Krishna se lamentaron ante él. Él las llevó a todas ante Vasudeva, y a todas las tranquilizó. Más adelante, cuando Vasudeva murió, realizó la ceremonia fúnebre de éste, debido a la ausencia de Krishna. Mientras Arjuna llevaba a todas las esposas de Krishna a Indraprastha, fue atacado en el camino, y no pudo proteger a las damas que se hallaban bajo su custodia. Finalmente, aconsejados por Vyasadeva, todos los hermanos se dirigieron a Maha-prasthana. En el camino y a pedido de su hermano, renunció a todas las armas importantes como si fueran inútiles, y las echó todas al agua.

Verso 22

mrgendra iva vikranto
nisevyo himavan iva
titiksur vasudhevasau
sahisnuh pitarav iva

mrgendrah—el león; iva—como; vikrantah—poderoso; nisevyah—digno de uno refugiarse; himavan—los montes Himalaya; iva—como; titiksuh—condescendencia; vasudha iva—como la Tierra; asau—el niño; sahisnuh—tolerante; pitarau—padres; iva—como.

Traducción

Este niño será tan fuerte como un león, y será un refugio tan digno como los montes Himalayas. Él será tan condescendiente como la Tierra, y tan tolerante como sus padres.

Significado

Se dice que uno se asemeja al león, cuando se es muy fuerte en perseguir al enemigo. Uno debe ser un cordero en el hogar, y un león en la persecución. El león nunca falla al perseguir a un animal; de igual modo, el cabeza del Estado jamás debe fallar al perseguir al enemigo. Los montes Himalayas son famosos por tener toda clase de riquezas. Existen en ellos innumerables cuevas donde vivir, infinidad de árboles de buenas frutas para comer, buenos manantiales para beber agua, y abundantes drogas y minerales para curar enfermedades. Cualquier hombre que no tenga prosperidad material puede refugiarse en estas grandes montañas, y se le proveerá de todo lo necesario. Tanto el materialista como el espiritualista pueden sacar provecho del gran refugio de los Himalayas. En la faz de la Tierra hay muchísimos disturbios que los habitantes causan. En la era actual la gente ha comenzado a detonar armas atómicas en la superficie de la Tierra, y aun así ésta es condescendiente con los habitantes, tal como una madre que excusa a un hijito. Los padres siempre les toleran a los hijos toda clase de travesuras. Un rey ideal ha de poseer todas esas buenas cualidades, y se prevé que el niño Pariksit las tendrá en sumo grado.

Verso 23

pitamaha-samah samye
prasade girisopamah
asrayah sarva-bhutanam
yatha devo ramasrayah

pitamaha—el abuelo, o Brahma; samah—igualmente bueno; samye—con respecto a; prasade—en caridad o en munificencia; girisa—el Señor Siva; upamah—comparación de equilibrio; asrayah—refugio; sarva—todos; bhutanam—de los seres vivientes; yatha—como; devah—el Señor Supremo; rama-asrayah—la Personalidad de Dios.

Traducción

Este niño será como su abuelo Yudhisthira o como Brahma en ecuanimidad mental. Será munífico como Siva, el señor de la colina Kailasa, y será el refugio de todos, tal como la Suprema Personalidad de Dios, Narayana, quien incluso es el refugio de la diosa de la fortuna.

Significado

La ecuanimidad mental se refiere tanto a Maharaja Yudhisthira como a Brahma, el abuelo de todos los seres vivientes. Según Sridhara Svami, el abuelo a quien se hace alusión es Brahma, pero según Visvanatha Cakravarti, el abuelo es el propio Maharaja Yudhisthira. Sin embargo, en ambos casos la comparación es igualmente buena, porque ambos son reconocidos representantes del Señor Supremo, y, en consecuencia, ambos tienen que mantener su ecuanimidad mental, ya que están dedicados a labores en aras del bienestar del ser viviente. Cualquier agente ejecutivo responsable que esté a la cabeza de la administración, tiene que tolerar diferentes tipos de embestidas de las mismas personas por quienes trabaja. Brahmaji fue criticado incluso por las gopis, las devotas del Señor más perfectas y elevadas que existen. Las gopis estaban insatisfechas con la obra de Brahmaji, porque el Señor Brahma, como creador de este universo en particular, creó los párpados, los cuales les impedían a ellas ver al Señor Krishna. Ellas no podían tolerar el parpadeo momentáneo de los ojos, pues el mismo les impedía ver a su amado Señor Krishna. Entonces, ¿qué podemos decir de otras personas que, por naturaleza, critican mucho cada una de las acciones de un hombre con responsabilidades? De modo similar, Maharaja Yudhisthira tuvo que atravesar muchas situaciones difíciles creadas por sus enemigos, y demostró ser el modelo más perfecto de alguien que mantiene la ecuanimidad mental en todas las circunstancias críticas. Así pues, el ejemplo de ambos abuelos en lo que respecta a mantener la ecuanimidad de la mente, es muy apropiado. El Señor Siva es un semidiós célebre que les otorga regalos a los mendigos. Su nombre es por ello asutosa, o “aquel que se complace muy fácilmente”. A él también se le llama Bhutanatha, o el Señor de la gente común, la cual está apegada a él principalmente por los muníficos regalos que da, incluso sin considerar los efectos posteriores. Ravana estaba muy apegado al Señor Siva, y, por el hecho de complacerlo fácilmente, se volvió tan poderoso, que quiso desafiar la autoridad del Señor Rama. Por supuesto, el Señor Siva nunca ayudó a Ravana cuando éste peleó con Rama, la Suprema Personalidad de Dios y Señor del Señor Siva. A Vrkasura, el Señor Siva le otorgó una bendición que no sólo era rara, sino además perturbadora. Por la gracia del Señor Siva, Vrkasura obtuvo el poder de hacer desaparecer la cabeza de cualquiera con sólo tocarla. Aunque esto lo otorgó el Señor Siva, el malicioso sujeto quiso hacer un experimento con el poder tocando la cabeza del Señor Siva. Así pues, el Señor tuvo que refugiarse en Visnu para que lo salvara del problema, y el Señor Visnu, mediante su potencia ilusoria, le pidió a Vrkasura que hiciera una prueba con su propia cabeza. El sujeto lo hizo y acabó consigo mismo, y así el mundo fue salvado de toda clase de problemas que pudo haber causado tan astuto mendigo de los semidioses. Lo interesante del caso es que el Señor Siva nunca le niega a nadie ninguna clase de regalo. Él es, por ende, el más generoso de todos, aunque a veces cometa algún tipo de error. Rama significa “la diosa de la fortuna”. Y el Señor Visnu es el refugio de ella. El Señor Visnu es el sustentador de todos los seres vivientes. Existen infinidad de seres vivientes, no sólo en la superficie de este planeta, sino también en todos los demás cientos de miles de planetas. A todos ellos se les provee de todo lo que se necesita en la vida para la marcha progresiva hacia la autorrealización, pero en la senda de la complacencia de los sentidos se les pone en dificultades por intermedio de maya, la energía ilusoria, y por ello recorren el sendero de un falso plan de desarrollo económico. Dicho desarrollo económico nunca tiene éxito, ya que es ilusorio. Estos hombres siempre están tras la misericordia de la ilusoria diosa de la fortuna, pero no saben que la diosa de la fortuna sólo puede vivir bajo la protección de Visnu. Sin Visnu, la diosa de la fortuna es una ilusión. Por lo tanto, debemos buscar la protección de Visnu en vez de buscar directamente la protección de la diosa de la fortuna. Sólo Visnu y los devotos de Visnu pueden darles protección a todos, y como a Maharaja Pariksit lo protegía Visnu, le resultaba perfectamente posible brindarles plena protección a todos los que querían vivir bajo su régimen.

Verso 24

sarva-sad-guna-mahatmye
esa krsnam anuvratah
rantideva ivodaro
yayatir iva dharmikah

sarva-sat-guna-mahatmye—glorificado por todos los atributos divinos; esah—este niño; krsnam—como el Señor Krishna; anuvratah—un seguidor de Sus pasos; rantidevah—Rantideva; iva—como; udarah—en lo referente a la magnanimidad; yayatih—Yayati; iva—como; dharmikah—en lo que respecta a la religión.

Traducción

Est niño será casi igual que el Señor Sri Krishna, por el hecho de seguir Sus pasos. En magnanimidad, logrará la grandeza del rey Rantideva. Y en religión, será como Maharaja Yayati.

Significado

La última instrucción que el Señor Sri Krishna da en la Bhagavad-gita, es que uno debe abandonar todo y seguir únicamente Sus pasos. Personas poco inteligentes no aceptan esta gran instrucción del Señor —lo quiso así la mala suerte—, pero alguien que en verdad es inteligente adopta esta instrucción sublime y se beneficia sobremanera. La gente necia no sabe que la asociación es la causa de la adquisición de cualidades. Incluso en sentido material, el asociarse con el fuego hace que un objeto se ponga caliente. De modo que, asociarse con la Suprema Personalidad de Dios lo vuelve a uno tan apto como el Señor. Tal como lo hemos discutido anteriormente, por uno asociarse íntimamente con el Señor, puede obtener un setenta y ocho por ciento de las cualidades divinas. Seguir las instrucciones del Señor es asociarse con Él. El Señor no es un objeto material cuya presencia se tenga que sentir para que ocurra esa asociación. El Señor está presente en todas partes y en todo momento. Es perfectamente posible tener Su compañía con sólo seguir Sus instrucciones, ya que el Señor y Sus instrucción, y el Señor y Su nombre, fama, atributos y enseres, son todos idénticos, pues todo ello es conocimiento absoluto. Maharaja Pariksit se asoció con el Señor incluso mientras se hallaba en el vientre de su madre y hasta el último día de su valiosa vida, y de ese modo adquirió en toda su perfección todas las principales y buenas cualidades del Señor. Rantideva: Un rey de la antigüedad que vivió antes del período del Mahabharata, y al que Narada Muni se refiere mientras instruye a Sañjaya, tal como se menciona en el Mahabharata (Drona-parva 67). Él era un gran rey, liberal en lo referente a la hospitalidad y distribución de comida. Incluso el Señor Sri Krishna elogió sus actos de caridad y hospitalidad. Por haberle proveído de agua fría al gran Vasistha Muni, éste lo bendijo, y en virtud de ello alcanzó el planeta celestial. Él solía proveerles de frutas, raíces y hojas a los rsis, y por ello estos últimos lo bendijeron con el cumplimiento de sus deseos. Aunque era un ksatriya de nacimiento, nunca en su vida comió carne. Él fue especialmente hospitalario con Vasistha Muni, y sólo por las bendiciones de éste logró residir en el sistema planetario superior. Es uno de los reyes piadosos cuyos nombres se recuerdan por la mañana y por la noche. Yayati: El gran emperador de la Tierra y el antepasado original de todas las grandes naciones del mundo que pertenecen a la raza aria y a la indoeuropea. Era hijo de Maharaja Nahusa, y se convirtió en el emperador del mundo debido a que su hermano mayor se volvió un gran sabio místico y liberado. Yayati gobernó el mundo por varios miles de años, y ejecutó muchos sacrificios y actividades piadosas que se registran en la historia, aunque su temprana juventud fue muy lujuriosa y estuvo llena de historias románticas. Él se enamoró de Devayani, la muy querida hija de Sukracarya. Devayani deseaba casarse con él, pero al principio Yayati rehusó aceptarla, porque era hija de un brahmana. Según los sastras, sólo un brahmana podía casarse con la hija de otro brahmana. Ellos cuidaban mucho de que en el mundo no hubiera población varna-sankara. Sukracarya enmendó esta ley de prohibición matrimonial, e indujo al emperador Yayati a que aceptara a Devayani. Devayani tenía una amiga de nombre Sarmistha, quien también se enamoró del emperador, por lo cual acompañó a su amiga. Sukracarya le prohibió al emperador Yayati llamar a Sarmistha a su alcoba, pero Yayati no pudo seguir la instrucción al pie de la letra. Secretamente, también se casó con Sarmistha, y tuvo hijos con ella. Cuando Devayani se enteró de esto, fue a quejarse a su padre. Yayati estaba muy apegado a Devayani, y al ir a la casa de su suegro a llamarla, Sukracarya, que estaba disgustado con él, lo maldijo para que se volviera impotente. Yayati le imploró a su suegro que revocara la maldición, pero el sabio puso como condición para que se volviera potente, que Yayati les pidiera juventud a sus hijos y que éstos envejecieran. Él tenía cinco hijos: dos con Devayani y tres con Sarmistha. De sus cinco hijos —(1) Yadu, (2) Turvasu, (3) Druhyu, (4) Anu y (5) Puru— procedieron cinco dinastías, es decir, (1) la dinastía Yadu, (2) la dinastía Yavana (los turcos), (3) la dinastía Bhoja, (4) la dinastía Mleccha (los griegos) 7 y (5) la dinastía Paurava, que se propagaron por todas partes del mundo. Él llegó a los planetas celestiales en virtud de sus actos piadosos, pero cayó de allí por elogiarse a sí mismo y criticar a otras grandes almas. Después de su caída, su hija y su nieto le confirieron las virtudes que habían acumulado, y, con la ayuda de su nieto y amigo Sibi, fue promovido de nuevo al reino celestial, convirtiéndose en uno de los miembros de la asamblea de Yamaraja, con quien permanece como devoto. Él ejecutó más de mil sacrificios diferentes, dio caridad de una manera muy liberal, y fue un rey de una gran influencia. Su majestuoso poder se sintió por todas partes del mundo. Cuando Yayati se hallaba perturbado por deseos lujuriosos, su hijo menor accedió a darle su juventud hasta por mil años. Finalmente, se desapegó de la vida mundana, y le devolvió de nuevo su juventud a su hijo Puru. Él quiso entregarle el reino a Puru, pero sus nobles y súbditos no estuvieron de acuerdo con ello. Mas, cuando les explicó a sus súbditos la grandeza de Puru, accedieron a aceptar a éste como rey, y así el emperador Yayati se retiró de la vida familiar y dejó el hogar, para irse al bosque.

Verso 25

dhrtya bali-samah krsne
prahrada iva sad-grahah
ahartaiso ’svamedhanam
vrddhanam paryupasakah

dhrtya—con paciencia; bali-samah—como Bali Maharaja; krsne—al Señor Sri Krishna; prahrada—Prahlada Maharaja; iva—como; sat-grahah—devoto de; aharta—ejecutor; esah—este niño; asvamedhanam—de sacrificios Asvamedha; vrddhanam—de los hombres mayores y experimentados; paryupasakah—seguidor.

Traducción

Este niño tendrá la paciencia de Bali Maharaja, y será un devoto del Señor Krishna tan fiel como Prahlada Maharaja, un ejecutor de muchos sacrificios Asvamedha [de caballos] y un seguidor de los hombres mayores y experimentados.

Significado

Bali Maharaja: Una de las doce autoridades en lo referente al servicio devocional del Señor. Bali Maharaja es una gran autoridad del servicio devocional, porque sacrificó todo para complacer al Señor, y renunció a la relación que tenía con su supuesto maestro espiritual, el cual había tratado de impedirle que lo arriesgara todo por el servicio del Señor. La perfección máxima de la vida religiosa consiste en alcanzar la etapa en la que el servicio devocional del Señor se ejecuta sin reserva y sin ninguna motivación, o sin que lo obstruya ninguna clase de obligación mundana. Bali Maharaja estaba decidido a dejar todo en aras de la satisfacción del Señor, y no le importó ninguna obstrucción en absoluto. Él es el nieto de Prahlada Maharaja, otra autoridad del servicio devocional del Señor. Bali Maharaja y la historia de su relación con Visnu Vamanadeva se describen en el Octavo Canto del Srimad-Bhagavatam (Capítulos 11-24). Prahlada Maharaja: Un devoto perfecto del Señor Krishna (Visnu). Cuando tenía sólo cinco años, su padre, Hiranyakasipu, lo castigó severamente, porque Prahlada se había vuelto un devoto puro del Señor. Fue el primer hijo de Hiranyakasipu, y su madre se llamaba Kayadhu. Prahlada Maharaja era una autoridad del servicio devocional del Señor, porque hizo que el Señor Nrsimhadeva matara a su padre, dando con ello el ejemplo de que incluso el padre debe ser removido de la senda del servicio devocional, si se convierte en un obstáculo. Tuvo cuatro hijos, y el mayor de ellos, Virocana, es el padre de Bali Maharaja, a quien se mencionó anteriormente. La historia de las actividades de Prahlada Maharaja se narra en el Séptimo Canto del Srimad-Bhagavatam.

Verso 26

rajarsinam janayita
sasta cotpatha-gaminam
nigrahita kaler esa
bhuvo dharmasya karanat

raja-rsinam—de reyes que son como sabios; janayita—productor; sasta—castigador; ca—y; utpatha-gaminam—de los arribistas; nigrahita—perturbador; kaleh—de los pendencieros; esah—éste; bhuvah—del mundo; dharmasya—de la religión; karanat—a causa de.

Traducción

Este niño será el padre de reyes que serán como sabios. En aras de la paz del mundo y por el bien de la religión, será el castigador de los arribistas y de los pendencieros.

Significado

El hombre más sabio del mundo es el devoto del Señor. A los eruditos se les da el nombre de sabios, y hay diferentes clases de ellos para las diferentes ramas del conocimiento. Por consiguiente, a menos que el rey o el primer mandatario sea el hombre más sabio de todos, no puede controlar a todas las clases de sabios que hay en el Estado. En la línea de la sucesión monárquica de la familia de Maharaja Yudhisthira, todos los reyes eran, sin excepción, los hombres más sabios de sus tiempos, y eso mismo se predice también acerca de Maharaja Pariksit y de su hijo Maharaja Janamejaya, quien nacería en el futuro. Esa clase de reyes sabios pueden convertirse en castigadores de arribistas y erradicadores de Kali, o de los elementos pendencieros. Como se hará patente en capítulos posteriores, Maharaja Pariksit quiso matar a la personificación de Kali, el cual estaba tratando de matar a una vaca, el emblema de la paz y la religión. Los signos de Kali son: (1) el vino, (2) las mujeres, (3) los juegos de azar y (4) los mataderos. Los gobernantes sabios de todos los Estados deben aprender de Maharaja Pariksit a mantener la paz y la moral, mediante el sometimiento de los arribistas y de la gente pendenciera que se entrega al vino, a la relación ilícita con mujeres, a los juegos de azar y a comer carne suministrada por mataderos que se mantienen de un modo habitual. En esta era de Kali, se expide licencia de un modo habitual para mantener todos esos diferentes departamentos de riña. Así que, ¿cómo pueden esperar que haya paz y moralidad en el Estado? Los padres del Estado deben, por consiguiente, seguir los principios que los llevarán a volverse más sabios, mediante la devoción al Señor, castigando a los que violan la disciplina y erradicando los signos de riña, como se mencionó anteriormente. Si queremos un fuego ardiente, debemos usar leña seca. Un fuego ardiente y una leña húmeda no van de la mano. La paz y la moral pueden prosperar únicamente por medio de los principios de Maharaja Pariksit y sus seguidores.

Verso 27

taksakad atmano mrtyum
dvija-putropasarjitat
prapatsyata upasrutya
mukta-sangah padam hareh

taksakat—por la serpiente alada; atmanah—de sí mismo; mrtyum—muerte; dvija-putra—el hijo de un brahmana; upasarjitat—siendo enviada por; prapatsyate—habiéndose refugiado en; upasrutya—después de oír; mukta-sangah—libre de todo apego; padam—posición; hareh—del Señor.

Traducción

Después de oír hablar de su muerte que ocurriría por la mordida de una serpiente alada enviada por el hijo de un brahmana, se liberará de todo apego material y se entregará a la Personalidad de Dios, refugiándose en Él.

Significado

El apego material y el refugiarse en los pies de loto del Señor no se llevan bien. El apego material es signo de que se ignora la felicidad trascendental que hay bajo el refugio del Señor. El servicio devocional que se le presta al Señor, mientras existe en el mundo material, es una manera de ensayar la relación trascendental que se tiene con el Señor; y cuando madura, uno se libra por completo de todo apego material, y se vuelve apto para ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios. Como Maharaja Pariksit estaba especialmente apegado al Señor desde la aparición de su cuerpo en el vientre de su madre, se hallaba continuamente bajo el refugio del Señor, y la presunta advertencia de que moriría en un plazo de siete días a partir de la fecha en que el hijo de un brahmana lo maldijo, era un don que se le concedía a fin de que pudiera prepararse para ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios. Como él siempre estaba protegido por el Señor, por la gracia de Él podía haber evitado el efecto de esa maldición, pero no tomó para nada esa ventaja excepcional. Más bien, sacó el mejor provecho de una mala compra. Durante siete días, oyó continuamente la exposición del Srimad-Bhagavatam de labios de la fuente indicada, y así, mediante esa oportunidad, logró refugiarse en los pies de loto de Señor.

Verso 28

jijñasitatma-yatharthyo
muner vyasa-sutad asau
hitvedam nrpa gangayam
yasyaty addhakutobhayam

jijñasita—habiendo preguntado acerca de; atma-yatharthyah—conocimiento correcto acerca del yo personal; muneh—del filósofo erudito; vyasa-sutat—el hijo de Vyasa; asau—él; hitva—abandonando; idam—este apego material; nrpa—¡oh, Rey!; gangayam—en la ribera del Ganges; yasyati—irá; addha—directamente; akutah-bhayam—la vida exenta del temor.

Traducción

Después de hacerle preguntas acerca del conocimiento correcto del yo al hijo de Vyasadeva —el cual será un gran filósofo—, renunciará a todos los apegos materiales y logrará tener una vida libre de temores.

Significado

Conocimiento material significa ignorar el conocimiento acerca del yo personal. Filosofía significa buscar el conocimiento correcto acerca del yo personal, o el conocimiento de la autorrealización. Sin autorrealización, la filosofía es árida especulación o una pérdida de tiempo y energía. El Srimad-Bhagavatam proporciona el conocimiento correcto acerca del yo personal, y por el hecho de oír la exposición del Srimad-Bhagavatam, uno puede liberarse del apego material y entrar en el reino en el que no hay temor. Este mundo material entraña temor. Sus prisioneros siempre sienten temor, tal como ocurre dentro de una prisión. En la prisión, nadie puede violar el reglamento que la rige, y hacerlo significa otro período de extensión del encarcelamiento. De igual manera, en esta existencia material siempre estamos temerosos. Ese temor se denomina ansiedad. Todo el que se encuentra en la vida material, en todas las especies y variedades de vida, está lleno de ansiedades, ya sea que se quebranten o no las les leyes de la naturaleza. La liberación, o mukti, significa liberarse de esas ansiedades constantes. Ello es posible únicamente cuando la ansiedad se dirige hacia el servicio devocional del Señor. El Srimad-Bhagavatam nos da la oportunidad de cambiar la calidad de la ansiedad y llevarla de la materia al espíritu. Eso se logra en compañía de un filósofo erudito, tal como el autorrealizado Sukadeva Gosvami, el gran hijo de Sri Vyasadeva. Maharaja Pariksit, después de recibir la advertencia acerca de su muerte, aprovechó la oportunidad asociándose con Sukadeva Gosvami, y logró el resultado deseado. Existe una clase de remedo de esa recitación y audición del Srimad-Bhagavatam, remedo que unos hombres llevan a cabo como profesión, y su necio público cree que se liberará de las garras del apego material y alcanzará la vida exenta de temores. Esa clase de remedo que se hace de la audición del Srimad-Bhagavatam es sólo una caricatura, y uno no debe dejarse engañar por semejante ejecución de bhagavata-satptaha, que sujetos codiciosos y ridículos realizan para mantener una posición de disfrute material.

Verso 29

iti rajña upadisya
vipra jataka-kovidah
labdhapacitayah sarve
pratijagmuh svakan grhan

iti—así pues; rajñe—al rey; upadisya—habiendo aconsejado; viprah—personas bien versadas en los Vedas; jataka-kovidah—personas expertas en astrología y en la ejecución de ceremonias natales; labdha-apacitayah—aquellos que recibieron suntuosamente como remuneración; sarve—todos ellos; pratijagmuh—regresaron; svakan—a sus propias; grhan—casas.

Traducción

De ese modo, aquellos que eran expertos en el conocimiento astrológico y en la ejecución de la ceremonia natal, instruyeron al rey Yudhisthira en lo referente a la futura historia de su hijo. Luego, habiendo sido remunerados suntuosamente, todo regresaron a sus respectivos hogares.

Significado

Los Vedas son una mina de conocimiento tanto material como espiritual. Pero ese conocimiento apunta hacia la perfección de la autorrealización. En otras palabras, los Vedas constituyen la guía para todos los aspectos de la vida del hombre civilizado. Como la vida humana es la oportunidad de liberarse de todos los sufrimientos materiales, el conocimiento de los Vedas la guía debidamente en las cuestiones relativas tanto a las necesidades materiales como a la salvación espiritual. La clase específica de hombres inteligentes que se consagran en particular al conocimiento de los Vedas, se denominan los vipras, o los graduados en conocimiento védico. En los Vedas hay diferentes ramas del conocimiento, de las cuales la astrología y la patología son dos de las más importantes y necesarias para el hombre común. De modo que, para guiar a la sociedad, los hombres inteligentes, conocidos por lo general como brahmanas, se encargaban de todas las diferentes ramas del conocimiento védico. Esos hombres inteligentes se encargaban incluso del departamento de la educación militar (Dhanur Veda), y los vipras también eran maestros de esa sección del conocimiento, como en el caso de Dronacarya, Krpacarya, etc. La palabra vipra que se menciona aquí, es significativa. Hay una pequeña diferencia entre los vipras y los brahmanas. Los vipras son aquellos expertos en karma-kanda, o actividades fruitivas, y guían a la sociedad hacia la satisfacción de las necesidades materiales de la vida, mientras que los brahmanas son expertos en el conocimiento espiritual acerca de la trascendencia. Este departamento del conocimiento se llama el upasana-kanda. La cumbre del upasana-kanda la constituye el servicio devocional del Señor Visnu, y cuando los brahmanas alcanzan la perfección, reciben el nombre de vaisnavas. La adoración de Visnu es la más elevada de las formas de adoración. Los brahmanas elevados son vaisnavas que están dedicados al trascendental servicio amoroso del Señor, y por eso el Srimad-Bhagavatam, que es la ciencia del servicio devocional, les es muy querido a los vaisnavas. Y como se explica al comienzo del Srimad-Bhagavatam, éste es el fruto maduro del conocimiento védico, y es una materia superior que se encuentra por encima de los tres kandas, es decir, el karma, el jñana y el upasana. Entre los expertos en karma-kanda, los vipras expertos en jataka eran buenos astrólogos que, simplemente mediante los cálculos astrales del tiempo (lagna), podían predecir toda la historia futura de un niño recién nacido. Esos expertos vipra-jataka estaban presentes durante el nacimiento del Maharaja Pariksit, y su abuelo, Maharaja Yudhisthira, los recompensó lo suficiente con oro, tierras, aldeas, granos y otras cosas valiosas e indispensables en la vida, entre las cuales también se incluían las vacas. En la estructura social existe la necesidad de dichos vipras, y el Estado tiene el deber de mantenerlos cómodamente, tal como se concibe en el proceso védico. Como esos expertos vipras eran remunerados suficientemente por el Estado, podían prestarle a la gente un servicio gratuito, y de esa manera este departamento del conocimiento védico podía estar a la disposición de todos.

Verso 30

sa esa loke vikhyatah
pariksid iti yat prabhuh
purvam drstam anudhyayan
parikseta naresv iha

sah—él; esah—en este; loke—mundo; vikhyatah—famoso; pariksit—aquel que examina; iti—así pues; yat—que; prabhuh—¡oh, Rey mío!; purvam—antes; drstam—visto; anudhyayan—contemplando constantemente; parikseta—examinará; naresu—a cada hombre; iha—aquí.

Traducción

Así pues, su hijo se volvería famoso en el mundo con el nombre de Pariksit [el examinador], porque llegaría a examinar a todos los seres humanos, en su búsqueda de aquella personalidad que vio antes de nacer. De ese modo, llegaría a contemplar al Señor constantemente.

Significado

Maharaja Pariksit, por lo afortunado que era, obtuvo una impresión del Señor incluso en el vientre de su madre, y por eso su meditación en el Señor estaba constantemente consigo. Una vez que la impresión de la forma trascendental del Señor se fija en la mente de uno, jamás se lo puede olvidar, bajo ninguna circunstancia. Después de salir del vientre, el niño Pariksit tenía el hábito de examinar a todo el que se encontraba, para ver si era o no la misma personalidad que vio por primera vez en el vientre. Pero nadie podía ser igual ni más atractivo que el Señor, y, debido a eso, nunca aceptó a nadie. Sin embargo, el Señor estaba constantemente con él en virtud de ese examen, y, en consecuencia, Maharaja Pariksit siempre se hallaba dedicado al servicio devocional del Señor, mediante el recuerdo. Srila Jiva Gosvami señala en relación con esto que, si a cada niño se le inculca una impresión del Señor desde su misma infancia, sin duda que se volverá un gran devoto del Señor, tal como Maharaja Pariksit. Puede que un niño no sea tan afortunado como Maharaja Pariksit y por eso no tenga la oportunidad de ver al Señor en el vientre de su madre, pero aun así puede volverse igual de afortunado, si sus padres lo desean. Mi propia vida es un ejemplo práctico de esto. Mi padre era un devoto puro del Señor, y cuando yo tenía tan sólo cuatro o cinco años de edad, me dio un par de formas de Radha y Krishna. A modo de juego, yo solía adorar esas Deidades junto con mi hermana, y solía imitar las ceremonias de un templo vecino de Radha-Govinda. Por el hecho de visitar constantemente ese templo vecino y copiar las ceremonias al jugar con mis propias Deidades, se desarrolló en mí una atracción natural por el Señor. Mi padre solía observar en casa todas las ceremonias que eran apropiadas para mi posición. Más adelante, esas actividades se suspendieron debido a mi asociación en las escuelas y universidades, y perdí la práctica por completo. Pero en mi juventud, cuando conocía a mi maestro espiritual, Sri Srimad Bhaktisiddhanta Sarasvati Gosvami Maharaja, reviví de nuevo mi antigua costumbre, y las mismas Deidades de juego se convirtieron en mis Deidades venerables, bajo la debida regulación. Esto lo seguí hasta que abandoné las relaciones familiares, y me siento complacido de que mi generoso padre me diera la primera impresión, que Su Divina Gracia transformó luego en servicio devocional regulativo. Maharaja Prahlada también aconsejó que desde los albores de la infancia se inculcaran dichas impresiones de una relación divina, pues, de lo contrario, uno podía perder la oportunidad que se tiene en la forma humana de vida, la cual es muy valiosa, aunque sea tan temporal como otras.

Verso 31

sa raja-putro vavrdhe
asu sukla ivodupah
apuryamanah pitrbhih
kasthabhir iva so ’nvaham

sah—ese; raja-putrah—el príncipe real; vavrdhe—creció; asu—muy pronto; sukle—luna creciente; iva—como; udupah—la Luna; apuryamanah—esplendorosamente; pitrbhih—por los tutores paternos; kasthabhih—desarrollo completo; iva—como; sah—él; anvaham—día tras día.

Traducción

Así como en su quincena creciente la Luna se desarrolla día tras día, así mismo el príncipe real [Pariksit] muy pronto se desarrolló esplendorosamente, bajo el cuidado y las facilidades plenas que le dieron sus abuelos tutores.

Verso 32

yaksyamano ’svamedhena
jñati-droha-jihasaya
raja labdha-dhano dadhyau
nanyatra kara-dandayoh

yaksyamanah—deseando ejecutar; asvamedhena—mediante la ceremonia del sacrificio de caballo; jñati-droha—peleando con familiares; jihasaya—para liberarse; raja—el rey Yudhisthira; labdha-dhanah—para obtener algunas riquezas; dadhyau—pensó en ello; na anyatra—de lo contrario no; kara-dandayoh—impuestos y multas.

Traducción

Justo en ese entonces, el rey Yudhisthira estaba considerando ejecutar un sacrificio de caballo, para liberarse de los pecados en que incurrió al pelear con parientes. Pero él comenzó a preocuparse por conseguir algunas riquezas, pues no había fondos sobrantes fuera del de las multas y la recaudación de impuestos.

Significado

Así como los brahmanas y los vipras tenían el derecho de ser subsidiados por el Estado, el jefe de Estado tenía el derecho de recaudar impuestos y multas entre los ciudadanos. Después de la Batalla de Kuruksetra, el tesoro del Estado se había agotado, y, por consiguiente, no había ningún fondo sobrante, aparte de los fondos procedentes de la recaudación de impuestos y las multas. Estos fondos eran únicamente suficientes para el presupuesto estatal, y al no tener ningún excedente, el Rey comenzó a preocuparse por conseguir más riquezas de alguna otra manera, a fin de ejecutar el sacrificio de caballo. Maharaja Yudhisthira quería ejecutar ese sacrificio bajo la instrucción de Bhismadeva.,

Verso 33

tad abhipretam alaksya
bhrataro ’cyuta-coditah
dhanam prahinam ajahur
udicyam disi bhurisah

tat—sus; abhipretam—deseos de la mente; alaksya—observando; bhratarah—sus hermanos; acyuta—el infalible (el Señor Sri Krishna); coditah—siendo aconsejado por; dhanam—riquezas; prahinam—reunir; ajahruh—efectuado; udicyam—Norte; disi—dirección; bhurisah—suficiente.

Traducción

Entendiendo los sinceros deseos del Rey, sus hermanos, tal como se lo aconsejó el infalible Señor Krishna, recogieron suficientes riquezas en el Norte [dejadas por el rey Marutta].

Significado

 Maharaja Marutta: Uno de los grandes emperadores de la Tierra. Él gobernó el mundo entero mucho antes del reino de Maharaja Yudhisthira. Era el hijo de Maharaja Aviksit, y un gran devoto del dios del Sol, conocido como Yamaraja. Su hermano Samvarta era un sacerdote rival del gran Brhaspati, el erudito sacerdote de los semidioses. Él celebró un sacrificio llamado Sankara-yajña, mediante el cual el Señor se satisfizo tanto, que tuvo el agrado de dejarlo a cargo del pico de oro de una montaña. Ese pico de oro se encuentra en alguna parte de los montes Himalaya, y los aventureros modernos pueden ir ahí a tratar de buscarlo. Él era un emperador tan poderoso, que al finalizar el sacrificio del día, los semidioses de otros planetas, como Indra, Candra y Brhaspati, solían visitar su palacio. Y como tenía el pico de oro a su disposición, poseía suficiente oro. El pabellón del altar del sacrificio estaba totalmente hecho de oro. En sus ejecuciones diarias de las ceremonias de sacrificio, se invitaba a algunos de los habitantes de Vayuloka (planetas de aire) para que aceleraran las labores de cocina de la ceremonia. Y la asamblea de los semidioses que iban a la ceremonia la dirigía Vyasadeva.

Mediante su constante labor piadosa, logró sacar fuera de la jurisdicción de su reino todas las clases de enfermedades. Todos los habitantes de los planetas superiores, tales como Devaloka y Pitrloka, estaban complacidos con él por sus grandes ceremonias de sacrificio. Todos los días solía darles como caridad a los brahmanas eruditos cosas tales como ropa de cama, asientos, vehículos y oro en cantidades suficientes. Debido a las muníficas caridades y a las ejecuciones de innumerables sacrificios, Indradeva, el rey del cielo, se sentía plenamente satisfecho con él y siempre deseaba su bienestar. Por sus actividades piadosas permaneció como un hombre joven a todo lo largo de su vida, y gobernó el mundo durante mil años, rodeado por sus satisfechos súbditos, ministros, esposa legítima, hijos y hermanos. Hasta el Señor Krishna elogió su espíritu de realizar actividades piadosas. Él le entregó su única hija a Maharsi Angira, y, en virtud de las buenas bendiciones de éste, se elevó al reino del cielo. En primer lugar, quiso ofrecerle el puesto de oficiante de sus sacrificios al erudito Brhaspati, pero el semidiós rehusó aceptar el cargo, por el hecho de que el rey era un ser humano, un hombre de esta Tierra. Él lamentó mucho esto, pero, siguiendo el consejo de Narada Muni, designó a Samvarta para el puesto, y logró el éxito en su misión. El éxito de un tipo de sacrificio en particular depende por completo del sacerdote que está a cargo de él. En esta era, todas las clases de sacrificios están prohibidos, porque no hay ningún sacerdote erudito entre los supuestos brahmanas, los cuales se atienen a la falsa noción de que son brahmanas por ser hijos de brahmanas, aun sin tener las cualidades brahmínicas. Así pues, en esta era de Kali sólo se recomienda una clase de sacrificio, el sankirtana-yajña, tal como lo inauguró el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu.

Verso 34

tena sambhrta-sambharo
dharma-putro yudhisthirah
vajimedhais tribhir bhito
yajñaih samayajad dharim

tena—con esa riqueza; sambhrta—reunida; sambharah—ingredientes; dharma-putrah—el piadoso rey; yudhisthirah—Yudhisthira; vajimedhaih—mediante sacrificios de caballo; tribhih—tres veces; bhitah—estando muy asustado después de la Batalla de Kuruksetra; yajñaih—sacrificios; samayajat—adorado perfectamente; harim—la Personalidad de Dios.

Traducción

Mediante esas riquezas, el Rey pudo procurar los ingredientes para tres sacrificios de caballo. De esa manera, el piadoso rey Yudhisthira, que se hallaba muy temeroso después de la Batalla de Kuruksetra, complació al Señor Hari, la Personalidad de Dios.

Significado

Maharaja Yudhisthira era el ideal y célebre rey piadoso del mundo, y aun así se encontraba muy temeroso después de la consumación de la Batalla de Kuruksetra, debido a la matanza en masa que hubo en la contienda. Toda esa matanza se había llevado a cabo únicamente para ponerlo a él en el trono. Así pues, él se responsabilizó por completo de los pecados que se cometieron en la guerra, y, para librarse de todos esos pecados, quiso ejecutar tres sacrificios en los que se ofrecen caballos en el altar. Un sacrificio de esa índole es muy costoso. Incluso Maharaja Yudhisthira tuvo que reunir la cantidad de oro necesaria, tomándola del que habían dejado Maharaja Marutta y los brahmanas a quienes el rey Marutta les había dado oro como caridad. Los eruditos brahmanas no podían llevar consigo todos los cargamentos de oro que Maharaja Marutta les daba, y, por consiguiente, dejaban tras de sí la mayor porción del regalo. Y a su vez, Maharaja Marutta no recogía de nuevo esos montones de oro que daba como caridad. Además de eso, todos los platos y utensilios de oro que se usaban en el sacrificio también se arrojaban a los basureros, y todos esos montones de oro permanecieron por mucho tiempo como propiedad sin dueño, hasta que Maharaja Yudhisthira los reunió para sus propios fines. El Señor Sri Krishna les aconsejó a los hermanos de Maharaja Yudhisthira que recogieran la propiedad sin dueño, porque le pertenecía al Rey. Lo más asombroso del caso es que ningún súbdito del Estado cogió ese oro sin dueño para una empresa industrial o algo por el estilo. Esto significa que los ciudadanos del Estado estaban completamente satisfechos y tenían todo lo que necesitaban en la vida, y, por ende, no estaban inclinados a aceptar innecesarias empresas productivas, en aras de la complacencia de los sentidos. Maharaja Yudhisthira pidió además los montones de oro para ejecutar sacrificios y para complacer a la Suprema Personalidad de Dios, Hari. De no ser por ello, no tenía ningún deseo de reunirlos para la tesorería del Estado. Uno debe aprender de los actos de Maharaja Yudhisthira. Él estaba temeroso de los pecados que se cometieron en el campo de batalla, y, por consiguiente, quería satisfacer a la autoridad suprema. Esto indica que en el desempeño diario de los deberes de nuestras ocupaciones también se cometen pecados involuntariamente, y para contrarrestar incluso esos crímenes involuntarios, uno debe ejecutar sacrificios tal como se recomienda en las Escrituras reveladas. El Señor dice en la Bhagavad-gita (yajñarthat karmano ‘nyatra loko ‘yam karma-bandhanah) que uno debe ejecutar los sacrificios que se recomiendan en las Escrituras, a fin de librarse de los compromisos de todos los trabajos desautorizados, o incluso de los crímenes involuntarios que estamos sujetos a cometer. Por hacer esto, uno se liberará de todas las clases de pecados. Y aquellos que no lo hacen sino que trabajan por su propio interés o por la complacencia sensual, tiene que someterse a todas las tribulaciones que proceden de los pecados cometidos. Por consiguiente, el principal propósito de la ejecución de sacrificios es el de satisfacer a la Suprema Personalidad Hari. El proceso de hacer sacrificios puede que difiera en términos de los diferentes tiempos, lugares y personas, pero el objetivo de dichos sacrificios es exactamente el mismo en todos los tiempos y en todas las circunstancias, es decir, la satisfacción del Supremo Señor Hari. Ésa es la senda de la vida piadosa, y ésa es la senda de la paz y la prosperidad para el mundo entero. Maharaja Yudhisthira hizo todo eso a la altura de lo que era: el piadoso rey ideal del mundo. Si Maharaja Yudhisthira es un pecador en el desempeño diario de sus deberes —en la administración real de los asuntos estatales, en donde la matanza del hombre y de los animales es n arte reconocido— podemos entonces tan sólo imaginarnos la cantidad de pecados que consciente o inconscientemente comete la mal formada población de Kali-yuga, que no tiene ninguna manera de hacer sacrifico para complacer al Señor Supremo. El Bhagavatam dice, por lo tanto, que el deber primordial del ser humano es satisfacer al Señor Supremo mediante la ejecución del deber propio de su ocupación (Bhag. 1.2.13). Que cualquier hombre de cualquier lugar o comunidad, casta o credo, se dedique a cualquier clase de tarea u ocupación, pero que acceda a ejecutar sacrificios tal como se recomienda en las Escrituras para el lugar, tiempo y persona específicos. En las Escrituras védicas se recomienda que en Kali-yuga la gente se dedique a glorificar al Señor mediante el canto del santo nombre de Krishna sin ofensa (kirtanad eva krsnasya mukta-saggah param vrajet). Por el hecho de hacer eso uno puede liberarse de todos los pecados, y, en consecuencia, puede lograr la máxima perfección de la vida y regresar al hogar, de vuelta a Dios. Ya hemos discutido esto más de una vez en diferentes lugares de esta gran obra literaria, especialmente en la porción introductoria, al reseñar la vida del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, y aun así estamos repitiendo lo mismo con miras a hacer que haya paz y prosperidad en la sociedad. El Señor ha declarado abiertamente en la Bhagavad-gita la manera en que Él se complace con nosotros, y el mismo proceso se demuestra de un modo práctico en la vida y labor de prédica del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu. El proceso perfecto para ejecutar yajñas, o sacrificios, y complacer al Supremo Señor Hari (la Personalidad de Dios que nos libera de los sufrimientos de la existencia), consiste en seguir la senda del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu en esta oscura era de riña y disensión. Los días en los que Maharaja Yudhisthira tuvo que reunir grandes cantidades de oro para procurar los enseres a usar en los yajñas de sacrificio de caballo, eran días de abundancia, así que difícilmente podemos pensar en semejante ejecución de yajñas en estos días de insuficiencia y completa escasez de oro. En los actuales momentos tenemos montones de papeles, y promesas de que se convertirán en oro mediante el desarrollo económico de la civilización moderna, y, aun así, no existe la posibilidad de hacer uso de riquezas tal como lo hizo Maharaja Yudhisthira, ni individual ni colectivamente, ni con el patrocinio del Estado. Muy adecuado para la época es. Entonces, el método recomendado por el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu en términos del sastra. Dicho método no requiere de ningún gasto en absoluto y, sin embargo, puede proporcionar más beneficio que cualesquiera otros costosos métodos de ejecuciones de yajña. El yajña de sacrificio de caballo o el yajña de sacrificio de vaca que se ejecutaba sobre la base de las regulaciones védicas, no debe tomarse equivocadamente por un proceso de matanza de animales. Por el contrario, a los animales que se ofrecían para el yajña se les rejuvenecía y se les daba un nuevo período de vida, mediante el poder trascendental del canto de himnos védicos, que, si se cantan como es debido, son diferentes de lo que conoce el profano común. Todos los veda-mantras son prácticos, y la prueba de ello es el rejuvenecimiento del animal sacrificado. No hay ninguna posibilidad de que los supuestos brahmanas o sacerdotes de la era actual realicen semejante canto metódico de los himnos védicos. Los mal preparados descendientes de las familias de doble nacimiento han dejado de ser como sus antepasados, y por ello se les cuenta entre los sudras, o los hombres de un solo nacimiento. El hombre de un solo nacimiento no está capacitado parta cantar los himnos védicos, y, en consecuencia, el canto de los himnos originales no tiene ninguna posibilidad práctica. Y con el propósito de salvarlos a todos ellos, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu presentó el yajña o movimiento de sankirtana, para todos los fines prácticos. A la gente de la era actual se le recomienda muy vehementemente seguir este sendero seguro y reconocido.

Verso 35

ahuto bhagavan rajña
yajayitva dvijair nrpam
uvasa katicin masan
suhrdam priya-kamyaya

ahutah—siendo llamado por; bhagavan—el Señor Krishna, la Personalidad de Dios; rajña—por el rey; yajayitva—haciendo que se ejecutara; dvijaih—por los brahmanas eruditos; nrpam—en el nombre del rey; uvasa—residió; katicit—unos cuantos; masan—meses; suhrdam—por el bien de los parientes; priya-kamyaya—para placer.

Traducción

El Señor Sri Krishna, la Personalidad de Dios, siendo invitado a los sacrificios por Maharaja Yudhisthira, se encargó de que fueran ejecutados por brahmanas aptos [nacidos por segunda vez]. Después de eso y para placer de los parientes, el Señor se quedó ahí por unos cuantos meses.

Significado

El Señor Sri Krishna fue invitado por Maharaja Yudhisthira para que se encargara de la supervisión de las ejecuciones del yajña, y el Señor, acatando las órdenes de su primo mayor, efectuó la ejecución del yajñas con eruditos brahmanas nacidos por segunda vez. El simple hecho de nacer en la familia de un brahmana no lo vuelve a uno apto para ejecutar yajñas. Uno debe haber nacido por segunda vez mediante la adecuada formación e iniciación dada por el acarya genuino. Los vástagos de familias brahmanas nacidos una vez son iguales que los sudras nacidos una vez. Y a esos brahma-bandhus, o vástagos ineptos nacidos una vez, se los debe rechazar para cualquier asunto de una función religiosa o védica. Al Señor Sri Krishna se le confió la supervisión de ese sistema, y, perfecto como es Él, hizo que, para el éxito de los yajñas, éstos los ejecutaran brahmanas genuinos nacidos por segunda vez.

Verso 36

tato rajñabhyanujñatah
krsnaya saha-bandhubhih
yayau dvaravatim brahman
sarjuno yadubhir vrtah

tatah—después; rajña—por el rey; abhyanujñatah—recibiendo el permiso; krsnaya—así como también por Draupadi; saha—junto con; bandhubhih—otros parientes; yayau—fue a; dvaravatim—Dvaraka-dhama; brahman—¡oh, brahmanas!; sa-arjunah—junto con Arjuna; yadubhih—por los miembros de la dinastía Yadu; vrtah—rodeado.

Traducción

¡Oh, Saunaka!, después, el Señor, habiéndose despedido del rey Yudhisthira, Draupadi y otros parientes, partió para la ciudad de Dvaraka, acompañado por Arjuna y otros miembros de la dinastía Yadu. Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Duodécimo Capítulo, Primer Canto, del Srimad-Bhagavatam, titulado: “El nacimiento del emperador Pariksit”.

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