Capítulo lX
Respuestas Citando la Versión del Señor
VERSO 1 sri-suka uvaca atma-mayam rte rajan parasyanubhavatmanah na ghatetartha-sambandhah svapna-drastur ivañjasa
sri-sukah uvaca—Srila Sukadeva Gosvami dijo; atma—la Suprema Personalidad de Dios; mayam—energía; rte—sin; rajan—¡oh, Rey!; parasya—del alma pura; anubhava-atmanah—de la puramente consciente; na—nunca; ghateta—puede ocurrir así; artha—sentido; sambandhah—relación con el cuerpo material; svapna—sueño; drastuh—del observador; iva—como; añjasa—completamente. TRADUCCIÓN Srila Sukadeva Gosvami dijo: ¡Oh, Rey!, a menos que uno se vea influido por la energía de la Suprema Personalidad de Dios, no tiene sentido la relación que hay entre el alma pura, que se encuentra en estado de conciencia pura, y el cuerpo material. Esa relación es igual a la que tiene una persona con su propio cuerpo cuando sueña y lo ve actuando. SIGNIFICADO La pregunta de Maharaja Pariksit acerca de cómo la entidad viviente comenzó su vida material si bien se encuentra aparte del cuerpo y de la mente materiales, es respondida en forma perfecta. El alma espiritual es distinta del concepto material de su vida, pero se encuentra absorta en semejante concepto material, debido a que está influida por la energía externa del Señor, denominada atma-maya. Eso ya se explicó en el Primer Canto, en relación con la vívida experiencia que tuvo Vyasadeva con el Señor Supremo y Su energía externa. Por la voluntad del Señor, la energía externa controla a las entidades vivientes, y el Señor controla la energía externa. Por lo tanto, a pesar de que la entidad viviente en su estado puro es consciente en forma pura, está subordinada a la voluntad del Señor, debido a que se encuentra influida por la energía externa del Señor. En la Bhagavad-gita (15.15) también se confirma lo mismo; el Señor se encuentra presente en el corazón de toda entidad viviente, y toda la conciencia y todo el olvido de la entidad viviente están influidos por el Señor. Ahora bien, la siguiente pregunta que se hace automáticamente, es por qué el Señor influye en la entidad viviente para que posea dicha conciencia y olvido. La respuesta es que el Señor desea claramente que toda entidad viviente se encuentre en su estado de conciencia `pura como parte integral de Él, para lo cual está constitucionalmente hecha; pero debido a que la entidad viviente es también parcialmente independiente, puede que no esté deseosa ni dispuesta a servir al Señor, y más bien puede que trate de volverse tan independiente como Él. Toda entidad viviente que no es devota está deseosa de volverse tan poderosa como el Señor, si bien no está en capacidad de hacerlo. Las entidades vivientes son engañadas por la voluntad del Señor, debido a que quisieron volverse como Él. Así como una persona piensa en volverse rey sin poseer las cualidades necesarias para ello, así mismo cuando la entidad viviente desea volverse el propio Señor, y el deseo consecuente del Señor es que la entidad viviente olvide su verdadera vida, y de ese modo sueñe con la tierra utópica en la que puede volverse igual al Señor. El niño llora para que la madre le dé la Luna, y la madre le da un espejo al molesto niño llorón para complacerlo con el reflejo de la Luna. En forma similar, el hijo llorón del Señor es entregado al reflejo, el mundo material, para que se enseñoree de él como karmi, y por la frustración lo deje con el fin de volverse uno con el Señor. Ambas etapas son sólo ilusiones de ensueño. No es necesario averiguar la historia acerca de cuándo la entidad viviente deseó eso. Pero lo cierto es que, tan pronto como lo deseó, fue puesta bajo el control de atma-maya por la dirección del Señor. En consecuencia, la entidad viviente, en su condición material, está soñando falsamente que “esto es mío” y que “éste soy yo”. El sueño consiste en que el alma condicionada cree que su cuerpo material es el “yo”, o en que falsamente cree que es el Señor y que todo lo que está relacionado con ese cuerpo material es “mío”. Así pues, sólo en sueños es que la errónea concepción del “yo” y “mío” persiste vida tras vida. Esto continúa vida tras vida, en tanto la entidad viviente no esté consciente, en forma pura, de su identidad como parte integral subordinada del Señor. Sin embargo, en su estado de conciencia pura no existe semejante sueño mal concebido, y, en ese estado de conciencia pura, la entidad viviente no olvida que nunca es el Señor, sino que es eternamente el servidor del Señor, con amor trascendental. VERSO 2 bahu-rupa ivabhati mayaya bahu-rupaya ramamano gunesv asya mamaham iti manyate
bahu-rupah—multiforme; iva—como si fuera; abhati—manifestado; mayaya—por la influencia de la energía exterior; bahu-rupaya—en múltiples formas; ramamanah—disfrutando como si fuera; gunesu—en las modalidades de diferentes cualidades; asyah—de la energía externa; mama—mío; aham—yo; iti—así pues; manyate—piensa. TRADUCCIÓN La entidad viviente engañada aparece en muchísimas formas ofrecidas por la energía externa del Señor, y la enjaulada entidad viviente, mientras disfruta en medio de las modalidades de la naturaleza material, crea las concepciones erróneas, pensando en términos de “yo” y “mío”. SIGNIFICADO Las diferentes formas de las entidades vivientes son diferentes vestidos que ofrece la ilusoria energía del Señor, de acuerdo con las modalidades de la naturaleza que desee disfrutar el ser viviente. La energía material externa está representada por sus tres modalidades, a saber, la bondad, la pasión y la ignorancia. Así que incluso dentro de la naturaleza material existe la posibilidad de que ella elija, la energía material le ofrece diferentes variedades de cuerpos materiales. Existen 900.000 variedades de cuerpos materiales en el agua, 2.000.000 de cuerpos vegetales, 1.100.000 gusanos y reptiles, 1.000.000 de formas de aves, 3.000.000 de diferentes cuerpos de bestias, y 400.000 formas humanas. En total hay 8.400.000 variedades de cuerpos en diferentes planetas del universo, y la entidad viviente viaja mediante muchísimas transmigraciones, según las diferentes modalidades de espíritu de disfrute que lleve dentro de sí. Incluso en un mismo cuerpo, la entidad viviente pasa de la infancia a la niñez, de la niñez a la juventud, de la juventud a la vejez, y de la vejez a otro cuerpo, creado por sus propias acciones. La entidad vivientecrea su propio cuerpo mediante sus deseos personales, y la energía externa del Señor le suministra la forma exacta mediante la cual puede disfrutar al máximo de lo que desea. El tigre quería disfrutar de la sangre de otro animal, y, en consecuencia, por la gracia del Señor, la energía material le provee el cuerpo de tigre, con facilidades para disfrutar de la sangre de otro animal. En forma similar, una entidad viviente que desea obtener el cuerpo de un semidiós de un planeta superior, también puede obtenerlo por la gracia del Señor. Y si es lo suficientemente inteligente, puede desear obtener un cuerpo espiritual para disfrutar de la compañía del Señor, y habrá de obtenerlo. Así que la diminuta libertad de la entidad viviente puede ser utilizada a plenitud, y el Señor es tan bondadoso, que le conferirá el mismo tipo de cuerpo que ella desea. Los deseos de la entidad viviente son algo así como soñar con una montaña de oro. Una persona sabe lo que es una montaña, y sabe también lo que es el oro. Tan sólo por su deseo, ella sueña con una montaña de oro, y cuando el sueño se acaba, ve algo distinto ante sí. Ella observa al estar despierta que no hay ni oro ni montaña, y ¡ni qué hablar de una montaña de oro! Las diferentes posiciones de las entidades vivientes en el mundo material, bajo las múltiples manifestaciones de cuerpos, se deben al errado concepto de “mío” y “yo”. El karmi piensa en este mundo como si fuera “mío”, y el jñani piensa “yo soy todo”. Toda la concepción material de la política, la sociología, la filantropía, el altruismo, etc., concebida por las almas condicionadas, se basa en estos “yo” y “mío” erróneamente concebidos, que son los productos de un fuerte deseo de disfrutar de la vida material. El identificarse con el cuerpo y con el lugar en el que se obtiene el cuerpo, bajo diferentes concepciones de socialismo, nacionalismo, afecto familiar, etc., etc., se debe todo a haber olvidado la verdadera naturaleza de la entidad viviente, y toda la errónea concepción de la confundida entidad viviente, puede ser removida por la asociación con Sukadeva Gosvami y Maharaja Pariksit, de la forma en que todo ello se explica en el Srimad-Bhagavatam. VERSO 3 yarhi vava mahimni sve parasmin kala-mayayoh rameta gata-sammohas tyaktvodaste tadobhayam
yarhi—en cualquier momento; vava—ciertamente; mahimni—en la gloria; sve—de sí mismo; parasmin—en el Supremo; kala—tiempo; mayayoh—de la energía material; rameta—disfruta; gata-sammohah—liberándose de la errónea concepción; tyaktva—abandonando; udaste—plenamente; tada—entonces; ubhayam—ambas (las erróneas concepciones de yo y mío). TRADUCCIÓN Tan pronto como la entidad viviente se sitúa en su gloria constitucional y comienza a disfrutar de la trascendencia que se encuentra más allá del tiempo y de la energía material, de inmediato abandona las dos erróneas concepciones de la vida [yo y mío], y, así pues, queda manifestada por completo en forma del yo puro. SIGNIFICADO Las dos concepciones erróneas de la vida, es decir, “yo” y “mío”, se manifiestan en verdad en dos clases de hombres. En el estado inferior, la concepción del “mío” es muy resaltante, y en el estado superior resalta la concepción errónea de “yo”. En el estado animal de la vida, la errónea concepción de “mío” se percibe incluso en la categoría de los perros y los gatos, que pelean unos con otros con la misma y errada concepción de “mío”. En el estado inferior de la vida humana, la misma concepción errada también resalta en la forma de “es mi cuerpo”, “es mi casa”, “es mi familia”, “es mi casta”, “es mi nación”, “es mi país”, etc. Y en el estado superior de conocimiento especulativo, la misma concepción errada de “mío” se transforma en “so yo”, o “yo lo soy todo”, etc. Existen muchas clases de hombres que tiene la misma y errada concepción de “yo” y “mío”, con diferentes colores. Pero el verdadero significado de “yo”, puede experimentarse sólo cuando uno posee la conciencia pura, y todas las Escrituras védicas nos enseñan esa concepción de la vida. La errónea concepción de que “yo soy el Señor”, o yo soy el Supremo”, es más peligrosa que la errónea concepción de “mío”, A pesar de que algunas veces hay mandatos en las Escrituras védicas que lo llevan a uno a creer que se es uno con el Señor, eso no significa que uno se vuelve idéntico con el Señor en todo aspecto. Es indudable que existe identidad entre la entidad viviente y el Señor en muchos sentidos, pero en fin de cuentas la entidad viviente está subordinada al Señor, y está destinada constitucionalmente a satisfacer los sentidos del Señor. Por lo tanto, el Señor le pide a las almas condicionadas que se entreguen a Él. Si las entidades vivientes no estuvieran subordinadas a la voluntad suprema, ¿por qué habría de pedírseles que se entreguen? Si la entidad viviente hubiera sido igual en todos los aspectos, entonces, ¿por qué fue puesta bajo la influencia de maya? Ya hemos discutido muchas veces que la energía material está controlada por el Señor. La Bhagavad-gita (9.10) confirma este poder controlador que el Señor tiene sobre la naturaleza material. ¿Puede alguna entidad viviente que dice estar en el mismo nivel que el Ser Supremo, controlar la naturaleza material? El necio “yo” respondería que lo hará en el futuro. Incluso aceptando que en el futuro uno será tan buen controlador de la naturaleza material como el Ser Supremo, entonces, ¿por qué ahora uno está bajo el control de la naturaleza material? La Bhagavad-gita dice que uno puede librarse del control de la naturaleza material si se entrega al Señor Supremo, pero si no hay entrega, entonces la entidad viviente nunca será capaz de controlar la naturaleza material. Así que uno debe también abandonar esa errónea concepción de “yo”, practicando el proceso del servicio devocional, o estando firmemente situado en el estado en el que se le presta al Señor un amoroso servicio trascendental. Un hombre pobre, sin empleo ni ocupación alguna, puede que padezca muchísimos inconvenientes en la vida, pero si por casualidad el mismo hombre obtiene un buen trabajo al servicio del gobierno, de inmediato se vuelve feliz. No se gana nada con negar la supremacía del Señor, quien es el controlador de todas las energías; más bien uno debe estar situado constitucionalmente en su propia gloria, es decir, en el estado en que se posee conciencia pura de ser el servidor eterno del Señor. La cualidad necesaria para comenzar a prestarle servicio al Señor, es la de librarse de todo tinte de las modalidades de la naturaleza material. Mientras uno sea un sirviente de invenciones mentales, no podrá estar libre por completo de la enfermedad del “yo” y “mío”. La Verdad Suprema no está contaminada por la energía ilusoria, pues es quien controla a esa energía. Las verdades relativas son susceptibles a quedar absortas en la energía ilusoria. Sin embargo, cuando uno se encara directamente con la Verdad Suprema se logra el máximo resultado, tal como cuando uno encara el Sol. El Sol que está arriba en el cielo, está lleno de luz, pero cuando el Sol no se encuentra en el cielo visible, todo queda a oscuras. En forma similar, cuando uno está frente al Señor Supremo, queda libre de toda ilusión, y aquel que no lo está, se encuentra en la oscuridad de la ilusoria maya. La Bhagavad-gita (14.26) confirma esto de la siguiente manera: mam ca yo ’vyabhicarena bhakti-yogena sevate sa gunan samatityaitan brahma-bhuyaya kalpate Así que la ciencia del bhakti-yoga, de adorar al Señor, glorificar al Señor, oír el Srimad-Bhagavatam de labios de las fuentes correctas (no del profesional, sino de la persona que sea Bhagavatam en la vida) y estar siempre en compañía de los devotos puros, debe ser adoptada con toda seriedad. Uno no debe dejarse engañar por las erróneas concepciones de “yo” y “mío”. Los karmis gustan de la concepción de “mío”. Los jñanis gustan de la concepción de “yo”, y ambos grupos están incapacitados para librarse del cautiverio de la energía ilusoria. El Srimad-Bhagavatam y, principalmente, la Bhagavad-gita, tienen ambos por objeto liberar a la persona de la errónea concepción de “yo” y “mío”, y Srila Vyasadeva los transcribió par ala liberación de las almas caídas. La entidad viviente tiene que estar situada en la posición trascendental en la que no haya más influencia del tiempo ni de la energía material. En la vida condicionada, la entidad viviente está sujeta a la influencia del tiempo en el sueño del pasado, presente y futuro. El especulador mental trata de superar la influencia del tiempo mediante especulaciones de que en el futuro se volverá Vasudeva, o el propio Señor Supremo, gracias al cultivo del conocimiento y a la conquista del ego. Pero el proceso no es perfecto. El proceso perfecto consiste en aceptar al Señor Vasudeva como el Supremo en todo, y la mejor perfección en lo que se refiere al cultivo del conocimiento, consiste en entregarse a Él, debido a que Él es la fuente de todo. Sólo cuando se tiene esa concepción, puede uno librarse de la errónea concepción de “yo” y “mío”. Tanto la Bhagavad-gita como el Srimad-Bhagavatam lo confirman. En su gran obra literaria el Srimad-Bhagavatam, Srila Vyasadeva específicamente les ha hecho la contribución de la ciencia de Dios y del proceso del bhakti-yogaa las entidades vivientes engañadas, y el alma condicionada debe sacar pleno provecho de esta ciencia. VERSO 4 atma-tattva-visuddhy-artham yad aha bhagavan rtam brahmane darsayan rupam avyalika-vratadrtah
atma-tattva—la ciencia de Dios o de la entidad viviente; visuddhi—purificación; artham—meta; yat—esa que; aha—dijo; bhagavan—la Personalidad de Dios; rtam—en realidad; brahmane—el Señor Brahma; darsayan—mostrando; rupam—forma eterna; avyalika—sin ningún motivo engañoso; vrata—voto; adrtah—adoró. TRADUCCIÓN ¡Oh, Rey!, la Personalidad de Dios, estando muy complacido con el Señor Brahma debido a su penitencia no engañosa de bhakti-yoga, presentó Su forma eterna y trascendental ante Brahma. Y ésa es la meta objetiva que purifica al alma condicionada. SIGNIFICADO atma-tattva es la ciencia de Dios así como también de la entidad viviente. Tanto el Señor Supremo como la entidad viviente son conocidos como atma. El Señor Supremo recibe el nombre de Paramatma, y la entidad viviente recibe el nombre de “el atma”, “el brahma” o “el jiva”. Tanto el Paramatma como el jivatma, siendo trascendentales a la energía material, se denominan atma. Así que Sukadeva Gosvami explica este verso con miras a purificar la verdad tanto de Paramatma como de jivatma. Por lo general, la gente tiene muchas concepciones equivocadas acerca de ellos dos. La concepción equivocada acerca del jivatma es la de identificar el cuerpo material con el alma pura, y la concepción equivocada acerca de Paramatma es creer que Él se encuentra en el mismo nivel que la entidad viviente. Pero ambas concepciones erróneas pueden ser removidas con un solo golpe de bhakti-yoga,tal como ante la luz del Sol tanto el Sol como el mundo, y todo lo que se encuentra en el campo de la luz solar, se ve bien. En la oscuridad, uno no puede ver el Sol, ni puede verse a sí mismo, ni puede ver el mundo. Pero ante la luz solar, uno puede ver el Sol, puede verse a sí mismo, y puede ver el mundo que le rodea. Por lo tanto, Srila Sukadeva Gosvami dice que para purificar ambas concepciones equivocadas, el Señor presentó Su forma eterna ante Brahmaji, estando plenamente satisfecho con el no engañoso voto de Brahma de desempeñar bhakti-yoga.Con la excepción del bhakti-yoga,cualquier método para la comprensión perfecta del atma-tattva, o la ciencia del atma, resultará engañoso a la larga. En la Bhagavad-gita, el Señor dice que sólo mediante el bhakti-yogapuede uno conocerlo a Él perfectamente, y entonces puede uno entender la ciencia de Dios. Brahmaji se sometió a grandes penitencias al realizar bhakti-yoga,y por ello fue capaz de ver la forma trascendental del Señor. Su forma trascendental es cien por cien espiritual, y uno puede verlo a Él sólo mediante la visión espiritualizada, después de haber ejecutado debidamente tapasya, o penitencia en un estado de bhakti-yogapuro. La forma del Señor que se manifestó ante Brahma no es una de las formas que hemos experimentado en el mundo material. Brahmaji no realizó estos severos tipos de penitencia sólo para ver una forma producida por lo material. Luego la pregunta de Maharaja Pariksit acerca de la forma del Señor queda respondida. La forma del Señor es sac-cid-ananda, es decir, eterna, llena de conocimiento y de bienaventuranza. Pero la forma material del ser viviente, no es ni eterna, ni llena de conocimiento, ni bienaventurada. Ésa es la diferencia entre la forma del Señor y la del alma condicionada. Sin embargo, el alma condicionada puede recobrar su forma de eterno conocimiento y bienaventuranza, simplemente con ver al Señor mediante el bhakti-yoga. En resumen, debido a la ignorancia, el alma condicionada está enjaulada en las temporales variedades de formas materiales. Pero el Señor Supremo no tiene una forma temporal, como las almas condicionadas. Él posee una forma eterna de conocimiento y bienaventuranza, y ésa es la diferencia entre el Señor y la entidad viviente. Uno puede entender esa diferencia mediante el proceso del bhakti-yoga.El Señor le habló luego a Brahma la esencia del Srimad-Bhagavatam en cuatro versos originales. Así pues, el Srimad-Bhagavatam no es una creación de los especuladores mentales. El sonido del Srimad-Bhagavatam es trascendental, y la resonancia del Srimad-Bhagavatam es como la de los Vedas. Así pues, el Srimad-Bhagavatam tiene como tema la ciencia tanto del Señor como de la entidad viviente. El leer u oír regularmente el Srimad-Bhagavatam es también ejecución de bhakti-yoga,y uno puede lograr la máxima perfección simplemente con la asociación del Srimad-Bhagavatam. Tanto Sukadeva Gosvami como Maharaja Pariksit lograron la perfección por medio del Srimad-Bhagavatam. VERSO 5 sa adi-devo jagatam paro guruh svadhisnyam asthaya sisrksayaiksata tam nadhyagacchad drsam atra sammatam prapañca-nirmana-vidhir yaya bhavet
sah—él; adi-devah—el primer semidiós; jagatam—del universo; parah—supremo; guruh—maestro espiritual; svadhisnyam—su asiento de loto; asthaya—para encontrar la fuente de él; sisrksaya—en lo referente a crear los asuntos universales; aiksata—comenzó a pensar; tam—en ese asunto; na—no pudo; adhyagacchat—entender; drsam—la dirección; atra—ahí; sammatam—justo el camino correcto; prapañca—material; nirmana—construcción; vidhih—proceso; yaya—tanto como; bhavet—debe ser. TRADUCCIÓN El Señor Brahma, el primer maestro espiritual, supremo en el universo, no pudo determinar cuál era la fuente de su asiento de loto, y mientras pensaba en crear el mundo material no pudo entender cuál era la dirección correcta para ejecutar ese trabajo creativo, ni tampoco pudo averiguar cuál era el proceso para realizar esa creación. SIGNIFICADO Este verso es el preludio a la explicación de la naturaleza trascendental de la forma y la morada del Señor. Al comienzo del Srimad-Bhagavatam, ya hemos dicho que la Suprema Verdad Absoluta existe en Su propia morada, sin ningún vestigio de la energía engañadora. Por lo tanto, el Reino de Dios no es un mito, sino que es de hecho una esfera diferente y trascendental de planetas conocidos como los Vaikunthas. Eso también se explicará en este capítulo. Un conocimiento así acerca del cielo espiritual que se encuentra muy por encima de este cielo material y sus enseres, puede adquirirse sólo en virtud del servicio devocional, o el bhakti-yoga.El poder creador del Señor Brahma también se consiguió mediante el bhakti-yoga.Brahmaji estaba confundido en lo que respecta a la creación, y él ni siquiera pudo determinar cuál era la fuente de su propia existencia. Pero él consiguió por completo todo ese conocimiento, por intermedio del bhakti-yoga.Mediante el bhakti-yogauno puede conocer al Señor, y por el hecho de conocer al Señor como el Supremo, uno puede conocer todo lo demás. Aquel que conoce al Supremo, conoce todo lo demás. Ése es el veredicto de todos los Vedas. Hasta el primer maestro espiritual del universo se iluminó por la gracia del Señor, así que, ¿quién puede obtener conocimiento perfecto de todo, sin la misericordia del Señor? Si alguien desea buscar conocimiento perfecto de todo, debe buscar la misericordia del Señor, y no hay ninguna otra manera de hacerlo. Buscar conocimiento fundándose en el esfuerzo personal de uno, es una absoluta pérdida de tiempo. VERSO 6 sa cintayan dvy-aksaram ekadambhasy upasrnod dvir-gaditam vaco vibhuh sparsesu yat sodasam ekavimsam niskiñcananam nrpa yad dhanam viduh
sah—él; cintayan—mientras pensaba así; dvi—dos; aksaram—sílabas; ekada—una vez; ambhasi—en el agua; upasrnot—lo oyó cerca; dvih—dos veces; gaditam—proferidas; vacah—palabras; vibhuh—el grande; sparsesu—en las letras sparsa; yat—las cuales; sodasam—la decimosexta; ekavimsam—y la vigesimoprimera; niskiñcananam—de la orden de vida de renuncia; nrpa—¡oh, Rey!; yat—lo que es; dhanam—riqueza; viduh—tal como se conoce. TRADUCCIÓN Mientras se encontraba así en el agua dedicado a pensar, Brahmaji oyó dos veces un sonido que venía de cerca, de dos sílabas unidas. Una de las sílabas era la decimosexta del alfabeto sparsa, y la otra era la vigesimoprimera, y ambas se unían para volverse la riqueza de la orden de vida de renuncia. SIGNIFICADO En el idioma sánscrito, el alfabeto de las consonantes se divide en dos, a saber, las sparsa-varnas y las talavya-varnas. Las letras que van desde ka a ma se conocen como las sparsa-varnas, y la decimosexta del grupo se denomina ta, mientras que la vigesimoprimera letra se denomina pa. Así que cuando ésas se unen forman la palabra tapa, o penitencia. Esta penitencia es la belleza y la riqueza de los brahmanas y de la orden de vida de renuncia. De acuerdo con la filosofía Bhagavata, todo ser humano está hecho para ese tapa y para ninguna otra cosa, debido a que sólo en virtud de la penitencia puede uno entender su yo; y la comprensión del yo, y no la complacencia de los sentidos, es el objetivo de la vida humana. Este tapa, o penitencia, fue empezado desde el mismo comienzo de la creación, y lo adoptó por vez primera el maestro espiritual supremo, el Señor Brahma. Sólo mediante tapasya puede uno obtener el beneficio de la vida humana, y no mediante una civilización refinada dedicada a la vida animal. El animal no conoce más que la complacencia de los sentidos, dentro de la jurisdicción del comer, beber, ser feliz y gozar. Pero el ser humano tiene la función de someterse a tapasya, para ir de vuelta a Dios, de vuelta a casa. Cuando el Señor Brahma se encontraba perplejo ante la incógnita de cómo construir las manifestaciones materiales del universo, y descendió y se adentró en el agua a buscar los medios y la fuente de su asiento de loto, oyó la palabra tapa, que fue vibrada dos veces. Emprender el sendero del tapa constituye el segundo nacimiento del discípulo aspirante. La palabra upasrnot es muy significativa. Es similar a upanayana, o “llevar al discípulo más cerca del maestro espiritual, en pos del sendero del tapa”. De modo que Brahmaji fue así iniciado por el Señor Krishna, y este hecho lo corrobora el mismo Brahmaji en su libro la Brahma-samhita. En la Brahma-samhita, el Señor Brahma ha cantado en cada verso govindam-adi-purusam tam aham bhajami. Así pues, Brahma fue iniciado con el mantra Krishna por el propio Señor Krishna, a raíz de lo cual se volvió un vaisnava, o un devoto del Señor, antes de que fuera capaz de construir el inmenso universo. Se declara en la Brahma-samhita que el Señor Brahma fue iniciado en el mantra Krishna de dieciocho letras, que es adoptado generalmente por todos los devotos del Señor Krishna. Nosotros seguimos el mismo principio debido a que pertenecemos al Brahma-sampradaya, el cual está directamente en la cadena discipular que va de Brahma a Narada, de Narada a Vyasa, de Vyasa a Madhva Muni, de Madhva Muni a Madhavendra Puri, de Madhavendra Puri a Isvara Puri, de Isvara Puri al Señor Caitanya, y que gradualmente llega hasta Su Divina Gracia Bhaktisiddhanta Sarasvati, nuestro divino maestro. Aquel que es iniciado así en la sucesión discipular, puede obtener el mismo resultado o poder de creación. El canto de ese sagrado mantra es el único refugio del devoto del Señor que es puro y desinteresado. Simplemente mediante ese tapasya, o penitencia, el devoto del Señor obtiene todas las perfecciones tal como el Señor Brahma. VERSO 7 nisamya tad-vaktr-didrksaya diso vilokya tatranyad apasyamanah svadhisnyam asthaya vimrsya tad-dhitam tapasy upadista ivadadhe manah
nisamya—después de oír; tat—eso; vaktr—el que habló; didrksaya—sólo para averiguar quién habló; disah—todos los lados; vilokya—viendo; tatra—ahí; anyat—ningún otro; apasyamanah—no habría de encontrarse; svadhisnyam—en su asiento de loto; asthaya—sentarse; vimrsya—pensando; tat—ello; hitam—bienestar; tapasi—en penitencia; upadistah—como fue instruido; iva—siguiendo; adadhe—prestó; manah—atención. TRADUCCIÓN Cuando él oyó el sonido, trató de encontrar al que habló, buscando por todos lados. Pero al no poder encontrar a nadie a excepción de sí mismo, consideró que era prudente sentarse firmemente en su asiento de loto y prestarle su atención a la ejecución de la penitencia, tal como fue instruido. SIGNIFICADO Para tener éxito en la vida, uno debe seguir el ejemplo del Señor Brahma, la primera criatura viviente que hubo en el comienzo de la creación. Después de ser iniciado por el Señor Supremo para ejecutar tapasya, él se encontraba firme en su determinación de hacerlo, y si bien no pudo encontrar a nadie además de sí, pudo entender bien que el sonido fue transmitido por el propio Señor. Brahma era el único ser viviente de esa época, debido a que no había ninguna otra creación, y no podía encontrarse a nadie allí a excepción de él mismo. Al comienzo del Primer Canto, en el Primer Capítulo, verso primero, del Srimad-Bhagavatam, ya se ha mencionado que Brahma fue iniciado desde dentro por el Señor. El Señor se encuentra dentro de toda entidad viviente en forma de la Superalma, y Él inició a Brahma debido a que Brahma estaba dispuesto y deseoso de recibir la iniciación. El Señor puede iniciar en forma similar a todo aquel que sienta inclinación por tenerla. Como ya se dijo, Brahma es el maestro espiritual original del universo, y puesto que él fue iniciado por el propio Señor, el mensaje del Srimad-Bhagavatam desciende por sucesión discipular; y con objeto de recibir el verdadero mensaje del Srimad-Bhagavatam, uno debe acercarse al eslabón actual, o maestro espiritual actual, de la cadena de sucesión discipular. Después de ser iniciado por el maestro espiritual apropiado de esa cadena de sucesión, uno debe dedicarse al desempeñó de tapasya en la ejecución del servicio devocional. Sin embargo, uno no debe creer que se encuentra en el nivel de Brahma para ser iniciado directamente por el Señor desde dentro, debido a que en la presente era no puede aceptarse que haya alguien que sea tan puro como Brahma. El puesto de Brahma, de actuar como autoridad en la creación del universo, se le ofrece al ser viviente más puro de todos, y a menos que uno esté capacitado de esa forma, no puede esperar ser tratado directamente como Brahmaji. Pero uno puede recibir la misma facilidad a través de los devotos puros del Señor, a través de las instrucciones de las Escrituras (tal como se revelan en la Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam especialmente), y también a través del maestro espiritual genuino que está a disposición del alma sincera. El propio Señor se le aparece como el maestro espiritual a una persona que es sincera de todo corazón respecto a servir al Señor. Por lo tanto, el maestro espiritual genuino que llega a encontrarse con el devoto sincero, debe ser aceptado como el representante más confidente y querido del Señor. Si una persona es puesta bajo la guía de esa clase de maestro espiritual genuino, debe aceptarse sin duda alguna que el aspirante ha conseguido la gracia del Señor. VERSO 8 divyam sahasrabdam amogha-darsano jitanilatma vijitobhayendriyah atapyata smakhila-loka-tapanam tapas tapiyams tapatam samahitah
divyam—pertenecientes a los semidioses de los planetas superiores; sahasra—mil; abdam—años; amogha—inmaculado, sin vestigio alguno de impureza; darsanah—aquel que tiene una visión así de la vida; jita—controló; anila—vida; atma—mente; vijita—controló; ubhaya—ambos; indriyah—aquel que posee sentidos como ésos; atapyata—ejecutó penitencia; sma—en el pasado; akhila—todo; loka—planeta; tapanam—iluminadora; tapah—penitencia; tapiyan—penitencia extremadamente severa; tapatam—de todos los ejecutores de penitencias; samahitah—situado así. TRADUCCIÓN El Señor Brahma se sometió a penitencias por mil años de los semidioses. Él oyó esa vibración trascendental que venía del cielo, y la aceptó como divina. Por ello, él controló la mente y los sentidos, y las penitencias que ejecutó fueron una gran lección para las entidades vivientes. Así pues, él es conocido como el más grande de todos los ascetas. SIGNIFICADO El Señor Brahma oyó el oculto sonido tapa, pero no vio a la persona que vibró el sonido. Aun así él aceptó la instrucción como beneficiosa para él, y, por lo tanto, se dedicó a meditar durante mil años celestiales. Un año celestial es igual a 6 x 30 x 12 x 1000 de nuestros años. El hecho de que él aceptara el sonido se debía a que poseía una visión pura de la naturaleza absoluta del Señor. Y debido a su visión correcta, él no hizo distingos entre el Señor y la instrucción del Señor. No hay diferencia entre el Señor y la vibración sonora que viene de Él, a pesa de que Él no se encuentre presente personalmente. La mejor manera de entender esto consiste en aceptar esa instrucción divina, y Brahma, el maestro espiritual original de todo el mundo, es el vivo ejemplo de ese proceso de recepción de conocimiento trascendental. La potencia del sonido trascendental nunca se minimiza debido a que el que lo vibra se encuentre aparentemente ausente. En consecuencia, al Srimad-Bhagavatam o a la Bhagavad-gita, o a cualquier Escritura revelada del mundo, nunca se la debe considerar como un sonido mundano ordinario, carente de potencia trascendental. Uno tiene que recibir de la fuente correcta el sonido trascendental, aceptarlo como una realidad, y seguir la instrucción sin vacilación alguna. El secreto del éxito consiste en recibir el sonido de la fuente correcta, un maestro espiritual genuino. El sonido fabricado mundanamente no tiene potencia alguna y, por ello, un sonido aparentemente trascendental, recibido de una persona no autorizada, tampoco tiene potencia alguna. Uno debe estar lo suficientemente capacitado como para percibir esa potencia trascendental, y si por discernimiento o por una cualidad afortunada uno puede recibir el sonido trascendental de labios del maestro espiritual genuino, su sendero de la liberación queda garantizado. Sin embargo, el discípulo debe estar dispuesto a ejecutar la orden del maestro espiritual genuino, tal como el Señor Brahma ejecutó la instrucción de su maestro espiritual, el propio Señor. Seguir la orden del maestro espiritual genuino es el único deber del discípulo, y esa ejecución completamente fiel de la orden del maestro espiritual genuino, es el secreto del éxito. El Señor Brahma controló sus dos grados de sentidos mediante la percepción de los sentidos y los órganos de los sentidos, debido a que tuvo que ocuparlos en la ejecución de la orden del Señor. Por lo tanto, controlar los sentidos significa ocuparlos en el servicio trascendental del Señor. La orden del Señor desciende por sucesión discipular a través del maestro espiritual genuino, y así pues, la ejecución de la orden del maestro espiritual genuino constituye el verdadero control de los sentidos. Esa ejecución de penitencia, con plena fe y sinceridad, volvió a Brahmaji tan poderoso, que llegó a ser el creador del universo. Y debido a que él pudo conseguir un poder tal, es conocido como el mejor de todos los tapasvis. VERSO 9 tasmai sva-lokam bhagavan sabhajitah sandarsayam asa param na yat-param vyapeta-sanklesa-vimoha-sadhvasam sva-drstavadbhir purusair abhistutam
tasmai—a él; sva-lokam—Su propio planeta o morada; bhagavan—la Personalidad de Dios; sabhajitah—estando complacido con la penitencia de Brahma; sandarsayam asa—manifestó; param—el supremo; na—no; yat—del cual; param—aún más supremo; vyapeta—completamente abandonadas; sanklesa—cinco clases de aflicciones materiales; vimoha—sin ilusión; sadhvasam—temor de la existencia material; sva-drsta-vadbhih—por aquellos que han comprendido perfectamente el yo; purusaih—por las personas; abhistutam—adorado por. TRADUCCIÓN La Personalidad de Dios, estando así muy satisfecho con la penitencia del Señor Brahma, tuvo el agrado de manifestar Su morada personal, Vaikuntha, el planeta supremo por sobre todos los demás. Esa morada trascendental del Señor es adorada por todas las personas autorrealizadas que se encuentran libres de toda clase de sufrimientos y temores de la existencia ilusoria. SIGNIFICADO Las dificultades de penitencia que aceptó el Señor Brahma se encontraban ciertamente en la línea del servicio devocional (bhakti). De no haber sido así, no hubiera habido posibilidad alguna de que Vaikuntha o sva-lokam, las moradas personales del Señor, se le hicieran visibles a Brahmaji. Las moradas personales del Señor, conocidas como Vaikunthas, no son ni míticas ni materiales, como lo conciben los impersonalistas. Pero la comprensión completa de las moradas trascendentales del Señor resulta posible sólo a través del servicio devocional, y, así pues, los devotos entran en esas moradas. Existen dificultades, indudablemente, en la ejecución de penitencia. Pero las dificultades que se aceptan al ejecutar bhakti-yogaconstituyen una felicidad trascendental desde el mismo comienzo, mientras que las dificultades de penitencia de otros procesos de autorrealización (jñana-yoga, dhyana-yoga, etc.), sin ninguna percepción de Vaikuntha, terminan sólo en dificultades, y en nada más. Nada se gana con morder cáscaras que no tienen grano. En forma similar, nada se gana con ejecutar penitencias molestas en aras de la autorrealización, distintas de bhakti-yoga. Ejecutar bhakti-yoga es tal como sentarse en el loto que brota del abdomen de la trascendental Personalidad de Dios, pues el Señor Brahma se encontraba sentado ahí. Brahmaji pudo complacer al Señor, y el Señor tuvo a Su vez el agrado de mostrarle a Brahmaji Su morada personal. Srila Jiva Gosvami, en los comentarios de su explicación Krama-sandarbha del Srimad-Bhagavatam, presenta citas del Garga Upanisad, una Escritura védica de referencia. Se dice que Yajñavalkya le describió la morada trascendental del Señor a Gargi, y que esa morada del Señor se encuentra situada por encima del planeta más elevado del universo, es decir, Brahmaloka. Esa morada del Señor, si bien se describe en Escrituras reveladas tales como la Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam, sigue siendo sólo un mito para la clase de hombres poco inteligentes que poseen poco acopio de conocimiento. Aquí la palabra sva-drstavadbhih es muy significativa. Aquel que verdaderamente ha entendido su yo, percibe la forma trascendental de éste. La comprensión impersonal del yo y del Supremo no es completa, debido a que es tan sólo una concepción opuesta a la existencia de las personalidades materiales. Dios y los devotos del Señor son todos personalidades trascendentales; ellos no tienen cuerpos materiales. El cuerpo material está cubierto por cinco clases de condiciones de sufrimiento, a saber, ignorancia, concepción material, apego, odio y absorción. Mientras uno esté dominado por esas cinco clases de sufrimientos materiales, no hay posibilidad alguna de que entre en los Vaikunthalokas. La concepción impersonal del yo de uno es sólo la negación de la personalidad material, y se encuentra lejos de la existencia positiva de la forma personal. Las formas personales que se encuentran en la morada trascendental serán explicadas en los siguientes versos. Brahmaji también describió el planeta más elevado del Vaikunthaloka denominándolo Goloka Vrndavana, y diciendo que allí el Señor reside como un pastorcillo que cuida de vacas surabhi trascendentales, y que está rodeado de cientos y miles de diosas de la fortuna. cintamani-prakara-sadmasu kalpa-vrksa- laksavrtesu surabhir abhipalayantam laksmi-sahasra-sata-sambhrama-sevyamanam govindam adi-purusam tam aham bhajami (Brahma-samhita 5.29) La declaración de la Bhagavad-gita, yad gatva na nivartante tad dhama paramam mama, también se confirma aquí. Param significa “Brahman trascendental”. De manera que, la morada del Señor también es Brahman, es decir, no es diferente de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor es conocido como Vaikuntha, y Su morada es conocida como Vaikuntha. Esa adoración y comprensión de Vaikuntha puede hacerse posible a través del sentido y la forma trascendentales. VERSO 10 pravartate yatra rajas tamas tayoh sattvam ca misram na ca kala-vikramah na yatra maya kim utapare harer anuvrata yatra surasurarcitah
pravartate—prevalecen; yatra—en el cual; rajah tamah—las modalidades de la pasión y la ignorancia; tayoh—de ambas; sattvam—la modalidad de la bondad; ca—y; misram—mezcla; na—nunca; ca—y; kala—tiempo; vikramah—influencia; na—ni; yatra—ahí; maya—energía externa e ilusoria; kim—qué; uta—hay; apare—otros; hareh—de la Personalidad de Dios; anuvratah—devotos; yatra—en el cual; sura—por los semidioses; asura—y los demonios; arcitah—adorado. TRADUCCIÓN En esa morada personal del Señor, las modalidades materiales de la ignorancia y la pasión no prevalecen, ni tampoco hay ninguna influencia de ellas en la bondad. Ahí no hay predominancia de la influencia del tiempo, así que ¡ni qué hablar de la energía externa e ilusoria!, ella no puede entrar en esa región. Sin discriminación alguna, tanto los semidioses como los demonios adoran al Señor como devotos. SIGNIFICADO El Reino de Dios, o la atmósfera de la naturaleza Vaikuntha, que se denomina el tripada-vibhuti, es tres veces más grande que los universos materiales, y se describe aquí, así como también en la Bhagavad-gita, en forma resumida. Este universo, que contiene billones de estrellas y planetas, es uno de esos billones de universos que se encuentran amontonados en el ámbito del mahat-tattva. Y todos esos millones y billones de universos reunidos, constituyen sólo una cuarta parte de la magnitud de toda la creación del Señor. Además existe el cielo espiritual; más allá de este cielo se encuentran los planetas espirituales con los nombres de Vaikuntha, y todos ellos constituyen tres cuartas partes de toda la creación del Señor. Las creaciones de Dios siempre son innumerables. Ni siquiera las hojas de un árbol pueden ser contadas por el hombre, ni tampoco los cabellos de la cabeza. Sin embargo, los hombres necios se envanecen con la idea de volverse el propio Dios, a pesar de que son incapaces de crear un cabello de sus propios cuerpos. El hombre puede que descubra muchísimos vehículos maravillosos para viajar, pero incluso si llega a la Luna mediante su muy anunciada astronave, no puede permanecer ahí. Por consiguiente, el hombre cuerdo, sin envanecerse como si fuera el Dios del universo, se rige por las instrucciones de la literatura védica, la forma más fácil de adquirir conocimiento de la trascendencia. Así que, conozcamos a través de la autoridad del Srimad-Bhagavatam la naturaleza y constitución del mundo trascendental que se encuentra más allá del cielo material. En ese cielo, las cualidades materiales, especialmente las modalidades de la ignorancia y la pasión, se encuentran completamente ausentes. La modalidad de la ignorancia influye en la entidad viviente para que adquiera el hábito de la lujuria y el anhelo, y esto significa que, en los Vaikunthalokas, las entidades vivientes están libres de esas dos cosas. Como se afirma en la Bhagavad-gita, cuando uno se encuentra en el estado de vida brahma-bhuta, se libera del anhelo u la lamentación. Se concluye, entonces, que los habitantes de los planetas Vaikuntha son todos entidades vivientes brahma-bhuta, a diferencia de las criaturas mundanas, que se encuentran todas completamente inmersas en el anhelo y la lamentación. Cuando uno no se encuentra bajo el influjo de las modalidades de la ignorancia y la pasión, se supone que está situado en el plano de la modalidad de la bondad del mundo material. La bondad del mundo material también se contamina a veces con toques de las modalidades de la pasión y la ignorancia. En el Vaikunthaloka existe sólo bondad pura. Así, toda la situación está libre de la manifestación ilusoria de la energía externa. Si bien la energía ilusoria es también parte integral del Señor Supremo, la energía ilusoria se diferencia del Señor. Sin embargo, la energía ilusoria no es falsa, como lo sostienen los filósofos monistas. Tomar una soga por una serpiente puede que sea una ilusión de una persona en particular, pero la soga es un hecho, y la serpiente es también un hecho. La ilusión de ver agua en el caliente desierto puede que sea una ilusión para el animal ignorante que busca agua en el desierto, pero el desierto y el agua son hechos ciertos. Por lo tanto, la creación material del Señor puede que sea una ilusión para el no devoto, pero para un devoto, hasta la creación material del Señor es un hecho, como manifestación de Su energía externa. Pero esa energía del Señor no lo es todo. El Señor posee además Su energía interna, la cual tiene otra creación, conocida como los Vaikunthalokas, donde no hay ignorancia, ni pasión, ni ilusión, ni pasado y presente. Puede que alguien que posee poco acopio de conocimiento sea incapaz de entender la existencia de cosas tales como la atmósfera Vaikuntha, pero eso no anula la existencia de ella. El hecho de que las aeronaves no puedan llegar a esos planetas, no significa que no existan tales planetas, pues éstos se encuentran descritos en las Escrituras reveladas. Tal como lo cita Srila Jiva Gosvami, el Narada-pañca-ratra nos hace saber que el mundo trascendental o la atmósfera Vaikuntha está enriquecida con cualidades trascendentales. Esas cualidades trascendentales, tal como se revela a través del servicio devocional al Señor, son distintas de las cualidades mundanas de la ignorancia, las pasión y la bondad. Esas cualidades no pueden ser adquiridas por la clase de hombres no devotos. En el Padma Purana, Uttara-khanda, se afirma que más allá de la cuarta parte de la creación de Dios, se encuentran las tres cuartas partes de la manifestación. La línea marginal que se halla entre la manifestación material y la manifestación espiritual está constituida por el río Viraja, y más allá del Viraja, que es una corriente trascendental que procede de la transpiración del cuerpo del Señor, se encuentran las tres cuartas partes de la manifestación de la creación de Dios. Esa parte es eterna, perdurable, no se deteriora y es limitada, y contiene el estado más elevado y perfecto de las condiciones de vida. En el Sankhya-kaumudi se afirma que la bondad pura, o la trascendencia, es justo lo opuesto a las modalidades materiales. Todas las entidades vivientes de ahí se encuentran asociadas eternamente, sin ninguna interrupción, y el Señor es la entidad principal y original. También en los agama Puranas se describe la morada trascendental, de la siguiente manera: los miembros asociados de ahí se encuentran en libertad de ir a todas partes de la creación del Señor, y esa creación es ilimitada, particularmente en la región cuya magnitud es tres cuartos. Puesto que la naturaleza de esa región es ilimitada, no hay historia de esa asociación, ni tampoco final de ella. Puede concluirse que, debido a la completa ausencia de las cualidades mundanas de la ignorancia y la pasión, no hay posibilidad de creación ni aniquilación. En el mundo material todo se crea y todo se aniquila, y la duración de la vida entre la creación y la aniquilación es temporal. En el reino trascendental no hay creación ni aniquilación, y, en consecuencia, la duración de la vida es ilimitadamente eterna. En otras palabras, todo lo que se encuentra en el mundo trascendental perdura para siempre, lleno de conocimiento y bienaventuranza, sin deterioro. Como no hay deterioro, no hay pasado, presente ni futuro en lo que respecta al tiempo. En este verso se afirma claramente que la influencia del tiempo brilla por su ausencia. Toda la existencia material se manifiesta por las acciones y reacciones de elementos que vuelven resaltantes la influencia del tiempo en lo que se refiere al pasado, presente y futuro. Allá no existen tales acciones y reacciones de causa y efectos, por lo cual el ciclo del nacimiento, crecimiento, existencia, transformaciones, deterioro y aniquilación —los seis cambios materiales— no existe allá. Aquélla es la manifestación pura de la energía del Señor, sin ilusión como a que se experimenta aquí en el mundo material. Toda la existencia Vaikuntha proclama que ahí todo el mundo es un seguidor del Señor. El Señor es ahí el líder ideal, sin ninguna competencia por el liderazgo, y la gente está constituida por seguidores del Señor. Por lo tanto, en los Vedas se confirma que el Señor es el líder principal y que todas las demás entidades vivientes están subordinadas a Él, pues sólo el Señor satisface todas las necesidades de todas las demás entidades vivientes. VERSO 11 syamavadatah sata-patra-locanah pisanga-vastrah surucah supesasah sarve catur-bahava unmisan-mani- praveka-niskabharanah suvarcasah
syama—azulado como el cielo; avadatah—resplandeciente; sata-patra—flor de loto; locanah—ojos; pisanga—amarillenta; vastrah—ropa; su-rucah—muy atractivos; su-pesasah—volviéndose jóvenes; sarve—todos ellos; catuh—cuatro; bahavah—manos; unmisan—brillo creciente; mani—perlas; praveka—calidad superior; niska-abharanah—medallones decorativos; su-varcasah—refulgentes. TRADUCCIÓN La descripción de los habitantes de los planetas Vaikuntha dice que ellos tienen una tez de un resplandeciente color azulado como el cielo. Sus ojos se asemejan a las flores de loto, su vestimenta es de un color amarillento, y sus rasgos corporales son muy atractivos. Ellos tienen justo la edad de jóvenes que están creciendo, todos tienen cuatro manos, todos están hermosamente adornados con collares de perlas que tienen medallones decorativos, y todos parecen ser refulgentes. SIGNIFICADO Los habitantes de Vaikunthaloka son todos personalidades que poseen rasgos corporales espirituales que no han de encontrarse en el mundo material. Las descripciones las podemos hallar en Escrituras reveladas tales como el Srimad-Bhagavatam. Las descripciones impersonales de la trascendencia que se encuentran en las Escrituras, indican que los rasgos corporales de Vaikunthaloka nunca habrán de ser vistos en ninguna parte del universo. Así como hay diferentes rasgos corporales en diferentes lugares de un determinado planeta o así como hay diferentes rasgos corporales entre los cuerpos de los cuerpos de los diferentes planetas, así mismo los rasgos corporales de los habitantes de Vaikunthaloka son completamente diferentes de aquellos que se encuentran en el universo material. Por ejemplo, las cuatro manos constituyen algo diferente de las dos manos que hay en este mundo. VERSO 12 pravala-vaidurya-mrnala-varcasah parisphurat-kundala-mauli-malinah
pravala—coral; vaidurya—un diamante especial; mrnala—lotos celestiales; varcasah—rayos; parisphurat—que florecen; kundala—arete; mauli—cabezas; malinah—con guirnaldas. TRADUCCIÓN Algunos de ellos tiene un tez refulgente como el coral y los diamantes, y en la abeza tienen guirnaldas florecientes como las flores de loto, y algunos llevan aretes. SIGNIFICADO Hay algunos habitantes que han obtenido la liberación de sarupya, es decir, de poseer rasgos corporales como los de la Personalidad de Dios. El diamante vaidurya es en especial para la Personalidad de Dios, pero aquel que logra la liberación que consiste en la igualdad corporal con el Señor, queda especialmente favorecido con el hecho de llevar esos diamantes en el cuerpo. VERSO 13 bhrajisnubhir yah parito virajate lasad-vimanavalibhir mahatmanam vidyotamanah pramadottamadyubhih savidyud abhravalibhir yatha nabhah
bhrajisnubhih—por los resplandecientes; yah—los Vaikunthalokas; paritah—rodeados por; virajate—situados; lasat—brillantes; vimana—aviones; avalibhih—asamblea; maha-atmanam—de los grandes devotos del Señor; vidyotamanah—hermosas como el relámpago; pramada—damas; uttama—celestiales; adyubhih—por la tez; sa-vidyut—con relámpagos eléctricos; abhravalibhih—con nubes en el cielo; yatha—como si fuera; nabhah—el cielo. TRADUCCIÓN Los planetas Vaikuntha están rodeados además por diversos aviones, todos resplandecientes y situados en medio de un brillo. Esos aviones pertenecen a los grandes mahatmas, o los grandes devotos del Señor. Las damas son tan hermosas como el relámpago, debido a su tez celestial, y todo ello en conjunto luce igual que el cielo adornado tanto con nubes como con relámpagos. SIGNIFICADO Parece ser que en los planetas Vaikuntha también existen aviones que resplandecen con gran brillo, y están ocupados por los grandes devotos del Señor, con damas de una belleza celestial tan brillante como el relámpago. Así como hay aviones, también debe de haber diferentes tipos de transporte parecidos a los aviones, pero que no han de ser como las máquinas conducidas que conocemos en este mundo. Debido a que todo posee la misma naturaleza de eternidad, bienaventuranza y conocimiento, los aviones y transportes poseen la misma naturaleza que posee el Brahman. Si bien no existe nada a excepción del Brahman, uno no debe creer equivocadamente que sólo hay un vacío y que no hay variedad. Pensar así se debe al poco acopio de conocimiento; de lo contrario, nadie tendría semejante concepción errónea de que hay vacío en el Brahman. Así como hay aviones, damas y caballeros, así mismo debe de haber ciudades y casas, y todo lo demás que sea justamente lo adecuado para los planetas específicos. Uno no debe trasladar al mundo trascendental las ideas de imperfección que hay en este mundo, y no tomar en consideración la naturaleza de la atmósfera, que está completamente libre de la influencia del tiempo, etc., tal como se describió antes. VERSO 14 srir yatra rupiny urugaya-padayoh karoti manam bahudha vibhutibhih prenkham srita ya kusumakaranugair vigiyamana priya-karma gayati
srih—la diosa de la fortuna; yatra—en los planetas Vaikuntha; rupini—en la forma trascendental de ella; urugaya—el Señor, de quien cantan los grandes devotos; padayoh—bajo los pies de loto del Señor; karoti—realiza; manam—servicios respetuosos; bahudha—con diversos enseres; vibhutibhih—acompañada por sus asociadas personales; prenkham—movimientos de disfrute; srita—refugiándose en; ya—quien; kusumakara—primavera; anugaih—por las abejas negras; vigiyamana—siendo seguido por las canciones; priya-karma—actividades del más querido; gayati—cantando. TRADUCCIÓN La diosa de la fortuna, en su forma trascendental, está dedicada al servicio amoroso de los pies de loto del Señor, y como la mueven las abejas negras, seguidoras de la primavera, no sólo está ocupada en una diversidad de placeres —sirve al Señor, cosa que hace junto con sus acompañantes constantes—, sino que también está dedicada a cantar las glorias de las actividades del Señor. VERSO 15 dadarsa tatrakhila-satvatam patim sriyah patim yajña-patim jagat-patim sunanda-nanda-prabalarhanadibhih sva-parsadagraih parisevitam vibhum
dadarsa—Brahma vio; tatra—ahí (en Vaikunthaloka); akhila—entero; satvatam—de los grandes devotos; patim—el Señor; sriyah—la diosa de la fortuna; patim—el Señor; yajña—del sacrificio; patim—el Señor; jagat—del universo; patim—el Señor; sunanda—Sunanda; nanda—Nanda; prabala—Prabala; arhana—Arhana; adibhih—por ellos; sva-parsada—asociados propios; agraih—por los principales; parisevitam—siendo servido con amor trascendental; vibhum—el gran Todopoderoso. TRADUCCIÓN El Señor Brahma vio en los planetas Vaikuntha a la Personalidad de Dios, quien es el Señor de toda la comunidad de devotos, el Señor de la diosa de la fortuna, el Señor de todos los sacrificios y el Señor del universo, y quien es servido por los principales servidores, tales como Nanda, Sunanda, Prabala y Arhana, Sus asociados inmediatos. SIGNIFICADO Cuando hablamos del rey, se sobreentiende naturalmente que a él lo acompañan sus asociados íntimos, tales como su secretario, su secretario privado, su ayudante de campo, sus ministros y consejeros. De igual modo, cuando vemos al Señor, lo vemos con Sus diferentes energías, asociados y servidores íntimos, etc. Así que el Señor Supremo, quien es el líder de todas las entidades vivientes, el Señor de todas las sectas de devotos, el Señor de todas las opulencias, el Señor de los sacrificios y el disfrutador de todo lo que hay en toda Su creación, no es sólo la Persona Suprema, sino que además siempre está rodeado por Sus asociados inmediatos, todos los cuales están ocupados en el amoroso servicio trascendental que le prestan a Él. VERSO 16 bhrtya-prasadabhimukham drg-asavam prasanna-hasaruna-locanananam kiritinam kundalinam catur-bhujam pitamsukam vaksasi laksitam sriya
bhrtya—el srvidor; prasada—afecto; abhimukham—encarando favorablemente; drk—la sola vista; asavam—una embriaguez; prasanna—muy complacido; hasa—risa; aruna—rojiza; locana—ojos; ananam—cara; kiritinam—con yelmo; kundalinam—con zarcillos; catuh-bhujam—con cuatro manos; pita—amarilla; amsukam—vestimenta; vaksasi—en el pecho; laksitam—marcado; sriya—con la diosa de la fortuna. TRADUCCIÓN La Personalidad de Dios, a quien se observa inclinándose favorablemente hacia Sus amorosos servidores y cuya sola vista es embriagante y atractiva, parecía estar muy satisfecho. Él tenía una cara sonriente, adornada con un encantador matiz rojizo, vestía prendas amarillas, y llevaba zarcillos y un yelmo en la cabeza. Él tenía cuatro manos, y Su pecho estaba marcado con las líneas de la diosa de la fortuna. SIGNIFICADO En el Padma Purana, Uttara khanda, hay una descripción completa del yoga-pitha, o el lugar específico donde el Señor les da audiencia a Sus devotos eternos. En ese yoga-pitha, las personificaciones de la religión, el conocimiento, la opulencia y la renunciación, se encuentran todas sentadas a los pies de loto del Señor. Los cuatro Vedas, a saber, Rg, Sama, Yajur y Atharva, se encuentran ahí presentes personalmente para aconsejar al Señor. Las dieciséis energías encabezadas por Canda se encuentran todas ahí presentes. Canda y Kumuda son los dos primeros porteros, en la puerta del medio se encuentran los porteros llamados Bhadra y Subhadra, y en la última puerta están Jaya y Vijaya. Además hay otros porteros, llamados Kumuda, Kumudaksa, Pundarika, Vamana, Sankukarna, Sarvanetra, Sumukha, etc. El palacio del Señor se encuentra bien decorado, y está protegido por los porteros antedichos. VERSO 17 adhyarhaniyasanam asthitam param vrtam catuh-sodasa-pañca-saktibhih yuktam bhagaih svair itaratra cadhruvaih sva eva dhaman ramamanam isvaram
adhyarhaniya—muy venerable; asanam—trono; asthitam—sentado en él; param—el Supremo; vrtam—rodeado por; catuh—cuatro, a saber prakrti, purusa, mahat y el ego; sodasa—las dieciséis; pañca—las cinco; saktibhih—por las energías; yuktam—apoderado con; bhagaih—Sus opulencias; svaih—personales; itaratra—otros poderes menores; ca—también; adhruvaih—temporales; sve—propia; eva—ciertamente; dhaman—morada; ramamanam—disfrutando; isvaram—el Señor Supremo. TRADUCCIÓN El Señor estaba sentado en Su trono, y estaba rodeado de diferentes energías, tales como las cuatro, las dieciséis y las cinco, así como de las seis opulencias naturales, juntamente con otras energías insignificantes de carácter temporal. Pero Él era el verdadero Señor Supremo, que se encontraba disfrutando de Su propia morada. SIGNIFICADO El Señor está dotado de Sus seis opulencias. Específicamente, Él es el más rico, Él es el más poderoso, Él es el más famoso, Él es el más hermoso, Él es el más grande en lo que a acontecimientos se refiere, y, además, Él es el renunciante más grande de todos. Y en cuanto a Sus energías creativas materiales, Él es servido por cuatro, a saber, los principios de prakrti, purusa, mahat-tattva y el ego. Él también es servido por las dieciséis, es decir, los cinco elementos (tierra, agua, aire, fuego y cielo), los cinco órganos perceptivos de los sentidos (el ojo, el oído, la nariz, la lengua y la piel), los cinco órganos de los sentidos para el trabajo (la mano, la pierna, el estómago, el orificio para evacuar y el órgano genital), y la mente. Las cinco abarcan los objetos de los sentidos, a saber, la forma, el sabor, el olor, el sonido y el tacto. Todos esos veinticinco elementos sirven al Señor en la creación material, y todos ellos se encuentran presentes para servir personalmente al Señor. Las opulencias insignificantes, que ascienden a ocho (los asta-sidhis que obtienen los yogis para un enseñoreamiento temporal), también están bajo Su control, mas Él se encuentra colmado por naturaleza de todos esos poderes sin ningún esfuerzo, y, por lo tanto, Él es el Señor Supremo. El ser viviente, mediante una severa penitencia y la ejecución de ejercicios corporales, puede obtener temporalmente algún poder maravilloso, pero eso no lo vuelve el Señor Supremo. El Señor Supremo, mediante Su propia potencia, es ilimitadamente más poderoso que cualquier yogi, es ilimitadamente más entendido que cualquier jñani, es ilimitadamente más rico que cualquier persona acaudalada, es ilimitadamente más hermoso que cualquier ser viviente hermoso, y es ilimitadamente más caritativo que cualquier filántropo. Él se encuentra por encima de todos; nadie es igual a Él ni más grande que Él. Ni tampoco puede nadie alcanzar Su nivel de perfección respecto a ninguno de los poderes mencionados, mediante ninguna cantidad de penitencia ni demostraciones yóguicas. Los yogis dependen de Su misericordia. Él, debido a Su inmensa disposición caritativa, puede otorgarles a los yogis algunos poderes temporales, debido a que los yogis anhelan tenerlos, pero el Señor se encuentra tan complacido con Sus devotos puros, los cuales no quieren nada del Señor con la salvedad y la excepción de Su servicio trascendental, que Él Mismo se entrega a cambio del servicio puro. VERSO 18 tad-darsanahlada-pariplutantaro hrsyat-tanuh prema-bharasru-locanah nanama padambujam asya visva-srg yat paramahamsyena pathadhigamyate
tat—por esa audiencia del Señor; darsana—audiencia; ahlada—júbilo; paripluta—dominado; antarah—en el corazón; hrsyat—lleno de éxtasis; tanuh—cuerpo; prema-bhara—con pleno amor trascendental; asru—lágrimas; locanah—en los ojos; nanama—se postró; pada-ambujam—bajo los pies de loto; asya—del Señor; visva-srk—el creador del universo; yat—el cual; paramahamsyena—por la gran alma liberada; patha—el sendero; adhigamyate—es seguido. TRADUCCIÓN El Señor Brahma, viendo así a la Personalidad de Dios en Su plenitud, fue dominado por el júbilo de su corazón, y, así pues, con éxtasis y amor plenos y trascendentales, sus ojos se llenaron de lágrimas de amor. Así, él se postró ante el Señor. Ésa es la manera en que el ser viviente [paramahamsa] puede lograr la perfección máxima. SIGNIFICADO Al comienzo del Srimad-Bhagavatam se declara que esta gran Escritura es para los paramahamsas. Paramo nirmatsaranam satam, o en otras palabras, el Srimad-Bhagavatam es para las personas que se encuentran completamente libres de malicia. En la vida condicionada, la vida maliciosa comienza desde arriba, es decir, abrigando malicia contra la Suprema Personalidad de Dios. La Personalidad de Dios es en todas las Escrituras reveladas un hecho establecido, y en la Bhagavad-gita se menciona especialmente el aspecto personal del Señor Supremo, hasta tal punto, que la última porción de esta gran Escritura ha subrayado en forma enfática que uno debe rendirse a la Personalidad de Dios, para ser salvado de los sufrimientos de la vida. Desdichadamente, las personas con pasados impíos no creen en la Personalidad de Dios, y todo el mundo quiere volverse el propio Dios, sin ninguna aptitud para ello. Esta naturaleza maliciosa que se encuentra en el alma condicionada, continúa incluso hasta la etapa en que una persona quiere ser uno con el Señor, y, así pues, hasta el más grande de los filósofos empíricos que especula acerca de volverse uno con el Señor Supremo, no puede volverse un paramahamsa, debido a la presencia de la mente maliciosa. Luego la etapa de vida paramahamsa pueden lograrla sólo aquellos que se encuentran fijos en la práctica del bhakti-yoga.Este bhakti-yogacomienza si una persona tiene la firma convicción de que la simple ejecución del servicio devocional del Señor, con pleno amor trascendental, puede elevarla a la etapa más elevada y perfecta de la vida. Brahmaji creía en ese arte del bhakti-yoga,él creía en la instrucción del Señor de ejecutar tapa, y el ejecutó la función con gran penitencia, en virtud de lo cual alcanzó el gran éxito de ver los Vaikunthalokas, y también al Señor, por medio de la experiencia personal. Nadie puede llegar a la morada del Señor Supremo mediante ningún medio mecánico de la mente o de una máquina, pero uno puede alcanzar la morada de los Vaikunthalokas por el simple hecho de seguir el proceso de bhakti-yoga,debido a que al Señor se lo puede comprender sólo a través de ese proceso. El Señor Brahmaji se encontraba de hecho sentado en su asiento de loto, y desde allí, por ejecutar el proceso del bhakti-yogacon gran seriedad, pudo ver los Vaikunthalokas con toda su variedad, así como también al Señor en persona y a Sus asociados. Siguiendo los pasos del Señor Brahma, cualquier persona, incluso hasta el día de hoy, puede lograr la misma perfección, si sigue el sendero del paramahamsa tal como se recomienda aquí. El Señor Caitanya también aprobó este método de autorrealización para los hombres de esta era. En primer lugar, uno debe creer con toda convicción en la Personalidad de Dios Sri Krishna, y sin hacer esfuerzos para comprenderlo mediante filosofía especulativa, uno debe preferir oír lo que se habla de Él en el Srimad-Bhagavad-gita y, posteriormente, en el texto del Srimad-Bhagavatam. Uno debe oír los discursos de labios de una persona Bhagavatam, y no del profesional, ni del karmi, jñani ni yogi. Ése es el secreto para aprender la ciencia. No es necesario encontrarse en la orden de vida de renuncia; uno puede permanecer en su presente condición de vida, pero debe buscar la compañía de un devoto genuino del Señor, y, con fe y convicción, oírlo exponer el mensaje trascendental del Señor. Ése es el sendero del paramahamsa que aquí se recomienda. Entre los diversos nombres del Señor, El también recibe el nombre de ajita, o “aquel a quien nadie puede conquistar jamás”. No obstante, Él puede ser conquistado por el sendero del paramahamsa, tal como lo experimentó y demostró en la práctica el gran maestro espiritual, el Señor Brahma. El Señor Brahma ha recomendado personalmente ese paramahamsa-panthah con sus propias palabras, de la siguiente manera: jñane prayasam udapasya namanta eva jivanti sanmukharitam bhavadiya vartam sthane sthitah sruti-gatam tanu-van-manobhir ye prayaso ’jita jito ’py asi tais trilokyam El Señor Brahma dijo: “¡Oh, mi Señor Krishna!, el devoto que abandona el sendero de la especulación filosófica empírica, la cual tiene como objetivo absorberse en la existencia del Supremo, y que se dedica a oír a un sadhu o santo genuino hablar de Tus gloria y actividades, y que vive una vida honesta, desempeñando la ocupación que corresponde a su vida social, puede conquistar Tu compasión y misericordia, aun a pesar de que Tú eres ajita, o inconquistable” (Bhag. 10.14.3). Ése es el sendero de los paramahamsas, que fue seguido personalmente por el Señor Brahma, y que posteriormente fue recomendado por él para lograr en la vida el éxito perfecto. VERSO 19 tam priyamanam samupasthitam kavim praja-visarge nija-sasanarhanam babhasa isat-smita-socisa gira priyah priyam prita-manah kare sprsan
tam—al Señor Brahma; priyamanam—digno de ser querido; samupasthitam—presente ante; kavim—el gran erudito; praja—entidades vivientes; visarge—en cuanto a la creación; nija—Su propio; sasana—control; arhanam—justo las apropiadas; babhase—le habló a; isat—leve; smita—sonriendo; socisa—iluminadoras; gira—palabras; priyah—el querido; priyam—el complemento del amor; prita-manah—estando muy complacido; kare—por la mano; sprsan—estrechando. TRADUCCIÓN Y el Señor, viendo a Brahma presente ante Él, lo consideró digno de crear seres vivientes, para ser controlados como Él deseara, y, así pues, estando muy satisfecho con Brahma, el Señor le estrechó la mano, y, sonriendo levemente, le habló de la siguiente manera. SIGNIFICADO La creación del mundo material no es ciega ni accidental. Las entidades vivientes que están condicionadas por siempre, o nitya-baddha, reciben, pues, una oportunidad de liberarse bajo la guía de alguien como Brahma, Su propio representante. El Señor instruye a Brahma en el conocimiento védico, con objeto de difundir este conocimiento entre las almas condicionadas. Las almas condicionadas son almas olvidadizas en lo referente a su relación con el Señor, y, por ello, un período de creación y el proceso de diseminación del conocimiento védico, son actividades del Señor indispensables. El Señor Brahma tiene la gran responsabilidad de liberar a las almas condicionadas, y, por lo tanto, él es muy querido por el Señor. Además, Brahma lleva a cabo su deber en forma muy perfecta, no sólo al generar a las entidades vivientes, sino también al extender su partido para rescatar a las almas caídas. El partido se llama Brahma-sampradaya, y, naturalmente, hasta la fecha cualquier miembro de ese partido, se encuentra dedicado a rescatar a las almas caídas, para que vayan de vuelta a Dios, de vuelta al hogar. El Señor está sumamente ansioso de recobrar Sus partes integrales, tal como se afirma en la Bhagavad-gita. Nadie es más querido que aquel que se toma el trabajo de rescatar a las almas caídas para llevarlas de vuelta a Dios. Existen muchos renegados del Brahma-sampradaya cuya única ocupación es hacer que los hombres se olviden más del Señor y, en esa forma, hacer que se enreden cada vez más en la existencia material. Esas personas nunca son queridas por el Señor, y el Señor las envía más a lo profundo de la región más oscura de la materia, de forma tal que esos demonios envidiosos no puedan conocer al Señor Supremo. Sin embargo, cualquiera que predique la misión del Señor en la línea del Brahma-sampradaya, siempre es querido por el Señor, y el Señor, estando satisfecho con predicador así del autorizado culto bhakti, le estrecha la mano con gran satisfacción. VERSO 20 sri-bhagavan uvaca tvayaham tositah samyag veda-garbha sisrksaya ciram bhrtena tapasa dustosah kuta-yoginam
sri-bhagavan uvaca—la supremamente hermosa Personalidad de Dios dijo; tvaya—por ti; aham—Yo estoy; tositah—complacido; samyak—completo; veda-garbha—impregnado con los Vedas; sisrksaya—para crear; ciram—por un largo tiempo; bhrtena—acumulada; tapasa—por penitencia; dustosah—muy difícil de complacer; kuta-yoginam—para los seudomísticos. TRADUCCIÓN La hermosa Personalidad de Dios le dijo al Señor Brahma: ¡Oh, Brahma, impregnado con los Vedas!, Yo estoy muy complacido con la penitencia que has acumulado durante largo tiempo con el deseo de crear. Difícilmente me complazco con los seudomísticos. SIGNIFICADO Hay dos clases de penitencia: una para el goce de los sentidos y la otra para la comprensión del ser. Existen muchos seudomísticos que se someten a severas penitencias para su propia satisfacción, y existen otros que se someten a severas penitencias para la satisfacción de los sentidos del Señor. Por ejemplo, las penitencias que se emprenden para descubrir armas nucleares nunca satisfarán al Señor, debido a que semejante penitencia nunca es satisfactoria. Por disposición propia de la naturaleza, todo el mundo tiene que encontrar la muerte, y si ese proceso de morir es acelerado por las penitencias de alguien, el Señor no siente con ello satisfacción alguna. El Señor quiere que cada una de Sus partes integrales vaya a casa, vaya a Dios, para que obtenga así la dicha y la vida eterna, y toda la creación material está hecha con ese objetivo. Brahma se sometió a penitencias severas con ese propósito, es decir, para regular el proceso de la creación de manera que el Señor pudiera estar satisfecho. Por consiguiente, el Señor se sintió muy complacido con él, y, por ello, Brahma fue impregnado con conocimiento védico. El propósito último del conocimiento védico consiste en conocer al Señor, y no en malgastar ese conocimiento en algún otro propósito. Aquellos que no utilizan el conocimiento védico con ese propósito, se conocen como kuta-yogis, o seudotrascendentalistas que malogran sus vidas con motivos ocultos. VERSO 21 varam varaya bhadram te varesam mabhivañchitam brahmañ chreyah-parisramah pumsam mad-darsanavadhih
varam—bendición; varaya—tan sólo pide; bhadram—auspicioso; te—a ti; vara-isam—el dador de toda bendición; ma (mam)—de Mí; abhivañchitam—deseando; brahman—¡oh, Brahma!; sreyah—el éxito deseado; parisramah—para todas las penitencias; pumsam—para todo el mundo; mat—Mi; darsana—iluminación personal; avadhih—hasta el límite de. TRADUCCIÓN Yo te deseo buena suerte. ¡Oh, Brahma!, puedes pedirme a Mí, el dador de toda bendición, todo lo que desees. Has de saber que la bendición máxima, que se obtiene como resultado de todas las penitencias, es la de verme a Mí mediante la iluminación personal. SIGNIFICADO La comprensión última acerca de la Verdad Suprema consiste en conocer y ver cara a cara a la Personalidad de Dios. La comprensión de los aspectos Brahman impersonal y Paramatma localizado de la Personalidad de Dios no es la comprensión última. Cuando uno logra una comprensión perfecta del Señor Supremo, no se esfuerza muchos en ejecutar esas penitencias. La siguiente etapa de la vida consiste en prestarle servicio devocional al Señor, tan sólo para satisfacerlo. En otras palabras, aquel que ha comprendido y visto al Señor Supremo ha conseguido toda perfección, debido a que todo se encuentra incluido en esa etapa, que es la más elevada y perfecta. Sin embargo, los impersonalistas y los seudomísticos no pueden alcanzar ese estado. VERSO 22 manisitanubhavo ’yam mama lokavalokanam yad upasrutya rahasi cakartha paramam tapah
manisita—ingenio; anubhavah—percepción; ayam—esta; mama—Mi; loka—morada; avalokanam—viendo mediante la experiencia verdadera; yat—debido a; upasrutya—oyendo; rahasi—con gran penitencia; cakartha—habiendo ejecutado; paramam—la más elevada; tapah—penitencia. TRADUCCIÓN El ingenio más elevado y perfecto consiste en la percepción personal de Mis moradas, y ello ha sido posible debido a tu actitud sumisa en la ejecución de severas penitencias conforme a Mi orden. SIGNIFICADO La etapa más elevada y perfecta de la vida consiste en conocer al Señor mediante la percepción verdadera, por la gracia del Señor. Esto puede conseguirlo todo aquel que esté dispuesto y deseoso de ejecutar el acto de prestarle servicio devocional al Señor tal como se dispone en las Escrituras reveladas, que son la pauta y que los acaryas o maestros espirituales genuinos aceptan. Por ejemplo, la Bhagavad-gita es la Escritura védica aprobada que aceptan todos los grandes acaryas, tales como Sankara, Ramanuja, Madhva, Caitanya, Visvanatha, Baladeva, Siddhanta Sarasvati y muchos otros. En esa Bhagavad-gita, la Personalidad de Dios, Sri Krishna, pide que uno piense siempre en Él, el Señor. Y por el hecho de hacer eso es seguro que uno irá de vuelta al hogar, de vuelta a Dios, sin ninguna duda. En otros lugares se encuentra también la misma orden: que uno abandone todas las demás ocupaciones y se entregue por completo al Señor sin vacilación. Y el Señor le brindará plena protección a un devoto de esa categoría. Ésos son los secretos para alcanzar la etapa más elevada y perfecta. El Señor Brahma siguió exactamente esos principios sin ningún complejo de superioridad, con lo cual alcanzó la muy elevada y perfecta etapa de llegar a conocer la morada del Señor y al Señor Mismo con todos Sus enseres. La comprensión espiritual de la refulgencia del cuerpo del Señor no es la etapa más elevada y perfecta, ni tampoco lo es la etapa de la comprensión Paramatma. La palabra manisita es significativa. Todo el mundo se encuentra orgulloso, falsa o verdaderamente, de su supuesto saber. Pero el Señor dice que la etapa más elevada y perfecta del saber consiste en conocerlo a Él y conocer Su morada son ninguna ilusión. VERSO 23 pratyadistam maya tatra tvayi karma-vimohite tapo me hrdayam saksad atmaham tapaso ’nagha
pratyadistam—ordenado; maya—por Mí; tatra—debido a; tvayi—a ti; karma—deber; vimohite—estando perplejo; tapah—penitencia; me—Mi; hrdayam—corazón; saksat—directamente; atma—vida y alma; aham—Yo Mismo; tapasah—de aquel que está dedicado a la penitencia; anagha—¡oh, impecable! TRADUCCIÓN ¡Oh, impecable Brahma!, he de informarte que fui Yo quien te ordenó al principio hacer penitencia, cuando estabas perplejo ante tu deber. Esa penitencia es Mi corazón y Mi alma, y, por lo tanto, la penitencia y Yo no somos diferentes. SIGNIFICADO La penitencia con la que uno puede ver a la Personalidad de Dios cara a cara se sobrentiende que es el servicio devocional que se le presta al Señor, y nada más, debido a que uno puede acercarse al Señor sólo ara realizar servicio devocional con amor trascendental. Esa penitencia es la potencia interna del Señor, y no es diferente de Él. Esos actos de la potencia interna se exhiben mediante la ausencia de apego hacia el disfrute material. Las entidades vivientes están enjauladas en las condiciones del cautiverio material, debido a su propensión al enseñoreamiento. Pero por dedicarse al servicio devocional del Señor, uno se desapega de ese espíritu de disfrute. Los devotos se desapegan automáticamente del disfrute mundano, y ese despego es el resultado del conocimiento perfecto. Por lo tanto, la penitencia del servicio devocional incluye el conocimiento y el desapego, y ésa es la manifestación de la potencia trascendental. Uno no puede disfrutar de la ilusoria prosperidad material se desea regresar al hogar, regresar a Dios. Aquel que no tiene información acerca de la bienaventuranza trascendental que se siente en la compañía del Señor, tiene el tonto deseo de disfrutar de esta temporal felicidad material. En el Caitanya-caritamrta se dice que si alguien quiere ver al Señor sinceramente y al mismo tiempo quiere disfrutar de este mundo material, se considera que es sólo un tonto. Aquel que quiere permanecer aquí, en el mundo material, en aras del disfrute material, no tiene porque entrar en el eterno Reino de Dios. El Señor favorece a un devoto así de tonto, al arrebatarle todo lo que posea en el mundo material. Si dicho tonto devoto del Señor trata de ocupar de nuevo su posición, entonces el misericordioso Señor le arrebata de nuevo todo lo que posea. Debido a esos repetidos fracasos en el campo de la prosperidad material, el se vuelve muy impopular entres sus familiares y amigos. En el mundo material, los familiares y amigos honran a las personas que tienen mucho éxito en acumular riquezas por cualquier medio. Luego el devoto necio del Señor es puesto a la fuerza en una situación de penitencia, por la gracia del Señor, y al final, el devoto se vuelve muy feliz, pues se dedica al servicio del Señor. Por consiguiente, la penitencia en el servicio devocional del Señor, bien sea por la sumisión voluntaria o por haber sido forzado por el Señor, es necesaria para alcanzar la perfección, y, así pues, esa penitencia es la potencia interna del Señor. Sin embargo, uno no puede dedicarse a la penitencia del servicio devocional sin estar completamente libre de todo pecado. Como se declara en la Bhagavad-gita, sólo una persona que se encuentre completamente libre de todas las reacciones de los pecados, puede dedicarse a la adoración del Señor. Brahmaji estaba exento de pecados, por lo cual siguió fielmente el consejo del Señor: “tapa, tapa”; y el Señor, sintiéndose satisfecho con e´, le otorgó el resultado deseado. De nodo que, sólo el amor y la penitencia juntos pueden complacer al Señor, y, en esa forma, uno puede obtener Su misericordia completa. Él dirige a la persona impecable, y el devoto impecable logra la máxima perfección de la vida. VERSO 24 srjami tapasaivedam grasami tapasa punah bibharmi tapasa visvam viryam me duscaram tapah
srjami—Yo creo; tapasa—mediante la misma energía de la penitencia; eva—ciertamente; idam—éste; grasami tapasa—Yo también retiro mediante la misma energía; punah—otra vez; bibharmi—mantengo; tapasa—mediante la penitencia; visvam—el cosmos; viryam—potencia; me—Mi; duscaram—severa; tapah—penitencia. TRADUCCIÓN Yo creo este cosmos mediante dicha penitencia, Yo lo mantengo mediante la misma energía, y Yo lo retiro todo mediante la misma energía. Por lo tanto, sólo la penitencia constituye el poder potencial. SIGNIFICADO Al ejecutar penitencia, uno tiene que estar determinado a regresar al hogar, regresar a Dios, y estar dispuesto a someterse a toda clase de tribulaciones con ese fin. Incluso para conseguir prosperidad, nombre y fama materiales, uno tiene que someterse a severos tipos de penitencias; de lo contrario, nadie puede volverse una figura importante en este mundo material. ¿Por qué, entonces, existen severos tipos de penitencias para conseguir la perfección del servicio devocional? Una vida fácil y el logro de la perfección en el campo de la iluminación trascendental, no pueden ir juntos. El Señor es más astuto que cualquier otra entidad viviente; por lo tanto, Él desea ver cuán aplicado es el devoto en el servicio devocional. La orden se recibe del Señor, bien sea directamente, o a través del maestro espiritual genuino, y ejecutar esa orden, por exigente que sea, constituye el tipo severo de penitencia. Aquel que sigue el principio rígidamente, es seguro que logrará el éxito de obtener la misericordia del Señor. VERSO 25 brahmovaca bhagavan sarva-bhutanam adhyakso ’vasthito guham veda hy apratiruddhena prajñanena cikirsitam
brahma uvaca—El Señor Brahma dijo; bhagavan—¡oh, mi Señor!; sarva bhutanam—de todas las entidades vivientes; adhyaksah—director; avasthitah—situado; guham—dentro del corazón; veda—conoces; hi—ciertamente; apratiruddhena—sin impedimentos; prajñanena—mediante una inteligencia superior; cikirsitam—esfuerzos. TRADUCCIÓN El Señor Brahma dijo: ¡Oh, Personalidad de Dios!, Tú estás situado en el corazón de toda entidad viviente como el supremo director, y, por lo tanto, mediante Tu inteligencia superior y sin ningún impedimento en absoluto, estás consciente de todos los esfuerzos que se hacen. SIGNIFICADO La Bhagavad-gita confirma que el Señor se encuentra situado en el corazón de todos como testigo, y como tal, Él es el director supremo de la sanción. El director no es el que disfruta de los frutos de la acción, pero sin la sanción del Señor nadie puede disfrutar. Por ejemplo, en un área en la que se prohiba el consumo de licores, el beodo adicto le presenta una petición al director de bebidas, y éste, considerando su caso, sanciona sólo una cierta cantidad de licor que el beodo puede consumir. En forma similar, el mundo material por entero se encuentra lleno de muchos beodos, en el sentido de que todas y cada una de las entidades vivientes tiene algo en mente para disfrutar, y todo el mundo desea muy intensamente que se cumplan sus deseos. El Señor todopoderoso, quien es muy bondadoso con la entidad viviente, tal como el padre es bondadoso con el hijo, complace el deseo que tiene la entidad viviente de lograr su satisfacción infantil. La entidad viviente, con esos deseos en mente, de hecho no disfruta, sino que sirve innecesariamente los caprichos del cuerpo, sin ningún beneficio. El beodo no obtiene ningún beneficio de la bebida, pero debido a que se ha vuelto sirviente del hábito de la bebida y que no desea dejarlo, el misericordioso Señor le da todas las facilidades para complacer esos deseos. Los impersonalistas recomiendan que uno se libre de deseos, y otras personas recomiendan desterrar los deseos por completo. Eso es imposible; nadie puede desterrar los deseos por completo, debido a que desear es el signo característico de la vida. Si la entidad viviente no tuviera deseos estaría muerta, y no lo está. Por lo tanto, la vida y el deseo van juntos. La perfección de los deseos puede alcanzarse cuando uno desea servir al Señor, y el Señor también desea que toda entidad viviente destierre todo deseo personal y coopere con Sus deseos. Ésa es la instrucción final de la Bhagavad-gita. Brahmaji accedió a esa proposición, y por eso se le da el puesto de responsabilidad que consiste en crear generaciones en el vacío universo. El ser uno con el Señor consiste, pues, en acoplar los deseos de uno con los deseos del Señor Supremo. Eso constituye la perfección de todos los deseos. El Señor, como la Superalma que se encuentra en el corazón de todo ser viviente, sabe lo que hay en la mente de cada entidad viviente, y nadie puede hacer nada sin que lo sepa el Señor que está dentro. El Señor, mediante Su inteligencia superior, les da a todos la oportunidad de complacer al máximo sus deseos, y la reacción resultante también la confiere el Señor. VERSO 26 tathapi nathamanasya natha nathaya nathitam paravare yatha rupe janiyam te tv arupinah
tatha api—a pesar de esto; nathamanasya—de aquel que está pidiendo; natha—¡oh, Señor!; nathaya—por favor otorga; nathitam—tal como se desea; para-avare—en cuanto a lo mundano y a lo trascendental; yatha—tal como es; rupe—en la forma; janiyam—que sea conocido; te—Tu; tu—pero; arupinah—aquel que no tiene forma. TRADUCCIÓN A pesar de eso, mi Señor, te estoy orado para que tengas la bondad de complacer mi deseo. Por favor, quiero que se me informe cómo a pesar de Tu forma trascendental adoptas la forma mundana, si bien Tú no tiene esa clase de forma en absoluto. VERSO 27 yathatma-maya-yogena nana-sakty-upabrmhitam vilumpan visrjan grhnan bibhrad atmanam atmana
yatha—tanto como; atma—propia; maya—potencia; yogena—por combinación; nana—varias; sakti—energía; upabrmhitam—por combinación y permutación; vilumpan—en lo referente a la aniquilación; visrjan—en lo referente a la generación; grhnan—en lo referente a la aceptación; bibhrat—en lo referente a la manutención; atmanam—el yo de uno; atmana—por el yo. TRADUCCIÓN Y [por favor infórmame] cómo Tú, mediante Tu propio Yo, manifiestas diferentes energías, para la aniquilación, generación, aceptación y manutención por combinación y permutación. SIGNIFICADO El propio Señor constituye la manifestación entera en virtud de la difusión de sólo Sus diferentes energías —a saber, la interna, la externa y la marginal—, tal como la luz del Sol es la manifestación de la energía del planeta Sol. Dicha energía y el Señor son uno y, simultáneamente, diferentes, tal como la luz del Sol y el planeta Sol son uno y, simultáneamente, también son diferentes. Las energías actúan mediante la combinación y permutación por indicación del Señor, y los agentes actuantes, tales como Brahma, Visnu y Siva, son también diferentes encarnaciones del Señor. En otras palabras, no existe nada a excepción del Señor, y, sin embargo, el Señor es diferente de todas esas actividades de manifestación. Más adelante se explicará cómo eso es así. VERSO 28 kridasy amogha-sankalpa urnanabhir yathornute tatha tad-visayam dhehi manisam mayi madhava
kridasi—como Tú actúas; amogha—infalible; sankalpa—determinación; urnanabhih—la araña; yatha—tanto como; urnute—cubre; tatha—tanto como; tat-visayam—en el tema de todas ésas; dhehi—hazme saber; manisam—filosóficamente; mayi—a mí; madhava—¡oh, amo de toda energía! TRADUCCIÓN ¡Oh, amo de todas las energías!, por favor háblame filosóficamente de todo lo relacionado con ellas. Tú actúas como una araña que se cubre con su propia energía, y Tu determinación es infalible. SIGNIFICADO Debido a la energía inconcebible del Señor, todo elemento creativo tiene sus propias potencias, conocidas como la potencia del elemento, la potencia del conocimiento y la potencia de las diferentes acciones y reacciones. La manifestación de la creación, la manutención y la aniquilación a su debido tiempo y mediante diferentes agentes, tales como Brahma, Visnu y Mahesvara, existe en virtud de una combinación de estas energías potenciales del Señor. Brahma crea, Visnu mantiene y el Señor Siva destruye. Pero todos esos agentes y energías creativas son emanaciones del Señor, y, por ello, no existe nada a excepción del Señor, o la fuente única y suprema de las diferentes diversidades. El ejemplo exacto lo constituye la araña y la telaraña. La telaraña es creada por la araña y es mantenida por la araña, y toda ella es recogida y puesta dentro de la araña tan pronto como la araña lo desea. La araña se encuentra cubierta dentro de la telaraña. Si una insignificante araña es tan poderosa como para actuar de acuerdo con su voluntad, ¿por qué el Ser Supremo no puede actuar, mediante Su voluntad suprema, en la creación, manutención y destrucción de las manifestaciones cósmicas? Por la gracia del Señor, un devoto como Brahma, o alguien que se encuentre en su cadena de sucesión discipular, puede entender a la todopoderosa Personalidad de Dios que se encuentra eternamente dedicada a Sus pasatiempos trascendentales en la región de las diferentes energías. VERSO 29 bhagavac-chiksitam aham karavani hy atandritah nehamanah praja-sargam badhyeyam yad-anugrahat
bhagavat—por la personalidad de Dios; siksitam—enseñado; aham—yo; karavani—por actuar; hi—ciertamente; atandritah—instrumento; na—nunca; ihamanah—a pesar de actuar; praja-sargam—generación de las entidades vivientes; badhyeyam—estar condicionado; yat—como un hecho cierto; anugrahat—por la misericordia de. TRADUCCIÓN Por favor, háblame de manera que se me enseñe al respecto mediante la instrucción de la Personalidad de Dios, y que, así pues, actúe como instrumento al generar entidades vivientes, sin quedar condicionado por esas actividades. SIGNIFICADO Brahmaji no quiere volverse un especular dependiente de la fuerza de su conocimiento personal y condicionado al cautiverio material. Todo el mundo debe saber con conciencia clara que, en la ejecución de toda actividad, es un instrumento. Una alma condicionada es un instrumento en las manos de la energía externa, gunamayi maya, o la energía ilusoria del Señor, y, en la etapa liberada, la entidad viviente es directamente un instrumento de la voluntad de la Personalidad de Dios. Ser instrumento de la voluntad directa del Señor es la posición natural y constitucional de la entidad viviente, mientras que ser instrumento en las manos de la energía ilusoria del Señor, constituye el cautiverio material para la entidad viviente. En ese estado condicionado, la entidad viviente especula acerca de la Verdad Absoluta y Sus diferentes actividades. Pero en la etapa no condicionada, la entidad viviente recibe conocimiento directamente del Señor, y un alma así de liberada actúa intachablemente, sin ningún hábito especulativo. La Bhagavad-gita (10.10-11) confirma con énfasis que a los devotos puros, quienes se dedican de una manera constante al amoroso servicio transcendental del Señor, el Señor los aconseja directamente, tanto así, que el devoto progresa sin desistir en el sendero al hogar, de vuelta a Dios. De modo que, los devotos puros del Señor no se enorgullecen de su progreso cierto, mientras que el especulador no devoto se encuentra en la oscuridad de la energía ilusoria, y se siente muy orgulloso de su conocimiento engañoso, basado en la especulación, sin ningún sendero definido. El Señor Brahma quería ser salvado de esa trampa de orgullo, si bien se encontraba en la posición más excelsa del universo. VERSO 30 yavat sakha sakhyur ivesa te krtah praja-visarge vibhajami bho janam aviklavas te parikarmani sthito ma me samunnaddha-mado ’ja maninah
yavat—tal como es; sakha—amigo; sakhyuh—al amigo; iva—así; isa—¡oh, Señor!; te—Tú; krtah—has aceptado; praja—las entidades vivientes; visarge—referente a la creación; vibhajami—como he de hacerlo en forma diferente; bhoh—¡oh, mi Señor!; janam—aquellos que nacen; aviklavah—sin ser perturbado; te—Tu; parikarmani—referente al servicio; sthitah—situado así; ma—que nunca ocurra; me—a mí; samunnaddha—surgimiento resultante; madah—locura; aja—¡oh, innaciente!; maninah—habiéndolo así pensado. TRADUCCIÓN ¡Oh, mi Señor, el innaciente!, Tú me has estrechado la mano tal como se hace entre amigos [como si estuviéramos en la misma posición]. Yo me dedicaré a la creación de diferentes tipos de entidades vivientes, y me ocuparé en Tu servicio. Yo no habré de tener ninguna perturbación, pero oro para que todo esto no haga surgir en mí el orgullo, como si yo fuera el Supremo. SIGNIFICADO El Señor Brahma tiene sin duda una relación con el Señor en el humor de la amistad. Todos los seres vivientes están relacionados eternamente con la Personalidad de Dios mediante uno de cinco humores trascendentales diferentes, a saber, santa, dasya, sakhya, vatsalya y madhurya. Ya hemos discutido estas cinco clases de humores relacionados con la Personalidad de Dios. Aquí se exhibe claramente que el Señor Brahma se encuentra relacionado con la Personalidad de Dios mediante el humor trascendental de la amistad. Un devoto puro puede que esté relacionado con el Señor mediante cualquiera de los humores trascendentales, incluso mediante el humor de la paternidad o la maternidad, pero el devoto del Señor siempre es un servidor trascendental. Nadie es igual al Señor ni más grande que Él. Así lo establece la Bhagavad-gita. Brahmaji, a pesar de relacionarse eternamente con el Señor mediante el humor trascendental de la amistad, y a pesar de que se le ha confiado la posición más excelsa de todas —la creación de diferentes grados de entidades vivientes—, aun así está consciente de su posición, es decir, que ni es el Señor Supremo, ni tampoco supremamente poderoso. Es posible que alguna personalidad extremadamente poderosa, bien sea dentro o fuera del universo, exhiba algunas veces más poder que el propio Señor. Y, a pesar de ello el devoto puro sabe que su poder es un vibhuti delegado por el Señor, y esa poderosa entidad viviente delegada no es nunca independiente. Sri Hanumanji atravesó el océano Índico saltando por encima del mar, y el Señor Sri Ramacandra marchó a través del puente, pero eso no significa que Hanumanji era más poderoso que el Señor. En ocasiones, el Señor le da a Su devoto poderes extraordinarios, pero el devoto sabe siempre que el poder le pertenece a la Personalidad de Dios, y que él es sólo un instrumento. El devoto puro nunca se envanece como la clase de hombres no devotos que creen falsamente que son Dios. Es asombroso ver cómo una persona que a cada paso está siendo pateada por las leyes de la energía ilusoria del Señor, puede pensar falsamente en ser uno con el Señor. Esa manera de pensar es la última trampa que le ofrece la energía ilusoria al alma condicionada. La primera ilusión es que ésta quiere volverse Señor del mundo material mediante la acumulación de riqueza y poder, mas cuando se frustra en ese intento, quiere ser uno con el Señor. Así que, tanto volverse el hombre más poderoso del mundo material, como desear ser uno con el Señor, son diferentes trampas ilusorias. Y debido a que los devotos puros del Señor son almas rendidas, se encuentran por encima de las ilusorias trampas de maya. Debido a que el Señor Brahma es un devoto puro, a pesar de ser la primera deidad regente del mundo material y, por lo tanto, a pesar de poder hacer muchas cosas maravillosas, nunca tendría la audacia de pensar en ser uno con el Señor, tal como lo haría el no devoto que tiene escaso conocimiento. Las personas que poseen muy poco conocimiento deben aprender de Brahma, cuando se envanecen con la falsa noción de volverse Dios. En realidad, el Señor Brahma no crea a las entidades vivientes. Al comienzo de la creación, él es apoderado para darles diferentes formas corporales a las entidades vivientes, de acuerdo con el trabajo que ellas hayan realizado durante el pasado milenio. El deber de Brahmaji consiste sólo en despertar a las entidades vivientes de su sueño, y ocuparlas en el deber que les corresponde. Brahmaji no crea los diferentes grados de entidades vivientes por capricho, sino que a él se le confía la tarea de darles a las entidades vivientes diferentes grados de cuerpo, para que puedan trabajar de acuerdo con esos grados. Y aun así, él está consciente de que es sólo un instrumento, para no creerse el Supremo y Poderoso Señor. Los devotos del Señor están dedicados al deber específico que les ha ofrecido el Señor, y esos deberes son llevados a cabo con éxito sin ningún impedimento, debido a que los ha ordenado el Señor. El mérito del éxito no es para el hacedor, sino para el Señor. Pero las personas que poseen poco acopio de conocimiento se anotan el mérito del éxito en su propio haber, sin darle ningún mérito al Señor. Ése es el signo característico de la clase de hombres no devotos. VERSO 31 sri-bhagavan uvaca jñanam parama-guhyam me yad vijñana-samanvitam sarahasyam tad-angam ca grhana gaditam maya
sri-bhagavan uvaca—La Personalidad de Dios dijo; jñanam—conocimiento adquirido; parama—extremadamente; guhyam—confidencial; me—de Mí; yat—que es; vijñana—comprensión; samanvitam—coordinado; sa-rahasyam—con servicio devocional; tat—de eso; angam ca—enseres necesarios; grhana—sólo trata de comprender; gaditam—explicados; maya—por Mí. TRADUCCIÓN La Personalidad de Dios dijo: El conocimiento acerca de Mí, tal como se encuentra escrito en las Escrituras, es muy confidencial, y tiene que ser comprendido conjuntamente con el servicio devocional. Yo estoy explicando los enseres necesarios para ese proceso. Puedes emprenderlo cuidadosamente. SIGNIFICADO El Señor Brahma es el devoto del Señor más elevado del universo, y, por lo tanto, la Personalidad de Dios respondió a las cuatro preguntas principales con cuatro importantes declaraciones, conocidas como el Bhagavatam original en cuatro versos. He aquí las preguntas de Brahma: (1) ¿Cuáles son las formas del Señor tanto en la materia como en la trascendencia? (2) ¿Cómo actúan las diferentes energías del Señor? (3) ¿Cómo manipula el Señor Sus diferentes energías? (4) ¿Cómo ha de instruirse Brahma para que lleve a cabo la tarea que se le ha confiado? El preludio a las respuestas está constituido por este verso en cuestión, en que el Señor le informa a Brahma que el conocimiento acerca de Él, la Suprema Verdad Absoluta, tal como se afirma en las Escrituras reveladas, es muy sutil, y no puede entenderse a menos que uno se vuelva autorrealizado por la gracia del Señor. El Señor dice que Brahma puede tomar las respuestas tal como Él las explica. Esto significa que el conocimiento trascendental acerca del absoluto Ser supremo puede adquirirse, si lo da a conocer el propio Señor. La Verdad Absoluta no puede ser entendida mediante la especulación mental de los más grandes pensadores mundanos. Los especuladores mentales pueden llegar hasta el nivel de la comprensión Brahman impersonal, pero, en realidad, el conocimiento completo de la trascendencia se encuentra más allá del conocimiento del Brahman impersonal. Por ello se denomina la sabiduría suprema y confidencial. De entre muchas almas liberadas, puede que alguien sea apto para conocer a la Personalidad de Dios. En la Bhagavad-gita, el propio Señor dice también que de entre muchos cientos de miles de personas, puede que una busque la perfección de la vida humana, y de entre muchas almas liberadas, puede que una lo conozca tal como Él es. Por ende, el conocimiento acerca de la Personalidad de Dios puede adquirirse sólo mediante el servicio devocional. Rahasyam significa servicio devocional. El Señor Krishna instruyó a Arjuna en la Bhagavad-gita, debido a que Él observó que Arjuna era un devoto y un amigo. Uno no puede penetrar el misterio de la Bhagavad-gita sin no posee esas cualidades. De manera que, uno no puede comprender a la Personalidad de Dios, a menos que uno se vuelva devoto y ejecute servicio devocional. Ese misterio consiste en el amor por Dios. En él se encuentra la principal cualidad necesaria para conocer el misterio de la Personalidad de Dios. Y para alcanzar la etapa del trascendental amor por Dios, deben seguirse los principios regulativos del servicio devocional. Los principios regulativos se denomina vidhi-bhakti, o el servicio devocional del Señor, y un neófito puede practicarlos a través de sus sentidos actuales. Esos principios regulativos se basan principalmente en oír y cantar de las glorias del Señor. Y esa audición y canto de las glorias del Señor sólo pueden ser posibles en compañía de devotos. Por lo tanto, el Señor Caitanya recomendó cinco principios fundamentales para alcanzar la perfección en el servicio devocional del Señor. El primero es el relacionarse con devotos (oír); el segundo es el canto de las glorias del Señor; el tercero, oír el Srimad-Bhagavatam de labios del devoto puro; el cuarto, residir en un lugar sagrado relacionado con el Señor; y el quinto, adorar a la Deidad del Señor con devoción. Esas reglas y regulaciones son partes del servicio devocional. Así pues, tal como lo pidió el Señor Brahma, la Personalidad de Dios explicará todo lo relacionado con las cuatro preguntas que hizo Brahma, y también con otras que son partes integrales de las mismas preguntas. VERSO 32 yavan aham yatha-bhavo yad-rupa-guna-karmakah tathaiva tattva-vijñanam astu te mad-anugrahat
yavan—tal como me encuentro en una forma eterna; aham—Yo; yatha—tanto como; bhavah—existencia trascendental; yat—esas; rupa—diversas formas y colores; guna—cualidades; karmakah—actividades; tatha—así; eva—ciertamente; tattva-vijñanam—comprensión verdadera; astu—que sea; te—a ti; mat—Mía; anugrahat—por misericordia sin causa. TRADUCCIÓN Todo Yo, es decir, Mi verdadera forma eterna y Mi existencia, color, cualidades y actividades trascendentales, que todo se despierte en ti a través de la comprensión verdadera, debido a Mi misericordia sin causa. SIGNIFICADO El secreto del éxito en la comprensión de las complejidades del conocimiento de la Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, lo constituye la misericordia sin causa del Señor. Hasta en el mundo material, el padre de muchos hijos revela el secreto de su posición a los hijos mimados. El padre le revela la confidencia al hijo que considera merecedor de ello. Un hombre importante en el orden social puede ser conocido sólo por su misericordia. En forma similar, uno debe ser muy querido por el Señor para conocer al Señor. El Señor es ilimitado —nadie puede conocerlo por completo—, pero el adelanto en el amoroso servicio trascendental del Señor, puede darle a uno el derecho de conocer al Señor. Aquí podemos ver que el Señor se encuentra suficientemente complacido con Brahmaji, y, en consecuencia, Él le ofrece Su misericordia sin causa, de manera que Brahmaji pueda lograr una comprensión verdadera del Señor sólo por Su misericordia. En los Vedas también se dice que una persona no puede conocer a la Personalidad de Dios, la Verdad Absoluta, simplemente en virtud de la educación mundana o la gimnasia intelectual. Uno puede conocer a la Verdad Suprema, si uno tiene fe resuelta en el maestro espiritual genuino, así como también en el Señor. Una persona así de fiel, aunque sea iletrada en el sentido mundano, puede conocer al Señor automáticamente, por la misericordia del Señor. También en la Bhagavad-gita se dice que el Señor se reserva el derecho de exponerse ante la gente, y Él se mantiene escondido de los infieles mediante Su potencia yogamaya. A aquel que tiene fe, el Señor se le revela mediante Su forma, calidad y pasatiempos. El Señor no carece de forma, como lo concibe equivocadamente el impersonalista, pero Su forma no es como aquellas de las que tenemos experiencia. El Señor les revela Su forma a Sus devotos puros, incluso hasta el punto de revelar Sus medidas, y ése es el significado de yavan, según lo explica Sri Jiva Gosvami, el erudito más grande de todos en lo que respecta al Srimad-Bhagavatam. El Señor revela la naturaleza trascendental de Su existencia. Los camorristas mundanos crean concepciones mundanas acerca de la forma del Señor. Se dice en las Escrituras reveladas que el Señor no tiene forma mundana; por lo tanto, las personas que poseen poco acopio de conocimiento concluyen que Él no debe de tener forma. Según ellas, si no se tiene una forma mundana, no se tiene forma. Esta conclusión es también mundana, debido a que la carencia de forma es la concepción opuesta a la de tener forma. La negación de la concepción mundana no establece un hecho trascendental. En la Brahma-samhita, se dice que el Señor tiene una forma trascendental, y que Él puede utilizar cualquiera de Sus sentidos con cualquier propósito. Por ejemplo, Él puede comer con Sus ojos, y Él puede ver con Su pierna. En la concepción mundana de la forma, uno no puede comer con los ojos ni ver con la pierna. Ésa es la diferencia entre el cuerpo mundano y el cuerpo espiritual de sac-cid-ananda. Un cuerpo espiritual no carece de forma; es un tipo diferente de cuerpo, que no podemos concebir con nuestros actuales sentidos mundanos. De modo que, la carencia de forma significa la carencia de forma mundana, o la posesión de un cuerpo espiritual que el no devoto no puede llegar a concebir mediante el método especulativo. El Señor le revela al devoto Sus ilimitadas variedades de cuerpos trascendentales, todos idénticos entre sí y con diferentes clases de rasgos corporales. Algunos de los cuerpos trascendentales del Señor son negruzcos, y algunos de ellos son blanquecinos. Algunos de ellos son rojizos, y otros son amarillentos. Algunos de ellos tienen cuatro manos, y otros tienen dos manos. Algunos de ellos son como el pez, y otros son como el león. Todos esos diferentes cuerpos trascendentales del Señor, que pertenecen a la misma categoría, se les revelan a los devotos del Señor por la misericordia del Señor, y, así pues, los falsos argumentos de los impersonalistas que proclaman la carencia de forma de la Verdad Absoluta, no atraen a un devoto del Señor, aun a pesar de que dicho devoto pudiera no ser muy adelantado en lo que se refiere al servicio devocional. El Señor tiene un número ilimitado de cualidades trascendentales, y una de ellas es Su afecto por Su devoto puro. En la historia del mundo terrenal podemos apreciar Sus cualidades trascendentales. El Señor se encarna para proteger a Sus devotos y para aniquilar a los infieles. Sus actividades están relacionadas con Sus devotos. El Srimad-Bhagavatam está lleno de esas actividades del Señor relacionadas con Sus devotos, y los no devotos no tienen conocimiento alguno de esos pasatiempos. El Señor levantó la colina Govardhana cuando tenía sólo siete años de edad, y protegió en Vrndavana a Sus devotos puros de la ira de Indra, quien estaba inundando el lugar con lluvia. Ahora bien, este levantamiento de la colina Govardhana realizado por un muchacho de siete años de edad, puede que les resulte increíble a los infieles, pero para los devotos es algo absolutamente creíble. El devoto cree en la potencia todopoderosa del Señor, mientras que los infieles dicen que el Señor es todopoderoso, pero no lo creen. Esos hombres con escaso acopio de conocimiento no saben que el Señor es el Señor eternamente, y que uno no puede volverse el Señor por haber meditado durante millones de años, ni por haber especulado mentalmente durante billones de años. La interpretación impersonal que dan los camorristas mundanos, se refuta por completo en este verso, debido a que aquí se afirma claramente que el Señor Supremo tiene Sus cualidades, forma, pasatiempos, y todo lo que tiene una persona. Todas estas descripciones de la naturaleza trascendental de la Personalidad de Dios son comprensiones verdaderas del devoto del Señor, y por la misericordia sin causa del Señor se le revelan a Su devoto puro, y a nadie más. VERSO 33 aham evasam evagre nanyad yat sad-asat param pascad aham yad etac ca yo ’vasisyeta so ’smy aham
aham—Yo, la Personalidad de Dios; eva—ciertamente; asam—existía; eva—sólo; agre—antes de la creación; na—nunca; anyat—ninguna otra cosa; yat—todos ésos; sat—el efecto; asat—la causa; param—lo supremo; pascat—al final; aham—Yo, la Personalidad de Dios; yat—todos éstos; etat—creación; ca—también; yah—todo; avasisyeta—permanece; sah—eso; asmi—Yo soy; aham—Yo, la Personalidad de Dios. TRADUCCIÓN Brahma, soy Yo, la Personalidad de Dios, quien existía antes de la creación, cuando no había nada además de Mí. Tampoco existía la naturaleza material, la causa de esta creación. También soy Yo, la Personalidad de Dios, eso que ves ahora, y también seré Yo, la Personalidad de Dios, lo que permanezca después de la aniquilación. SIGNIFICADO Hemos de notar muy cuidadosamente que la Personalidad de Dios se está dirigiendo al Señor Brahma, y está apuntando a Sí Mismo con gran énfasis, señalando que es Él, la Personalidad de Dios, quien existía antes de la creación, que es sólo Él quien mantiene la creación, y que es sólo Él quien permanece después de la aniquilación de la creación. Brahma es también una creación del Señor Supremo. El impersonalista expone la teoría de ser uno, en el sentido de que Brahma, siendo también el mismo principio del “yo” por ser una emanación del Yo, la Verdad Absoluta, es idéntico al Señor, el fundamento del yo, y de que por ello no hay nada más que el principio del yo, como se explicó en este verso. Si se acepta el argumento del impersonalista, debe admitirse que el Señor es el yo creador, y que Brahma es el yo creado, luego existe una diferencia entre los dos “yo”, es decir, el yo predominante y el yo predominado. Por consiguiente, aceptando incluso el argumento del impersonalista, existen aun así dos yo. Pero debemos notar cuidadosamente que estos dos yo son aceptado el la literatura védica (Kathopanisad) en el sentido cualitativo. El Kathopanisad dice: nityo nityanam cetanas cetananam eko bahunam yo vidadhati kaman En los Vedas se acepta que el “yo” creador y el “yo” creado son uno cualitativamente, debido a que ambos son nitya y cetanas. Pero el “yo” singular es el “yo” creador, y los “yo” creados son de número plural, debido a que existen muchos “yo” como Brahma y aquellos generados por Brahma. Es la simple verdad. El padre crea o engendra un hijo, y el hijo también crea muchos otros hijos, y todos ellos puede que sean uno como seres humanos, pero al mismo tiempo el hijo y los nietos son todos diferentes del padre. El hijo no puede tomar el lugar del padre, ni tampoco pueden hacerlo los nietos. El padre, el hijo y el nieto son simultáneamente uno y también diferentes. Son uno como seres humanos, pero son diferentes en cuanto a relatividades. De manera que, las relatividades del creador y el creado, o del predominante y lo predominado, han sido diferenciadas en los Vedas al decir que el “yo” predominante es quien alimenta a los “yo” predominados, y, así pues, existe una vasta diferencia entre los dos principios del “yo”. Otro aspecto de este verso es que nadie puede negar las personalidades tanto de Señor como de Brahma. Así pues, en fin de cuentas, tanto el predominante como lo predominado son personas. Esta conclusión refuta la conclusión del impersonalista de que, en definitiva, todo es impersonal. Este aspecto impersonal en que hace énfasis la poco inteligente escuela impersonalista, se refuta señalando que el “yo” predominante es la Verdad Absoluta, y que Él es una persona. El “yo” predominado, Brahma, es también una persona, pero no es el Absoluto. En la psicología espiritual, para comprender el yo puede que sea conveniente suponer que uno es el mismo principio de la Verdad Absoluta, pero existe siempre la diferencia entre el predominado y el predominante, como se señaló de un modo claro aquí en este verso, crasamente mal interpretado por los impersonalizas. Brahma está de hecho viendo cara a cara a su predominante Señor, que existe en Su trascendental forma eterna, incluso después de la aniquilación de la creación material. La forma del Señor, como la ve Brahma, existía antes de la creación de Brahma, y la manifestación material con todos los ingredientes y agentes de la creación material es también una expansión energética del Señor, y después de que la exhibición de la energía del Señor llega a un final, lo que permanece es la misma Personalidad de Dios. Por lo tanto, la forma del Señor existe en todas las circunstancias de creación manutención y aniquilación. Los himnos védicos confirman este hecho en la declaración vasudevo va agra asin na brahma na ca sankara eko vai narayana asin na brahma nesana, etcétera. Antes de la creación no había nadie a excepción de Vasudeva. No existía Brahma ni Sankara. Sólo existía Narayana, y nadie más, ni Brahma ni Isana. Sripada Sankaracarya también confirma en sus comentarios de la Bhagavad-gita que Narayana, o la Personalidad de Dios, es trascendental a toda creación, pero que toda la creación es el producto de avyakta. Por lo tanto, siempre hay diferencia entre lo creado y el creador, si bien tanto el creador como lo creado son de la misma calidad. El otro aspecto d la afirmación consiste en que la verdad suprema es Bhagavan, o la Personalidad de Dios. La Personalidad de Dios y Su reino ya han sido explicados. El Reino de Dios no es un vacío, como lo conciben los impersonalistas. Los planetas Vaikuntha están llenos de variedades trascendentales, entre ellas, que los residentes de esos planetas poseen cuatro manos y gran opulencia de riqueza y prosperidad, e incluso hay aviones y otras comodidades que requieren las personalidades de alto grado. Por lo tanto, la Personalidad de Dios existe antes de la creación, y Él existe en los Vaikunthalokas con toda variedad trascendental. Los Vaikunthalokas, que en la Bhagavad-gita se acepta también que son de naturaleza sanatana, no son aniquilados ni siquiera después de la aniquilación del cosmos manifestado. Esos planetas trascendentales poseen una naturaleza diferente por completo, y esa naturaleza no está sujeta a las reglas y regulaciones de la creación, manutención o aniquilación materiales. La existencia de la Personalidad de Dios implica la existencia de los Vaikunthalokas, así como la existencia de un rey implica la existencia de un reino. En varios lugares del Srimad-Bhagavatam y en otras Escrituras reveladas se menciona la existencia de la Personalidad de Dios. Por ejemplo, en el Srimad-Bhagavatam (2.8.10), Maharaja Pariksit pregunta: sa capi yatra puruso visva-sthity-udbhavapyayah muktvatma-mayam mayesah sete sarva-guhasayah “¿De qué manera yace en el corazón de todos la Personalidad de Dios, la causa de la creación, manutención y aniquilación, quien siempre se encuentra libre de la influencia de la energía ilusoria y quien controla la misma?”. Similar a ésta es también la pregunta de Vidura: tattvanam bhagavams tesam katidha pratisankramah tatremam ka upasiran ka u svid anuserate (Bhag. 3.7.37) Sridhara Svami explica esto en sus notas: “Durante la aniquilación de la creación,... quien sirve al Señor que yace en el Sesa, etcétera”. Esto significa que el Señor trascendental existe eternamente con todo Su nombre, fama, calidad y enseres. La misma confirmación se encuentra también en el Kasi-khanda del Skanda Purana, en relación con el dhruva-carita. Se dice allí: na cyavante ’pi yad-bhakta mahatyam pralayapadi ato ’cyuto ’khile loke sa ekah sarvago ’vyayah Ni siquiera los devotos de la Personalidad de Dios son aniquilados durante el período de la aniquilación total del mundo material, ¡ni qué hablar del propio Señor! El Señor existe por siempre en todas las tres etapas del cambio material. El impersonalista aduce que en el Supremo no hay actividad, pero en esta discusión entre Brahma y la Suprema Personalidad de Dios se dice que el Señor también tiene actividades, así como tiene Su forma y Su calidad. Las actividades de Brahma y otros semidioses durante la manutención de la creación, han de considerarse actividades del Señor. El rey, o el primer mandatario de un Estado, puede que no sea visto en las oficinas gubernamentales, pues puede que se encuentre disfrutando de comodidades de rey. Sin embargo, debe entenderse que todo se ejecuta bajo su dirección, y que todo se encuentra bajo su mando. La Personalidad de Dios nunca carece de forma. Puede que en el mundo material Él no se les haga visibles en Su forma personal a la clase de hombres poco inteligentes, y, por lo tanto, en ocasiones puede que se lo describa como carente de forma. Pero, en realidad, Él se encuentra tanto en Sus planetas Vaikuntha en Su forma eterna, como también en otros planetas de los universos en diferentes encarnaciones. El ejemplo del Sol es muy apropiado en relación con esto. En la noche, puede que el Sol no esté visible a los ojos de los hombres que se encuentran en la oscuridad, mas el Sol está visible dondequiera que haya salido. El hecho de que el Sol no esté visible a los ojos de los habitantes de una determinada región de la Tierra, no significa que el Sol carece de forma. En el Brhad-aranyaka Upanisad (1.4.1) se encuentra el himno amaiveda agra asit purusa-vidhah. Este mantra señala a la Suprema Personalidad de Dios (Krishna) incluso antes de la aparición de la encarnación purusa. En la Bhagavad-gita (15.19) se dice que el Señor Krishna es Purusottama, debido a que Él es el purusa supremo, trascendental incluso al purusa-aksara y al purusa-ksara. El aksara-purusa, o el Maha-Visnu, lanza Su mirada sobre prakrti, o la naturaleza material, pero el Purusottama existía incluso antes de eso. El Brhad-aranyaka Upanisad confirma, por lo tanto, la declaración de la Bhagavad-gita de que el Señor Krishna es la Persona Suprema (Purusottama). En algunos de los Vedas también se dice que en el comienzo sólo existía el Brahman impersonal. Sin embargo, de acuerdo con este verso, el brahman impersonal, que es la refulgencia deslumbrante del cuerpo del Señor Supremo, puede recibir el nombre de la causa inmediata, pero la causa de todas las causas, o la causa remota, es la Suprema Personalidad de Dios. El aspecto impersonal del Señor existe en el mundo material, debido a que mediante los sentidos materiales o los ojos materiales, el Señor no puede ser visto ni percibido. Uno tiene que espiritualizar los sentidos antes de poder aspirar a ver o percibir al Señor Supremo. Mas Él siempre se encuentra ocupado en Su aspecto personal, y se encuentra visible eternamente ante los habitantes de Vaikunthaloka, cara a cara. En consecuencia, Él es impersonal en sentido material, tal como el primer mandatario del Estado puede que sea impersonal en las oficinas gubernamentales, si bien no es impersonal en la casa de gobierno. En forma similar, el Señor no es impersonal en Su morada, la cual es siempre nirasta-kuhakam, como se declara en el mismo comienzo del Bhagavatam. Luego ambos aspectos del Señor, el impersonal y el personal, son aceptables, tal como se menciona en las Escrituras reveladas. Esta Personalidad de Dios se explica en forma muy enfática en la Bhagavad-gita (14.27), en relación con el verso brahmano hi pratisthaham. Por lo tanto, de cualquier manera, la parte confidencial del conocimiento espiritual consiste en comprender a la Personalidad de Dios, y no Su aspecto brahman impersonal. Uno no debe, pues, tener como objetivo último de comprensión el aspecto impersonal de la Verdad Absoluta, sino Su aspecto personal. El ejemplo del cielo dentro de la vasija puede que sea una ayuda para el estudiante, en su comprensión de la cualidad omnipresente de la conciencia cósmica de la Verdad Absoluta. Pero eso no significa que la parte integral e individual del Señor se vuelve el Supremo mediante una falsa proclamación. Esto sólo significa que el alma condicionada es una víctima de la última trampa de la energía ilusoria. Proclamar ser uno con la conciencia cósmica del Señor es la última trampa que pone la energía ilusoria, o daivi maya. Incluso en la existencia impersonal del Señor, tal como se encuentra en la creación material, uno debe aspirar a lograr la comprensión personal del Señor, y ése es el significado de pascad aham yad etac yo ’vasisyeta so ‘smy aham. Brahmaji también aceptó la misma verdad cuando instruía a Narada. Él dijo: so ’yam te ’bhihitas tata bhagavan visva-bhavanah (Bhag. 2.7.50) No hay otra causa de todas las causas además de la Suprema Personalidad de Dios, Hari. Por lo tanto, este verso aham eva nunca indica alguna otra cosa que no sea el Señor Supremo, y uno debe, entonces, seguir el sendero del Brahma-sampradaya, o el sendero que va de Brahmaji a Narada, a Vyasadeva, etc., y adoptar como objetivo en la vida la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios, Hari, o el Señor Krishna. Esta muy confidencial instrucción que se les da a los devotos puros del Señor, se le dio también a Arjuna, y también a Brahma al comienzo de la creación. Los semidioses tales como Brahma, Visnu, Mahesvara, Indra, Candra y Varuna son indudablemente diferentes formas del Señor, para la ejecución de diferentes funciones; los diferentes ingredientes elementales de la creación material, así como las múltiples energías, puede que también sean de la misma Personalidad de Dios, pero la raíz de todos ellos es la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krishna. Uno debe estar apegado a la raíz de todo, y no dejarse confundir por las ramas y las hojas. Ésa es la instrucción que se da en este verso. VERSO 34 rte ’rtham yat pratiyeta na pratiyeta catmani tad vidyad atmano mayam yathabhaso yatha tamah
rte—sin; artham—valor; yat—aquello que; pratiyeta—parece ser; na—no; pratiyeta—parece ser; ca—y; atmani—en relación conmigo; tat—eso; vidyat—has de saber; atmanah—Mi; mayam—energía; yatha—tal como; abhasah—el reflejo; yatha—como; tamah—la oscuridad. TRADUCCIÓN ¡Oh, Brahma!, todo lo parece ser de algún valor, si no se encuentra relacionado conmigo, no tiene realidad. Ello has de considerarlo Mi energía ilusoria, que es ese reflejo que parece estar en la oscuridad. SIGNIFICADO En el verso anterior se ha concluido que, en cualquier etapa de la manifestación cósmica —su aparición, su manutención, su crecimiento, sus interacciones de diferentes energías, su deterioro y su desaparición— todo tiene su relación básica con la existencia de la Personalidad de Dios. Y por ello, cuando quiera que existe olvido de esa relación primaria con el Señor, y cuando quiera que se aceptan las cosas como reales, sin estar relacionadas con es, esa concepción se dice que es producto de la energía ilusoria del Señor. Debido a que nada puede existir sin el Señor, ha de saberse que la energía ilusoria es también una energía del Señor. La conclusión correcta de acoplar todo de manera que todo esté relacionado con el Señor se denomina yoga-maya, o la energía de unión, y la concepción errónea de separar algo de su relación con el Señor se denomina daivi-maya, o maha-maya, del Señor. Ambas mayas tienen también relaciones con el Señor, debido a que nada puede existir sin estar relacionado con Él. Por ello, la errónea concepción de separar las relaciones del Señor no es falsa, sino ilusoria. El tomar una cosa por otra se denomina ilusión. Por ejemplo, el tomar una soga por una serpiente es una ilusión, pero la soga no es falsa. La soga, tal como se encuentra frente a la persona engañada, no es falsa en absoluto, pero la creencia es ilusoria. Así pues, la errónea concepción de aceptar esta manifestación material como si estuviera divorciada de la energía del Señor es una ilusión, pero no es falsa. Y esa concepción ilusoria se denomina el reflejo de la realidad en la oscuridad de la ignorancia. Todo lo que parezca no estar “producido por Mi energía”, se denomina maya. La concepción de que la entidad viviente carece de forma o de que el Señor Supremo carece de forma, es también una ilusión. En la Bhagavad-gita (2.12), el Señor dijo en el medio del campo de batalla que los guerreros que se encontraban de pie ante Arjuna, Arjuna mismo, e incluso el Señor, todos habían existido antes, estaban existiendo en el campo de batalla de Kuruksetra, y también en el futuro todos continuarían siendo personalidades individuales, incluso después de la aniquilación del cuerpo actual, e incluso después de estar liberados del cautiverio de la existencia material. En todas las circunstancias, el Señor y las entidades vivientes son personalidades individuales, y las características personales tanto del Señor como de los seres vivientes, nunca son abolidas; sólo la influencia de la energía ilusoria, el reflejo de la luz en la oscuridad, puede, por la misericordia del Señor, ser quitada. En el mundo material, la luz del Sol tampoco es independiente, ni tampoco la de la Luna. La verdadera fuente de luz es el brahmajyoti, que difunde luz desde el cuerpo trascendental del Señor, y la misma luz se refleja en diversas variedades de luz: la luz del Sol, la luz de la Luna, la luz del fuego y la luz de la electricidad. Así que la identidad del yo como si estuviera desconectado del Yo Supremo, el Señor, es también una ilusión, y la falsa afirmación de que “yo soy el Supremo”, es la última trampa ilusoria de la misma maya, o la energía externa del Señor. El Vedanta-sutra afirma en el propio comienzo, que todo nace del Supremo, y, así pues, como se explicó en el verso anterior, todas las entidades vivientes individuales nacen de la energía del supremo ser viviente, la Personalidad de Dios. El propio Brahma nació de la energía del Señor, y todas las demás entidades vivientes nacen de la energía del Señor por intermedio de Brahma; ninguno de ellos tiene existencia alguna si no está acoplado con el Señor Supremo. La independencia de la entidad viviente individual no es verdadera independencia, sino que es sólo el reflejo de la verdadera independencia que existe en el Ser Supremo, el Señor. La falsa pretensión de independencia suprema por parte de las almas condicionadas es una ilusión, y esta conclusión se admite en este verso. Las personas que poseen poco acopio de conocimiento son engañadas, y, por lo tanto, los supuestos científicos, fisiólogos, filósofos empíricos, etc., quedan deslumbrados por el reflejo brillante del Sol, la Luna, la electricidad, etc., y niegan la existencia del Señor Supremo, exponiendo teorías y diferentes especulaciones acerca de la creación, manutención y aniquilación de todo lo material. El médico puede que niegue la existencia del alma dentro de la estructura corporal fisiológica de una persona individual, pero no puede darle vida a un cuerpo muerto, aun a pesar de que todos los mecanismos del cuerpo existen incluso después de la muerte. El psicólogo hace un estudio serio de las condiciones fisiológicas del cerebro, como si la construcción de la masa cerebral fuera la máquina de la mente funcional, pero en el cuerpo muerto, el psicólogo no puede reponer la función de la mente. Esos estudios científicos de la manifestación cósmica o de la estructura corporal, independientes del Señor Supremo, son sólo diferentes gimnasias intelectuales reflexivas, pero al final son todos una ilusión y nada más. Todo ese avance de la ciencia y el conocimiento en el contexto actual de la civilización material, no es más que una acción de la influencia envolvente de la energía ilusoria. La energía ilusoria tiene dos fases de existencia, a saber: la influencia envolvente y la influencia lanzadora. Mediante la influencia lanzadora, la energía ilusoria lanza a las entidades vivientes a la oscuridad de la ignorancia, y mediante la influencia envolvente, cubre los ojos de los hombres, dándoles poco acopio de conocimiento acerca de la existencia de la Persona Suprema, la cual iluminó al supremo ser viviente individual, Brahma. Aquí nunca se sostiene la identidad de Brahma y el Señor Supremo, y, por ende, semejante declaración necia que hace el hombre que posee poco acopio de conocimiento, es otra manifestación de la energía ilusoria del Señor. El Señor dicen en la Bhagavad-gita (16.18-20) que las personas demoníacas que niegan la existencia del Señor son sumidas cada vez más en la oscuridad de la ignorancia, y, así pues, esas personas demoníacas transmigran vida tras vida sin conocimiento alguno acerca de la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, el hombre cuerdo se ilumina en la sucesión discipular que proviene de Brahmaji, quien fue instruido personalmente por el Señor, o en la sucesión discipular que proviene de Arjuna, quien fue instruido personalmente por el Señor en la Bhagavad-gita. Él acepta la siguiente afirmación del Señor: aham sarvasya prabhavo mattah sarvam pravartate iti matva bhajante mam budha bhava-samanvitah (Bg. 10.8) El Señor es la fuente original de todas las emanaciones, y todo lo que se crea, se mantiene y se aniquila, existe en virtud de la energía del Señor. El hombre cuerdo que sabe esto es verdaderamente un entendido, y, por lo tanto, se vuelve devoto puro del Señor, dedicado al trascendental servicio amoroso del Señor. A pesar de que la energía reflectora del Señor exhibe diversas ilusiones a los ojos de las personas que poseen poco acopio de conocimiento, la persona cuerda sabe claramente que el Señor puede actuar mediante Sus diferentes energías, aun desde muy, muy lejos de nuestra visión, tal como el fuego puede difundir calor y luz desde un lugar distante. En la ciencia médica de los antiguos sabios, conocida como ayur-veda, existe una aceptación definitiva de la supremacía del Señor, en las siguientes palabras: jagad-yoner anicchasya cid-anandaika-rupinah pumso ’sti prakrtir nitya praticchayeva bhasvatah acetanapi caitanya- yogena paramatmanah akarod visvam akhilam anityam natakakrtim Existe una sola Persona Suprema que es la progenitora de esta manifestación cósmica, y cuya energía actúa como prakrti, o la naturaleza material, deslumbrante como un reflejo. En virtud de esa acción ilusoria de prakrti, hasta la materia muerta se hace mover mediante la cooperación de la energía viviente del Señor, y el mundo material parece un espectáculo dramático a los ojos ignorantes. En consecuencia, la persona ignorante puede que incluso sea un científico o un fisiólogo en el drama de prakrti, mientras que la persona cuerda sabe que prakrti es la energía ilusoria del Señor. En base a dicha conclusión, tal como se confirma en la Bhagavad-gita, queda claro que las entidades vivientes son también una manifestación de la energía superior del Señor (para prakrti), de la misma manera en que el mundo material es una manifestación de la energía inferior del Señor (apara prakrti). La energía superior del Señor no puede ser igual que el Señor, si bien hay muy poca diferencia entre la energía y el poseedor de la energía, o entre el fuego y el calor. El fuego posee calor, pero el calor no es fuego. Algo tan sencillo como esto no lo entiende el hombre que posee poco conocimiento y que sostiene falsamente que el fuego y el calor son una misma cosa. Esa energía del fuego (es decir, el calor), se dice aquí que es un reflejo, y no directamente fuego. De modo que, la energía viviente representada por las entidades vivientes es el reflejo del Señor, y nunca es el propio Señor. Por ser reflejo del Señor, la existencia de la entidad viviente depende del Señor Supremo, quien es la luz original. De esta energía material se puede decir que es como la oscuridad, pues en realidad es oscuridad, y las actividades de las entidades vivientes en la oscuridad son reflejos de la luz original. Al Señor ha de entendérselo mediante el contexto de este verso. La no dependencia de ambas energías del Señor se dice que es maya o ilusión. Nadie puede conseguirle una solución a la oscuridad de la ignorancia simplemente mediante el reflejo de la luz. En forma similar, nadie puede salirse de la existencia material simplemente en virtud de la luz reflejada, que procede del hombre común; uno tiene que recibir la luz de la propia luz original. El reflejo de la luz solar en la oscuridad es incapaz de disipar la oscuridad, pero la luz solar que se encuentra fuera del reflejo, puede disipar la oscuridad por completo. Nadie puede ver las cosas que se encuentran en un cuarto a oscuras. Luego una persona que se encuentra en lo oscuro siente temor de serpientes y escorpiones, a pesar de que puede que no haya tales cosas. Pero ante la luz, las cosas del cuarto pueden verse claramente, y el temor a las serpientes y escorpiones queda eliminado de inmediato. Uno tiene, entonces, que refugiarse en la luz del Señor, tal como se encuentra en la Bhagavad-gita o en el Srimad-Bhagavatam, y no en las personalidades reflectoras que carecen de contacto con el Señor. Nadie debe oír la Bhagavad-gita ni el Srimad-Bhagavatam de labios de una persona que no cree en la existencia del Señor. Dicha persona se encuentra desde ya condenada, y cualquier relación con semejante persona hace que el que se relacione también se condene. De acuerdo con el Padma Purana, dentro del ámbito material existen innumerables universos materiales, y todos ellos están llenos de oscuridad. Todo ser viviente, comenzando con los Brahmas (existen innumerables Brahmas en innumerables universos) y yendo hasta la insignificante hormiga, nace en la oscuridad y requiere la verdadera luz del Señor para verlo a Él directamente, tal como al Sol sólo se lo puede ver mediante la luz directa del Sol. Ninguna lámpara o antorcha hecha por el hombre, por poderosa que sea, puede ayudarlo a uno a ver el Sol. El Sol se revela por sí mismo. En consecuencia, la acción de las diferentes energías del Señor, o la propia Personalidad de Dios, se puede comprender perfectamente mediante la luz que se manifiesta por la misericordia sin causa del Señor. Los impersonalistas dicen que a Dios no se lo puede ver. A Dios se lo puede ver mediante la luz de Dios, y no mediante especulaciones hechas por el hombre. Aquí se dice específicamente que esa luz es vidyat, lo cual constituye una orden dada por el Señor a Brahma. Esa orden directa del Señor es una manifestación de Su energía interna, y esa energía específica es el medio de ver al Señor cara a cara. No sólo Brahma puede comprender perfectamente a la Personalidad de Dios sin ninguna especulación mental, sino también cualquiera que reciba la gracia del Señor de ver esa misericordiosa y directa energía interna. VERSO 35 yatha mahanti bhutani bhutesuccavacesv anu pravistany apravistani tatha tesu na tesv aham
yatha—así como; mahanti—del universo; bhutani—elementos; bhutesu ucca-avacesu—en el diminuto y gigantesco; anu—depués; pravistani—entrados; apravistani—no entrados; tatha—así; tesu—en ellos; na—no; tesu—en ellos; aham—Yo. TRADUCCIÓN ¡Oh, Brahma!, por favor sabed que los elementos del universo entran en el cosmos y al mismo tiempo no entran en él; de modo similar, Yo Mismo existo también dentro de todo lo creado, y al mismo tiempo me encuentro fuera de todo. SIGNIFICADO Los grandes elementos de la creación material, a saber: tierra, agua, fuego, aire y éter, entran todos en el cuerpo de todas las entidades manifestadas —los mares, las montañas, los seres acuáticos, las plantas, los reptiles, los pájaros, las bestias, los seres humanos, los semidioses, y de todos aquellos que se encuentran manifestados de una forma material—, y al mismo tiempo esos elementos se encuentran en otra forma diferente. Cuando el ser humano se encuentra en la etapa de conciencia desarrollada, puede estudiar tanto la ciencia fisiológica como la física, pero los principios básicos de dichas ciencias son sólo los elementos materiales y nada más. El cuerpo del ser humano y el cuerpo de la montaña, así como también los cuerpos de los semidioses, incluyendo a Brahma, están hechos todos con los mismos ingredientes —tierra, agua, etc.—, y al mismo tiempo los elementos se encuentran más allá del cuerpo. Los elementos fueron creados primero, y, por consiguiente, ellos entraron luego en la estructura corporal, pero en ambas circunstancias ellos entraron en el cosmos y además no entraron en él. En forma similar, el Señor Supremo, mediante Sus diferentes energías, a saber, la interna y la externa, se encuentra dentro de todo en el cosmos manifestado, y al mismo tiempo se encuentra fuera de todo, situado en el Reino de Dios (Vaikunthaloka), como se describió anteriormente. Esto se expresa muy bien en la Brahma-samhita (5.37), de la siguiente manera: ananda-cinmaya-rasa-pratibhavitabhis tabhir ya eva nija-rupataya kalabhih goloka eva nivasaty akhilatma-bhuto govindam adi-purusam tam aham bhajami “Yo adoro a la Personalidad de Dios, Govinda, quien, mediante la expansión de Su potencia interna de existencia, conocimiento y bienaventuranza trascendentales, disfruta en Sus propias formas y en las que expande. Simultáneamente, Él entra en cada átomo de la creación”. Esa expansión de Sus partes plenarias también se explica de forma más precisa en la propia Brahma-samhita (5.35), de la siguiente manera: eko ’py asau racayitum jagad-anda-kotim yac-chaktir asti jagad-anda-caya yad-antah andantara-stha-paramanu-cayantara-stham govindam adi-purusam tam aham bhajami “Yo adoro a la Personalidad de Dios, Govinda, quien, mediante una de Sus porciones plenarias, entra en la existencia de cada universo y de cada partícula de los átomos, manifestando así ilimitadamente Su infinita energía, a todo lo largo de la creación material”. Los impersonalistas pueden imaginar e incluso percibir que el Brahman Supremo, es, así pues, omnipresente, por lo cual ellos concluyen que no hay posibilidad de que exista Su forma personal. Aquí yace el misterio de Su conocimiento trascendental. Ese misterio es el trascendental amor por Dios, y aquel que se encuentra saturado con dicho trascendental amor por Dios, puede ver sin dificultad a la Personalidad de Dios en cada átomo y en cada objeto móvil o inmóvil. Y al mismo tiempo puede ver a la Personalidad de Dios en Su propia morada, Goloka, disfrutando de pasatiempos eternos con Sus asociados eternos, quienes son también expansiones de Su existencia trascendental. Esta visión es el verdadero misterio del conocimiento espiritual, según lo declara el Señor al comienzo (sarahasyam tad-angam ca). Ese misterio es la parte más confidencial del conocimiento acerca del Supremo, y a los especuladores mentales les resulta imposible descubrirlo mediante la gimnasia intelectual. El misterio puede revelarse a través del proceso recomendado por Brahmaji en su Brahma-samhita (5.38), de la siguiente manera: premañjana-cchurita-bhakti-vilocanena santah sadaiva hrdayesu vilokayanti yam syamasundaram acintya-guna-svarupam govindam adi-purusam tam aham bhajami “Yo adoro a Govinda, la Personalidad de Dios original, a quien los devotos siempre ven en sus corazones, con los ojos untados con el ungüento del amor por Dios. Ese Govinda, la Personalidad de Dios original, es Syamasundara, y tiene todas las cualidades trascendentales”. Por lo tanto, a pesar de que la Suprema Personalidad de Dios se encuentra presente en cada átomo, puede que no se haga visible ante los especuladores áridos; aun así, el misterio se descubre ante los ojos de los devotos puros, debido a que ellos tiene los ojos untados con amor por Dios. Y ese amor por Dios puede conseguirse sólo mediante la práctica del trascendental servicio amoroso del Señor, y con nada más. La visión de los devotos no es ordinaria; está purificada por el proceso del servicio devocional. En otras palabras, así como los elementos del universo se encuentran tanto dentro como fuera, así mismo el nombre, la forma, la calidad, los pasatiempos, la comitiva, etc., del Señor, en la forma en que se encuentran descritos en las Escrituras reveladas‚ o de la manera como se llevan a cabo en los Vaikunthalokas, muchos, muchos más allá de la manifestación cósmica material, de hecho están siendo televisados en el corazón del devoto. El hombre que posee poco acopio de conocimiento no puede comprenderlo, si bien con la ciencia material uno puede ver cosas muy distantes por medio de la televisión. Y, en efecto, la persona desarrollada espiritualmente puede tener la televisión del Reino de Dios reflejándose siempre en su corazón. Ése es el misterio del conocimiento acerca de la Personalidad de Dios. El Señor puede otorgarle a absolutamente todos la liberación (mukti) del cautiverio de la existencia material, pero Él rara vez otorga el privilegio del amor por Dios, como lo confirma Narada (muktim dadhati karhicit sma na bhakti-yogam). Ese trascendental servicio devocional del Señor es tan maravilloso, que la ocupación mantiene al devoto merecedor siempre absorto en actividades psicológicas, sin que se aparte para nada del contacto con lo absoluto. Así pues, el amor por Dios, el cual se desarrolla en el corazón del devoto, es un gran misterio. Anteriormente Brahmaji , le dijo a Narada que sus deseos (de Brahmaji) nunca dejan de ser complacidos, debido a que él siempre está absorto en el trascendental servicio amoroso del Señor; tampoco tiene él ningún deseo en su corazón, con la sola excepción del servicio trascendental del Señor. Ésa es la belleza y el misterio del proceso del bhakti-yoga.Así como el deseo del Señor es infalible debido a que Él es acyuta, así mismo los deseos de los devotos en el trascendental servicio del Señor son también acyuta, infalibles. Sin embargo, esto le resulta muy difícil de entender al hombre común que carece de conocimiento acerca del misterio del servicio devocional, de la misma manera en que resulta muy difícil conocer la potencia de la piedra de toque. Así como una piedra de toque se encuentra rara vez, un devoto puro del Señor también se ve rara vez, incluso entre millones de almas liberadas (kotisv api mahamune). De entre todas las clases de perfecciones que se logran mediante el proceso del conocimiento, la perfección yoga del servicio devocional es la más elevada de todas y también la más misteriosa, incluso más misteriosa que las ocho clases de perfecciones místicas que s alcanzan mediante el proceso de las ejecuciones yóguicas. Por consiguiente, en la Bhagavad-gita (18.64) el Señor aconsejó a Arjuna acerca de este bhakti-yoga: sarva-guhyatamam bhuyah srnu me paramam vacah “Tan sólo óyeme hablar de nuevo acerca de la parte más confidencial de las instrucciones de la Bhagavad-gita”. Lo mismo le fue confirmado a Narada por Brahmaji en las siguientes palabras: idam bhagavatam nama yan me bhagavatoditam sangraho ’yam vibhutinam tvam etad vipulikuru Brahmaji le dijo a Narada: “Todo lo que te he hablado acerca del Bhagavatam, me fue explicado por la Suprema Personalidad de Dios, y yo te aconsejo que expandas estos temas esmeradamente, de manera que la gente pueda entender con facilidad el misterioso bhakti-yoga,mediante el trascendental servicio amoroso que se le presta al Señor”. Ha de notarse aquí que el misterio del bhakti-yogale fue revelado a Brahmaji por el propio Señor. Brahmaji le explicó el mismo misterio a Narada, Narada se lo explicó a Vyasa, Vyasa se lo explicó a Sukadeva Gosvami, y ese mismo conocimiento está descendiendo en la inmaculada cadena de sucesión discipular. Si uno es lo suficientemente afortunado como para haber recibido el conocimiento a través de la trascendental sucesión discipular, con toda seguridad tendrá la oportunidad de entender el misterio del Señor y del Srimad-Bhagavatam, la encarnación sonora del Señor. VERSO 36 etavad eva jijñasyam tattva-jijñasunatmanah anvaya-vyatirekabhyam yat syat sarvatra sarvada
etavat—hasta este punto; eva—ciertamente; jijñasyam—ha de preguntarse; tattva—la Verdad Absoluta; jijñasuna—por el estudiante; atmanah—del Yo; anvaya—directamente; vyatirekabhyam—indirectamente; yat—todo lo que; syat—lo que sea; sarvatra—en todo espacio y tiempo; sarvada—en toda circunstancia. TRADUCCIÓN Una persona que está buscando a la Suprema Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, debe sin duda buscarla hasta este punto, en toda circunstancia, en todo espacio y tiempo, y tanto directa como indirectamente. SIGNIFICADO Descubrir el misterio del bhakti-yoga,tal como se explica en el verso anterior, es la última etapa de todas las preguntas, o el objetivo más elevado de la persona inquisitiva. Todo el mundo está buscando la autorrealización de diferentes maneras —mediante el karma-yoga, mediante el jñana-yoga, mediante el dhyana-yoga, mediante el raja-yoga, mediante el bhakti-yoga,etc.—. Dedicarse a la autorrealización es la responsabilidad que tiene toda entidad viviente cuya conciencia está desarrollada. Aquel que posee una conciencia desarrollada, ciertamente que hace preguntas acerca del misterio del yo, la situación cósmica y los problemas de la vida, en todas las esferas y campos —social, político, económico, cultural, religioso, moral, etc.—, y en sus diferentes ramas. Mas aquí se explica cuál es la meta de todas esas preguntas. La filosofía Vedanta-sutra comienza con estas preguntas acerca de la vida, y el Bhagavatam responde a dichas preguntas hasta este punto, que es el misterio de todas las preguntas. El Señor Brahma quería ser educado perfectamente por la Personalidad de Dios, y aquí está la respuesta del Señor, acabada en cuatro versos resumidos que van desde aham eva hasta este verso, etavad eva. Éste es el fin de todos los procesos de autorrealización. Los hombres no saben que la meta última de la vida es Visnu, o la Suprema Personalidad de Dios, porque están confundidos con el reflejo deslumbrante que se encuentra en la oscuridad, y, por ello, todos están entrando en la región más oscura de la existencia material, impulsados por los sentidos descontrolados. Toda la existencia material ha brotado debido a la complacencia de los sentidos, constituida por deseos basados principalmente en el deseo sexual, y el resultado de ello es que, a pesar de todo el avance del conocimiento, la meta final de todas las actividades de las entidades vivientes es la complacencia de los sentidos. Pero he aquí la verdadera meta de la vida, y todo el mundo debe conocerla mediante el proceso de hacerle preguntas a un maestro espiritual genuino que sea experto en la ciencia del bhakti-yoga,o una personalidad viva que lleve la vida Bhagavatam. Todo el mundo está dedicado a diversas clases de preguntas acerca de las Escrituras, y el Srimad-Bhagavatam les da respuestas a todos los diversos estudiantes de la autorrealización: ese objetivo último de la vida no habrá de ser buscado sin una gran labor o perseverancia. Aquel que está imbuido de esas preguntas sinceras, debe hacerle preguntas al maestro espiritual genuino de la sucesión discipular que proviene de Brahmaji, y ésa es la indicación que se da aquí. Debido a que la Suprema Personalidad de Dios reveló el misterio ante Brahmaji, el misterio de todas esas preguntas relacionadas con la autorrealización debe ser planteado ante un maestro espiritual de esa categoría, cual es el representante directo del Señor, reconocido en esa sucesión discipular. Dicho maestro espiritual genuino es capaz de aclarar todo el asunto mediante pruebas extraídas de las Escrituras reveladas, tanto directas como indirectas. Si bien todo el mundo tiene la libertad de consultar las Escrituras reveladas en relación con esto, aun así se requiere de la guía de un maestro espiritual genuino, y eso es lo que se indica en este verso. El maestro espiritual genuino es el representante más confidente del Señor, y uno debe recibir las indicaciones del maestro espiritual con el mismo espíritu con que Brahmaji las recibió de la Personalidad de Dios, el Señor Krishna. El maestro espiritual genuino de esa genuina cadena de sucesión discipular, nunca dice se el propio Dios, si bien dicho maestro espiritual es más grande que el Señor en el sentido de que puede entregar al Señor mediante la experiencia que ha adquirido personalmente. Al Señor no se lo ha de encontrar simplemente mediante la educación o una inteligencia buena y fértil, pero ele estudiante sincero puede encontrarlo con toda seguridad, a través del medio transparente que es el maestro espiritual genuino. Las Escrituras reveladas dan indicaciones que conducen directamente a ese fin, pero debido a que las confundidas entidades vivientes están cegadas por el deslumbrante reflejo que aparece en la oscuridad, son incapaces de encontrar la verdad en las Escrituras reveladas. Por ejemplo, en la Bhagavad-gita, todas las indicaciones apuntan hacia la Personalidad de Dios, el Señor Sri Krishna, pero por la falta de un maestro espiritual genuino, perteneciente a la línea de Brahmaji o del oyente directo, Arjuna, existen diferentes deformaciones del conocimiento revelado, hechas por muchas personas desautorizadas que únicamente quieren satisfacer sus propios caprichos. Indudablemente, la Bhagavad-gita se acepta como una de las más brillantes estrellas del horizonte del cielo espiritual; sin embargo, las interpretaciones de este gran libro de conocimiento han sido tan notoriamente desvirtuadas, que cada uno de los estudiantes de la Bhagavad-gita se encuentran aún en la misma oscuridad de los deslumbrantes reflejos materiales. Esos estudiantes difícilmente son iluminados por la Bhagavad-gita. En la Gita prácticamente se imparte la misma instrucción que en los cuatro versos principales del Bhagavatam, pero debido a las erróneas interpretaciones de moda que hacen personas desautorizadas, uno no puede llegar a la conclusión final. En la Bhagavad-gita (18.61) se dice claramente: isvarah sarva-bhutanam hrd-dese ’rjuna tisthati bhramayan sarva-bhutani yantrarudhani mayaya El Señor se encuentra situado (como Paramatma) en los corazones de todos los seres vivientes, y en el mundo material Él los está controlando a todos ellos por medio de Su energía externa. Por lo tanto, se menciona claramente que el Señor es el controlador supremo, y que las entidades vivientes son controladas por el Señor. En la misma Bhagavad-gita (18.65), el Señor indica los siguiente: man-mana bhava mad-bhakto mad-yaji mam namaskuru mam evaisyasi satyam te pratijane priyo ’si me Con este verso de la Bhagavad-gita queda claro que la indicación que da el Señor es que uno debe tener la mente centrada en Dios, ser devoto del Señor, ser adorador del Señor, y que debe ofrecerle todas las reverencias al Señor Krishna. Por hacer eso, el devoto regresará indudablemente a Dios, de vuelta al hogar. Indirectamente, se dice que toda la estructura social védica de la sociedad humana está hecha de manera tal, que todo el mundo actúa como parte integral del cuerpo completo del Señor. La clase de hombres inteligentes, o los brahmanas, se encuentra situada en la cara del Señor; la clase de los hombres administradores, los ksatriyas, se encuentra situada en los brazos del Señor; la clase de hombres productores, los vaisyas, se encuentra situada en la cintura del Señor; y la clase laboral de los hombres, los sudras, está situada en las piernas del Señor. Por lo tanto, la estructura social completa constituye el cuerpo del Señor, y todas las partes del cuerpo, a saber, los brahmanas, los ksatriyas, los vaisyas y los sudras, tienen la función de servir conjuntamente al cuerpo entero del Señor; de lo contrario, las partes se vuelven ineptas para coordinarse con la suprema conciencia de la unidad. La conciencia universal se alcanza de hecho mediante el servicio coordinado que todos los interesados realizan para la Suprema Personalidad de Dios, y sólo eso puede asegurar la perfección total. De modo que, ni siquiera los grandes científicos, los grandes filósofos, los grandes especuladores mentales, los grandes políticos, los grandes industriales, los grandes reformadores sociales, etc., pueden darle alivio alguno a la inquieta sociedad del mundo material, debido a que no conocen el secreto del éxito tal como se mencionó en este verso del Bhagavatam, es decir, que uno debe conocer el misterio del bhakti-yoga.En la Bhagavad-gita (7.15) también se dice: na mam duskrtino mudhah prapadyante naradhamah mayayapahrta-jñana asuram bhavam asritah Debido a que los supuestos grandes líderes de la sociedad humana ignoran este gran conocimiento del bhakti-yogay, confundidos por la energía externa del Señor, siempre están dedicados a actos innobles de goce de los sentidos, son rebeldes tercos que están en contra de la supremacía de la Suprema Personalidad de Dios, y nunca acceden a rendirse a Él, debido a que son necios, herejes y constituyen el tipo más bajo de seres humanos. Esos incrédulos infieles puede que sean muy educados en el sentido material del término, pero de hecho son los tontos más grandes del mundo, debido a que, por la influencia de la naturaleza material externa, toda su supuesta adquisición de conocimiento ha quedado anulada y sin efecto. Por lo tanto, todo avance del conocimiento que haya ocurrido en el presente contexto de las cosas, está siendo mal empleado por gatos y perros que pelean entre sí en aras de la complacencia de los sentidos, y toda a adquisición de conocimiento en el campo de la ciencia, la filosofía, las bellas artes, el nacionalismo, el desarrollo económico, la religión y las grandes actividades, está siendo malograda por utilizarse como vestimenta de hombres muertos. No existe ninguna utilidad en las vestimentas que se usan para cubrir el ataúd de un cuerpo muerto, más que para recibir el aplauso falso del público ignorante. Luego el Srimad-Bhagavatam dice una y otra vez que, si no se alcanza el nivel del bhakti-yoga,todas las actividades de la sociedad humana han de considerarse sólo absolutos fracasos. Se dice: parabhavas tavad abodha-jato yavan na jijñasata atma-tattvam yavat kriyas tavad idam mano vai karmatmakam yena sarira-bandhah (Bhag. 5.5.5) Mientras uno esté ciego para indagar en busca de la autorrealización, todas las actividades materiales, por grandes que sean, son diferentes clases de derrotas, debido a que el objetivo de la vida humana no se ve cumplido con esas actividades infructuosas y poco recomendables. La función del cuerpo humano consiste en lograr la libertad del cautiverio material, pero en tanto uno se encuentre absorto por completo en las actividades materiales, tendrá la mente agobiada en el remolino de la materia, y, así pues, se continuará enjaulado en cuerpos materiales, vida tras vida. evam manah karma-vasam prayunkte avidyayatmany upadhiyamane pritir na yavan mayi vasudeve na mucyate deha-yogena tavat (Bhag. 5.5.6) La mente de uno es la que genera diferentes clases de cuerpos para sufrir diferentes clases de angustias materiales. En consecuencia, mientras la mente esté absorta en actividades fruitivas, se entiende que está absorta en la nesciencia, y, así pues, es seguro que uno ha de estar sujeto al cautiverio material en diferentes cuerpos, una y otra vez, hasta que en uno se desarrolle un trascendental amor por Dios, Vasudeva, la Persona Suprema. Absorberse en el nombre, la calidad, la forma y las actividades trascendentales de la Persona Suprema, Vasudeva, significa hacer que el temple de la mente cambie de la material al conocimiento absoluto, lo cual lo conduce a uno al sendero de la iluminación absoluta, y de esa manera lo libera a uno del cautiverio del contacto material y de los enjaulamientos en diferentes cuerpos materiales. Por lo tanto, Srila Jiva Gosvami Prabhupada hace un comentario de las palabras sarvatra sarvada, en el sentido de que los principios del bhakti-yoga,o el servicio devocional que se le presta al Señor, son apropiados en todas las circunstancias; es decir, el bhakti-yogase recomienda en todas las Escrituras reveladas, es ejecutado por todas las autoridades, es importante en todos los lugares, es útil en toda causa y efecto, etc. En lo que concierne a todas las Escrituras reveladas, él cita el Skanda Purana de la siguiente manera, en relación con los temas acerca de Brahma y Narada: samsare ’smin maha-ghore janma-mrtyu-samakule pujanam vasudevasya tarakam vadibhih smrtam En el mundo material, que está lleno de oscuridad y peligros, ello debido al nacimiento y la muerte, y que está lleno de diferentes ansiedades, la única manera de salirse del gran enredo consiste en adoptar el amoroso y trascendental servicio devocional del Señor Vasudeva. Esto lo aceptan todas las clases de filósofos. Srila Jiva Gosvami también cita otro pasaje común, el cual se encuentra en tres Puranas, es decir, en el Padma Purana, en el Skanda Purana y en el Linga Purana, y que reza lo siguiente: alodya sarva-sastrani vicarya ca punah punah idam ekam sunispannam dhyeyo narayanah sada “En virtud del análisis minucioso de todas las Escrituras reveladas y de juzgarlas una y otra vez, se concluye ahora que el Señor Narayana es la Suprema Verdad Absoluta, y, así pues, sólo Él ha de ser adorado”. La misma verdad se describe también indirectamente en el Garuda Purana, de la siguiente manera: param gato ’pi vedanam sarva-sastrartha-vedy api yo na sarvesvare bhaktas tam vidyat purusadhamam “Aunque se haya ido al otro lado de todos los Vedas y aunque se esté bien versado en todas las Escrituras reveladas, si uno no es devoto del Señor Supremo se debe considerar que es lo más bajo de la humanidad”. En forma similar, esto se declara también indirectamente en el Srimad-Bhagavatam (5.18.12), de la siguiente manera: yasyasti bhaktir bhagavaty akiñcana sarvair gunais tatra samasate surah harav abhaktasya kuto mahad-guna mano-rathenasati dhavato bahih Aquel que posee una devoción resuelta por la Suprema Personalidad de Dios, ha de tener todas las buenas cualidades de los semidioses, y, por el contrario, aquel que no es un devoto del Señor, ha de encontrarse revoloteando en la oscuridad de la especulación mental, y, así pues, ha de estar dedicado a lo material y temporal. El Srimad-Bhagavatam (11.11.18) dice: sabda-brahmani nisnato na nisnayat pare yadi sramas tasya srama-phalo hy adhenum iva raksatah “Puede que uno esté bien versado en toda la literatura trascendental de los Vedas, pero si no conoce del Supremo, entonces debe concluirse que toda su educación es como la carga de una bestia o como mantener una vaca que no da leche”. De igual manera, todo el mundo está dotado de la libertad de prestarle al Señor un trascendental servicio amoroso, incluso las mujeres, los sudras, las tribus de los bosques, o cualesquiera otros seres vivientes nacidos en condiciones pecaminosas. te vai vidanty atitaranti ca deva-mayam stri-sudra-huna-sabara api papa-jivah yady adbhuta-krama-parayana-silasiksas tiryag-jana api kimu sruta-dharana ye (Bhag. 2.7.46) Los más bajos de los seres humanos pueden ser elevados a la más elevada etapa de la vida devocional, si son adiestrados por el maestro espiritual genuino que esté bien versado en el trascendental servicio amoroso del Señor. Si los más bajos pueden elevarse de ese modo, entonces ni qué hablar de los más elevados, que estén bien versados en el conocimiento védico. La conclusión es que el servicio devocional del Señor está abierto a todos, sin importar quiénes sean. Ésa es la confirmación de su aplicabilidad a todas las clases de ejecutores del servicio. Por lo tanto, el servicio devocional del Señor con conocimiento perfecto a través del adiestramiento de un maestro espiritual genuino, se le recomienda a todo el mundo, incluso si se da el caso de que uno no sea un ser humano. Esto se confirma en el Garuda Purana de la siguiente manera: kita-paksi-mrganam ca harau sannyasta-cetasam urdhvam eva gatim manye kim punar jñaninam nrnam “Hasta los gusanos, las aves y las bestias tiene asegurada la ascensión a la vida más elevada y perfecta, si están entregado por completo al trascendental servicio amoroso del Señor; entonces, ¿qué diremos de aquellos que son filósofos entre los seres humanos?”. Así que no hay necesidad de buscar candidatos debidamente capacitados para desempeñar el servicio devocional del Señor. No importa que tengan un buen comportamiento o que estén mal preparados, que sean eruditos o que sean unos necios, que estén excesivamente apegados o que se encuentren en la orden de vida de renuncia, que sean almas liberadas o que estén deseosos de lograr la salvación, que sean inexpertos en el desempeño del servicio devocional o expertos en ello, todos pueden ser elevados a la posición suprema, si realizan servicio devocional bajo la guía apropiada. Esto también se confirma en la Bhagavad-gita (9.30-32), de la siguiente manera: api cet suduracaro bhajate mam ananya-bhak sadhur eva sa mantavyah samyag vyavasito hi sah mam hi partha vyapasritya ye ’pi syuh papa-yonayah striyo vaisyas tatha sudras te ’pi yanti param gatim Incluso si una persona es completamente adicta a toda clase de actos pecaminosos, si de algún modo está dedicada al trascendental servicio amoroso del Señor bajo la guía apropiada, se la debe considerar, sin duda alguna, el santo más perfecto de todos. Y así pues, cualquier persona, sea él o ella lo que sea o como sea —incluso la caída mujer, el obrero poco inteligente, el mercader torpe o incluso un hombre más bajo que todos éstos—, puede lograr la perfección más elevada de la vida e ir de vuelta al hogar de vuelta a Dios, siempre y cuando él o ella se refugie en los pies de loto del Señor con toda seriedad. Esta sincera seriedad es la única cualidad que puede conducirlo a uno hacia la etapa más elevada y perfecta de la vida, y a menos que —y sólo hasta que— se despierte esa verdadera seriedad, existirán diferencias entre limpieza y suciedad, entendimiento e ignorancia, desde el punto de vista material. El fuego siempre es fuego, y, así pues, si alguien toca el fuego, a sabiendas o no, el fuego actuará a su manera sin hacer ninguna discriminación. El principio es: harir harati papani dusta-cittari api smrtah. El todopoderoso Señor puede purificar de toda reacción pecaminosa al devoto, tal como el Sol puede esterilizar toda clase de infecciones mediante sus poderosos rayos. “La atracción hacia el disfrute material no puede actuar sobre un devoto puro del Señor”. Existen cientos y miles de aforismos en las Escrituras reveladas. atmaramas ca munayah: “Incluso las almas autorrealizadas también están atraídas al trascendental servicio amoroso del Señor”. Kecit kevalaya bhaktya vasudeva-parayanah: “Por el simple hecho de oír y cantar, uno se vuelve un gran devoto del Señor Vasudeva”. Na calati bhagavat-padaravindal lava-nimisardham api sa vaisnavagryah: “A la persona que no se aparta de los pies de loto del Señor no siquiera por un momento ni por un segundo, se la debe considerar el más grande de todos los vaisnavas”. Bhagavat-parsadatam prapte matsevaya pratitam te: “Los devotos puros están convencidos de que lograrán tener la compañía de la Personalidad de Dios, y, en consecuencia, siempre están dedicados al trascendental servicio amoroso del Señor”. Por lo tanto, en todos los continentes, en todos los planetas, en todos los universos, el servicio devocional del Señor, o el bhakti-yoga,es algo corriente, y ésa es la afirmación que presentan el Srimad-Bhagavatam y las Escrituras afines. “En todas partes” significa en cada una de las partes de la creación del Señor. El Señor puede ser servido con todos los sentidos o, incluso, sólo con la mente. El brahmana de la India del Sur que sirvió al Señor sólo con la mente, también logró una comprensión perfecta y verdadera del Señor. El devoto que ocupa por completo cualquiera de sus sentidos en la modalidad del servicio devocional, tiene garantizado el éxito. Al Señor se puede servir con cualquier artículo, hasta con la cosa más común de todas —una flor, una hoja, una fruta o un poco de agua, que puede conseguirse en cualquier parte del universo y sin costo alguno—, y, así pues, el Señor es servido en todas partes del universo por las entidades del universo. A Él se lo puede servir con sólo oír, con sólo cantar o leer acerca de Sus actividades, o con sólo adorarlo y aceptarlo. En la Bhagavad-gita se declara que uno puede servir al Señor ofreciendo el resultado de su trabajo; no importa lo que uno haga. En general, puede que los hombres digan que todo lo que hacen está inspirado por Dios; pero eso no es todo. Uno debe trabajar verdaderamente en nombre de Dios, como un sirviente de Dios. El Señor dice en la Bhagavad-gita (9.27): yat karosi yad asnasi yaj juhosi dadasi yat yat tapasyasi kaunteya tat kurusva mad-arpanam Haz todo lo que te guste o todo lo que te resulte más fácil de hacer, como todo lo que hayas de comer, sacrifica todo lo que puedas sacrificar, da caridad como lo desees y sométete a toda penitencia que quieras, pero todo debes hacerlo sólo por Él. Si te dedicas a los negocios o si aceptas algún empleo, hazlo por el Señor. Todo lo que comas puedes ofrecérselo al Señor, y tener la seguridad de que Él te devolverá la comida después de Él Mismo comerla. Él es el todo completo, y, por lo tanto, todo lo que Él como según se lo haya ofrecido el devoto, se acepta en virtud del amor del devoto, pero de nuevo se le devuelve a éste en la forma de prasada, de manera que pueda sentirse feliz al comer. En otras palabras, sed un sirviente del Dios y vivid apaciblemente en ese estado de conciencia, para finalmente regresar al hogar, de vuelta a Dios. Se dice en el Skanda Purana: yasya smrtya ca namoktya tapo-yajña-kriyadisu nunam sampurnatam eti sadyo vande tam acyutam “Yo le ofrezco mis reverencias a Él, el infalible, ya que con sólo recordarlo o proferir Su santo nombre, uno puede lograr la perfección de todas las penitencias, sacrificios y actividades fruitivas, y ese proceso puede seguirlo todo el universo”. Se estipula que (Bhag. 2.3.10): akamah sarva-kamo va moksa-kama udara-dhih tivrena bhakti-yogena yajeta purusam param Bien sea que una persona esté llena de deseos o que o tenga deseos, puede seguir este sendero del infalible bhakti-yoga,para lograr la completa perfección”. Uno no tiene que estar ansioso de apaciguar todos y cada uno de los semidioses o semidiosas, debido a que la raíz de todos ellos es la Personalidad de Dios. Así como al verter agua en la raíz del árbol uno sirve y da vida a todas las ramas y hojas, así mismo al prestarle servicio al Señor Supremo, uno sirve automáticamente a todo dios y diosa sin un esfuerzo adicional. El Señor es omnipresente, y, por lo tanto, el servicio que se le presta a Él también es omnipresente. Este hecho se corrobora en el Skanda Purana de la siguiente manera: arcite deva-devese sankha-cakra-gada-dhare arcitah sarva-devah syur yatah sarva-gato harih Cuando se adora al Señor Supremo, la Personalidad de Dios, quien lleva en Sus manos una caracola, un disco, una maza y una flor de loto, sin duda que todos los demás semidioses son adorados de forma automática, debido a que Hari, la Personalidad de Dios, es omnipresente. Así pues, en todos los casos, es decir, nominativo, objetivo, causativo, dativo, ablativo, posesivo y sustentante, todo el mundo se beneficia de ese trascendental servicio amoroso que se le presta al Señor. El hombre que adora al Señor, el propio Señor que es adorado, la causa por la cual se adora al Señor, la fuente de los suministros, el lugar donde se realiza dicha adoración, etc., todo se beneficia con semejante acción. El proceso de bhakti-yogapuede aplicarse incluso durante la aniquilación del mundo material. Kalena nasta pralaye vaninam: el Señor es adorado durante la devastación, debido a que Él protege los Vedas de ser aniquilados. Él es adorado en cada milenio o yuga. Como se dice en el Srimad-Bhagavatam (12.3.52): krte yad dhyayato visnum tretayam yajato makhaih dvapare paricaryayam kalau tad dhari-kirtanat En el Visnu Purana está escrito: sa hanis tan mahac chidram sa mohah sa ca vibhramah yan-muhurtam ksanam vapi vasudevam na cintayet “Si tan siquiera por un momento se pierde el recuerdo de Vasudeva, la Suprema Personalidad de Dios, ello constituye la pérdida, la ilusión y la anomalía más grande de todas”. El Señor puede ser adorado en todas las etapas de la vida. Por ejemplo, Maharaja Prahlada y Maharaja Pariksit adoraron al Señor aun mientras se encontraban en el vientre de sus madres; Dhruva Maharaja adoró al Señor incluso en su misma infancia, cuando tenía tan sólo cinco años de edad; Maharaja Ambarisa adoró al Señor incluso durante su plena juventud; y Maharaja Dhrtarastra adoró al Señor aun en la última etapa de su frustración y de su vejez. Ajamila adoró al Señor incluso a la hora de la muerte, y Citraketu adoró al Señor incluso en el cielo y el infierno. En el Narasimha Purana se dice que cuando los habitantes del infierno comenzaron a cantar el santo nombre del Señor, comenzaron a ser elevados del infierno al cielo. Durvasa Muni también sostuvo este punto de vista: mucyeta yan-namny udite narako ‘pi. “Simplemente por cantar el santo nombre del Señor, los habitantes del infierno quedaron libres de su persecución infernal”. Así que la conclusión del Srimad-Bhagavatam, tal como se la da Sukadeva Gosvami a Maharaja Pariksit, es: etan nirvidyamananam icchatam akuto-bhayam yoginam nrpa nirnitam harer namanukirtanam “¡Oh, Rey, se ha decidido finalmente que todo el mundo, es decir, aquellos que se encuentran en la orden de vida de renuncia, los místicos y los disfrutadores del trabajo fruitivo, deben cantar el santo nombre del Señor sin temor, para lograr el éxito deseado en sus ocupaciones” (Bhag. 2.1.11). De igual manera, tal como se indica indirectamente en diversos lugares de las Escrituras reveladas: 1. Aun a pesar de que se esté bien versado en todos los Vedas y Escrituras, si uno no es devoto del Señor Supremo, la Personalidad de Dios, se considera que es lo más bajo de la humanidad. 2. En el Garuda Purana, en el Brhan-naradiya Purana y en el Padma Purana se repite lo mismo: ¿De qué sirve el conocimiento védico y las penitencias a alguien que se encuentra desprovisto del servicio devocional del Señor? 3. Ni siquiera miles de prajapatis pueden compararse con un devoto del Señor. 4. Sukadeva Gosvami dijo (Bhag. 2.4.17) que ni el asceta, ni aquel que es sumamente munífico, ni aquel que es famoso, ni el gran filósofo, ni el gran ocultista, ni ninguna otra persona, puede alcanzar el resultado deseado, sin estar dedicado al servicio del Señor. 5. Incluso si un lugar es más glorioso que el cielo, si en él no hay glorificación del Señor en Vaikuntha nide Su devoto puro, debe ser abandonado de inmediato. 6. El devoto puro rehusa aceptar todos los cinco diferentes tipos de liberación, con objeto de estar dedicado al servicio del Señor. La conclusión final es, entonces, que las glorias del Señor deben ser proclamadas siempre y en todas partes. Uno debe oír hablar de Sus glorias, uno debe cantar Sus glorias, y uno siempre debe recordar Sus glorias, debido a que ello constituye la etapa más elevada y perfecta de la vida. En lo que se refiere al trabajo fruitivo, el mismo se limita a conseguir un cuerpo disfrutable; en lo que se refiere al yoga, éste se limita a la adquisición de poder místico; en lo que se refiere a la filosofía empírica, ésta se limita a la obtención de conocimiento trascendental; y en lo que se refiere al conocimiento trascendental, el mismo se limita al logro de la salvación. Incluso si se adoptan esos procesos, hay muchas probabilidades de que haya discrepancias al desempeñar el tipo específico de funciones. Pero la adopción del trascendental servicio devocional del Señor no tiene límites, ni tampoco existe el temor de caerse. El proceso alcanza automáticamente la etapa final por la gracia del Señor. En la etapa preliminar del servicio devocional existe un aparente requisito de conocimiento, pero en una etapa más elevada no hay necesidad de él. De modo que, el mejor sendero del progreso y el único que está garantizado, consiste en dedicarse al bhakti-yoga,el servicio devocional puro. La crema del Srimad-Bhagavatam, que se encuentra en los cuatro slokas anteriores, es exprimida algunas veces por el impersonalista en pos de diferentes interpretaciones a su favor, pero debe notarse cuidadosamente que los cuatro slokas fueron expuestos primero por la propia Personalidad de Dios, y, por ello, el impersonalista no tiene ninguna posibilidad de penetrarlos, debido a que no tiene ningún concepto acerca de la Personalidad de Dios. Por consiguiente, puede que el impersonalista exprima cualesquiera interpretaciones de ellos, pero esas interpretaciones nunca serán aceptadas por aquellos que han sido educados en la sucesión discipular que proviene de Brahma, según se aclarará en los versos siguientes. Además de eso, el sruti confirma que la Suprema Verdad Absoluta y Personalidad de Dios nunca se le revela a alguien que está falsamente orgulloso de su conocimiento académico. El sruti-mantra dice claramente (Katha Up. 1.2.23): nayam atma pravacanena labhyo na medhaya na bahudha srutena yam evaisa vrnute tena labhyas tasyaisa atma vivrnute tanum svam El propio Señor explica todo el asunto, y aquel que no tiene ningún acceso al Señor en Su aspecto personal, difícilmente puede entender el significado del Srimad-Bhagavatam sin ser educado por los bhagavatas de la sucesión discipular. VERSO 37 etan matam samatistha paramena samadhina bhavan kalpa-vikalpesu na vimuhyati karhicit
etat—esta; matam—la conclusión; samatistha—permanece fijo; paramena—por la suprema; samadhina—concentración de la mente; bhavan—tú; kalpa—devastación intermedia; vikalpesu—en la devastación final; na vimuhyati—habrá nunca de confundir; karhicit—cualquier cosa que sea como la satisfacción propia. TRADUCCIÓN ¡Oh, Brahma!, tan sólo sigue esta conclusión mediante la concentración fija de la mente, y ningún orgullo habrá de perturbarte, ni en la devastación parcial ni en la final. SIGNIFICADO Así como en la Bhagavad-gita, Capítulo Diez, la Personalidad de Dios, el Señor Krishna, ha resumido el texto completo en cuatro versos, es decir, aham sarvasya prabhavah, etc., así mismo todo el Srimad-Bhagavatam se ha resumido también en cuatro versos, en la forma de aham evasam evagre, etc. Así pues, el propósito secreto de la más importante conclusión Bhagavatita ha sido explicado por el orador original del Srimad-Bhagavatam, quien fue también el orador original de la Bhagavad-gita, la Personalidad de Dios, el Señor Sri Krishna. Existen muchos gramáticos y camorristas materiales no devotos que han tratado de presentar falsas interpretaciones de estos cuatro versos del Srimad-Bhagavatam, pero el propio Señor le aconsejó a Brahmaji que no se apartara de la conclusión fija que el Señor le había enseñado. El Señor fue el instructor del núcleo del Srimad-Bhagavatam en cuatro versos, y Brahma fue el receptor del conocimiento. La mala interpretación de la palabra aham, realizada por el malabarismo verbal del impersonalista, no debe perturbar la mente de los seguidores estrictos del Srimad-Bhagavatam. El Srimad-Bhagavatam es el texto de la Personalidad de Dios y Sus devotos puros, a quienes se los conoce también como los bhagavatas, y ningún extraño puede tener acceso a esta literatura confidencial del servicio devocional. Pero, desafortunadamente, el impersonalista, quien no tiene relación alguna con la Suprema Personalidad de Dios, en ocasiones trata de interpretar el Srimad-Bhagavatam mediante su escaso conocimiento de gramática y su árida especulación. Por lo tanto, el Señor le advierta a Brahma (y, a través de Brahma, a todos los futuros devotos del Señor pertenecientes a la sucesión discipular de Brahma) que uno nunca debe dejarse engañar por la conclusión de los supuestos gramáticos ni por otros hombres que poseen escaso acopio de conocimiento, sino que más bien siempre debe fijar la mente en forma adecuada a través del sistema parampara. Nadie debe tratar de dar una nueva interpretación a fuerza de conocimiento mundano. Y, por lo tanto, el primer paso en la prosecución del sistema de conocimiento recibido por Brahma, consiste en acercarse a un guru genuino que sea el representante del Señor en términos del sistema parampara. Nadie debe tratar de extraer su propio significado mediante el imperfecto conocimiento mundano. El guru, o el maestro espiritual genuino, es competente para enseñarle al discípulo y llevarlo por el sendero correcto, haciendo referencia al contexto de toda la literatura védica auténtica. Él no intenta hacer malabarismos de palabras para confundir al alumno. El maestro espiritual genuino, mediante sus actividades personales, le enseña al discípulo los principios del servicio devocional. Si uno no realiza servicio personal, continuaría especulando vida tras vida, como los impersonalistas y los especuladores áridos, y sería incapaz de llegar a la conclusión final. Por seguir las instrucciones del maestro espiritual genuino conjuntamente con los principios de las Escrituras reveladas, el estudiante se elevará al plano de pleno conocimiento, lo cual quedará demostrado por el desarrollo de desapego del mundo de la complacencia de los sentidos. Los camorristas mundanos se sorprenden de que uno pueda desapegarse del mundo de la complacencia de los sentidos, y, así pues, cualquier intento de estar fijo en la comprensión de Dios les parece misticismo. Ese desapego del mundo de los sentidos se denomina la etapa brahma-bhuta de la iluminación, la etapa preliminar de la trascendental vida devocional (para bhakti). La etapa brahma-bhuta de la vida es conocida también como la etapa atmarama, en la cual uno se encuentra plenamente autosatisfecho y no anhela el mundo de la complacencia de los sentidos. Esa etapa de satisfacción plena es la situación apropiada para llegar a comprender el conocimiento trascendental de la Personalidad de Dios. El Srimad-Bhagavatam (1.2.20) afirma esto: evam prasanna-manaso bhagavad-bhakti-yogatah bhagavat-tattva-vijñanam mukta-sangasya jayate Así pues, al uno encontrarse en la etapa de la vida de completa satisfacción, lo cual se manifiesta por el completo desapego del mundo del disfrute de los sentidos como resultado de la ejecución del servicio devocional, uno puede entender la ciencia de Dios, encontrándose en la etapa liberada. En esa etapa de plena satisfacción y desapego del mundo de los sentidos, uno puede conocer el misterio de la ciencia de Dios con todas sus complejidades confidenciales, y no mediante la gramática o la especulación académica. Debido a que Brahma se capacitó para dicha recepción, el Señor sintió el agrado de revelar el propósito del Srimad-Bhagavatam. Esa instrucción directa del Señor la puede recibir cualquier devoto que se encuentre desapegado del mundo de la complacencia de los sentidos, tal como se declara en la Bhagavad-gita (10.10): tesam satata-yuktanam bhajatam priti-purvakam dadami buddhi-yogam tam yena mam upayanti te A los devotos que están dedicados constantemente al trascendental servicio amoroso del Señor (priti-purvakam) el Señor, debido a Su misericordia sin causa para con el devoto, les da instrucciones directas, de manera que el devoto pueda progresar de un modo preciso en el sendero que va de vuelta al hogar, de vuelta a Dios. Por lo tanto, uno de no debe de tratar de entender estos cuatro versos del Srimad-Bhagavatam mediante la especulación mental. Más bien, por el hecho de percibir directamente a la Suprema Personalidad de Dios, uno puede conocer todo lo referente a Su morada, Vaikuntha, tal como la vio y experimentó Brahmaji. Esa comprensión de Vaikuntha es posible que la logre cualquier devoto del Señor que se encuentre situado en la posición trascendental como resultado del servicio devocional. En el Gopala-tapaní Upanisad (sruti), se dice gopa-veso me purusah purastad avirbabhuva, el Señor apareció ante Brahma como un pastorcillo de vacas, es decir, como la Personalidad de Dios original, el Señor Sri Krishna, Govinda, a quien Brahmaji describe luego, en su Brahma-samhita (5.29), de la siguiente manera: cintamani-prakara-sadmasu kalpa-vrksa- laksavrtesu surabhir abhipalayantam laksmi-sahasra-sata-sambhrama-sevyamanam govindam adi-purusam tam aham bhajami Brahmaji desea adorar a la Personalidad de Dios original, el Señor Sri Krishna, quien reside en el planeta Vaikuntha más elevado, conocido como Goloka Vrndavana, donde Él tiene el hábito de cuidar vacas surabhi como pastorcillo de vacas, y donde a Él lo sirven con amor y respeto cientos y miles de diosas de la fortuna (las gopis). De manera que, el Señor Sri Krishna es la forma original del Señor Supremo (krsnas tu bhagavan svayam). Esta instrucción también deja eso en claro. La Suprema Personalidad de Dios es el Señor Krishna, y no directamente Narayana o los purusa-avataras, que son manifestaciones subsecuentes. Por lo tanto, el Srimad-Bhagavatam significa conciencia de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krishna, y el Srimad-Bhagavatam es la representación sonora del Señor, al igual que la Bhagavad-gita. Así pues, se concluye que el Srimad-Bhagavatam es la ciencia del Señor en la que el Señor y Su morada se llegan a conocer perfectamente. VERSO 38 sri-suka uvaca sampradisyaivam ajano jananam paramesthinam pasyatas tasya tad rupam
atmano nyarunad dharih
sri-sukah uvaca—Srila Sukadeva Gosvami dijo; sampradisya—instruyendo plenamente a Brahmaji; evam—así pues; ajanah—el Señor Supremo; jananam—de las entidades vivientes; paramesthinam—al líder supremo, Brahma; pasyatah—mientras él veía; tasya—Su; tat rupam—esa forma trascendental; atmanah—del Absoluto; nyarunat—desapareció; harih—el Señor, la Personalidad de Dios. TRADUCCIÓN Sukadeva Gosvami le dijo a Maharaja Pariksit: La Suprema Personalidad de Dios, Hari, desapareció, después de ser visto en Su forma trascendental instruyendo a Brahma, el líder de las entidades vivientes. SIGNIFICADO En este verso se menciona claramente que el Señor es ajanah, o la Persona Suprema, y que Él estaba exhibiendo Su forma trascendental (atmano rupam) a Brahmaji mientras le impartía el resumen del Srimad-Bhagavatam en cuatro versos. Él es ajanah, o la Persona Suprema, entre los jananam, o entre todas las personas. Todas las entidades vivientes son personas individuales, y entre todas esas personas, el Señor Hari es supremo, tal como se confirma en el sruti mantra: nityo nityanam cetanas cetananam. Así que, en el mundo trascendental no hay cabida para cualidades impersonales, como en el mundo material. Dondequiera que hay cetana, o conocimiento, entra el aspecto personal. En el mundo espiritual, todo está lleno de conocimiento, y, por ende, todo lo que hay en el mundo trascendental, la tierra, el agua, el árbol, la montaña, el río, el hombre, el animal, el pájaro —todo— es de la misma calidad, es decir, cetana, y, en consecuencia, todo lo que hay allí es individual y personal. El Srimad-Bhagavatam, en su carácter de Escritura védica suprema, nos da esta información, y la obra le fue expuesta personalmente a Brahmaji por la Suprema Personalidad de Dios, de manera que el líder de las entidades vivientes pudiera difundir el mensaje entre todos los seres del universo, con el fin de enseñar el conocimiento supremo que es el bhakti-yoga.Brahmaji a su vez le impartió el mismo mensaje del Srimad-Bhagavatam a Narada, su querido hijo, y Narada a su vez le enseñó lo mismo a Vyasadeva, quien además se lo enseñó a Sukadeva Gosvami. Por la gracia de Sukadeva Gosvami y por la misericordia de Maharaja Pariksit, a todos nosotros se nos ha dado el Srimad-Bhagavatam perpetuamente, para aprender la ciencia de la Absoluta Personalidad de Dios, el Señor Krishna. VERSO 39 antarhitendriyarthaya haraye vihitañjalih sarva-bhutamayo visvam sasarjedam sa purvavat
antarhita—ante la desaparición; indriya-arthaya—a la Personalidad de Dios, el objetivo de todos los sentidos; haraye—al Señor; vihita-añjalih—con las manos juntas; sarva-bhuta—todas las entidades vivientes; mayah—lleno de; visvam—el universo; sasarja—creó; idam—esto; sah—él (Brahma); purva-vat—exactamente como antes. TRADUCCIÓN Ante la desaparición de la Suprema Personalidad de Dios, Hari, quien, para los sentidos de los devotos, es el objeto del disfrute trascendental, Brahma, con las manos juntas, comenzó a crear de nuevo el universo, lleno de entidades vivientes, tal como se encontraba antes. SIGNIFICADO La Suprema Personalidad de Dios, Hari, es el objeto con el que se complacen los sentidos de todas las entidades vivientes. Las entidades vivientes, engañadas por el reflejo deslumbrante de la energía externa, adoran los sentidos en vez de ocuparlos debidamente en la complacencia de los deseos del Supremo. En el Hari-bhakti-sudhodaya (13.2) se encuentra el siguiente verso: aksnoh phalam tvadrsa-darsanam hi tanoh phalam tvadrsa-gatra-sangah jihva-phalam tvadrsa-kirtanam hi sudurlabha bhagavata hi loke “¡Oh, devoto del Señor!, el propósito del sentido de la vista se cumple con sólo verte, y tocarte el cuerpo constituye la satisfacción del tacto corporal. La lengua es para glorificar tus cualidades, debido a que en este mundo un devoto puro del Señor es muy difícil de encontrar”. En un principio, los sentidos de la entidad viviente fueron otorgados con ese propósito, es decir, para dedicarlos al trascendental servicio amoroso del Señor o de Sus devotos, pero las almas condicionadas, engañadas por la energía material, quedaron cautivadas por el disfrute de los sentidos. Por lo tanto, todo el proceso de desarrollo de conciencia de Dios es para corregir las actividades condicionales de los sentidos, y para ocuparlos de nuevo en el servicio directo del Señor. El Señor Brahma ocupó, pues, sus sentidos en el Señor, al crear de nuevo a las entidades vivientes condicionadas para que actuaran en el universo creado de nuevo. Este universo material es, entonces, creado y aniquilado por la voluntad del Señor. El universo se crea para darle al alma condicionada una oportunidad de actuar de manera de regresar al hogar, de vuelta a Dios, y sirvientes tales como Brahmaji, Naradaji y Vyasaji, así como la compañía de ellos, se ocupan del mismo objetivo que el Señor: rescatar a las almas condicionadas del campo de la complacencia de los sentidos, y devolverlas a la etapa normal en la que ocupan los sentidos al servicio del Señor. Los impersonalistas, en vez de hacer eso, es decir, en vez de convertir las acciones de los sentidos, comenzaron a convertir a las almas condicionadas en seres carentes de sentidos, y a convertir al Señor también en alguien carente de sentidos. Esto constituye un tratamiento incorrecto par alas almas condicionadas. La condición enferma de los sentidos puede ser tratada mediante la cura del defecto, pero no arrancando los sentidos por completo. Cuando hay alguna enfermedad en los ojos, éstos pueden ser curados para que se pueda ver bien. Sacar los ojos no es ningún tratamiento. De igual forma, toda la enfermedad material está basada en el proceso de la complacencia de los sentidos, y la liberación de la condición enferma consiste en ocupar de nuevo los sentidos en ver la belleza del Señor, en oír hablar de Sus glorias, y en actuar para Él. De modo que, Brahmaji creó de nuevo las actividades del universo. VERSO 40 prajapatir dharma-patir ekada niyaman yaman bhadram prajanam anvicchann atisthat svartha-kamyaya
praja-patih—el antepasado de todas las entidades vivientes; dharma-patih—el padre de la vida religiosa; ekada—una vez; niyaman—reglas y regulaciones; yaman—principios de control; bhadram—bienestar; prajanam—de los seres vivientes; anvicchan—deseando; atisthat—situó; sva-artha—propio interés; kamyaya—deseando así. TRADUCCIÓN Así pues, una vez, el antepasado de las entidades vivientes, y padre de la religiosidad, el Señor Brahma, se situó en el desempeño de actos regidos por principios regulativos, deseando el bien del yo por el bienestar de todas las entidades vivientes. SIGNIFICADO Uno no puede situarse en una posición excelsa sin haber emprendido una vida regida por reglas y regulaciones. Una vida de goce de los sentidos sin restricciones es una vida animal, y el Señor Brahma, con el fin de enseñarles a todos los interesados que se encontraran en la jurisdicción de sus generaciones, enseñó los mismos principios de control de los sentidos para la ejecución de deberes superiores. Él deseaba el bienestar de todos como sirvientes de Dios, y todo aquel que desea el bienestar de los miembros de su familia y de sus generaciones, debe llevar una vida moral y religiosa. La vida de principios morales más elevada que existe es aquella en la que uno se vuelve devoto del Señor, debido a que un devoto puro del Señor posee todas las buenas cualidades del Señor. En cambio, aquel que no es devoto del Señor, por capacitado que sea en el sentido mundano del término, no puede estar capacitado con ninguna cualidad merecedora de ese título. Los devotos puros del Señor, tales como Brahma y las personas de la cadena de sucesión discipular, no hacen nada para instruir a sus subordinados sin actuar ellos mismos de acuerdo con ello. VERSO 41 tam naradah priyatamo rikthadanam anuvratah susrusamanah silena prasrayena damena ca
tam—a él; naradah—el gran sabio Narada; priyatamah—muy querido; riktha-adanam—de los hijos del heredero; anuvratah—muy obediente; susrusamanah—siempre dispuesto a servir; silena—con buen comportamiento; prasrayena—con mansedumbre; damena—con control de los sentidos; ca—también. TRADUCCIÓN Narada, el más querido de los hijos herederos de Brahma, siempre dispuesto a servir a su padre, sigue estrictamente las instrucciones de él, mediante su comportamiento educado, su mansedumbre y su control de los sentidos. VERSO 42 mayam vividisan visnor mayesasya maha-munih maha-bhagavato rajan pitaram paryatosayat
mayam—energías; vividisan—deseando conocer; visnoh—de la Personalidad de Dios; maya-isasya—el amo de todas las energías; maha-munih—el gran sabio; maha-bhagavatah—el devoto de primera clase del Señor; rajan—¡oh, Rey!; pitaram—a su padre; paryatosayat—complació mucho. TRADUCCIÓN Narada complació mucho a su padre, y deseó conocer todo lo referente a las energías de Visnu, el amo de todas las energías, pues, ¡oh, Rey!, Narada era el más grande de todos los sabios y el más grande de todos los devotos. SIGNIFICADO El Señor Brahma, siendo el creador de todos los seres vivientes del universo, es originalmente el padre de diversos hijos bien conocidos, tales como Daksa, los catuh-sanas y Narada. En tres departamentos del conocimiento humano diseminado por los Vedas, es decir, el del trabajo fruitivo (karma-kanda), el del conocimiento trascendental (jñana-kanda) y el del servicio devocional (upasana-kanda), Devarsi Narada heredó de su padre Brahma el servicio devocional, mientras que Daksa heredó de su padre el trabajo fruitivo, Y Sanaka, Sanatana, etc., heredaron de su padre información acerca del jñana-kanda, o el conocimiento trascendental. Pero de entre todos ellos, a Narada se lo describe aquí como el hijo más querido de Brahma, debido a su buen comportamiento, obediencia, mansedumbre y disposición favorable para prestarle servicio al padre. Y Narada es famoso como el más grande de todos los sabios, debido a que él es el más grande de todos los devotos. Narada es el maestro espiritual de muchos devotos famosos del Señor. Él es el maestro espiritual de Prahlada, Dhruva y Vyasa, descendiendo hasta Kirata, el cazador de los animales del bosque. Su única ocupación consiste en hacer que todos se dediquen al trascendental servicio amoroso del Señor. Por lo tanto, todos estos rasgos de Narada lo vuelven el hijo más querido de su padre, y todo ello se debe a que Narada es un devoto del Señor de primera clase. Los devotos siempre están ansiosos de conocer cada vez más acerca del Señor Supremo, el amo de todas las energías. Como se confirma en la Bhagavad-gita (10.9): mac-citta mad-gata-prana bodhayantah parasparam kathayantas ca mam nityam tusyanti ca ramanti ca El Señor Supremo es ilimitado, y Sus energías son también ilimitadas. Nadie puede conocerlas por completo. Brahmaji, siendo la entidad viviente más grande de este universo y habiendo sido directamente instruido por el Señor, debe de saber más que cualquier otra persona de este universo, si bien ese conocimiento puede que no sea completo. Así pues, es deber de todo el mundo hacerle preguntas acerca del ilimitado Señor al maestro espiritual proveniente de la sucesión discipular de Brahma, la cual desciende de Narada a Vyasa, de Vyasa a Sukadeva, y así sucesivamente. VERSO 43 tustam nisamya pitaram lokanam prapitamaham devarsih paripapraccha bhavan yan manuprcchati
tustam—satisfecho; nisamya—después de ver; pitaram—el padre; lokanam—del universo entero; prapitamaham—el bisabuelo; devarsih—el gran sabio Narada; paripapraccha—preguntó; bhavan—tú; yat—tal como es; ma—de mí; anuprcchati—indagando. TRADUCCIÓN El gran sabio Narada le hizo además preguntas detalladas a su padre, Brahma, el bisabuelo de todo el universo, después de verlo bien satisfecho. SIGNIFICADO El proceso a seguir para entender el conocimiento espiritual o trascendental de labios de la persona iluminada, no es precisamente como hacerle una pregunta ordinaria a maestro de escuela. Los maestros de escuela de los días modernos son agentes a los que se les paga para que den cierta información; pero el maestro espiritual no es un agente a sueldo. Ni tampoco puede él impartir instrucción sin estar autorizado. En la Bhagavad-gita (4.34), el proceso a seguir para comprender el conocimiento trascendental se describe de la siguiente manera: tad viddhi pranipatena pariprasnena sevaya upadeksyanti te jñanam jñaninas tattva-darsinah A Arjuna se le aconsejó que recibiera el conocimiento trascendental de labios de la persona iluminada, mediante la entrega, las preguntas y el servicio. Recibir conocimiento trascendental no es como cambiar dinero; dicho conocimiento tiene que adquirirse mediante el servicio al maestro espiritual. Así como Brahmaji recibió el conocimiento directamente del Señor por haberlo complacido por completo, en forma similar uno tiene que recibir el conocimiento trascendental del maestro espiritual mediante la satisfacción de éste. La satisfacción del maestro espiritual es el medio por el cual se asimila el conocimiento trascendental. Uno no puede entender el conocimiento trascendental con sólo volverse un gramático. Los Vedas declaran que (Svetasvatara Upanisad 6.23): yasya deve para bhaktir yatha deve tatha gurau tasyaite kathita hy arthah prakasante mahatmanah
“El conocimiento trascendental se le revela automáticamente sólo a aquel que posee una devoción resuelta por el Señor y por el maestro espiritual”. Esa relación entre el discípulo y el maestro espiritual es eterna. Aquel que es ahora el discípulo, es el siguiente maestro espiritual. Y uno no puede ser un maestro espiritual genuino y autorizado, a menos que le haya sido estrictamente obediente a su maestro espiritual. Brahmaji, como discípulo del Señor Supremo, recibió el verdadero conocimiento y se lo impartió a su querido discípulo Narada, y, en forma similar, Narada, como maestro espiritual, le entregó este conocimiento a Vyasa, y así sucesivamente. Por lo tanto, los supuestos maestros espirituales y discípulos formales no son facsímiles de Brahma y Narada o de Narada y Vyasa. La relación entre Brahma y Narada es una realidad, mientras que la supuesta formalidad constituye la relación entre el engañador y el engañado. Aquí se menciona claramente que Narada no sólo tiene un buen comportamiento y es manso y obediente, sino que también es autocontrolado. Aquel que no es autocontrolado, específicamente en lo que respecta a la vida sexual, no puede volverse ni discípulo ni maestro espiritual. Uno debe tener un adiestramiento disciplinario para controlar el habla, la ira, la lengua, la mente, el estómago y el órgano genital. Aquel que ha controlado esos sentidos en particular, recibe el nombre de gosvami. Si uno no se vuelve un gosvami, no puede volverse ni discípulo ni maestro espiritual. El supuesto maestro espiritual que carece de control de los sentidos es ciertamente un engañador, y el discípulo de ese supuesto maestro espiritual es el engañado.
Uno no debe pensar en Brahmaji como en un bisabuelo muerto, tal como los que conocemos en este planeta. Él es el bisabuelo más viejo de todos, y aún vive, y Narada también vive. La edad de los habitantes del planeta Brahmaloka se menciona en la Bhagavad-gita. Los habitantes de este pequeño planeta Tierra difícilmente pueden calcular tan siquiera la duración de un día de Brahma. VERSO 44 tasma idam bhagavatam puranam dasa-laksanam proktam bhagavata praha pritah putraya bhuta-krt
tasmai—luego; idam—este; bhagavatam—las glorias del Señor, o la ciencia del Señor; puranam—suplemento védico; dasa-laksanam—diez características; proktam—descrito; bhagavata—por la Personalidad de Dios; praha—dijo; pritah—con satisfacción; putraya—al hijo; bhuta-krt—el creador del universo. TRADUCCIÓN Luego, el padre [Brahma], hablando con satisfacción, le expuso a su hijo Narada la Escritura védica suplementaria, el Srimad-Bhagavatam, que fue narrada por la Personalidad de Dios, y que contiene diez características. SIGNIFICADO Si bien el Srimad-Bhagavatam se expuso en cuatro versos, tenía diez características, que habrán de ser explicadas en el siguiente capítulo. En los cuatro versos, primero se dice que el Señor existía antes de la creación, y, así pues, el comienzo del Srimad-Bhagavatam encierra el aforismo del Vedanta: janmady asya. Janmady asya es el comienzo, mas, aun así, los cuatro versos en los que se dice que el Señor es la raíz de todo lo que existe, comenzando por la creación y ascendiendo hasta la morada suprema del Señor, explican de un modo natural las diez características. Uno no debe entender erróneamente, por interpretaciones equivocadas, que el Señor habló sólo cuatro versos, y que, por lo tanto, todos los 17.996 $ versos restantes son inútiles. Las diez características, ta como se explicará en el siguiente capítulo, requieren de muchísimos versos tan sólo para explicarlas bien. Brahmaji también le había aconsejado a Narada anteriormente que expandiera la idea que le había oído exponer. Sri Caitanya Mahaprabhu le instruyó esto a Srila Rupa Gosvami en forma resumida, pero el discípulo Rupa Gosvami lo expandió muy esmeradamente, y el mismo tema fue expandido más por Jiva Gosvami, y aún más por Srila Visvanatha Cakravarti Thakura. Nosotros tan sólo estamos tratando de seguir los pasos de todas esas autoridades. Así que el Srimad-Bhagavatam no es como la ficción ordinaria o la literatura mundana. El Srimad-Bhagavatam posee una fuerza ilimitada, y por mucho que uno lo expanda de acuerdo con su propia habilidad, la obra aún no se termina con esa expansión. Como el Srimad-Bhagavatam es la representación sonora del Señor, se explica simultánea e igualmente en cuatro versos y en cuatro mil millones de versos, pues el Señor es más pequeño que el átomo y más grande que el ilimitado cielo. Tal es la potencia del Srimad-Bhagavatam. VERSO 45 naradah praha munaye sarasvatyas tate nrpa dhyayate brahma paramam vyasayamita-tejase
naradah—el gran sabio Narada; praha—instruyó; munaye—al gran sabio; sarasvatyah—del río Sarasvati; tate—en la ribera; nrpa—¡oh, Rey!; dhyayate—al meditativo; brahma—Verdad Absoluta; paramam—el Supremo; vyasaya—a Srila Vyasadeva; amita—ilimitado; tejase—al poderoso. TRADUCCIÓN ¡Oh, Rey!, el gran sabio Narada le instruyó el Srimad-Bhagavatam en sucesión al ilimitadamente poderoso Vyasadeva, quien desde el estado del servicio devocional, meditó en la Suprema Personalidad de Dios, la Verdad Absoluta, en la ribera del río Sarasvati. SIGNIFICADO En el Quinto Capítulo del Primer Canto del Srimad-Bhagavatam, Narada instruyó al gran sabio Vyasadeva de la siguiente manera: atho maha-bhaga bhavan amogha-drk suci-sravah satya-rato dhrta-vratah urukramasyakhila-bandha-muktaye samadhinanusmara tad vicestitam
“Oh, filósofo pío y muy afortunado!, tu nombre y tu fama son universales, y tú estás fijo en la Verdad Absoluta con un carácter inmaculado y una visión infalible. Yo te pido que medites en las actividades de la Personalidad de Dios, las cuales no tienen paralelo”.
Así que en la sucesión discipular del Brahma-sampradaya no se descuida la práctica de la meditación yoga. Pero debido a que los devotos son bhakti-yogis, ellos no se toman la molestia de meditar en el Brahman impersonal; como se indica aquí, ellos meditan en brahma paramam, o el Brahman Supremo. La comprensión Brahman comienza con la refulgencia impersonal, pero mediante el progreso adicional de dicha meditación tienen lugar la manifestación del Alma Suprema, la comprensión Paramatma. Y al progresar más, se establece la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios. Sri Narada Muni‚ como maestro espiritual de Vyasadeva, conocía muy bien la posición de éste, y, en consecuencia, certificó las cualidades de Srila Vyasadeva diciendo que estaba fijo en la Verdad Absoluta con gran voto, etc. Narada aconsejó la meditación en las actividades trascendentales del Señor. El Brahman impersonal no tiene actividades, pero la Personalidad de Dios tiene muchas actividades, y todas ellas son trascendentales, sin vestigio alguno de cualidades materiales. Si las actividades del Brahman Supremo fueran actividades materiales, entonces Narada no le hubiera aconsejado a Vyasadeva que meditara en ellas. Y el param brahma es el Señor Sri Krishna, tal como se confirma en la Bhagavad-gita. En el Capítulo Diez de la Bhagavad-gita, cuando Arjuna entendió la verdadera posición del Señor Krishna, se dirigió a Él con las siguientes palabras: param brahma param dhama pavitram paramam bhavan purusam sasvatam divyam adi-devam ajam vibhum ahus tvam rsayah sarve devarsir naradas tatha asito devalo vyasah svayam caiva bravisi me Arjuna resumió el propósito de la Bhagavad-gita mediante su perfecta comprensión del Señor Krishna, y, así pues, dijo: “Mi querida Personalidad de Dios, Tú eres la Suprema Verdad Absoluta, la Persona Original que pose la forma eterna de bienaventuranza y conocimiento, y esto lo confirma Narada, Asita, Devala y Vyasadeva; y, por encima de todo, Tu misma persona también lo ha confirmado” (Bg.10.12-13). Cuando Vyasadeva fijó la mente a través de la meditación, lo hizo mediante el trance del bhakti-yoga,y de hecho vio a la Persona Suprema en contraposición con maya, la energía ilusoria. Como discutimos anteriormente, la maya, o ilusión, de l Señor, es también una representación, debido a que maya no existe sin el Señor. La oscuridad no es independiente de la luz. Sin luz, nadie puede conocer la contraposición de la oscuridad. Sin embargo, esta maya, o ilusión, no puede dominar a la Suprema Personalidad de Dios, sino que permanece aparte de Él (apasrayam). Por consiguiente, la perfección de la meditación consiste en percibir y entender a la Personalidad de Dios junto con Sus actividades trascendentales. La meditación en el Brahman impersonal es un asunto dificultoso para el que medita, tal como se confirma en la Bhagavad-gita (12.5): kleso ‘dhikataras tesam avyaktasakta-cetasam. VERSO 46 yad utaham tvaya prsto vairajat purusad idam yathasit tad upakhyaste prasnan anyams ca krtsnasah
yat—lo que; uta—es, sin embargo; aham—yo; tvaya—por ti; prstah—se me pregunta; vairajat—de la forma universal; purusat—de la Personalidad de Dios; idam—este mundo; yatha—tal como; asit—era; tat—eso; upakhyaste—he de explicar; prasnan—todas las preguntas; anyan—otras; ca—así como también; krtsnasah—con mucho detalle. TRADUCCIÓN ¡Oh, Rey!, tus preguntas acerca de cómo el universo se manifestó de entre la gigantesca forma de la Personalidad de Dios, así como las otras preguntas, he de responderlas en detalle mediante la explicación de los cuatro versos que ya se mencionaron. SIGNIFICADO Como se afirma al comienzo del Srimad-Bhagavatam, esta gran Escritura trascendental es el fruto maduro del árbol del conocimiento védico, y, por lo tanto, todas las pregunta humanamente posibles respecto a los asuntos del universo, comenzando con la creación del mismo, están respondidas todas en el Srimad-Bhagavatam. Las respuestas dependen sólo de la capacidad de la persona que las explica. Las diez divisiones del Srimad-Bhagavatam, tal como las explica el gran orador Srila Sukadeva Gosvami, constituyen el límite de todas las preguntas, y, mediante la utilización correcta, las personas inteligentes obtendrán de ellas todos los beneficios intelectuales. Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Noveno Capítulo, Segundo Canto, del Srimad-Bhagavatam, titulado: “Respuestas citando la versión del Señor”.
