A.C. Bhaktivedanta Swami


Srimad Bhagavatam

Capítulo X

Encuentro entre Jada Bharata y Maharaja Rahugana

En este capítulo se cuenta cómo Bharata Maharaja, ahora conocido como Jada Bharata, fue favorablemente acogido por el rey Rahugana, que gobernaba los estados de Sindhu y Sauvira. El rey obligó a Jada Bharata a cargar con su palanquín, y le reprendió por no llevarlo correctamente. Sucedió que se necesitaba un porteador para el palanquín del rey Rahugana, y los jefes de los porteadores vieron en Jada Bharata la persona más idónea para el trabajo. Así que le obligaron a cargar con el palanquín. Jada Bharata no protestó ante aquella arrogancia, sino que aceptó humildemente el trabajo y cargó con el palanquín. Sin embargo, lo llevaba teniendo mucho cuidado de no pisar a las hormigas, y cada vez que veía una, se detenía para dejarla pasar. Debido a ello, no podía llevar el mismo paso que los otros porteadores. El rey, que iba en el palanquín, se enfadó mucho y riñó a Jada Bharata con palabras soeces. Jada Bharata, que estaba completamente libre del concepto corporal, no protestó y siguió cargando el palanquín. Pero, como seguía haciendo lo mismo, el rey le amenazó con castigarle; ante la amenaza del rey, Jada Bharata habló, protestando del grosero lenguaje con que el rey le había reñido; éste, al escuchar las instrucciones de Jada Bharata, cobró conciencia del verdadero conocimiento; entonces comprendió que había ofendido a una persona santa, a un gran erudito, y oró a Jada Bharata con gran humildad y respeto. Ahora deseaba entender el profundo significado de las filosóficas palabras de Jada Bharata, y, muy sinceramente, le pidió perdón. Admitió que quien ofende los pies de loto de un devoto puro será sin duda alguna castigado por el tridente del Señor Siva. VERSO 1 sri-suka uvaca atha sindhu-sauvira-pate rahuganasya vrajata iksumatyas tate tat-kula-patina sibika-vaha-purusanvesana-samaye daivenopasaditah sa dvija- vara upalabdha esa piva yuva samhananango go-kharavad dhuram vodhum alam iti purva-visti-grhitaih saha grhitah prasabham atad-arha uvaha sibikam sa mahanubhavah.

sri-sukah uvaca—Sukadeva Gosvami continuó hablando; atha—así; sindhu- sauvira-pateh—del gobernador de los estados de Sindhu y Sauvira; rahu- ganasya—el rey llamado Rahugana; vrajatah—mientras iba (al asrama de Kapila); iksu-matyah tate—a orillas del río Iksumati; tat-kula-patina—por el jefe de los porteadores del palanquín; sibika-vaha—para ser porteador del palanquín; purusa- anvesana-samaye—a la hora de buscar un hombre; daivena—por la casualidad; upasaditah—llevados cerca; sah—ese; dvija-varah—Jada Bharata, el hijo de un brahmana; upalabdhah—obtuvo; esah—ese hombre; piva—muy fuerte y robusto; yuva—joven; samhanana-angah—con miembros muy robustos; go-khara-vat— como una vaca o un asno; dhuram—una carga; vodhum—para llevar; alam— capaz; iti—pensando así; purva-visti-grhitaih—otros a quienes en el pasado se había forzado a ese trabajo; saha—con; grhitah—llevado; prasabham—por la fuerza; a-tat-arhah—aunque no era el adecuado para cargar el palanquín; uvaha— llevó; sibikam—el palanquín; sah—él; maha-anubhavah—una gran alma. TRADUCCIÓN Sukadeva Gosvami continuó: Mi querido rey, por aquel entonces se encontraba de viaje hacia Kapilasrama el rey Rahugana, gobernador de los estados de Sindhu y Sauvira. A orillas del río Iksumati, el jefe de los porteadores que llevaban el palanquín del rey vio que necesitaba otro hombre. Salieron a buscarlo, y la casualidad les llevó hasta Jada Bharata. Se fijaron en él porque Jada Bharata era muy joven, fuerte y de miembros robustos. Reunía las condiciones óptimas para llevar cargas, como los asnos y las vacas. Pensando de este modo, no vacilaron en obligarle a cargar con el palanquín, aunque no era un trabajo adecuado para la gran alma Jada Bharata. VERSO 2 yada hi dvija-varasyesu-matravalokanugater na samahita purusa-gatis tada visama-gatam sva-sibikam rahugana upadharya purusan adhivahata aha he vodharah sadhv atikramata kim iti visamam uhyate yanam iti.

yada—cuando; hi—ciertamente; dvija-varasya—de Jada Bharata; isu-matra—a una distancia igual al tamaño de un flecha (un metro); avaloka-anugateh—de moverse sólo después de mirar; na samahita—no al unísono; purusa-gatih—el movimiento de los porteadores; tada—en ese momento; visama-gatam—haciéndose desigual; sva-sibikam—su propio palanquín; rahuganah—el rey Rahugana; upadharya—entender; purusan—a los hombres; adhivahatah—que llevaban el palanquín; aha—dijo; he—¡oh!; vodharah—porteadores del palanquín; sadhu atikramata—por favor, caminad bien, que no haya balanceo; kim iti—por qué razón; visamam—a trompicones; uhyate—está siendo llevado; yanam—el palanquín; iti—así. TRADUCCIÓN Sin embargo, debido a su actitud no violenta, Jada Bharata llevaba el palanquín de un modo muy irregular. Caminaba, pero antes de dar un paso se aseguraba de que no hubiera hormigas delante, pues no quería pisar ninguna. En consecuencia, no podía seguir el paso de los demás porteadores. Ante las sacudidas del palanquín, el rey Rahugana preguntó de inmediato a los porteadores: «¿Se puede saber qué son esos bandazos? Más os vale que llevéis el palanquín como es debido». SIGNIFICADO Jada Bharata fue obligado a llevar el palanquín, pero no por ello dejó de sentir compasión por las pobres hormigas que pasaban por el camino. El devoto del Señor no olvida su servicio devocional ni otras actividades positivas ni siquiera en medio de grandes sufrimientos. Jada Bharata fue obligado a llevar el palanquín a pesar de que era un brahmana cualificado, muy elevado en el conocimiento espiritual. Eso no le importaba, pero mientras caminaba no podía olvidar su deber, y tenía cuidado de no matar ni a una hormiga. El vaisnava nunca es envidioso, ni innecesariamente violento. En el camino había muchas hormigas, pero Jada Bharata se aseguraba antes de cada paso; sólo ponía el pie en el suelo cuando veía que ya no había hormigas. El corazón del vaisnava es siempre muy bondadoso con todas las entidades vivientes. En Su sankhya-yoga, el Señor Kapiladeva explica: suhrdah sarva-dehinam. Las entidades vivientes adoptan distintas formas corporales. Los no vaisnavas sólo consideran dignos de su compasión a los seres humanos, pero Krishna declara que Él es el padre supremo de todas las formas de vida. Por consiguiente, el vaisnava procura no matar prematura o innecesariamente ninguna forma de vida. Todas las entidades vivientes tienen que completar un determinado período de tiempo enjauladas en un tipo particular de cuerpo material. Antes de elevarse o evolucionar a otro cuerpo, tienen que completar el período de tiempo asignado al que ahora tienen. Al matar a un animal o a cualquier otro ser vivo, lo que se está haciendo es crear un obstáculo que le impide completar su periodo de prisión en determinado cuerpo. Por lo tanto, no se debe matar ningún cuerpo por complacer los propios sentidos, pues eso trae consigo la responsabilidad por la actividad pecaminosa. VERSO 3 atha ta isvara-vacah sopalambham upakarnyopaya-turiyac chankita-manasas tam vijñapayam babhuvuh.

atha—así; te—ellos (los porteadores del palanquín); isvara-vacah—las palabras de su señor, el rey Rahugana; sa-upalambham—llenas de reproche; upakarnya—al escuchar; upaya—los medios; turiyat—del cuarto; sankita-manasah—cuyas mentes sentían miedo; tam—a él (el rey); vijñapayam babhuvuh—informaron. TRADUCCIÓN Cuando escucharon las amenazadoras palabras de Maharaja Rahugana, los porteadores del palanquín sintieron mucho miedo de que les castigase, y le respondieron con las siguientes palabras. SIGNIFICADO Según la ciencia de la política, el rey a veces apacigua a sus subordinados, a veces les castiga, a veces se burla de ellos, y a veces les premia. Ése es el modo en que gobierna el rey a sus súbditos. Los hombres que llevaban el palanquín se daban cuenta de que el rey estaba enfadado y de que iba a castigarles. VERSO 4 na vayam nara-deva pramatta bhavan-niyamanupathah sadhv eva vahamah. ayam adhunaiva niyukto 'pi na drutam vrajati nanena saha vodhum u ha vayam parayama iti.

na—no; vayam—nosotros; nara-deva—¡oh, señor entre los seres humanos! (al rey se le considera el representante de deva, la Suprema Personalidad de Dios); pramattah—negligentes con nuestros deberes; bhavat-niyama-anupathah—que siempre somos obedientes a tu orden; sadhu—adecuadamente; eva—ciertamente; vahamah—estamos llevando; ayam—este hombre; adhuna—hace poco; eva—en verdad; niyuktah—ocupado en trabajar con nosotros; api—aunque; na—no; drutam—muy rápido; vrajati—trabaja; na—no; anena—él; saha—con; vodhum— para llevar; u ha—¡oh!; vayam—nosotros; parayamah—podemos; iti—así. TRADUCCIÓN ¡Oh, señor!, repara, por favor, en que no estamos siendo negligentes en el cumplimiento de nuestros deberes. Fieles a tu deseo, hemos estado llevando este palanquín, pero este hombre que se ha unido hace poco a nosotros no puede caminar con rapidez. Nos es imposible llevar el palanquín con él. SIGNIFICADO Jada Bharata, además de ser un brahmana de casta elevada, era también un gran devoto, mientras que los otros porteadores del palanquín eran sudras. Los sudras no son compasivos con los demás seres vivos, pero un vaisnava no puede actuar como un sudra. Siempre que se combinen un sudra y un brahmana, es seguro que en la puesta en práctica de los deberes habrá desequilibrio. Los sudras caminaban con el palanquín sin preocuparse en lo más mínimo por no pisar las hormigas, pero Jada Bharata no podía actuar como un sudra. De ahí surgió el problema. VERSO 5 samsargiko dosa eva nunam ekasyapi sarvesam samsargikanam bhavitum arhatiti niscitya nisamya krpana-vaco raja rahugana upasita-vrddho 'pi nisargena balat krta isad-utthita-manyur avispasta-brahma-tejasam jata-vedasam iva rajasavrta-matir aha.

samsargikah—fruto de la relación íntima; dosah—una falta; eva—en verdad; nunam—ciertamente; ekasya—de uno; api—aunque; sarvesam—de todos los demás; samsargikanam—personas relacionadas con él; bhavitum—llegar a ser; arhati—puede; iti—así; niscitya—discernir; nisamya—por escuchar; krpana- vacah—las palabras de los pobres sirvientes, que temían ser castigados; raja—el rey; rahuganah—Rahugana; upasita-vrddhah—habiendo servido y escuchado a muchos sabios ancianos; api—a pesar de; nisargena—por su naturaleza personal de ksatriya; balat—por fuerza; krtah—hecha; isat—ligeramente; utthita— despertada; manyuh—cuya ira; avispasta—que no era claramente visible; brahma- tejasam—su refulgencia espiritual (de Jada Bharata); jata-vedasam—un fuego cubierto por cenizas en las ceremonias rituales védicas; iva—como; rajasa avrta— cubierta por la modalidad de la pasión; matih—cuya mente; aha—dijo. TRADUCCIÓN El rey Rahugana entendió las razones de los porteadores, que temían ser castigados. También comprendió que las irregularidades en la marcha del palanquín eran culpa de una sola persona. Perfectamente convencido de esto, escuchó la explicación de los porteadores, y aunque era un hombre de gran experiencia y muy versado en la ciencia política, se irritó un poco. Esa ira se debía a su naturaleza innata de rey. En realidad, la mente del rey Rahugana estaba cubierta por la modalidad de la pasión; por esa razón, dirigió las siguientes palabras a Jada Bharata, cuya refulgencia Brahman estaba velada como un fuego cubierto por cenizas y no era claramente visible. SIGNIFICADO En este verso se explica la diferencia entre rajo-guna y sattva- guna. El rey era muy justo y estaba muy versado en la ciencia política y en la administración del gobierno, pero, a pesar de ello, estaba bajo la influencia de la modalidad de la pasión; por esta razón, bastó una pequeña agitación para que se irritase. Jada Bharata, a pesar de todas las injusticias que había tenido que soportar por actuar como un sordomudo, gracias a la fuerza de su avance espiritual, permaneció callado. No obstante, su brahma-tejah, su refulgencia Brahman, no se podía apreciar con claridad. VERSO 6 aho kastam bhratar vyaktam uru-parisranto dirgham adhvanam eka eva uhivan suciram nati-piva na samhananango jarasa copadruto bhavan sakhe no evapara ete sanghattina iti bahu-vipralabdho 'py avidyaya racita-dravya-guna-karmasaya-sva-carama-kalevare 'vastuni samsthana-visese 'ham mamety anadhyaropita-mithya-pratyayo brahma-bhutas tusnim sibikam purvavad uvaha.

aho—¡ay!; kastam—¡qué duro es!; bhratah—mi querido hermano; vyaktam— claramente; uru—mucho; parisrantah—fatigado; dirgham—largo; adhvanam— camino; ekah—solo; eva—ciertamente; uhivan—has cargado; su-ciram—mucho tiempo; na—no; ati-piva—muy fuerte y robusto; na—ni; samhanana-angah— tener un cuerpo recio y tolerante; jarasa—por la vejez; ca—también; upadrutah— afectado; bhavan—tú; sakhe—amigo mío; no eva—ciertamente no; apare—los demás; ete—todos estos; sanghattinah—compañeros de trabajo; iti—de este modo; bahu—mucho; vipralabdhah—criticó con sarcasmo; api—aunque; avidyaya— por la nesciencia; racita—manufacturado; dravya-guna-karma-asaya—en una combinación de elementos materiales, cualidades materiales y los resultados de actividades y deseos pasados; sva-carama-kalevare—en el cuerpo, que se mueve por acción de los elementos sutiles (mente, inteligencia y ego); avastuni—en semejantes cosas físicas; samsthana-visese—tener una determinada disposición; aham mama—yo y mío; iti—de ese modo; anadhyaropita—sin interponerse; mithya—falsa; pratyayah—creencia; brahma-bhutah—que era un alma autorrealizada, situada en el plano Brahman; tusnim—guardando silencio; sibikam—el palanquín; purva-vat—como antes; uvaha—llevó. TRADUCCIÓN El rey Rahugana dijo a Jada Bharata: ¡Qué duro es esto, mi querido hermano! De verdad que pareces cansado, después de tan largo trayecto cargando el palanquín tú sólo y sin ayuda de nadie. Además, como eres muy viejo, estás muy delicado. Mi querido amigo, ya veo que no eres recio, ni fuerte, ni robusto. ¿Es que tus compañeros no te ayudan? De este modo, el rey criticó a Jada Bharata con sarcasmo, pero Jada Bharata, a pesar de esas críticas, no se identificaba con el cuerpo ni con la situación. Como había alcanzado su identidad espiritual, sabía que él no era el cuerpo. No era ni gordo, ni flaco, ni delgado. Nada tenía que ver con aquel montón de materia, combinación de los cinco elementos densos y los tres elementos sutiles, y no tenía nada que ver con el cuerpo material de dos brazos y dos piernas. En otras palabras, percibía perfectamente su identidad espiritual [aham brahmasmi]. Por lo tanto, no se vio afectado por los sarcasmos y las críticas del rey, y, sin decir nada, continuó llevando el palanquín como antes. SIGNIFICADO Jada Bharata estaba completamente liberado. No se preocupó ni lo más mínimo cuando los dakaits trataron de matar su cuerpo; sabía con toda certeza que él no era el cuerpo. Aunque hubieran matado su cuerpo, no le habría preocupado, pues estaba profundamente convencido de la afirmación que encontramos en la Bhagavad-gita (2.20): na hanyate hanyamane sarire. Sabía que no podían matarle ni siquiera si mataban su cuerpo. Pero, aunque él no protestó, la Suprema Personalidad de Dios, por intermedio de Su agente, no pudo tolerar la injusticia de los dakaits; de modo que, por la misericordia de Krishna, se salvó, y los dakaits fueron matados. En el caso presente, mientras llevaba el palanquín también sabía que él no era el cuerpo. Tenía un cuerpo fuerte y robusto, en plenitud de facultades, completamente capaz de cargar el palanquín, pero como estaba liberado del concepto corporal, las sarcásticas palabras del rey no le afectaron en lo más mínimo. El cuerpo se crea conforme al karma de la persona, y la naturaleza material aporta los componentes necesarios para la formación de un determinado tipo de cuerpo. El alma es diferente de la estructura corporal que la cubre; por lo tanto, nada de lo que se pueda hacer al cuerpo, tanto si es beneficioso como si es dañino, puede afectar al alma espiritual. En los Vedas encontramos el precepto: asango hy ayam purusah: El alma espiritual siempre está libre de la influencia de las circunstancias materiales. VERSO 7 atha punah sva-sibikayam visama-gatayam prakupita uvaca rahuganah kim idam are tvam jivan-mrto mam kadarthi-krtya bhartr-sasanam aticarasi pramattasya ca te karomi cikitsam danda-panir iva janataya yatha prakrtim svam bhajisyasa iti.

atha—después de esto; punah—de nuevo; sva-sibikayam—en su propio palanquín; visama-gatayam—llevado a trompicones debido al inadecuado paso de Jada Bharata; prakupitah—llenándose de ira; uvaca—dijo; rahuganah—el rey Rahugana; kim idam—¿qué tontería es ésta?; are—¡oh, necio!; tvam—tú; jivat— viviendo; mrtah—muerto; mam—a mí; kat-arthi-krtya—faltar al respeto; bhartr-sasanam—castigo del amo; aticarasi—te estás sobrepasando; pramattasya—que estás prácticamente loco; ca—también; te—tuyo; karomi— voy a hacer; cikitsam—tratamiento adecuado; danda-panih iva—como Yamaraja; janatayah—de la gente; yatha—de modo que; prakrtim—posición natural; svam— tu propia; bhajisyase—asumirás; iti—así. TRADUCCIÓN Después de esto, el rey vio que las sacudidas del palanquín continuaban. Entonces se irritó mucho y dijo: ¡Tú, bribón!, ¿qué estás haciendo? ¿Estás muerto a pesar de tener vida en el cuerpo? ¿Acaso no sabes que soy tu amo? Me estás faltando al respeto y no estás cumpliendo mi orden. Por desobedecerme, te voy a castigar tan severamente como lo hace Yamaraja, el superintendente de la muerte, cuando castiga a los pecadores. Te voy a aplicar el tratamiento adecuado para que vuelvas a tus cabales y actúes como es debido. VERSO 8 evam bahv abaddham api bhasamanam nara-devabhimanam rajasa tamasanuviddhena madena tiraskrtasesa-bhagavat-priya-niketam pandita-maninam sa bhagavan brahmano brahma-bhuta-sarva-bhuta-suhrd-atma yogesvara-caryayam nati-vyutpanna-matim smayamana iva vigata-smaya idam aha.

evam—de este modo; bahu—muy; abaddham—fuera de lugar; api—aunque; bhasamanam—hablando; nara-deva-abhimanam—el rey Rahugana, que se consideraba el gobernante; rajasa—por la modalidad material de la pasión; tamasa—y por la modalidad de la ignorancia; anuviddhena—aumentada; madena—por la locura; tiraskrta—que reprendió; asesa—incontables; bhagavat- priya-niketam—devotos del Señor; pandita-maninam—considerándose un sabio muy culto; sah—ése; bhagavan—espiritualmente muy poderoso (Jada Bharata); brahmanah—un brahmana perfectamente cualificado; brahma-bhuta—plenamente iluminado; sarva-bhuta-suhrt-atma—que, de esta forma, era el amigo de todas las entidades vivientes; yoga-isvara—de los yogis místicos más avanzados; caryayam—en el comportamiento; na ati-vyutpanna-matim—al rey Rahugana, que en realidad no era experimentado; smayamanah—esbozando una sonrisa; iva—como; vigata-smayah—que estaba liberado de todo orgullo material; idam— así; aha—habló. TRADUCCIÓN Creyéndose el rey, Maharaja Rahugana estaba bajo la influencia del concepto corporal, sometido a las modalidades de la pasión y la ignorancia de la naturaleza material. En un arranque de locura, reprendió a Jada Bharata con palabras absurdas y fuera de lugar. Jada Bharata era un devoto sublime, morada querida de la Suprema Personalidad de Dios. El rey, aunque se consideraba muy culto, no conocía las características ni la posición del devoto avanzado que está situado en el plano del servicio devocional. Jada Bharata era la residencia de la Suprema Personalidad de Dios; en su corazón llevaba siempre la forma del Señor. Era el amigo querido de todos los seres vivos, estaba completamente libre del concepto corporal. Esbozando una sonrisa, dijo las siguientes palabras. SIGNIFICADO En este verso se expone la diferencia entre una persona inmersa en el concepto corporal y una persona que está más allá de ese concepto. Maharaja Rahugana, bajo la influencia del concepto corporal, se consideraba un rey, y reprendió a Jada Bharata con una sarta de improperios. Jada Bharata, que estaba perfectamente establecido en el plano trascendental de la autorrealización, no se enfadó lo más mínimo; en lugar de ello, sonrió y comenzó a impartir sus enseñanzas al rey. El devoto vaisnava muy avanzado es amigo de todas las entidades vivientes; por esa razón, también es amigo de sus enemigos. De hecho, no considera enemigo a nadie. Suhrdah sarva-dehinam. A veces un vaisnava se irrita externamente contra un no devoto, pero esa ira es buena para el no devoto. Las Escrituras védicas nos dan ejemplos de esto. Narada, en cierta ocasión, se enfadó con Nalakuvera y Manigriva, los dos hijos de Kuvera, y les castigó convirtiéndoles en árboles. Como resultado de ello, más adelante fueron liberados por el Señor Sri Krishna. El devoto está situado en el plano absoluto, y tanto si está enfadado como si se muestra complacido, no hay diferencia, ya que en ambos casos concede su bendición. VERSO 9 brahmana uvaca tvayoditam vyaktam avipralabdham bhartuh sa me syad yadi vira bharah gantur yadi syad adhigamyam adhva piveti rasau na vidam pravadah

brahmanah uvaca—el brahmana erudito (Jada Bharata) habló; tvaya—por ti; uditam—explicado; vyaktam—con gran claridad; avipralabdham—sin contradecir la realidad; bhartuh—del que lleva la carga, el cuerpo; sah—eso; me—mío; syat— habría sido; yadi—si; vira—¡oh, gran héroe (Maharaja Rahugana)!; bharah— una carga; gantuh—del que mueve, también el cuerpo; yadi—si; syat—había sido; adhigamyam—el objeto a obtener; adhva—el sendero; piva—muy fuerte y robusto; iti—así; rasau—en el cuerpo; na—no; vidam—de las personas autorrealizadas; pravadah—tema de conversación. TRADUCCIÓN El gran brahmana Jada Bharata dijo: Mi querido rey y héroe, ciertamente con tus sarcásticas palabras has dicho la verdad. En realidad no han sido simples palabras de reproche, pues quien lleva el peso es el cuerpo. Ese peso no me pertenece a mí, que soy el alma espiritual. En tus afirmaciones no contradices la realidad, ya que soy distinto del cuerpo. Yo no soy el que carga el palanquín; quien lo carga es el cuerpo. Ciertamente, como tú has señalado, yo no me he esforzado para llevar el palanquín, pues estoy desapegado del cuerpo. Has dicho que no soy fuerte y robusto; son palabras propias de una persona que no conoce la diferencia entre el cuerpo y el alma. El cuerpo puede ser delgado o grueso, pero ninguna persona culta diría semejante cosa del alma espiritual. En cuanto alma espiritual, no soy ni gordo ni flaco; por eso estás en lo cierto cuando dices que no soy muy robusto. Si yo tuviera algo que ver con el objeto de este viaje y del camino que seguimos, pasaría por muchas dificultades, pero como no tienen que ver conmigo, sino con mi cuerpo, no me suponen la menor molestia. SIGNIFICADO En la Bhagavad-gita se afirma que la persona avanzada en el conocimiento espiritual no se perturba con los dolores y placeres del cuerpo material. El cuerpo material es completamente distinto del alma espiritual, y sus placeres y dolores son superfluos. La práctica de penitencias y austeridades tiene por objeto hacernos comprender la diferencia entre el cuerpo y el alma, y que el alma no se ve afectada por los placeres y dolores del cuerpo. Jada Bharata en realidad estaba situado en el plano de la autorrealización. Estaba completamente liberado del concepto corporal; por consiguiente, enseguida asumió su posición y convenció al rey de que todas las palabras irónicas que le había dicho acerca de su cuerpo, en realidad, no podían aplicársele a él como alma espiritual. VERSO 10 sthaulyam karsyam vyadhaya adhayas ca ksut trd bhayam kalir iccha jara ca nidra ratir manyur aham madah suco dehena jatasya hi me na santi

sthaulyam—ser muy fuerte y robusto; karsyam—ser delgado y débil; vyadhayah—los sufrimientos del cuerpo, como las enfermedades; adhayah—los sufrimientos de la mente; ca—y; ksut trt bhayam—hambre, sed y miedo; kalih—disputas entre dos personas; iccha—deseos; jara—vejez; ca—y; nidra— sueño; ratih—apego a la complacencia de los sentidos; manyuh—ira; aham— identificación falsa (con un concepto corporal de la vida); madah—ilusión; sucah—lamentación; dehena—con este cuerpo; jatasya—del que ha nacido; hi— ciertamente; me—de mí; na—no; santi—existe. TRADUCCIÓN La gordura, la delgadez, los sufrimientos del cuerpo y de la mente, la sed, el hambre, el miedo, las disputas, los deseos de felicidad material, la vejez, el sueño, el apego a las posesiones materiales, la ira, la lamentación, la ilusión y la identificación del cuerpo con el ser no son más que transformaciones de la cubierta material del alma espiritual. Todas esas cosas afectan a la persona que está absorta en el concepto material del cuerpo, pero yo estoy libre de todos los conceptos corporales, y, por consiguiente, no soy ni gordo ni delgado ni ninguna de las demás cosas que has mencionado. SIGNIFICADO En una canción, Srila Narottama dasa Thakura dice: deha- smrti nahi yara, samsara-bandhana kahan tara. La persona espiritualmente avanzada no tiene ningún vínculo con el cuerpo, ni con las acciones y reacciones del cuerpo. Aquel que llega a comprender que no es el cuerpo, y que, por lo tanto, no es ni gordo ni flaco, alcanza la forma más elevada de iluminación espiritual. Mientras no alcancemos el plano de la iluminación espiritual, el concepto corporal nos mantendrá enredados en el mundo material. En la actualidad, toda la sociedad humana está trabajando bajo la influencia de ese concepto corporal; por lo tanto, en los sastras, cuando se habla de la gente de esta era, se les da el nombre de dvipada-pasu, animales de dos piernas. En una civilización dirigida por esa clase de animales, nadie puede ser feliz. Nuestro movimiento para la conciencia de Krishna está tratando de elevar a la caída sociedad humana hasta el plano de la comprensión espiritual. No todo el mundo puede llegar enseguida a un nivel de iluminación espiritual como el de Jada Bharata. Sin embargo, como se afirma en el Srimad- Bhagavatam (1.2.18): nasta-prayesu abhadresu nityam bhagavata-sevaya. Con la difusión de los principios bhagavata, podemos elevar a la sociedad humana hasta el plano de la perfección. La persona que está libre de los conceptos corporales puede avanzar hacia el servicio devocional del Señor. nasta-prayesv abhadresu nityam bhagavata-sevaya bhagavaty uttamasloke bhaktir bhavati naistiki Cuanto más nos liberamos del concepto corporal, más firmemente nos establecemos en el servicio devocional, y más felices y pacíficos somos. Con respecto a esto, Srila Madhvacarya dice que aquellos que están demasiado apegados a la materia continúan bajo la influencia del concepto corporal. Esas personas se preocupan de las diversas características corporales, mientras que los que están liberados del concepto corporal viven sin el cuerpo incluso mientras se encuentran en el mundo. VERSO 11 jivan-mrtatvam niyamena rajan adyantavad yad vikrtasya drstam sva-svamya-bhavo dhruva idya yatra tarhy ucyate 'sau vidhikrtya-yogah

jivat-mrtatvam—la cualidad de estar muerto en vida; niyamena—por las leyes de la naturaleza; rajan—¡oh, rey!; adi-anta-vat—todo lo material tiene un principio y un fin; yat—porque; vikrtasya—de las cosas que se transforman, como el cuerpo; drstam—se ve; sva-svamya-bhavah—las posiciones de servidumbre y señorío; dhruvah—inmutables; idya—¡oh, tú, que eres adorado!; yatra—de dónde; tarhi— entonces; ucyate—se dice; asau—eso; vidhi-krtya-yogah—armonía entre orden y deber. TRADUCCIÓN Mi querido rey, no hacía falta que me acusaras de estar muerto en vida. Con respecto a eso, lo único que puedo decir es que eso es lo que ocurre con todo, pues todo lo material tiene un principio y un fin. Y en cuanto a tu manera de pensar, creyéndote rey y señor y dándome órdenes, tampoco es correcta, pues esas posiciones son temporales. Hoy tú eres el rey y yo tu sirviente, pero mañana pueden cambiarse las tornas, y ser tú mi sirviente y yo tu amo. Todo eso son circunstancias temporales creadas por la providencia. SIGNIFICADO El concepto corporal es el principio básico del sufrimiento en la existencia material. Kali-yuga es una era en la que, de manera especial, la gente recibe una educación tan pobre que ni siquiera pueden entender que el cuerpo está cambiando a cada instante y que el cambio definitivo se denomina muerte. Según el karma, podemos ser reyes en esta vida y perros en la siguiente. El alma espiritual se encuentra en un estado de profundo sueño, causado por la fuerza de la naturaleza material. Se ve sometida a un determinado condicionamiento, del que pasa a otro condicionamiento distinto. Cuando no hay autorrealización y conocimiento, esa vida condicionada continúa, y falsamente nos creemos reyes, sirvientes, perros o gatos. Todo ello no son más que distintas transformaciones dispuestas por la administración suprema. No debemos dejarnos engañar por esos conceptos materiales pasajeros. En realidad, en el mundo material nadie es amo de nada, pues todos estamos bajo el control de la naturaleza material, que a su vez está bajo el control de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, el amo supremo es Krishna, la Suprema Personalidad de Dios. Como se explica en el Caitanya-caritamrta: ekale isvara krsna, ara saba bhrtya: Krishna es el único amo, y todos los demás somos Sus sirvientes. Cuando olvidamos nuestra relación con el Señor Supremo, sufrimos en el mundo material. VERSO 12 visesa-buddher vivaram manak ca pasyama yan na vyavaharato 'nyat ka isvaras tatra kim isitavyam tathapi rajan karavama kim te

visesa-buddheh—del concepto que distingue entre amo y sirviente; vivaram— el alcance; manak—un poco; ca—también; pasyamah—veo; yat—lo cual; na— no; vyavaharatah—que la costumbre o el convencionalismo temporales; anyat— otra; kah—quién; isvarah—el amo; tatra—en esto; kim—quién; isitavyam—debe ser controlado; tathapi—aun así; rajan—¡oh, rey! (si todavía piensas que tú eres el amo y yo el sirviente); karavama—puedo hacer; kim—qué; te—por ti. TRADUCCIÓN Mi querido rey, si todavía piensas que tú eres el rey y que yo soy tu sirviente, entonces debes darme órdenes, para que yo las cumpla. En ese caso, te diré que esas diferencias son temporales, y que proceden únicamente de la costumbre o del convencionalismo. No les veo ninguna otra causa. ¿Quién es entonces el amo, y quién el sirviente? Todo el mundo está siendo forzado por las leyes de la naturaleza material; por lo tanto, nadie es amo ni sirviente. Si, a pesar de todo, sigues pensando que tú eres el amo y yo el sirviente, lo aceptaré. Así pues, dame una orden, por favor. ¿Qué puedo hacer por ti? SIGNIFICADO En el Srimad-Bhagavatam se dice: aham mameti: «Yo soy este cuerpo, y en relación con él, aquel es mi amo, él es mi sirviente, ella mi esposa y él mi hijo». Debido al inevitable cambio de cuerpo y a las disposiciones de la naturaleza material, todos esos conceptos son temporales. Somos como pajitas que flotan en las olas del mar; ahora estamos juntos, pero, debido a las leyes de las olas, es inevitable que nos separemos. En el mundo material todos vamos flotando en las olas del mar de la nesciencia. En palabras de Bhaktivinoda Thakura: (miche) mayara vase, yaccha bhese', khaccha habudubu, bhai (jiva) krsna-dasa, e visvasa, karle ta' ara duhkha nai Srila Bhaktivinoda Thakura dice que todos, hombres y mujeres, flotamos como pajitas sobre las olas de la naturaleza material. Ese estar a la merced de las olas se terminará en el momento en que comprendamos que somos sirvientes eternos de Krishna. Como se afirma en la Bhagavad-gita (3.37): kama esa krodha esa rajoguna-samudbhavah. La modalidad de la pasión nos hace desear muchas cosas; conforme a nuestros deseos y ansiedades, y conforme a la orden del Señor Supremo, la naturaleza material nos da un determinado tipo de cuerpo. Durante algún tiempo actuamos como amos o sirvientes, como actores que interpretan un papel en un escenario bajo la guía de un director. La forma humana de vida nos brinda la oportunidad de poner fin a esa absurda representación teatral. Debemos volver a nuestra posición constitucional original, el estado de conciencia de Krishna. En la presente situación, el verdadero amo es la naturaleza material. Daivi hy esa gunamayi mama maya duratyaya (Bg. 7.14). Bajo el hechizo de la naturaleza material, estamos actuando como amos o sirvientes, pero si nos dejamos controlar por la Suprema Personalidad de Dios y Sus sirvientes eternos, esta condición temporal dejará de existir. VERSO 13 unmatta-matta-jadavat sva-samstham gatasya me vira cikitsitena arthah kiyan bhavata siksitena stabdha-pramattasya ca pistapesah

unmatta—locura; matta—un borracho; jada-vat—como un burro; sva- samstham—situación en mi posición constitucional original; gatasya—del que ha obtenido; me—de mí; vira—¡oh, rey!; cikitsitena—por tu castigo; arthah—el sentido o propósito; kiyan—qué; bhavata—por ti; siksitena—por ser instruido; stabdha—tonto; pramattasya—de un loco; ca—también; pista-pesah—como moler harina. TRADUCCIÓN Mi querido rey, tú me has dicho: «¡Sinvergüenza, estúpido, loco! ¡Te voy a castigar, a ver si vuelves a tus cabales!». Con respecto a esto, permíteme decirte que, aunque vivo como si fuera tonto, sordo y mudo, en realidad soy una persona autorrealizada. ¿Qué ganarás castigándome? Si, como piensas, soy un loco, castigarme será como fustigar a un caballo muerto. El resultado será nulo. La locura de un loco no se remedia con castigos. SIGNIFICADO Todos, en el mundo material, se comportan como locos bajo determinadas impresiones erróneas adquiridas por la influencia de la condición material. Hay ladrones, por ejemplo, que saben que robar no es bueno, y que detrás del robo viene el castigo del rey o de Dios, y han visto también que los ladrones son detenidos y castigados por la policía; sin embargo, a pesar de todo, roban una y otra vez, obsesionados con la idea de que robando conseguirán la felicidad. Esto es un síntoma de locura. A pesar de ser castigados una y otra vez, no pueden abandonar el hábito de robar; por consiguiente, es inútil castigarles. VERSO 14 sri-suka uvaca etavad anuvada-paribhasaya pratyudirya muni-vara upasama-sila uparatanatmya-nimitta upabhogena karmarabdham vyapanayan raja-yanam api tathovaha.

sri-sukah uvaca—Sukadeva Gosvami continuó hablando; etavat—tanto; anuvada-paribhasaya—repitiendo y explicando las palabras que el rey le había dicho antes; pratyudirya—respondiéndolas una tras otra; muni-varah—el gran sabio Jada Bharata; upasama-silah—cuyo carácter era pacífico y sereno; uparata— cesó; anatmya—cosas no relacionadas con el alma; nimittah—cuya causa (la ignorancia) para identificarse con las cosas no relacionadas con el alma; upabhogena—aceptando las consecuencias de su karma; karma-arabdham—la reacción que ahora obtenía como resultado; vyapanayan—al terminar; raja- yanam—el palanquín del rey; api—de nuevo; tatha—como antes; uvaha—continuó llevando. TRADUCCIÓN Sukadeva Gosvami dijo: ¡Oh, Maharaja Pariksit!, el rey Rahugana había reprendido con ásperas palabras al glorioso devoto Jada Bharata, pero aquella persona santa y pacífica se mostró tolerante y le dio la respuesta adecuada. La nesciencia se debe al concepto corporal, y Jada Bharata no estaba bajo la influencia de ese erróneo concepto. Debido a su naturaleza humilde, nunca se consideró un gran devoto, y estuvo de acuerdo en sufrir los resultados de su karma pasado. Como un hombre corriente, pensaba que al llevar el palanquín destruía las reacciones de los pecados que había cometido en el pasado. Pensando de ese modo, se dispuso a seguir cargando con el palanquín. SIGNIFICADO Un gran devoto del Señor nunca se considera un paramahamsa, una persona liberada. Siempre permanece como el humilde sirviente del Señor. Cuando las circunstancias le son adversas, siempre está dispuesto a sufrir los resultados de su vida pasada. Nunca acusa al Señor de haberle puesto en esa situación de sufrimiento. Ésos son los signos de un gran devoto. Tat te 'nukampam susamiksyamanah: El devoto considera que las circunstancias adversas son un don del Señor. Nunca se irrita contra su amo, y siempre está satisfecho con la posición que éste le ofrece. En cualquier caso, continúa cumpliendo con su deber en el servicio devocional. Esa persona tiene garantizada la elevación de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Como se afirma en el Srimad-Bhagavatam (10.14.8): tat te 'nukampam susamiksamano bhuñjana evatma-krtam vipakam hrd-vag-vapurbhir vidadhan namas te jiveta yo mukti-pade sa daya-bhak «Mi querido Señor, aquel que siempre está esperando recibir Tu misericordia sin causa mientras sigue sufriendo las reacciones de sus fechorías pasadas, ofreciéndote respetuosas reverencias desde lo más hondo del corazón, ciertamente es digno de la liberación, que se ha vuelto su derecho legítimo». VERSO 15 sa capi pandaveya sindhu-sauvira-patis tattva-jijñasayam samyak- sraddhayadhikrtadhikaras tad dhrdaya-granthi-mocanam dvija-vaca asrutya bahu-yoga-grantha-sammatam tvarayavaruhya sirasa pada- mulam upasrtah ksamapayan vigata-nrpa-deva-smaya uvaca.

sah—él (Maharaja Rahugana); ca—también; api—en verdad; pandaveya—¡oh, joya de la dinastía Pandu (Maharaja Pariksit)!; sindhu-sauvira-patih—el rey de los estados de Sindhu y Sauvira; tattva-jijñasayam—en lo relativo a preguntar acerca de la Verdad Absoluta; samyak-sraddhaya—mediante la fe que consiste en el pleno control de los sentidos y la mente; adhikrta-adhikarah—quien había llegado a poseer las cualidades necesarias; tat—ese; hrdaya-granthi—el nudo de conceptos erróneos que está en el corazón; mocanam—que erradica; dvija-vacah— las palabras del brahmana (Jada Bharata); asrutya—escuchar; bahu-yoga-grantha- sammatam—aprobado por todos los procesos de yoga y por sus Escrituras; tvaraya—muy rápido; avaruhya—descendiendo (del palanquín); sirasa—con la cabeza; pada-mulam—a los pies de loto; upasrtah—postrándose en el suelo para ofrecer reverencias; ksamapayan—obtener el perdón por su ofensa; vigata-nrpa- deva-smayah—abandonando el prestigio falso de ser rey, y, por consiguiente, digno de adoración; uvaca—dijo. TRADUCCIÓN Sukadeva Gosvami continuó: ¡Oh, joya de la dinastía Pandu [Maharaja Pariksit]!, el rey de los estados de Sindhu y Sauvira [Maharaja Rahugana] tenía mucha fe en los temas relacionados con la Verdad Absoluta. Gracias a esa buena cualidad, escuchó la exposición filosófica que hizo Jada Bharata, exposición que debilita el nudo del corazón y se aprueba en todas las Escrituras que tratan del proceso de yoga místico. De ese modo, su concepto material de sí mismo como rey quedó destruido. Inmediatamente descendió de su palanquín y se postró en el suelo poniendo su cabeza a los pies de loto de Jada Bharata, pidiendo así al gran brahmana que le perdonase por sus insultos. Entonces oró de la siguiente manera. SIGNIFICADO En la Bhagavad-gita (4.2), el Señor Krishna dice: evam parampara-praptam imam rajarsayo viduh sa kaleneha mahata yogo nastah parantapa «Esta ciencia suprema se recibió a través de la cadena de sucesión discipular, y los reyes santos la entendieron de ese modo. Pero con el transcurso del tiempo la sucesión se rompió, y, por ello, la ciencia tal y como es parece haberse perdido». Gracias a la cadena de sucesión discipular, la orden real se encontraba en el mismo nivel que las grandes personas santas (raja-rsis). Antiguamente los reyes podían comprender la filosofía de la vida, y sabían cómo educar a sus súbditos para que también la entendieran. En otras palabras, sabían cómo liberar a sus súbditos del enredo en el ciclo de nacimientos y muertes. Un día, durante el reinado de Maharaja Dasaratha, el gran sabio Visvamitra se presentó en la corte de Ayodhya con intención de llevarse al Señor Ramacandra y a Laksmana al bosque para matar a un demonio. Para recibir adecuadamente a Visvamitra, aquella gran personalidad santa que visitaba su corte, Maharaja Dasaratha, el rey, le preguntó: aihistam yat tat punar-janma-jayaya. Le preguntó si todo marchaba bien en su esfuerzo por salir del ciclo de nacimientos y muertes. La civilización védica se basa en esto. Debemos saber cómo salir del ciclo de nacimientos y muertes. Maharaja Rahugana también conocía el objetivo de la vida; por eso, cuando Jada Bharata expuso ante él la filosofía de la vida, el rey la apreció de inmediato. Ésta es la piedra angular de la civilización védica. Los reyes se rodeaban de sabios eruditos, brahmanas, personas santas y sabios plenamente conscientes del objetivo de los Vedas, que les aconsejaban en cómo beneficiar a las masas; esa colaboración beneficiaba al pueblo. De modo que todo era un éxito. Maharaja Rahugana comprendía perfectamente el valor de la vida humana; por eso se arrepintió de sus insultos a Jada Bharata. Rápidamente, descendió del palanquín y se postró a sus pies de loto, para obtener su perdón y, de ese modo, poder seguir escuchando su exposición sobre los valores de la vida conocidos como brahma-jijñasa (inquirir acerca de la Verdad Absoluta). En la actualidad, los altos dignatarios del gobierno ignoran los verdaderos valores de la vida, y cuando las personas santas se esfuerzan por propagar el conocimiento védico, esos supuestos dirigentes no les ofrecen reverencias respetuosas, sino que tratan de poner trabas a la propaganda espiritual. Podemos entonces decir que los gobiernos monárquicos del pasado eran como el cielo, y que los gobiernos actuales son como el infierno. VERSO 16 kas tvam nigudhas carasi dvijanam bibharsi sutram katamo 'vadhutah kasyasi kutratya ihapi kasmat ksemaya nas ced asi nota suklah

kah tvam—quién eres tú; nigudhah—muy oculto; carasi—vas por el mundo; dvijanam—entre los brahmanas o personas santas; bibharsi—tú también llevas; sutram—el cordón sagrado de los brahmanas más cualificados; katamah—que; avadhutah—persona muy elevada; kasya asi—de quién eres (de quién eres hijo o discípulo); kutratyah—de dónde; iha api—aquí, en este lugar; kasmat—con qué motivo; ksemaya—para el beneficio; nah—de nosotros; cet—si; asi—tú eres; na uta—o no; suklah—la personalidad de la modalidad de la bondad pura (Kapiladeva). TRADUCCIÓN El rey Rahugana dijo: ¡Oh, brahmana!, puedo entender que ocultas tu presencia en el mundo y pasas desapercibido ante los demás. ¿Quién eres?; ¿un brahmana erudito, una persona santa? Veo que llevas un cordón sagrado. ¿Eres uno de esos santos liberados y excelsos, como Dattatreya y otros sabios eruditos muy avanzados? ¿Puedo preguntarte de quién eres discípulo? ¿Dónde vives? ¿Por qué has venido a este lugar? ¿Has venido a hacernos el bien? ¿Es ésa la misión que te ha traído aquí? Por favor, permíteme saber quién eres. SIGNIFICADO Maharaja Rahugana tenía un gran deseo de recibir más iluminación en el conocimiento védico, ya que podía comprender que Jada Bharata pertenecía a una familia brahmana, ya fuese por sucesión discipular o por haber nacido en una dinastía brahmínica. Como se afirma en los Vedas: tad-vijñanartham sa gurum evabhigacchet. Rahugana estaba aceptando a Jada Bharata como guru, pero un guru debe probar su posición no sólo por llevar un cordón sagrado, sino proporcionando conocimiento acerca de la vida espiritual. También es significativo que Rahugana preguntase a Jada Bharata a qué familia pertenecía. Hay dos clases de familias, una conforme a la dinastía, y la otra conforme a la sucesión discipular. En cualquiera de las dos se puede recibir iluminación. La palabra suklah se refiere a la persona establecida en el plano de la modalidad de la bondad. Quien desee recibir conocimiento espiritual debe acudir a un brahmana-guru genuino que pertenezca, o bien a la sucesión discipular, o bien a una familia de brahmanas eruditos. VERSO 17 naham visanke sura-raja-vajran na tryaksa-sulan na yamasya dandat nagny-arka-somanila-vittapastrac chanke bhrsam brahma-kulavamanat

na—no; aham—yo; visanke—siento temor; sura-raja-vajrat—del rayo de Indra, el rey del cielo; na—no; tryaksa-sulat—del punzante tridente del Señor Siva; na— no; yamasya—del superintendente de la muerte, Yamaraja; dandat—del castigo; na—no; agni—del fuego; arka—del abrasador calor del Sol; soma—de la Luna; anila—del viento; vitta-pa—del propietario de riquezas, Kuvera, el tesorero de los planetas celestiales; astrat—de las armas; sanke—siento temor; bhrsam— mucho; brahma-kula—el grupo de los brahmanas; avamanat—de ofender. TRADUCCIÓN Mi querido señor, no le temo al rayo del rey Indra, ni al serpentino y punzante tridente del Señor Siva. No me preocupa el castigo de Yamaraja, el superintendente de la muerte; tampoco le temo al fuego, ni al Sol abrasador, ni a la Luna, el viento o las armas de Kuvera. Pero sí siento temor de ofender a un brahmana. En verdad, eso me produce verdadero temor. SIGNIFICADO Sri Caitanya Mahaprabhu instruyó a Rupa Gosvami en el Dasasvamedha-ghata, en Prayaga. Allí le señaló muy claramente la gravedad de la ofensa contra un vaisnava, comparando esa vaisnava-aparadha con hati mata, un elefante enloquecido que entra en un jardín y destroza todos los frutos y flores. De manera similar, quien ofende a un vaisnava echa a perder todos sus logros espirituales. Maharaja Rahugana sabía lo peligroso que es ofender a un brahmana, y por eso admitió con franqueza su falta. Hay muchas cosas peligrosas, como los rayos, el fuego, el castigo de Yamaraja, el castigo del tridente del Señor Siva, etc., pero ninguna de ellas es tan seria como ofender a un brahmana de la talla de Jada Bharata. Por esa razón, Maharaja Rahugana descendió inmediatamente de su palanquín y se tendió a los pies de loto del brahmana Jada Bharata para que le perdonase. VERSO 18 tad bruhy asango jadavan nigudha- vijñana-viryo vicarasy aparah vacamsi yoga-grathitani sadho na nah ksamante manasapi bhettum

tat—por lo tanto; bruhi—por favor, habla; asangah—que no tienes relación con el mundo material; jada-vat—con el aspecto de un sordomudo; nigudha— completamente oculto; vijñana-viryah—que tienes pleno conocimiento de la ciencia espiritual y que, por lo tanto, eres muy poderoso; vicarasi—tú vagas; aparah— que posees ilimitadas glorias espirituales; vacamsi—las palabras que has pronunciado; yoga-grathitani—que llevan el significado completo del yoga místico; sadho—¡oh, gran persona santa!; na—no; nah—de nosotros; ksamante—podemos; manasa api—ni siquiera con la mente; bhettum—entender mediante el estudio analítico. TRADUCCIÓN Mi querido señor, puedo entender que la influencia de tu gran conocimiento espiritual permanece oculta. De hecho, tú no tienes el menor contacto con la materia y estás completamente absorto en pensar en el Supremo. Por lo tanto, eres ilimitadamente avanzado en el conocimiento espiritual. Por favor, dime por qué vagas por el mundo haciéndote pasar por un tonto. ¡Oh, gran persona santa!, el proceso de yoga corrobora las palabras que has pronunciado, pero no nos ha sido posible comprender lo que has dicho. Por favor, explícanoslo. SIGNIFICADO Las palabras de las personas santas como Jada Bharata no son palabras corrientes. Todo lo que dicen cuenta con la aprobación de los grandes yogis y de las personas avanzadas en la vida espiritual. Ésa es la diferencia entre la gente común y las personas santas. Para comprender las palabras de esas personas excelsas y espiritualmente avanzadas como Jada Bharata, los que escuchen también debe ser muy avanzados. La Bhagavad-gita le fue hablada a Arjuna, y no a otros. El Señor Krishna le seleccionó a él en particular para instruirle en el conocimiento espiritual porque Arjuna era Su gran devoto y amigo íntimo. De la misma manera, también las grandes personalidades hablan a los que son avanzados, y no a los sudras, vaisyas, mujeres o hombres sin inteligencia. A veces es muy arriesgado impartir instrucciones filosóficas profundas a la gente corriente. Sin embargo, para beneficio de las almas caídas de Kali-yuga, Sri Caitanya Mahaprabhu nos ha dado un poderoso instrumento, el mantra Hare Krishna. Con el canto del mantra Hare Krishna, todo el mundo puede purificarse, aunque sean sudras, o incluso menos que sudras. Ese canto les abre las puertas de la comprensión de las sublimes explicaciones filosóficas de la Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam. Por esa razón, nuestro movimiento para la conciencia de Krishna lleva el canto del maha-mantra Hare Krishna a la población en general; de este modo, mediante una purificación gradual, pueden llegar a recibir las instrucciones de la Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam. Las personas materialistas, como stri, sudra y dvija-bandhu, no pueden entender los mensajes acerca del avance espiritual, pero sí pueden refugiarse en un vaisnava, pues él conoce el arte de iluminar en el sublime tema de la Bhagavad-gita y el Srimad- Bhagavatam incluso a los sudras. VERSO 19 aham ca yogesvaram atma-tattva- vidam muninam paramam gurum vai prastum pravrttah kim iharanam tat saksad dharim jñana-kalavatirnam

aham—yo; ca—y; yoga-isvaram—el amo de todo poder místico; atma-tattva- vidam—de los sabios eruditos que son conscientes de la ciencia espiritual; muninam—de esas personas santas; paramam—el mejor; gurum—el preceptor; vai—en verdad; prastum—para inquirir; pravrttah—ocupado; kim—qué; iha— en este mundo; aranam—el refugio más seguro; tat—el cual; saksat harim— directamente la Suprema Personalidad de Dios; jñana-kala-avatirnam—que ha descendido como la encarnación de conocimiento completo en Su porción plenaria conocida con el nombre de Kapiladeva. TRADUCCIÓN Te considero el más perfecto amo del poder místico. Dominas la ciencia espiritual a la perfección. Eres el más glorioso entre los grandes sabios, y has descendido para beneficiar a toda la sociedad humana. Como has venido para dar conocimiento espiritual y eres un representante directo de Kapiladeva, la encarnación de Dios y porción plenaria del conocimiento, te pregunto, ¡oh, maestro espiritual!, ¿cuál es el refugio más seguro en este mundo? SIGNIFICADO En palabras de Krishna en la Bhagavad-gita: yoginam api sarvesam mad-gatenantaratmana sraddhavan bhajate yo mam sa me yuktatamo matah «De todos los yogis, aquel que tiene una gran fe y mora en Mí, piensa en Mí y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí en yoga y el más elevado de todos. Ésa es Mi opinión» (Bg. 6.47). Jada Bharata era un yogi perfecto. En el pasado, había sido el emperador Bharata Maharaja, y ahora era la personalidad más sublime entre los grandes sabios y el amo de todos los poderes místicos. Aunque era una entidad viviente común, Jada Bharata había heredado todo el conocimiento presentado por la Suprema Personalidad de Dios, Kapiladeva. Por lo tanto, se le podía considerar directamente la Suprema Personalidad de Dios. Esto lo confirma Srila Visvanatha Cakravarti Thakura en sus estrofas en honor del maestro espiritual: saksad dharitvena samasta-sastraih. Una personalidad excelsa de la talla de Jada Bharata es como la Suprema Personalidad de Dios, pues representa plenamente al Señor en el conocimiento que da a los demás. En este verso se considera a Jada Bharata el representante directo de la Suprema Personalidad de Dios, ya que estaba impartiendo conocimiento en nombre del Señor Supremo. Por esa razón, Maharaja Rahugana llegó a la conclusión de que era adecuado preguntarle acerca de atma-tattva, la ciencia espiritual. Tad-vijñanartham sa gurum evabhigacchet. Este mandamiento védico lo confirma también este verso. Cualquier persona interesada en conocer la ciencia espiritual (brahma-jijñasa) debe acudir a un guru como Jada Bharata. VERSO 20 sa vai bhaval loka-niriksanartham avyakta-lingo vicaraty api svit yogesvaranam gatim andha-buddhih katham vicaksita grhanubandhah

sah—esa Suprema Personalidad de Dios, o Su encarnación, Kapiladeva; vai—en verdad; bhavan—Tu Gracia; loka-niriksana-artham—simplemente para estudiar las costumbres de la gente del mundo; avyakta-lingah—sin manifestar tu verdadera identidad; vicarati—viajas por el mundo; api svit—si; yoga-isvaranam—de todos los yogis avanzados; gatim—las características o el verdadero comportamiento; andha-buddhih—que están bajo la influencia de la ilusión y son ciegos en cuanto a conocimiento espiritual; katham—cómo; vicaksita—puedo saber; grha- anubandhah—yo, que estoy atado por el apego a la vida familiar, la vida mundana. TRADUCCIÓN ¿No es cierto que tú eres el representante directo de Kapiladeva, la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios? Has aparentado ser un sordomudo para examinar a la gente y ver quién realmente es un ser humano y quién no lo es. ¿No es ésa tu actividad sobre la superficie de la Tierra? Yo estoy muy apegado a la vida familiar y a las actividades mundanas, y soy ciego en cuanto a conocimiento espiritual. Aun así, ahora me encuentro ante ti con el deseo de que me ilumines. ¿Cómo puedo avanzar en la vida espiritual? SIGNIFICADO Maharaja Rahugana estaba haciendo el papel de rey, pero Jada Bharata le había informado de que no era rey, y de que él, Jada Bharata, no era un sordomudo. Esas identificaciones no eran más que cubiertas del alma espiritual. Todo el mundo debe adquirir ese conocimiento. Como se confirma en la Bhagavad- gita (2.13): dehino 'smin yatha dehe. Todos estamos encerrados en el cuerpo, y como el cuerpo jamás es lo mismo que el alma, las actividades del cuerpo son ilusorias. Al relacionarse con un sadhu de la talla de Jada Bharata, Maharaja Rahugana cobró conciencia de que sus actividades como autoridad monárquica eran simples fenómenos ilusorios. Por eso consintió en que Jada Bharata le impartiese conocimiento; ése fue el comienzo de su perfección. Tad-vijñanartham sa gurum evabhigacchet. Una persona como Maharaja Rahugana, con un profundo deseo de conocer el valor de la vida y la ciencia espiritual, debe acudir a una personalidad como Jada Bharata. Tasmad gurum prapadyeta jijñasuh sreya uttamam (Bhag. 11.3.21). Debemos acudir a un guru como Jada Bharata, un representante de la Suprema Personalidad de Dios, y preguntarle acerca del objetivo de la vida humana. VERSO 21 drstah sramah karmata atmano vai bhartur gantur bhavatas canumanye yathasatodanayanady-abhavat samula isto vyavahara-margah

drstah—es experimentada por todos; sramah—fatiga; karmatah—de actuar de cierta manera; atmanah—del alma; vai—en verdad; bhartuh—del que carga el palanquín; gantuh—del que se mueve; bhavatah—de ti mismo; ca—y; anumanye—así lo pienso; yatha—tanto como; asata—con algo que no es un hecho real; uda—de agua; anayana-adi—de acarrear y tareas de ese tipo; abhavat—de la ausencia; sa-mulah—basada en la evidencia; istah—respetado; vyavahara- margah—fenómeno. TRADUCCIÓN Tú has dicho: «El trabajo no me fatiga». Aunque el alma es diferente del cuerpo, el esfuerzo físico produce cansancio, y da la impresión de que el alma también se cansa. Sin duda alguna, cuando llevabas el palanquín el alma también se esforzaba. Eso es lo que pienso. También has dicho que los tratos externos entre el amo y el sirviente no son reales, pero aunque no sean reales en el mundo fenoménico, los productos del mundo fenoménico sí pueden influir realmente en las cosas. Esto puede verse y experimentarse. Por lo tanto, aunque las actividades materiales no son permanentes, no puede decirse que no sean reales. SIGNIFICADO El debate que aquí se plantea es el que enfrenta a la filosofía impersonalista mayavada y la filosofía práctica de los vaisnavas. La filosofía mayavada explica que el mundo fenoménico es falso, pero los filósofos vaisnavas no están de acuerdo. Saben que el mundo fenoménico es una manifestación temporal, pero no por ello falsa. Es cierto que los sueños que tenemos por la noche son falsos, pero no es menos cierto que si tenemos una pesadilla nos sentimos afectados. El cansancio del alma no es real, pero si estamos absortos en el ilusorio concepto corporal, nos vemos afectados por esos sueños falsos. Cuando soñamos, no nos es posible evitar la realidad que nos envuelve; un sueño puede hacer sufrir al alma condicionada. Un cántaro está hecho de tierra y es temporal. En realidad, el cántaro no existe; es solamente tierra. Sin embargo, mientras pueda contener agua, nos será de utilidad. No puede decirse que sea absolutamente falso. VERSO 22 sthaly-agni-tapat payaso 'bhitapas tat-tapatas tandula-garbha-randhih dehendriyasvasaya-sannikarsat tat-samsrtih purusasyanurodhat

sthali—en una olla; agni-tapat—debido al calor del fuego; payasah—la leche que está en la olla; abhitapah—se calienta; tat-tapatah—debido al calentamiento de la leche; tandula-garbha-randhih—el interior del arroz que hay en la leche queda hervido; deha-indriya-asvasaya—los sentidos del cuerpo; sannikarsat—por tener contacto con; tat-samsrtih—la experiencia de la fatiga y otras miserias; purusasya—del alma; anurodhat—de condescender debido al gran apego por el cuerpo, los sentidos y la mente. TRADUCCIÓN El rey Rahugana continuó: Mi querido señor, has dicho que las identificaciones como la gordura o la delgadez del cuerpo no son características del alma. Eso es incorrecto, pues no cabe duda de que el alma siente el dolor y el placer, que también son identificaciones. Si pones en el fuego una olla de arroz con leche, de modo natural se irán calentando, primero la leche y luego el arroz. De manera similar, los sentidos, la mente y el alma se ven afectados por los placeres y sufrimientos del cuerpo. El alma no puede desapegarse por completo de ese condicionamiento. SIGNIFICADO El argumento que Maharaja Rahugana plantea es correcto desde un punto de vista práctico, pero tiene su origen en el apego al concepto corporal. Una persona conduce su automóvil. Puede decirse, sin la menor duda, que la persona y su automóvil son diferentes; sin embargo, cuando el automóvil sufre un golpe, el propietario sufre; esto se debe a que está demasiado apegado al vehículo. En realidad, la abolladura del automóvil no tiene nada que ver con él, pero como identifica su interés con el del coche, siente placeres y sufrimientos en relación con el automóvil. Si se desapegara de él, podría evitar ese estado condicionado. Entonces no sentiría ni dolor ni placer cuando el coche se averiase o sufriese una abolladura. De manera similar, el alma no tiene nada que ver con el cuerpo y los sentidos, pero, debido a la ignorancia, se identifica con el cuerpo, y siente placer y sufrimiento coincidiendo con los placeres y los sufrimientos del cuerpo. VERSO 23 sastabhigopta nrpatih prajanam yah kinkaro vai na pinasti pistam sva-dharmam aradhanam acyutasya yad ihamano vijahaty aghaugham

sasta—el gobernante; abhigopta—un bienqueriente de los súbditos, como el padre es el bienqueriente de sus hijos; nr-patih—el rey; prajanam—de los súbditos; yah—aquel que; kinkarah—quien lleva a cabo la orden; vai—en verdad; na—no; pinasti pistam—muele lo que ya está molido; sva-dharmam—el propio deber prescrito; aradhanam—adorando; acyutasya—de la Suprema Personalidad de Dios; yat—el cual; ihamanah—cumpliendo; vijahati—se liberan de; agha-ogham—toda clase de faltas y actividades pecaminosas. TRADUCCIÓN Mi querido señor, has dicho que la relación entre el rey y el súbdito, o entre el amo y el sirviente, no es eterna; pero aunque sea temporal, cuando una persona asume la posición de rey, tiene el deber de gobernar a sus súbditos y de castigar a los que desobedecen las leyes. Mediante ese castigo, enseña a los ciudadanos a obedecer las leyes del estado. Has dicho, además, que castigar a una persona que es sorda y muda es como masticar lo ya masticado o moler lo ya molido; es decir, con ello no se gana nada. Sin embargo, cuando alguien cumple con el deber propio de su ocupación como lo ordena el Señor Supremo, sus actividades pecaminosas sin duda alguna disminuyen. Por lo tanto, si se fuerza a una persona a que cumpla con su deber, esa persona se beneficia, pues de ese modo puede eliminar todas sus actividades pecaminosas. SIGNIFICADO Este argumento de Maharaja Rahugana es, sin lugar a dudas, muy bueno. En su Bhakti-rasamrta-sindhu (1.2.4), Srila Rupa Gosvami dice: tasmat kenapy upayena manah krsne nivesayet: De una forma u otra, debemos ocuparnos en actividades conscientes de Krishna. De hecho, todos los seres vivos son sirvientes eternos de Krishna, pero el olvido lleva a las entidades vivientes a ocuparse como sirvientes eternos de maya. Mientras estén ocupadas en el servicio de maya, no podrán ser felices. Nuestro movimiento para la conciencia de Krishna tiene por objeto ocupar a la gente en el servicio del Señor Krishna. Eso les ayudará a liberarse de todas las contaminaciones materiales y actividades pecaminosas. Esto se confirma en la Bhagavad-gita (4.10): vita-raga-bhaya-krodhah: Si nos desapegamos de las actividades materiales, nos liberaremos de la ira y el temor. Mediante la austeridad, nos purificamos y llegamos a ser merecedores de regresar al hogar, de vuelta a Dios. El rey tiene el deber de gobernar a sus súbditos de manera que puedan volverse conscientes de Krishna. Eso sería muy beneficioso para todo el mundo. Por desgracia, los reyes y presidentes, en lugar de ocupar a la gente en el servicio del Señor, les ocupan en actividades de complacencia de los sentidos, actividades que, sin duda alguna, no benefician a nadie. El rey Rahugana trató de ocupar a Jada Bharata en llevar su palanquín, lo cual es una forma de complacencia de los sentidos del rey. Sin embargo, si alguien carga con un palanquín puesto al servicio del Señor, eso, sin duda, le beneficiará. Si, en esta sociedad atea, un presidente ocupa a la gente en servicio devocional o en alguna actividad que despierte su conciencia de Krishna, estará ofreciendo a los ciudadanos el mejor de los servicios. VERSO 24 tan me bhavan nara-devabhimana- madena tucchikrta-sattamasya krsista maitri-drsam arta-bandho yatha tare sad-avadhyanam amhah

tat—por lo tanto; me—a mí; bhavan—Tu Gracia; nara-deva-abhimana- madena—por la locura debida a tener un cuerpo de rey y estar orgulloso de ello; tucchikrta—que ha insultado; sat-tamasya—tú, que eres el mejor de los seres humanos; krsista—por favor, concede; maitri-drsam—tu misericordia sin causa a mí como un amigo; arta-bandho—¡oh, amigo de todos los afligidos!; yatha— de manera que; tare—pueda liberarme de; sat-avadhyanam—ofender a una gran personalidad como tú; amhah—el pecado. TRADUCCIÓN Todo lo que has dicho parece contradecir la realidad. ¡Oh, tú, el mejor amigo de los afligidos!, al insultarte he cometido una gran ofensa. Estaba envanecido por el falso prestigio de tener un cuerpo de rey. Ese acto me ha convertido en un verdadero ofensor. Por eso te oro para que dejes caer sobre mí la misericordia sin causa de tu mirada. Si lo haces, podré liberarme de las actividades pecaminosas que he cometido al insultarte. SIGNIFICADO Sri Caitanya Mahaprabhu ha dicho que quien ofende a un vaisnava acaba con todas sus actividades espirituales. Ofender a un vaisnava se considera la ofensa del elefante enloquecido. Un elefante enloquecido puede destrozar por completo un jardín cultivado a base de muchos esfuerzos. Podemos alcanzar el plano más elevado del servicio devocional, pero si por cualquier razón ofendemos a un vaisnava, toda la estructura se viene abajo. El rey Rahugana ofendió a Jada Bharata sin darse cuenta; sin embargo, como persona de buen juicio que era, le pidió disculpas. Ésa es la manera de liberarse de una vaisnava- aparadha. Krishna es siempre una persona muy sencilla y de naturaleza muy misericordiosa. Quien cometa una ofensa a los pies de un vaisnava debe disculparse inmediatamente ante esa personalidad para que su avance espiritual no se vea interrumpido. VERSO 25 na vikriya visva-suhrt-sakhasya samyena vitabhimates tavapi mahad-vimanat sva-krtad dhi madrn nanksyaty adurad api sulapanih

na—no; vikriya—transformación material; visva-suhrt—de la Suprema Personalidad de Dios, que es el amigo de todos; sakhasya—de ti, el amigo; samyena—debido a tu equilibrio mental; vita-abhimateh—que has abandonado por completo el concepto corporal de la vida; tava—tu; api—en verdad; mahat- vimanat—de insultar a un gran devoto; sva-krtat—de mi propia actividad; hi— ciertamente; madrk—una persona como yo; nanksyati—será aniquilada; adurat— muy pronto; api—ciertamente; sula-panih—aunque sea tan poderoso como el Señor Siva (Sulapani). TRADUCCIÓN ¡Oh, mi señor!, tú eres amigo de la Suprema Personalidad de Dios, que es el amigo de todas las entidades vivientes. Por lo tanto, eres ecuánime con todos y estás libre del concepto corporal. Yo he cometido una ofensa al insultarte, pero a pesar de todo se que a ti no te afectan mis insultos. Tú estás fijo en tu determinación, pero yo he cometido una ofensa. Debido a ello, aunque puede que sea tan fuerte como el Señor Siva, voy a ser aniquilado inmediatamente por haber cometido una ofensa contra los pies de loto de un vaisnava. SIGNIFICADO Maharaja Rahugana era muy inteligente, y era consciente de que los efectos de un insulto contra un vaisnava no son nada auspiciosos. Por esa razón, estaba muy ansioso de que Jada Bharata le perdonara. Siguiendo los pasos de Maharaja Rahugana, todo el mundo debe ser muy prudente y evitar incurrir en ofensas contra los pies de loto de los vaisnavas. En el Caitanya- bhagavata (Madhya 13), Srila Vrndavana dasa Thakura dice: sulapani-sama yadi bhakta-ninda kare bhagavata pramana——tathapi sighra mare hena vaisnavere ninde sarvajña ha-I sa janera adhah-pata sarva-sastre ka-i «Quien trate de insultar a un vaisnava caerá de su posición espiritual, aunque sea tan fuerte como el Señor Siva, el que lleva un tridente en la mano. Ése es el veredicto de todas las Escrituras védicas». La misma idea se repite en otro pasaje del Caitanya-bhagavata (Madhya 22): vaisnavera ninda karibeka yara gana tara raksa samarthya nahika kona jana sulapani-sama yadi vaisnavere ninde tathapiha nasa yaya——kahe sastra-vrnde iha na maniya ye sujana ninda kare janme janme se papistha daiva-dose mare «Aquel que blasfema contra un vaisnava no puede ser protegido por nadie; aunque sea tan fuerte como el Señor Siva, tiene asegurada la destrucción. Ése es el veredicto de todos los sastras. Quien no tiene en cuenta el veredicto de los sastras y se atreve a blasfemar contra un vaisnava sufre debido a ello vida tras vida». Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Décimo del Canto Quinto del Srimad-Bhagavatam, titulado «Encuentro entre Jada Bharata y Maharaja Rahugana».

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