Capítulo XXll
Las órbitas de los planetas
En este capítulo se explican las órbitas de los planetas. Según los movimientos de la Luna y otros planetas, todos los habitantes del universo están expuestos a situaciones auspiciosas y no auspiciosas. Esto es lo que se conoce como influencia de las estrellas. El dios del Sol, que dirige todo lo que ocurre en el universo, especialmente en lo tocante al calor, la luz, los cambios de estación, etc., es una expansión de Narayana. Él representa a los tres Vedas —Rg, Yajur y Sama—, y debido a ello recibe el nombre de Trayimaya, la forma del Señor Narayana. A veces recibe también el nombre de Surya Narayana. El dios del Sol se ha expandido en doce divisiones, y de ese modo controla los seis cambios de estación y hace que se produzcan el invierno, el verano, las lluvias, etc. Los yogis y los karmis que siguen la institución de varnasrama, que practican hatha o astanga-yoga, o que realizan sacrificios agnihotra, adoran a Surya Narayana buscando su propio beneficio. El semidiós Surya está siempre en contacto con la Suprema Personalidad de Dios, Narayana. Con su morada en el espacio exterior, en el centro del universo, entre Bhuloka y Bhuvarloka, el Sol gira alrededor del círculo de tiempo del Zodíaco, representado por doce rasis, o signos, y recibe distintos nombres conforme al signo en que se encuentra. El mes lunar se divide en dos quincenas. Del mismo modo, si calculamos con relación al Sol, un mes equivale al tiempo que el Sol pasa en una constelación; dos meses son una estación, y un año son doce meses. El área del cielo está dividida en dos mitades, cada una de las cuales representa un ayana, que es el trayecto cubierto por el Sol en un período de seis meses. El Sol a veces viaja despacio, a veces rápido, y a veces a una velocidad moderada. De ese modo recorre los tres mundos, es decir, los planetas celestiales, los planetas terrenales y el espacio exterior. Los grandes sabios eruditos dan a esas órbitas los nombres de Samvatsara, Parivatsara, Idavatsara, Anuvatsara y Vatsara. La Luna está 100.000 yojanas por encima de los rayos del Sol. Sus cuartos creciente y menguante determinan la duración de los días y las noches en los planetas celestiales y Pitrloka. Por encima de la Luna, a una distancia de 200.000 yojanas, hay una serie de estrellas, y por encima de ellas está Sukra-graha (Venus), cuya influencia es siempre auspiciosa para los habitantes de todo el universo. 200.000 yojanas por encima de Sukra-graha está Budha-graha (Mercurio), cuya influencia es a veces auspiciosa y a veces negativa. A continuación, 200.000 yojanas por encima de Budha-graha está Angaraka (Marte), cuya influencia es casi siempre desfavorable. 200.000 yojanas por encima de Angaraka se encuentra el planeta llamado Brhaspati-graha (Júpiter), que siempre es muy favorable para los brahmanas cualificados. Por encima de Brhaspati-graha está el planeta Sanaiscara (Saturno), que es muy inauspicioso; por encima de Saturno hay un grupo de siete estrellas ocupadas por grandes personas santas que piensan constantemente en el bien del universo. Esas siete estrellas giran alrededor de Dhruvaloka, que es la residencia del Señor Visnu dentro del universo. VERSO 1 rajovaca yad etad bhagavata adityasya merum dhruvam ca pradaksinena parikramato rasinam abhimukham pracalitam capradaksinam bhagavatopavarnitam amusya vayam katham anumimimahiti.
raja uvaca—el rey (Maharaja Pariksit) preguntó; yat—el cual; etat—esto; bhagavatah—del muy poderoso; adityasya—del Sol (Surya Narayana); merum—la montaña conocida con el nombre de Sumeru; dhruvam ca—así como el planeta llamado Dhruvaloka; pradaksinena—por situar a la derecha; parikramatah—que va alrededor; rasinam—los signos del Zodíaco; abhimukham—de cara hacia; pracalitam—moverse; ca—y; apradaksinam—dejando a la izquierda; bhagavata— por Tu Señoría; upavarnitam—descrito; amusya—de eso; vayam—nosotros (el oyente); katham—cómo; anumimimahi—podemos aceptar mediante argumentos y deducciones; iti—así. TRADUCCIÓN El rey Pariksit preguntó a Sukadeva Gosvami: Mi querido señor, ya has explicado el hecho de que el dios del Sol, que es supremamente poderoso, gira alrededor de Dhruvaloka con el monte Sumeru y Dhruvaloka a su derecha. Pero al mismo tiempo, tiene delante los signos del Zodíaco, y a su izquierda el Sumeru y Dhruvaloka. ¿Cómo puede aceptarse racionalmente que el dios del Sol avance con el Sumeru y Dhruvaloka a su izquierda, y al mismo tiempo a su derecha? VERSO 2 sa hovaca yatha kulala-cakrena bhramata saha bhramatam tad-asrayanam pipilikadinam gatir anyaiva pradesantaresv apy upalabhyamanatvad evam naksatra-rasibhir upalaksitena kala-cakrena dhruvam merum ca pradaksinena paridhavata saha paridhavamananam tad-asrayanam suryadinam grahanam gatir anyaiva naksatrantare rasy-antare copalabhyamanatvat.
sah—Sukadeva Gosvami; ha—con gran claridad; uvaca—respondió; yatha— tal como; kulala-cakrena—una rueda de alfarero; bhramata—girando alrededor; saha—con; bhramatam—de las que giran alrededor; tat-asrayanam—situadas sobre esa (rueda); pipilika-adinam—de diminutas hormigas; gatih—el movimiento; anya—otro; eva—ciertamente; pradesa-antaresu—en distintas posiciones; api— también; upalabhyamanatvat—debido a ser percibidas; evam—de manera similar; naksatra-rasibhih—por las estrellas y signos; upalaksitena—vistos; kala-cakrena— con la gran rueda del tiempo; dhruvam—la estrella conocida con el nombre de Dhruvaloka; merum—la montaña conocida con el nombre de Sumeru; ca—y; pradaksinena—a la derecha; paridhavata—girando en torno; saha—con; paridhavamananam—de aquellos que giran en torno; tat-asrayanam—cuyo refugio es esa rueda del tiempo; surya-adinam—encabezados por el Sol; grahanam—de los planetas; gatih—el movimiento; anya—otro; eva—ciertamente; naksatra- antare—en distintas estrellas; rasi-antare—en distintos signos; ca—y; upalabhyamanatvat—debido a que se observa. TRADUCCIÓN Sri Sukadeva Gosvami respondió con gran claridad: Unas diminutas hormigas se mueven sobre una gran rueda de alfarero mientras ésta gira; puede verse que su movimiento es distinto al de la rueda, pues a veces aparecen en una parte de la rueda, y a veces en otra. Algo parecido ocurre con los signos y constelaciones, a la derecha de los cuales están el Sumeru y Dhruvaloka; se mueven con la rueda del tiempo, y con ellos se mueven el Sol y otros planetas, que son como hormigas. Sin embargo, en momentos distintos, el Sol y los planetas se ven en distintos signos y constelaciones. Esto indica que su movimiento es diferente del movimiento del Zodíaco y del movimiento de la rueda del tiempo propiamente dicha. VERSO 3 sa esa bhagavan adi-purusa eva saksan narayano lokanam svastaya atmanam trayimayam karma-visuddhi-nimittam kavibhir api ca vedena vijijñasyamano dvadasadha vibhajya satsu vasantadisv rtusu yathopa-josam rtu-gunan vidadhati.
sah—ése; esah—este; bhagavan—el supremamente poderoso; adi-purusah—la persona original; eva—ciertamente; saksat—directamente; narayanah—la Suprema Personalidad de Dios, Narayana; lokanam—de todos los planetas; svastaye— para beneficio; atmanam—Él mismo; trayi-mayam—que está compuesto de los tres Vedas (Sama, Yajur y Rg); karma-visuddhi—de la purificación de las actividades fruitivas; nimittam—la causa; kavibhih—por grandes personas santas; api—también; ca—y; vedena—con conocimiento védico; vijijñasyamanah— preguntado acerca de; dvadasa-dha—en doce divisiones; vibhajya—dividir; satsu—en seis; vasanta-adisu—comenzando por la primavera; rtusu—estaciones; yatha-upajosam—conforme al disfrute de sus actividades pasadas; rtu-gunan— los fenómenos propios de cada estación; vidadhati—dispone. TRADUCCIÓN La causa original de la manifestación cósmica es la Suprema Personalidad de Dios, Narayana. Cuando las grandes personas santas, con plena conciencia del conocimiento védico, ofrecieron oraciones a la Persona Suprema, Él descendió al mundo material en la forma del Sol para bien de todos los planetas y purificación de las actividades fruitivas. Se dividió en doce partes y creó las formas de las estaciones, comenzando con la primavera. De ese modo creó los fenómenos propios de cada estación, como el calor, el frío, etc. VERSO 4 tam etam iha purusas trayya vidyaya varnasramacaranupatha uccavacaih karmabhir amnatair yoga-vitanais ca sraddhaya yajanto 'ñjasa sreyah samadhigacchanti.
tam—a Él (la Suprema Personalidad de Dios); etam—este; iha—en este mundo de mortalidad; purusah—toda la gente; trayya—con tres divisiones; vidyaya— con el conocimiento védico; varna-asrama-acara—las prácticas del sistema de varnasrama; anupathah—siguiendo; ucca-avacaih—superiores o inferiores conforme a la posición en el varnasrama-dharma (brahmana, ksatriya, vaisya, y sudra); karmabhih—con sus respectivas actividades; amnataih—trasmitidas; yoga-vitanaih—mediante la meditación y otros procesos yóguicos; ca—y; sraddhaya—con gran fe; yajantah—adorando; añjasa—sin dificultad; sreyah— el beneficio supremo de la vida; samadhigacchanti—alcanzan. TRADUCCIÓN Siguiendo el sistema de cuatro varnas y cuatro asramas, los hombres generalmente adoran a la Suprema Personalidad de Dios, Narayana, establecido como dios del Sol. Con gran fe, adoran a la Suprema Personalidad de Dios en Su forma de Superalma conforme a las ceremonias rituales transmitidas por los tres Vedas, como el agnihotra y otros actos fruitivos de mayor o menor importancia, y conforme al proceso del yoga místico. De ese modo alcanzan con gran facilidad el objetivo supremo de la vida. VERSO 5 atha sa esa atma lokanam dyav-aprthivyor antarena nabho-valayasya kalacakra-gato dvadasa masan bhunkte rasi-samjñan samvatsaravayavan masah paksa-dvayam diva naktam ceti sapadarksa-dvayam upadisanti yavata sastham amsam bhuñjita sa vai rtur ity upadisyate samvatsaravayavah.
atha—por lo tanto; sah—Él; esah—este; atma—la fuerza viviente; lokanam—del conjunto de los tres mundos; dyav-a-prthivyoh antarena—entre las partes superior e inferior del universo; nabhah-valayasya—del espacio exterior; kala-cakra- gatah—situado en la rueda del tiempo; dvadasa masan—doce meses; bhunkte— pasa; rasi-samjñan—que recibe sus nombres a partir de los signos del Zodíaco; samvatsara-avayavan—las partes del año; masah—un mes; paksa-dvayam—dos quincenas; diva—un día; naktam ca—y una noche; iti—así; sapada-rksa- dvayam—en cálculos estelares, dos constelaciones y cuarto; upadisanti—enseñan; yavata—por tanto tiempo; sastham amsam—un sexto de su órbita; bhuñjita— pasa; sah—esa parte; vai—en verdad; rtuh—una estación; iti—así; upadisyate—se enseña; samvatsara-avayavah—una parte de un año. TRADUCCIÓN El dios del Sol, que es Narayana, Visnu, el alma de todos los mundos, está situado en el espacio exterior, entre las partes superior e inferior del universo. En su recorrido de doce meses sobre la rueda del tiempo, el Sol entra en contacto con doce signos distintos del Zodíaco, y, conforme a esos signos, recibe doce nombres distintos. Los doce meses en conjunto forman lo que se conoce con el nombre de samvatsara, es decir, un año entero. Si se calcula en función de la Luna, un mes está formado de dos quincenas: la quincena de la Luna menguante y la de la Luna creciente. En función de las estrellas, un mes es igual a dos constelaciones y cuarto. Cuando el Sol recorre dos meses, pasa una estación; por esa razón, los cambios de estación se consideran partes del cuerpo del año. VERSO 6 atha ca yavatardhena nabho-vithyam pracarati tam kalam ayanam acaksate.
atha—ahora; ca—también; yavata—en el tiempo que; ardhena—mitad; nabhah- vithyam—en el espacio exterior; pracarati—el Sol se mueve; tam—a ese; kalam— tiempo; ayanam—ayana; acaksate—se dice. TRADUCCIÓN De ese modo, el tiempo que tarda el Sol en recorrer la mitad del espacio exterior recibe el nombre de ayana, el período de su trayectoria [en el Norte o en el Sur]. VERSO 7 atha ca yavan nabho-mandalam saha dyav-aprthivyor mandalabhyam kartsnyena sa ha bhuñjita tam kalam samvatsaram parivatsaram idavatsaram anuvatsaram vatsaram iti bhanor mandya-saighrya-sama-gatibhih samamananti.
atha—ahora; ca—también; yavat—mientras que; nabhah-mandalam—espacio exterior, entre los mundos superior e inferior; saha—junto con; dyav—del mundo superior; aprthivyoh—del mundo inferior; mandalabhyam—las esferas; kartsnyena—por completo; sah—él; ha—en verdad; bhuñjita—puede recorrer; tam—ese; kalam—tiempo; samvatsaram—samvatsara; parivatsaram—parivatsara; idavatsaram—idavatsara; anuvatsaram—anuvatsara; vatsaram—vatsara; iti—así; bhanoh—del Sol; mandya—lento; saighrya—rápido; sama—e igual; gatibhih— por las velocidades; samamananti—los eruditos expertos describen. TRADUCCIÓN El dios del Sol tiene tres velocidades: lenta, rápida y moderada. Para hablar del tiempo que invierte en todo su recorrido alrededor de las esferas del cielo, la Tierra y el espacio, viajando a esas tres velocidades, los sabios eruditos emplean cinco nombres: samvatsara, parivatsara, idavatsara, anuvatsara y vatsara. SIGNIFICADO Según los cálculos astronómicos, cada año solar es seis días más largo que el año del calendario, y cada año lunar es seis días más corto. Así pues, debido a los movimientos del Sol y de la Luna, entre el año solar y el año lunar hay una diferencia de doce días. Con el paso de samvatsara, parivatsara, idavatsara, anuvatsara y vatsara, cada cinco años se añaden dos meses adicionales. Esto da lugar a un sexto samvatsara; sin embargo, al tratarse de un samvatsara complementario, el tiempo solar se calcula conforme a los cinco nombres antes citados. VERSO 8 evam candrama arka-gabhastibhya uparistal laksa-yojanata upalabhyamano 'rkasya samvatsara-bhuktim paksabhyam masa-bhuktim sapadarksabhyam dinenaiva paksa-bhuktim agracari drutatara-gamano bhunkte.
evam—así; candrama—la Luna; arka-gabhastibhyah—de los rayos del Sol; uparistat—por encima; laksa-yojanatah—una medida de 100.000 yojanas; upalabhyamanah—situada; arkasya—del globo solar; samvatsara-bhuktim—el paso de un año de disfrute; paksabhyam—por dos quincenas; masa-bhuktim— el paso de un mes; sapada-rksabhyam—por dos días y cuarto; dinena—por un día; eva—solamente; paksa-bhuktim—el paso de una quincena; agracari— moviéndose impetuosamente; druta-tara-gamanah—pasando a mayor velocidad; bhunkte—pasa por. TRADUCCIÓN La Luna, que viaja a más velocidad que el Sol, se encuentra 100.000 yojanas [1.290.000 kilómetros] por encima de los rayos del Sol. En dos de sus quincenas, la Luna recorre la distancia equivalente a un samvatsara del Sol; en dos días y cuarto recorre el equivalente de un mes solar, y en un día cubre lo que para el Sol es una quincena. SIGNIFICADO Si tenemos en cuenta que la Luna está 100.000 yojanas, es decir, 1.290.000 kilómetros, por encima de los rayos del Sol, nos sorprende mucho que las modernas expediciones a la Luna se hayan podido realizar. La Luna está tan lejos que el hecho de que las naves espaciales hayan podido llegar allí es un misterio del cual tenemos muchas dudas. Los cálculos científicos actuales están sujetos a constantes correcciones; no son, por lo tanto, muy fiables. Tenemos que aceptar los cálculos astronómicos que nos dan las Escrituras védicas; esos cálculos no cambian; se hicieron hace muchísimo tiempo y siguen siendo correctos todavía hoy. Para otros, el saber si son mejores los cálculos de los Vedas o los cálculos modernos seguirá siendo un misterio, pero en lo que a nosotros respecta, consideramos correctos los cálculos védicos. VERSO 9 atha capuryamanabhis ca kalabhir amaranam ksiyamanabhis ca kalabhih pit&rnam aho-ratrani purva-paksapara-paksabhyam vitanvanah sarva-jiva-nivaha-prano jivas caikam ekam naksatram trimsata muhurtair bhunkte.
atha—así; ca—también; apuryamanabhih—aumentando gradualmente; ca— y; kalabhih—por las partes de la Luna; amaranam—de los semidioses; ksiyamanabhih—con la disminución gradual; ca—y; kalabhih—por partes de la Luna; pit&rnam—de los que se encuentran en el planeta Pitrloka; ahah-ratrani—los días y las noches; purva-paksa-apara-paksabhyam—con los períodos creciente y menguante; vitanvanah—repartiendo; sarva-jiva-nivaha—del conjunto de las entidades vivientes; pranah—la vida; jivah—el principal ser vivo; ca—también; ekam ekam—una tras otra; naksatram—una constelación de estrellas; trimsata— con treinta; muhurtaih—muhurtas; bhunkte—pasa por. TRADUCCIÓN En el cuarto creciente, la parte luminosa de la Luna se hace cada día mayor, dando lugar al día de los semidioses y a la noche de los pitas. Sin embargo, el cuarto menguante trae la noche de los semidioses y el día de los pitas. De ese modo, la Luna recorre cada una de las constelaciones de estrellas en treinta muhurtas [un día entero]. La Luna es fuente de un frescor nectáreo que influye en el crecimiento de las plantas alimenticias; por esa razón, al dios de la Luna se le considera la vida de todas las entidades vivientes y se le da el nombre de Jiva, el ser vivo más importante del universo. VERSO 10 ya esa sodasa-kalah puruso bhagavan manomayo 'nnamayo 'mrtamayo deva-pitr-manusya-bhuta-pasu-paksi-sarisrpa-virudham pranapy ayana-silatvat sarvamaya iti varnayanti.
yah—que; esah—esta; sodasa-kalah—con todas sus dieciséis partes (la Luna llena); purusah—la persona; bhagavan—con gran poder, que ha recibido de la Suprema Personalidad de Dios; manah-mayah—la deidad regente de la mente; anna-mayah—la fuente de la potencia de los cereales; amrta-mayah—la fuente de la sustancia de la vida; deva—de todos los semidioses; pitr—de todos los habitantes de Pitrloka; manusya—todos los seres humanos; bhuta—todas las entidades vivientes; pasu—de los animales; paksi—de las aves; sarisrpa—de los reptiles; virudham—de toda clase de hierbas y plantas; prana—aire vital; api— ciertamente; ayana-silatvat—debido a que refresca; sarva-mayah—omnipresente; iti—así; varnayanti—los sabios eruditos describen. TRADUCCIÓN Por estar plena de potencias, la Luna representa la influencia de la Suprema Personalidad de Dios. Como deidad regente de todas las mentes, la Luna recibe el nombre de Manomaya. Otro de sus nombres, Annamaya, se debe a que da potencia a todas las hierbas y plantas; también se la llama Amrtamaya, por ser fuente de vida para todas las entidades vivientes. La Luna complace a los semidioses, pitas, seres humanos, mamíferos, aves, reptiles, árboles, plantas y a todas las demás entidades vivientes. Su presencia satisface a todo el mundo. Por ello, recibe también el nombre de Sarvamaya [omnipresente]. VERSO 11 tata uparistad dvi-laksa-yojanato naksatrani merum daksinenaiva kalayana isvara-yojitani sahabhijitasta-vimsatih.
tatah—de esa región de la Luna; uparistat—por encima; dvi-laksa- yojanatah—200.000 yojanas; naksatrani—muchas estrellas; merum—el monte Sumeru; daksinena eva—al lado derecho; kala-ayane—a la rueda del tiempo; isvara-yojitani—fijadas por la Suprema Personalidad de Dios; saha—con; abhijita—la estrella que recibe el nombre de Abhijit; asta-vimsatih—veintiocho. TRADUCCIÓN A 200.000 yojanas [2.580.000 kilómetros] por encima de la Luna hay un grupo de muchas estrellas, fijas a la rueda del tiempo por la voluntad suprema de la Suprema Personalidad de Dios; de ese modo giran con el monte Sumeru a su derecha; su recorrido es distinto a la trayectoria del Sol. Hay veintiocho estrellas importantes, la principal de las cuales es Abhijit. SIGNIFICADO Las estrellas que se mencionan en este verso están a 2.580.000 kilómetros por encima de la Luna, y, por lo tanto, a 6.450.000 kilómetros por encima de la Tierra. VERSO 12 tata uparistad usana dvi-laksa-yojanata upalabhyate puratah pascat sahaiva varkasya saighrya-mandya-samyabhir gatibhir arkavac carati lokanam nityadanukula eva prayena varsayams carenanumiyate sa vrsti-vistambha-grahopasamanah.
tatah—de ese grupo de estrellas; uparistat—por encima; usana—Venus; dvi- laksa-yojanatah—200.000 yojanas (2.580.000 kilómetros); upalabhyate—se percibe; puratah—frente; pascat—detrás; saha—junto con; eva—en verdad; va—y; arkasya—del Sol; saighrya—rápido; mandya—lento; samyabhih—igual; gatibhih—los movimientos; arkavat—exactamente como el Sol; carati—gira; lokanam—de todos los planetas del universo; nityada—constantemente; anukulah—que ofrece condiciones favorables; eva—en verdad; prayena—casi siempre; varsayan—hacer llover; carena—infundiendo en la nubes; anumiyate—se percibe; sah—él (Venus); vrsti-vistambha—obstáculos a la lluvia; graha-upasamanah— anular la influencia de los planetas. TRADUCCIÓN Aproximadamente a 2.580.000 kilómetros por encima de ese grupo de estrellas se encuentra el planeta Venus, que se mueve casi al unísono con el Sol, siguiendo sus ritmos rápido, lento y moderado. Unas veces sigue al Sol por detrás, otras está frente a él, y otras a su lado. Venus anula la influencia de los planetas que representan obstáculos para la caída de la lluvia. Por lo tanto, su presencia es causa de lluvias, y por ello se le considera muy favorable para todos los seres vivos del universo. Esto lo confirman los sabios eruditos. VERSO 13 usanasa budho vyakhyatas tata uparistad dvi-laksa-yojanato budhah soma-suta upalabhyamanah prayena subha-krd yadarkad vyatiricyeta tadativatabhra-prayanavrsty-adi-bhayam asamsate.
usanasa—con Venus; budhah—Mercurio; vyakhyatah—explicado; tatah—de ese (Venus); uparistat—por encima; dvi-laksa-yojanatah—2.580.000 kilómetros; budhah—Mercurio; soma-sutah—el hijo de la Luna; upalabhyamanah—está situado; prayena—casi siempre; subha-krt—muy auspicioso para los habitantes del universo; yada—cuando; arkat—del Sol; vyatiricyeta—separado; tada—en ese entonces; ativata—de ciclones y otros efectos nefastos; abhra—nubes; praya— casi siempre; anavrsti-adi—como la escasez de lluvia; bhayam—circunstancias temibles; asamsate—expande. TRADUCCIÓN A Mercurio se le compara con Venus porque a veces va detrás del Sol, a veces delante y a veces a su lado. Se encuentra a 2.580.000 kilómetros por encima de Venus, es decir, a 11.610.000 kilómetros de la Tierra. Mercurio, el hijo de la Luna, es casi siempre muy auspicioso para los habitantes del universo, pero cuando no se mueve junto con el Sol, presagia ciclones, tormentas de arena, lluvias irregulares y nubes sin agua. De ese modo, hace que la gente sienta temor debido a una insuficiencia o un exceso de lluvias. VERSO 14 ata urdhvam angarako 'pi yojana-laksa-dvitaya upalabhyamanas tribhis tribhih paksair ekaikaso rasin dvadasanubhunkte yadi na vakrenabhivartate prayenasubha-graho 'gha-samsah.
atah—de éste; urdhvam—por encima; angarakah—Marte; api—también; yojana-laksa-dvitaye—a una distancia de 2.580.000 kilómetros; upalabhyamanah— está situado; tribhih tribhih—de tres en tres; paksaih—quincenas; eka-ekasah— uno tras otro; rasin—los signos; dvadasa—doce; anubhunkte—pasa por; yadi— si; na—no; vakrena—con una curva; abhivartate—se acerca; prayena—casi siempre; asubha-grahah—un planeta no auspicioso, desfavorable; agha-samsah— que crea problemas. TRADUCCIÓN El planeta Marte está a 2.580.000 kilómetros por encima de Mercurio y a 14.190.000 kilómetros por encima de la Tierra. Cuando sigue su órbita regular, este planeta recorre cada signo del Zodíaco en tres quincenas; de ese modo recorre los doce signos, uno tras otro. En lo que respecta a la lluvia y otras influencias, casi siempre crea condiciones desfavorables. VERSO 15 tata uparistad dvi-laksa-yojanantara-gata bhagavan brhaspatir ekaikasmin rasau parivatsaram parivatsaram carati yadi na vakrah syat prayenanukulo brahmana-kulasya.
tatah—ése (Marte); uparistat—por encima de; dvi-laksa-yojana-antara-gatah— situado a una distancia de 2.580.000 kilómetros; bhagavan—el muy poderoso planeta; brhaspatih—Júpiter; eka-ekasmin—uno tras otro; rasau—signo; parivatsaram parivatsaram—en el período de parivatsara; carati—se mueve; yadi—si; na—no; vakrah—curvada; syat—se vuelve; prayena—casi siempre; anukulah—muy favorable; brahmana-kulasya—para los brahmanas del universo. TRADUCCIÓN A 2.580.000 kilómetros por encima de Marte y a 16.770.000 kilómetros por encima de la Tierra está el planeta Júpiter, que recorre cada signo del Zodíaco en el período de un parivatsara. Si no tuerce su trayectoria, Júpiter es muy favorable para los brahmanas del universo. VERSO 16 tata uparistad yojana-laksa-dvayat pratiyamanah sanaiscara ekaikasmin rasau trimsan masan vilambamanah sarvan evanuparyeti tavadbhir anuvatsaraih prayena hi sarvesam asantikarah.
tatah—ése (Júpiter); uparistat—por encima; yojana-laksa-dvayat—a una distancia de 2.580.000 kilómetros; pratiyamanah—está situado; sanaiscarah—el planeta Saturno; eka-ekasmin—uno tras otro; rasau—signos del zodíaco; trimsat masan—por un período de treinta meses en cada uno; vilambamanah— demorando; sarvan—los doce signos del Zodíaco; eva—ciertamente; anuparyeti— pasa por; tavadbhih—por tantos; anuvatsaraih—anuvatsaras; prayena—casi siempre; hi—en verdad; sarvesam—a todos los habitantes; asantikarah—que causa muchos problemas. TRADUCCIÓN A 2.580.000 kilómetros por encima de Júpiter, y a 19.350.000 kilómetros por encima de la Tierra, se encuentra el planeta Saturno, que tarda treinta meses en recorrer cada signo y treinta anuvatsaras en cubrir todo el círculo zodiacal. Este planeta es casi siempre muy inauspicioso para el universo en general. VERSO 17 tata uttarasmad rsaya ekadasa-laksa-yojanantara upalabhyante ya eva lokanam sam anubhavayanto bhagavato visnor yat paramam padam pradaksinam prakramanti.
tatah—del planeta Saturno; uttarasmat—por encima; rsayah—grandes sabios santos; ekadasa-laksa-yojana-antare—a una distancia de 1.100.000 yojanas; upalabhyante—están situados; ye—todos ellos; eva—en verdad; lokanam—para todos los habitantes del universo; sam—la buena fortuna; anubhavayantah— pensar siempre en; bhagavatah—de la Suprema Personalidad de Dios; visnoh— el Señor Visnu; yat—que; paramam padam—la morada suprema; pradaksinam— dejando a su derecha; prakramanti—caminan alrededor. TRADUCCIÓN Situados a 14.190.000 kilómetros por encima de Saturno, y a 33.540.000 por encima de la Tierra, se encuentran los siete sabios santos, que piensan constantemente en el bienestar de los habitantes del universo. En su recorrido, giran en torno a la morada suprema del Señor Visnu, que recibe el nombre de Dhruvaloka, la Estrella Polar. SIGNIFICADO Srila Madhvacarya cita el siguiente verso del Brahmanda Purana: jñananandatmano visnuh sisumara-vapusy atha urdhva-lokesu sa vyapta adityadyas tad-asrita El Señor Visnu, la fuente del conocimiento y la bienaventuranza trascendental, ha adoptado la forma de Sisumara en el séptimo cielo, en el nivel más elevado del universo. Todos los demás planetas, comenzando con el Sol, existen bajo el refugio de ese sistema planetario Sisumara. Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Vigésimo Segundo del Canto Quinto del Srimad-Bhagavatam, titulado «Las órbitas de los planetas».
