(:title Viaje hacia el autoconocimiento :)
A.C. Bhaktivedanta Swami
Viaje hacia el autoconocimiento
Viaje hacia el autoconocimiento
Introducción
Cuando el autor de este libro llegó a los Estados Unidos en 1965, a los 69 años de edad, nadie lo esperaba, prácticamente no tenía dinero (apenas 40 rupias, equivalentes a 6 dólares) y, como él decía: “no sabía si debía ir a la izquierda o a la derecha”. Sin embargo, traía doscientos juegos de libros que él había traducido y escrito: los tres primeros volúmenes del Srimad Bhagavatam, la obra de su vida. Este hecho nos indica algo muy importante para entender el mensaje que encontraremos en este libro. A.C. Bhaktivedanta Swami no estaba trayendo bienes materiales a Occidente (tampoco los buscaba), sino un mensaje espiritual que tenía su origen en la cultura más antigua del mundo, pero que iba más allá de las fronteras y del tiempo. Un mensaje que incumbe a todas las personas, en todos los lugares y en todas las épocas.
En este libro encontraremos ese mensaje, como fue presentado por él a través de entrevistas, ensayos y conferencias, a personas de diferentes partes del mundo, de una manera clara, simple y directa. Porque, a pesar de que nos encontraremos con un maestro que está hablando acerca de los temas más profundos, veremos que estos difíciles temas están expresados en un lenguaje accesible a todas las personas, y esto es debido a que el autor posee la vívida experiencia de lo que está presentando. Toda su vida fue un ejemplo práctico de lo que se encuentra en las Escrituras sagradas de la India. Eso lo convirtió en alguien especialmente capacitado para enseñarnos, con una frescura y actualidad que nos maravillarán, aquellas verdades que se encuentran en los textos más antiguos, verdades que la sociedad humana ha ido olvidando a con del paso del tiempo. El fuego es un elemento conocido y utilizado por el hombre desde hace miles de años, sin embargo, hoy en día es utilizado de formas mucho más variadas que en la antigüedad, debido a que el hombre le ha encontrado diversos usos. Esto es así porque el hombre ha vivido con el fuego durante generaciones y pudo aprender en forma práctica acerca de sus cualidades y aplicaciones, las cuales trascienden los lugares y las épocas. De la misma manera, el conocimiento védico fue trasmitido a través de generaciones de maestros que los aplicaron en sus vidas y lo enriquecieron con sus experiencias. Así lo recibió y lo transmitió Srila Prabhupada (como luego llamarían sus discípulos al autor), y hoy llega a nosotros a través de este libro.
Esto es algo sorprendente, no sólo porque somos occidentales, sino también porque el conocimiento contenido en las Escrituras védicas (los cuatro Vedas y sus apéndices) ni siquiera era algo que estuviera accesible a todas las personas en su época, mucho menos en nuestro tiempo, tan distante de la época védica. Sin embargo, Srila Prabhupada presenta este valioso conocimiento acorde a nuestra cultura y a la época en que vivimos, debido a su experiencia y erudición. De manera que nos encontraremos con gran cantidad de citas de textos que fueron escritos en sánscrito hace miles de años (por ejemplo, el famoso Bhagavad-gita), aplicadas a situaciones que nos tocan vivir hoy en día a personas de Argentina, Francia, China, Jamaica, Yemen o cualquier parte del mundo. Esto es así porque dichas Escrituras tratan acerca de la esencia de los seres, la cual está más allá de sus identificaciones materiales físicas, culturales o sociales.
Por este motivo, quienes estudien esas Escrituras en forma exclusivamente teórica e intelectual, sin llevar a la práctica sus enseñanzas arguyendo que, visto que son occidentales no les compete hacerlo, nunca podrán entender la verdadera riqueza de su contenido, y por lo tanto tampoco se beneficiarán como podrían hacerlo. Qué decir de beneficiar a otros. Éste no es el caso de Srila Prabhupada, que nos muestra en este libro ese tesoro contenido en la filosofía védica de manera que legos y entendidos, orientales y occidentales, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, todos puedan beneficiarse de una filosofía tan práctica y trascendente para el ser humano. Trascendente a pesar de haber sido muy negligenciada. Como Srila Prabhupada le dijera al físico Gregory Benford: “Nosotros no decimos que el conocimiento científico sea inútil. La mecánica, la electrónica, son también conocimiento. Pero el tema central es atma-jñana, el autoconocimiento, el conocimiento del alma”.
Y después de haber comprendido al alma, la búsqueda de conocimiento continúa. Srila Prabhupada señaló en una conferencia de prensa en Los Ángeles: “Dentro del cuerpo usted encontrará al alma, cuya presencia se percibe por la conciencia. Similarmente, en el cuerpo universal de la manifestación cósmica, uno puede percibir la presencia de la Superconciencia”. Así como nosotros somos individuales y personales, la Superconciencia también es individual y personal. En las Escrituras védicas la identidad del Ser Superconsciente se revela como Krishna, la Suprema Personalidad de Dios. Srila Prabhupada describe a Krishna como “el artista más grande”, la fuente de toda belleza y atracción.
La verdadera clave de la felicidad y de la plenitud —explica Srila Prabhupada— consiste en descubrir nuestro eterno vínculo personal con la Superconciencia. Este estado se denomina conciencia de Krishna. Y ésta es una conciencia amorosa. En el artículo “Amor absoluto”, Srila Prabhupada le dice a su audiencia: “Todos están frustrados —esposos y esposas, muchachos y muchachas. En todas partes existe frustración porque nuestra inclinación a amar no es utilizada en forma apropiada”. Srila Prabhupada continúa explicando que el amor se experimenta más plenamente cuando está dirigido a la Persona Suprema, Krishna, quien puede reciprocar perfecta y completamente con todos. Luego, ese amor se difunde hacia todos los seres. Éste es el secreto de la felicidad duradera.
En “Descubriendo a los falsos espiritualistas”, Srila Prabhupada critica duramente a los gurus engañadores y a los espiritualistas que malguían a sus seguidores, prometiéndoles disfrute material irrestricto. Srila Prabhupada no creó su propio proceso espiritual en aras de obtener un beneficio personal. Más bien él enseñó liberalmente la técnica de meditación específica que los Vedas recomiendan para esta era. En “Meditación a través del sonido trascendental”, Srila Prabhupada les dice a los estudiantes de la Universidad del Noroeste de Boston: “Si ustedes adoptan este simple proceso —cantar Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare— serán inmediatamente elevados a la plataforma trascendental”.
Las personas que progresan en este viaje hacia el autoconocimiento pueden hacer una gran contribución a la sociedad ayudando a crear soluciones a los problemas del hombre. En “Problemas materiales, soluciones espirituales”, aprendemos de Srila Prabhupada cómo podemos aplicar en la práctica la conciencia de Krishna para aliviar el sufrimiento causado por la violencia y la escasez de alimentos. A principios de la década del 70, Srila Prabhupada presentó un análisis —notablemente anticipado— de la incapacidad del sistema de gobierno comunista de proporcionarle felicidad a su pueblo. Encontrará esta sorprendente conversación en la sección VII, “Perspectivas sobre ciencia y filosofía”. En “Evolución real y ficticia”, Srila Prabhupada dice: “Nosotros aceptamos la evolución, pero no que las formas de las especies estén cambiando. Los cuerpos ya están ahí, pero el alma evoluciona cambiando de cuerpo y transmigrando de un cuerpo a otro... El defecto de los evolucionistas consiste en que ellos carecen de información acerca del alma”.
Finalmente, el viaje hacia el autoconocimiento se extiende desde el mundo material hasta el mundo espiritual. En “Entrando al mundo espiritual”, Srila Prabhupada afirma: “Todo en el mundo espiritual es sustancial y original. El mundo material es sólo una imitación... Es como una película, en la que sólo vemos la sombra de lo real”. A pesar de que estos temas deben ser leídos paso a paso, ya que no son temas comunes, quisimos darle un pequeño adelanto con esta introducción. Usted recorrerá cada página de este libro enriqueciéndose con la sabiduría de Srila Prabhupada, y, cuando lo termine, deseará leerlo otra vez. —Los Editores
I: Viaje Hacia el Autoconocimento Viaje Hacia el Autoconocimento La Física del Ser En octubre de 1973, el Dr. Gregory Benford, profesor asociado de física de la Universidad de California en Irvine, visitó a Srila Prabhupada en el jardín del Centro Hare Krishna en Los Angeles. Durante el transcurso de su fascinante conversación acerca de la posibilidad de una comprensión científica del alma, Srila Prabhupada declaró: “Nosotros no decimos que el conocimiento científico sea inútil. La mecánica, la electrónica, también son conocimiento... pero el tema central es atma-jñana, el autoconocimiento, el conocimiento del alma”.
Srila Prabhupada: ¿Cuál es el conocimiento científico corriente acerca del alma espiritual? Dr. Benford: Nosotros no tenemos virtualmente ningún conocimiento científico acerca del alma. Srila Prabhupada: Por lo tanto, ustedes realmente no han avanzado en el conocimiento científico. Dr. Benford: Bueno, el conocimiento científico es una clase diferente de conocimiento. Srila Prabhupada: Quizás. Existen muchas áreas de conocimiento: el estudio médico del cuerpo, el estudio psicológico de la mente y finalmente el conocimiento espiritual, trascendental. El cuerpo y la mente son simplemente las coberturas del alma espiritual, así como esa camisa y ese abrigo son las coberturas de su cuerpo. Si usted simplemente cuida la camisa y el abrigo y descuida a la persona que está cubierta por la camisa y el abrigo, ¿cree usted que eso sea avance en conocimiento? Dr. Benford: Pienso que no hay un área de conocimiento que sea inútil. Srila Prabhupada: Nosotros no decimos que el conocimiento científico sea inútil. La mecánica y la electrónica también son conocimiento. Pero las diferentes áreas del conocimiento difieren comparativamente en importancia. Por ejemplo, cocinar bien también es una ciencia. Existen muchas áreas diferentes de conocimiento, pero el tema central es atma-jñana —el autoconocimiento, el conocimiento del alma. Dr. Benford: La única forma comprobable de conocimiento —o sea, en el sentido que todos aceptarán— es la que puede probarse lógica o experimentalmente. Srila Prabhupada: La ciencia del ser puede ser verificada lógicamente. Dr. Benford: ¿De qué manera? Srila Prabhupada: Tan sólo considere su cuerpo. Usted alguna vez tuvo un cuerpo de niño, pero ahora ya no tiene ese cuerpo; usted tiene un cuerpo diferente. Sin embargo, cualquiera puede entender que usted, alguna vez, tuvo un cuerpo de niño. Su cuerpo ha cambiado, pero usted todavía sigue siendo el mismo. Dr. Benford: No estoy seguro de que sea el mismo “yo”. Srila Prabhupada: Sí, usted es el mismo “yo”. Del mismo modo, los padres de un niño, después de que haya crecido, dirán: “¡Oh, mira cómo creció nuestro niño!”. Él es la misma persona; sus parientes, sus amigos, su familia, todos dicen eso. Ésta es la evidencia. Usted tiene que aceptar este punto porque hay muchas evidencias. Su madre negará que usted es una persona diferente, aunque su cuerpo sea distinto. Dr. Benford: Pero, puede que yo no sea el mismo ser que fui. Srila Prabhupada: Correcto. “No el mismo” significa, por ejemplo, que un niño quizás ahora hable tonterías, pero cuando él tenga un cuerpo adulto, no hablará tontamente. Aunque es la misma persona, junto con su cambio corporal habrá desarrollado una conciencia diferente. Pero el alma espiritual, la persona, es la misma. Ella actúa de acuerdo a su cuerpo, de acuerdo a sus circunstancias, eso es todo. Un perro, por ejemplo, también es un alma espiritual pero, debido a que tiene un cuerpo de perro, vive y actúa como un perro. Análogamente, cuando el alma espiritual tiene un cuerpo de niño, actúa como un niño. Cuando tiene un cuerpo diferente, la misma alma actúa como un hombre. De acuerdo con las circunstancias, cambian las actividades, pero el hombre es el mismo. Por ejemplo, ahora usted es un científico. En su niñez, usted no era un científico, por eso, su comportamiento en ese momento no era el de un científico. El comportamiento de uno puede cambiar, de acuerdo a las circunstancias, pero la persona es la misma. Por lo tanto, la conclusión es tatha dehantara-praptir dhiras tatra na muhyati: “Cuando este cuerpo perece, el alma lo abandona y acepta otro cuerpo” (Bhagavad-gita 2.13). Tatha dehantara. Dehantara significa “otro cuerpo”. Éste es nuestro conocimiento sánscrito del Bhagavad-gita. Cuando el alma espiritual es inyectada en el vientre de una mujer, se forma un cuerpo pequeño. Gradualmente, a través de la emulsión de las secreciones, el cuerpo se desarrolla hasta el tamaño de una arveja debido a la presencia del alma espiritual. Gradualmente, el cuerpo desarrolla nueve orificios —ojos, oídos, boca, fosas nasales, órganos genitales y recto. De esta manera, el cuerpo se desarrolla completamente en siete meses. Luego aparece la conciencia. Dr. Benford: ¿A los siete meses? Srila Prabhupada: Sí. El niño quiere salir. Él se siente incómodo; por lo tanto, le ora a Dios para que, por favor, lo alivie de ese enredo. Él promete que al salir se convertirá en un devoto de Dios. Entonces, después de nueve meses, sale del vientre de la madre. Pero, a menos que sus padres sean devotos, debido a las circunstancias, él olvida a Dios. Sólo si el padre y la madre son devotos continúa su conciencia de Dios. Por lo tanto, es una gran fortuna nacer en una familia de vaisnavas, quienes son conscientes de Dios. Esta conciencia de Dios es el verdadero conocimiento científico. Dr. Benford: ¿Es verdad que los hijos de todos esos padres son, desde el punto de vista espiritual, superiores a los hijos de otros padres? Srila Prabhupada: Generalmente, sí. Ellos tienen la oportunidad de ser entrenados por la madre y el padre. Afortunadamente, mi padre fue un gran devoto, por eso recibí este entrenamiento desde muy temprana edad. De una forma u otra, yo tenía esta chispa de conciencia de Krishna y mi padre la detectó. Entonces, acepté a mi maestro espiritual y de esa manera alcancé la orden de sannyasa (la vida monástica renunciante). Yo tengo una gran deuda con mi padre, porque él cuidó de mí de tal forma que me volví completamente consciente de Krishna. Mi padre solía recibir a muchas personas santas en nuestra casa, y a todas les decía: “Por favor, bendigan a mi hijo para que pueda convertirse en un sirviente de Radharani (la consorte eterna del Señor Krishna)”. Ésta era su única ambición. Él me enseñó a tocar la mrdanga a pesar de que, a veces, mi madre no estaba muy conforme. Ella decía: “¿Por qué le enseñas a tocar mrdanga?” Pero mi padre respondía: “No, no, él debe aprender un poco de mrdanga”. Mi padre fue muy afectuoso conmigo. Por lo tanto, si debido a nuestras actividades piadosas pasadas obtenemos un buen padre y madre, ésa es una gran oportunidad para avanzar en la conciencia de Krishna. Dr. Benford: ¿Qué ocurrirá con usted y sus estudiantes en el futuro? Srila Prabhupada: Nosotros estamos regresando a Krishna. Hemos obtenido todo: el nombre de Krishna, la dirección de Krishna, la forma de Krishna, las actividades de Krishna. Sabemos todo, y nos dirigimos hacia allá. Krishna promete esto en El Bhagavad-gita (4.9): janma karma ca me divyam evam yo vetti tattvatah tyaktva deham punar janma naiti mam eti so ’rjuna “Quien Me conoce verdaderamente, científicamente”, dice Krishna, “es elegible para entrar en el reino de Dios. Luego de abandonar su cuerpo, él no volverá a nacer en este mundo material, sino que alcanzará Mi morada eterna”. Dr. Benford: ¿Cómo sabe usted que la gente regresa en alguna otra forma corporal? Srila Prabhupada: Vemos que existen muchas formas. ¿De dónde prov
