Capítulo X
Dhruva Maharaj Lucha con los Yakshas
VERSO 1 maitreya uvaca prajapater duhitaram sisumarasya vai dhruvah upayeme bhramim nama tat-sutau kalpa-vatsarau
maitreyah uvaca—el gran sabio Maitreya continuó; prajapateh—del prajapati; duhitaram—hija; sisumarasya—de Sisumara; vai—ciertamente; dhruvah—Dhruva Maharaja; upayeme—se casó; bhramim—Bhrami; nama—llamada; tat-sutau— sus hijos; kalpa—Kalpa; vatsarau—Vatsara. TRADUCCIÓN El gran sabio Maitreya dijo: Mi querido Vidura, poco después, Dhruva Maharaja se casó con Bhrami, la hija de Prajapati Sisumara, con la cual tuvo dos hijos, Kalpa y Vatsara. SIGNIFICADO Según parece, Dhruva Maharaja se casó una vez instalado en el trono de su padre, después de que éste se marchara al bosque en busca de la autorrealización. Maharaja Uttanapada era muy afectuoso con su hijo, y como padre, tenía el deber de casar a sus hijos lo antes posible. A este respecto, es muy importante señalar el motivo por el cual se marchó sin haber casado a Dhruva Maharaja: Maharaja Uttanapada era un rajarsi, un rey santo, y como tal, a pesar de su dedicación a la política y a sus deberes en la administración del gobierno, mantenía un gran deseo por alcanzar la autorrealización. Por esa razón, en cuanto vio que su hijo Dhruva Maharaja estaba preparado para hacerse cargo del gobierno, el rey aprovechó la oportunidad para abandonar el hogar, tal como había hecho su hijo, el cual, libre de temor, se había ido de casa en busca de la autorrealización cuando sólo tenía cinco años de edad. Estos ejemplos son poco frecuentes, y nos permiten ver que la iluminación espiritual supera en importancia a todas las demás ocupaciones, por importantes que sean. Maharaja Uttanapada sabía muy bien que casar a su hijo Dhruva Maharaja no era algo tan importante como para retrasar su partida al bosque en busca de la autorrealización. VERSO 2 ilayam api bharyayam vayoh putryam maha-balah putram utkala-namanam yosid-ratnam ajijanat
ilayam—a su esposa, de nombre Ila; api—también; bharyayam—a su esposa; vayoh—del semidiós Vayu (el controlador del aire); putryam—a la hija; maha- balah—el muy poderoso Dhruva Maharaja; putram—hijo; utkala—Utkala; namanam—de nombre; yosit—mujer; ratnam—joya; ajijanat—engendró. TRADUCCIÓN El muy poderoso Dhruva Maharaja tuvo otra esposa, de nombre Ila, que era la hija del semidiós Vayu. Con ella tuvo un hijo al que llamó Utkala, y una hija muy hermosa. VERSO 3 uttamas tv akrtodvaho mrgayayam baliyasa hatah punya-janenadrau tan-matasya gatim gata
uttamah—Uttama; tu—pero; akrta—sin; udvahah—matrimonio; mrgayayam— en una cacería; baliyasa—muy poderoso; hatah—fue matado; punya-janena— por un yaksa; adrau—en los Himalayas; tat—su; mata—madre (Suruci); asya— de su hijo; gatim—camino; gata—siguió. TRADUCCIÓN Uttama, el hermano menor de Dhruva Maharaja, que todavía era soltero, fue una vez de cacería a los Himalayas y un poderoso yaksa le mató. Su madre, Suruci, siguió su mismo camino [murió]. VERSO 4 dhruvo bhratr-vadham srutva kopamarsa-sucarpitah jaitram syandanam asthaya gatah punya-janalayam
dhruvah—Dhruva Maharaja; bhratr-vadham—la muerte de su hermano; srutva —al escuchar la noticia; kopa—ira; amarsa—venganza; suca—lamentación; arpitah—lleno de; jaitram—victoriosa; syandanam—cuadriga; asthaya—mon- tando; gatah—partió; punya-jana-alayam—a la ciudad de los yaksas. TRADUCCIÓN Cuando se enteró de que los yaksas habían matado a su hermano Uttama en los Himalayas, Dhruva Maharaja, dominado por la ira y la lamentación, montó en su cuadriga y partió a la conquista de Alakapuri, la ciudad de los yaksas. SIGNIFICADO La ira de Dhruva Maharaja, el pesar que le sobrecogió, y el odio que sintió contra sus enemigos, no eran incompatibles con su posición como gran devoto. Se equivoca quien piense que el devoto no debe enfurecerse, ni sentir odio, ni deshacerse en lamentos. Ante la indigna muerte de su hermano, Dhruva Maharaja, como rey, tenía el deber de vengarse de los yaksas de los Himalayas. VERSO 5 gatvodicim disam raja rudranucara-sevitam dadarsa himavad-dronyam purim guhyaka-sankulam
gatva—yendo; udicim—norte; disam—en dirección; raja—el rey Dhruva; rudra- anucara—por seguidores de Rudra, el Señor Siva; sevitam—habitada; dadarsa— vio; himavat—de los Himalayas; dronyam—en un valle; purim—una ciudad; guhyaka—personas fantasmales; sankulam—llena de. TRADUCCIÓN Dhruva Maharaja partió en dirección al norte de la cordillera de los Himalayas. En un valle vio una ciudad llena de personas fantasmales, seguidores del Señor Siva. SIGNIFICADO En este verso se indica que los yaksas son más o menos devotos del Señor Siva. De esa afirmación podemos deducir que los yaksas son las tribus de los Himalayas, como por ejemplo, los tibetanos. VERSO 6 dadhmau sankham brhad-bahuh kham disas canunadayan yenodvigna-drsah ksattar upadevyo 'trasan bhrsam
dadhmau—sopló; sankham—caracola; brhat-bahuh—el de los poderosos brazos; kham—el cielo; disah ca—y todas las direcciones; anunadayan—hacer retumbar; yena—por el cual; udvigna-drsah—cuyo aspecto reflejaba gran ansiedad; ksattah—mi querido Vidura; upadevyah—las esposas de los yaksas; atrasan—se aterrorizaron; bhrsam—mucho. TRADUCCIÓN Maitreya continuó: Mi querido Vidura, tan pronto como llegó a Alakapuri, Dhruva Maharaja sopló en su caracola, cuyo sonido retumbó por todo el cielo y en todas direcciones. Las esposas de los yaksas estaban aterradas; sus ojos reflejaban la gran ansiedad que sentían. VERSO 7 tato niskramya balina upadeva-maha-bhatah asahantas tan-ninadam abhipetur udayudhah
tatah—a continuación; niskramya—salir; balinah—muy poderosos; upadeva— de Kuvera; maha-bhatah—grandes soldados; asahantah—no pudiendo consentir; tat—de la caracola; ninadam—sonido; abhipetuh—atacaron; udayudhah— llevando diversas armas. TRADUCCIÓN ¡Oh, heroico Vidura!, no pudiendo consentir la resonante vibración de la caracola de Dhruva Maharaja, los muy poderosos héroes de los yaksas salieron de la ciudad y atacaron a Dhruva con sus armas. VERSO 8 sa tan apatato vira ugra-dhanva maha-rathah ekaikam yugapat sarvan ahan banais tribhis tribhih
sah—Dhruva Maharaja; tan—todos ellos; apatatah—cayendo sobre él; virah— héroe; ugra-dhanva—arquero poderoso; maha-rathah—que podía luchar contra muchas cuadrigas; eka-ekam—una tras otra; yugapat—a la vez; sarvan—a todos ellos; ahan—mató; banaih—con flechas; tribhih tribhih—de tres en tres. TRADUCCIÓN Dhruva Maharaja, que era un gran auriga, y sin duda también un gran arquero, de inmediato comenzó a matarles disparando sus flechas de tres en tres. VERSO 9 te vai lalata-lagnais tair isubhih sarva eva hi matva nirastam atmanam asamsan karma tasya tat
te—ellos; vai—ciertamente; lalata-lagnaih—dirigidas a sus cabezas; taih—por aquellas; isubhih—flechas; sarve—todas ellas; eva—ciertamente; hi—sin error; matva—pensando; nirastam—derrotados; atmanam—ellos mismos; asamsan— alabaron; karma—acción; tasya—de él; tat—aquella. TRADUCCIÓN Cuando los héroes de los yaksas vieron que Dhruva Maharaja amenazaba de aquella forma sus cabezas, no les costó entender que estaban en peligro, y llegaron a la conclusión de que su derrota era segura. Aun así, como héroes que eran, alabaron la acción de Dhruva. SIGNIFICADO En este verso es muy significativo el espíritu deportivo de la lucha. Los yaksas recibieron un violento ataque. Sin embargo, a pesar de que Dhruva Maharaja era su enemigo, al presenciar sus maravillosas proezas heróicas, se sintieron muy complacidos con él. Este honesto reconocimiento de la destreza del enemigo es característico del auténtico espíritu ksatriya. VERSO 10 te 'pi camum amrsyantah pada-sparsam ivoragah sarair avidhyan yugapad dvi-gunam pracikirsavah
te—los yaksas; api—también; ca—y; amum—a Dhruva; amrsyantah—no pudiendo soportar; pada-sparsam—ser tocadas por los pies; iva—como; uragah— serpientes; saraih—con flechas; avidhyan—dispararon; yugapat—a la vez; dvi- gunam—el doble; pracikirsavah—tratando de desquitarse. TRADUCCIÓN Como serpientes que no pueden soportar que nadie las pisotee, los yaksas, no pudiendo soportar el maravilloso poderío de Dhruva Maharaja, dispararon el doble de flechas que él —seis cada soldado—, manifestando con gran valentía su propia destreza. VERSO 11-12 tatah parigha-nistrimsaih prasasula-parasvadhaih sakty-rstibhir bhusundibhis citra-vajaih sarair api
abhyavarsan prakupitah saratham saha-sarathim icchantas tat pratikartum ayutanam trayodasa
tatah—inmediatamente después; parigha—con porras de hierro; nistrimsaih—y espadas; prasa-sula—con tridentes; parasvadhaih—y lanzas; sakti—con picas; rstibhih—y arpones; bhusundibhih—con armas bhusundi; citra-vajaih—con diversas plumas; saraih—con flechas; api—también; abhyavarsan—descargaron una lluvia sobre Dhruva; prakupitah—iracundos; sa-ratham—y sobre su cuadriga; saha-sarathim—y sobre su auriga; icchantah—deseando; tat—actividades de Dhruva; pratikartum—contrarrestar; ayutanam—de decenas de miles; trayodasa—trece. TRADUCCIÓN Había 130.000 soldados yaksas, todos muy iracundos y deseosos de echar por tierra las maravillosas actividades de Dhruva Maharaja. Con toda su fuerza, descargaron sobre Maharaja Dhruva, su cuadriga y su auriga, una lluvia de diversos tipos de flechas emplumadas, parighas [porras de hierro], nistrimsas [espadas], prasasulas [tridentes], parasvadhas [lanzas], saktis [picas], rstis [arpones], y armas bhusundi. VERSO 13 auttanapadih sa tada sastra-varsena bhurina na evadrsyatacchanna asarena yatha girih
auttanapadih—Dhruva Maharaja; sah—él; tada—en ese momento; sastra- varsena—con una lluvia de armas; bhurina—incesante; na—no; eva—ciertamente; adrsyata—era visible; acchannah—estando cubierto; asarena—con la lluvia constante; yatha—como; girih—una montaña. TRADUCCIÓN Una lluvia incesante de armas cubrió por completo a Dhruva Maharaja, como cuando una lluvia incesante cubre una montaña. SIGNIFICADO En relación con esto, Srila Visvanatha Cakravarti Thakura apunta que Dhruva Maharaja fue cubierto por las incesantes flechas del enemigo, pero eso no significa que sucumbiese en la batalla. Es muy apropiado el ejemplo del pico de una montaña cubierto por una incesante lluvia, pues esa lluvia incesante limpia el cuerpo de la montaña de todas las cosas sucias. De manera similar, la incesante lluvia de flechas renovó el vigor de Dhruva Maharaja para derrotar al enemigo. En otras palabras, se limpió de cualquier incapacitación que pudiera tener. VERSO 14 haha-karas tadaivasit siddhanam divi pasyatam hato 'yam manavah suryo magnah punya-janarnave
haha-karah—tumulto de contrariedad; tada—en ese momento; eva— ciertamente; asit—se manifestó; siddhanam—de todos los habitantes de Siddhaloka; divi—en el cielo; pasyatam—que estaban observando la batalla; hatah—matado; ayam—ese; manavah—nieto de Manu; suryah—Sol; magnah— puesto; punya-jana—de los yaksas; arnave—en el mar. TRADUCCIÓN Todos los siddhas de los sistemas planetarios superiores, que observaban la batalla desde el cielo, cuando vieron que las incesantes flechas enemigas cubrían a Dhruva Maharaja, rugieron tumultuosamente: «¡El nieto de Manu, Dhruva, está perdido!». Gritaban diciendo que Dhruva Maharaja era como el Sol, y que ahora se había puesto en el mar de los yaksas. SIGNIFICADO En este verso, la palabra manava, que se suele emplear en el sentido de «ser humano», es muy significativa. En este verso, manava califica a Dhruva Maharaja como «descendiente de Manu». Toda la sociedad humana, y no sólo Dhruva Maharaja, desciende de Manu. Según la civilización védica, Manu es el legislador. En la India, todavía hoy los hindúes siguen sus leyes. Es decir, todos los miembros de la sociedad humana son manava, descendientes de Manu, pero Dhruva Maharaja es un manava especial, porque es un gran devoto. Los habitantes del planeta Siddhaloka, que pueden volar por el cielo sin necesidad de aviones, sentían ansiedad por la situación de Dhruva Maharaja en el campo de batalla. Srila Rupa Gosvami dice que el devoto no sólo está bien protegido por el Señor Supremo, sino que su seguridad y protección preocupa también a los semidioses, e incluso a los hombres corrientes. En este verso también es significativa la comparación de Dhruva Maharaja sumergiéndose en el mar de los yaksas. Cuando el Sol se pone en el horizonte, parece que se hunde en el mar, pero en realidad, el Sol no está en dificultades. De la misma manera, aunque Dhruva pareció hundirse en el mar de los yaksas, no estaba en dificultades. El hecho de que hubiera pasado sus apuros (porque, después de todo, era una guerra, y en las actividades bélicas siempre hay que defenderse) no significaba que Dhruva Maharaja estuviera vencido. Era como el Sol, que, a su debido tiempo, al final de la noche, vuelve a levantarse. VERSO 15 nadatsu yatudhanesu jaya-kasisv atho mrdhe udatisthad rathas tasya niharad iva bhaskarah
nadatsu—mientras exclamaban; yatudhanesu—los fantasmales yaksas; jaya- kasisu—proclamando victoria; atho—entonces; mrdhe—en la lucha; udatisthat— reapareció; rathah—la cuadriga; tasya—de Dhruva Maharaja; niharat—de la niebla; iva—como; bhaskarah—el Sol. TRADUCCIÓN Los yaksas, viéndose temporalmente victoriosos, exclamaron que habían vencido a Dhruva Maharaja, pero entonces reapareció de pronto la cuadriga de Dhruva, como el Sol, que de pronto aparece del espesor de la niebla. SIGNIFICADO Aquí se compara a Dhruva Maharaja con el Sol, y a la gran asamblea de yaksas, con la espesa niebla. Comparada con el Sol, la niebla es insignificante. Aunque a veces se ve que la niebla cubre al Sol, en realidad no hay nada que pueda cubrir al Sol. Tal vez las nubes nos tapen la vista, pero nunca pueden cubrir al Sol. Esta comparación con el Sol confirma la grandeza de Dhruva Maharaja en toda circunstancia. VERSO 16 dhanur visphurjayan divyam dvisatam khedam udvahan astraugham vyadhamad banair ghananikam ivanilah
dhanuh—su arco; visphurjayan—tañido; divyam—maravilloso; dvisatam—de los enemigos; khedam—lamentación; udvahan—creando; astra-ogham—armas de distintos tipos; vyadhamat—dispersó; banaih—con sus flechas; ghana—de nubes; anikam—un ejército; iva—como; anilah—el viento. TRADUCCIÓN El silbido de las flechas de Dhruva Maharaja y el tañido de su arco fue causa de lamentación para los corazones de sus enemigos. Lanzando flechas sin cesar, reducía a añicos todas las armas enemigas, como una ráfaga de viento dispersa las nubes que llenan el cielo. VERSO 17 tasya te capa-nirmukta bhittva varmani raksasam kayan avivisus tigma girin asanayo yatha
tasya—de Dhruva; te—aquellas flechas; capa—del arco; nirmuktah—lanzadas; bhittva—habiendo acribillado; varmani—los escudos; raksasam—de los demonios; kayan—los cuerpos; avivisuh—entraron; tigmah—afiladas; girin—montañas; asanayah—rayos; yatha—tal como. TRADUCCIÓN Con las afiladas flechas que salían de su arco, Dhruva Maharaja acribilló los escudos y los cuerpos del enemigo, tal como los rayos del rey del cielo derriban los cuerpos de las montañas. VERSOS 18-19 bhallaih sañchidyamananam sirobhis caru-kundalaih urubhir hema-talabhair dorbhir valaya-valgubhih
hara-keyura-mukutair usnisais ca maha-dhanaih astrtas ta rana-bhuvo rejur vira-mano-harah
bhallaih—por sus flechas; sañchidyamananam—de los yaksas despedazados; sirobhih—con cabezas; caru—hermosos; kundalaih—con pendientes; urubhih— con muslos; hema-talabhaih—como palmeras doradas; dorbhih—con brazos; valaya-valgubhih—con hermosos brazaletes; hara—con collares de flores; keyura— pulseras; mukutaih—y yelmos; usnisaih—con turbantes; ca—también; maha- dhanaih—muy valiosos; astrtah—cubierto; tah—aquellos; rana-bhuvah—campo de batalla; rejuh—emitían destellos; vira—de los héroes; manah-harah— confundiendo la mente. TRADUCCIÓN El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, las cabezas de los yaksas que caían despedazados por las flechas de Dhruva Maharaja estaban muy bellamente ataviadas con turbantes y pendientes. Las piernas de sus cuerpos eran tan hermosas como palmeras doradas, sus brazos estaban adornados con brazaletes y pulseras de oro, y en sus cabezas llevaban yelmos de gran valor, con incrustaciones de oro. Todos esos ornamentos, esparcidos por el campo de batalla, eran muy atractivos, y podían confundir la mente de un héroe. SIGNIFICADO Parece ser que en aquellos días los soldados tenían por costumbre ir al campo de batalla muy adornados con valiosos ornamentos de oro, yelmos y turbantes, y cuando morían, el enemigo se llevaba el botín. Su caída en el campo de batalla con las muchas prendas de oro que les adornaban, suponía una lucrativa oportunidad para los héroes. VERSO 20 hatavasista itare ranajirad rakso-ganah ksatriya-varya-sayakaih prayo vivrknavayava vidudruvur mrgendra-vikridita-yuthapa iva
hata-avasistah—el resto de los soldados, los que no murieron; itare—otros; rana- ajirat—del campo de batalla; raksah-ganah—los yaksas; ksatriya-varya—del más grande de los ksatriyas (guerreros); sayakaih—por las flechas; prayah—en su mayor parte; vivrkna—despedazados; avayavah—los miembros de sus cuerpos; vidudruvuh—huyeron; mrgendra—por un león; vikridita—derrotados; yuthapah— elefantes; iva—como. TRADUCCIÓN Los yaksas que, de una u otra forma, se salvaron de la muerte, comenzaron a huir como elefantes derrotados por un león, con sus cuerpos mutilados por las flechas del gran guerrero Dhruva Maharaja. VERSO 21 apasyamanah sa tadatatayinam maha-mrdhe kañcana manavottamah purim didrksann api navisad dvisam na mayinam veda cikirsitam janah
apasyamanah—mientras no observaba; sah—Dhruva; tada—en ese momento; atatayinam—soldados enemigos armados; maha-mrdhe—en aquel gran campo de batalla; kañcana—ninguno; manava-uttamah—el mejor de los seres humanos; purim—la ciudad; didrksan—deseando ver; api—aunque; na avisat—no entró; dvisam—de los enemigos; na—no; mayinam—de los místicos; veda—conoce; cikirsitam—los planes; janah—nadie. TRADUCCIÓN Dhruva Maharaja, el mejor de los seres humanos, observó que en aquel gran campo de batalla no quedaba en pie ni un solo soldado enemigo debidamente armado. Entonces deseó ver la ciudad de Alakapuri, pero pensó: «¿Quién sabe qué estarán tramando los místicos yaksas?». VERSO 22 iti bruvams citra-rathah sva-sarathim yattah paresam pratiyoga-sankitah susrava sabdam jaladher iveritam nabhasvato diksu rajo 'nvadrsyata
iti—de ese modo; bruvan—hablando; citra-rathah—Dhruva Maharaja, cuya cuadriga era muy hermosa; sva-sarathim—a su auriga; yattah—estando en guardia; paresam—de sus enemigos; pratiyoga—contraataque; sankitah—recelando; susrava—escucharon; sabdam—sonido; jaladheh—del océano; iva—como si; iritam—resonase; nabhasvatah—debido al viento; diksu—en todas direcciones; rajah—polvo; anu—entonces; adrsyata—se percibió. TRADUCCIÓN Pero mientras Dhruva Maharaja hablaba con su auriga, recelando del poder místico de sus enemigos, escucharon un sonido espantoso; era como si el océano entero estuviese allí, y vieron que del cielo, y en todas direcciones, una gran tormenta de polvo caía sobre ellos. VERSO 23 ksanenacchaditam vyoma ghananikena sarvatah visphurat-tadita diksu trasayat-stanayitnuna
ksanena—en un instante; acchaditam—fue cubierto; vyoma—el cielo; ghana—de espesas nubes; anikena—con una masa; sarvatah—en todas partes; visphurat— deslumbrantes; tadita—con relámpagos; diksu—en todas direcciones; trasayat— amenazadores; stanayitnuna—con truenos. TRADUCCIÓN En un instante, todo el cielo se cubrió de espesas nubes, y sonaron truenos amenazadores. Los relámpagos eléctricos cegaban la vista, y comenzó a llover con violencia. VERSO 24 vavrsu rudhiraughasrk- puya-vin-mutra-medasah nipetur gaganad asya kabandhany agrato 'nagha
vavrsuh—llovía; rudhira—de sangre; ogha—una inundación; asrk—moco; puya—pus; vit—excremento; mutra—orina; medasah—y médula; nipetuh— comenzó a caer; gaganat—del cielo; asya—de Dhruva; kabandhani—troncos humanos; agratah—en frente; anagha—¡oh, inmaculado Vidura! TRADUCCIÓN Mi querido Vidura, ¡oh tú, el intachable!, era una lluvia de sangre, moco, pus, excremento, orina y médula, que caía con violencia ante Dhruva Maharaja; del cielo caían también troncos humanos. VERSO 25 tatah khe 'drsyata girir nipetuh sarvato-disam gada-parigha-nistrimsa- musalah sasma-varsinah
tatah—a continuación; khe—en el cielo; adrsyata—se hizo visible; girih—una montaña; nipetuh—caían; sarvatah-disam—de todas las direcciones; gada—mazas; parigha—porras de hierro; nistrimsa—espadas; musalah—otro tipo de mazas; sa- asma—piedras de gran tamaño; varsinah—con una lluvia de. TRADUCCIÓN Después apareció en el cielo una gran montaña, y de todas las direcciones caía granizo, junto con lanzas, mazas, espadas, porras de hierro y piedras de gran tamaño. VERSO 26 ahayo 'sani-nihsvasa vamanto 'gnim rusaksibhih abhyadhavan gaja mattah simha-vyaghras ca yuthasah
ahayah—serpientes; asani—rayos; nihsvasah—respirando; vamantah— vomitando; agnim—fuego; rusa-aksibhih—con ojos iracundos; abhyadhavan— se abalanzaban; gajah—elefantes; mattah—enloquecidos; simha—leones; vyaghrah —tigres; ca—también; yuthasah—en grupos. TRADUCCIÓN Dhruva Maharaja vio también muchas grandes serpientes de ojos iracundos, que vomitaban fuego y venían a devorarle, junto con grupos de elefantes enloquecidos, leones y tigres. VERSO 27 samudra urmibhir bhimah plavayan sarvato bhuvam asasada maha-hradah kalpanta iva bhisanah
samudrah—el mar; urmibhih—con olas; bhimah—feroz; plavayan—inundando; sarvatah—en todas las direcciones; bhuvam—la Tierra; asasada—avanzó; maha- hradah—haciendo grandes sonidos; kalpa-ante—(la disolución) al final de un kalpa; iva—como; bhisanah—aterrador. TRADUCCIÓN Luego, como si fuese el momento de la disolución del mundo entero, un mar feroz, de espumosas olas y estruendosos rugidos, avanzó hacia él. VERSO 28 evam-vidhany anekani trasanany amanasvinam sasrjus tigma-gataya asurya mayayasurah
evam-vidhani—(fenómenos) como éste; anekani—muchas clases de; trasanani— temibles; amanasvinam—a los poco inteligentes; sasrjuh—crearon; tigma- gatayah—de naturaleza aborrecible; asurya—demoníaca; mayaya—con alucinaciones; asurah—los demonios. TRADUCCIÓN Los demonios yaksas tienen una naturaleza enormemente aborrecible, y con su demoníaco poder alucinatorio pueden crear muchos fenómenos extraños para aterrorizar a los poco inteligentes. VERSO 29 dhruve prayuktam asurais tam mayam atidustaram nisamya tasya munayah sam asamsan samagatah
dhruve—contra Dhruva; prayuktam—infligido; asuraih—por los demonios; tam—aquel; mayam—poder místico; ati-dustaram—muy peligroso; nisamya— después de escuchar; tasya—su; munayah—los grandes sabios; sam—buena fortuna; asamsan—dando ánimos para; samagatah—se reunieron. TRADUCCIÓN Cuando escucharon que los demonios, con sus truculentas alucinaciones místicas, estaban imponiéndose a Dhruva Maharaja, los grandes sabios, inmediatamente, se reunieron para animar a Dhruva con consejos auspiciosos.
VERSO 30 munaya ucuh 6 auttanapada bhagavams tava sarngadhanva devah ksinotv avanatarti-haro vipaksan yan-namadheyam abhidhaya nisamya caddha loko 'ñjasa tarati dustaram anga mrtyum
munayah ucuh—los sabios dijeron; auttanapada—¡oh, hijo del rey Uttanapada!; bhagavan—la Suprema Personalidad de Dios; tava—tu; sarnga-dhanva—el que lleva el arco llamado Sarnga; devah—el Señor; ksinotu—que mate; avanata—del alma entregada; arti—los sufrimientos; harah—que aparta; vipaksan—enemigos; yat—cuyo; namadheyam—santo nombre; abhidhaya—pronunciar; nisamya— escuchar; ca—también; addha—inmediatamente; lokah—personas; añjasa—por completo; tarati—superan; dustaram—insuperable; anga—¡oh, Dhruva!; mrtyum—muerte. TRADUCCIÓN Todos los sabios dijeron: Querido Dhruva, ¡oh, hijo de rey Uttanapada!, que la Suprema Personalidad de Dios Sarngadhanva, el que alivia los sufrimientos de Sus devotos, mate a todos los enemigos que te amenazan. El santo nombre del Señor es tan poderoso como el Señor mismo. Por eso, con sólo cantar y escuchar el santo nombre del Señor, muchos hombres pueden protegerse por completo, y sin dificultad, de la muerte cruel. Así es salvado el devoto. SIGNIFICADO Los grandes rsis se dirigieron a Dhruva Maharaja en un momento en que su mente estaba perpleja debido a las proezas mágicas de los yaksas. El devoto siempre está protegido por la Suprema Personalidad de Dios. Él fue quien inspiró a los sabios a que animasen a Dhruva Maharaja y le asegurasen que, siendo un alma plenamente entregada al Señor Supremo, no corría peligro. Si, por la gracia del Señor, un devoto, a la hora de la muerte, puede simplemente cantar Su santo nombre —Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare/Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare—, ese maha-mantra es suficiente para permitirle de inmediato pasar por encima del gran océano del cielo material y entrar en el cielo espiritual, sin tener que regresar jamás al ciclo de nacimientos y muertes. Puesto que el canto del santo nombre del Señor es suficiente para pasar por encima del océano de muerte, no cabía duda de que Dhruva Maharaja podía pasar por encima de las proezas de la magia alucinatoria de los yaksas, que por el momento habían perturbado su mente. Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Décimo del Canto Cuarto del Srimad-Bhagavatam, titulado «Dhruva Maharaja lucha con los yaksas».
