Amor Complacer Al Bienqueriente
Amor, más que imponer, significa obedecer
Amar significa orientar hacia el bien a los dependientes, y dejarse orientar por los mayores.
No escuchamos mucho hablar hoy de obediencia, sólo se la exigimos al niño como muestra de amor y respeto que debe a sus padres, más no pensamos que un mayor también tenga una responsabilidad igual.
Pero la cultura Védica es muy diferente, porque ella nace del amor sabio y puro de madre Veda, no de la loca vanidad de los hombres, y es la sabia expresión del corazón de Krsna, manifestada en el discurso de Vyasa.
La sociedad moderna se orienta hacia el placer, y para ello vuelve al ser humano un disfrutador arrogante e impúdico.
La sociedad Védica orienta al hombre hacia la verdad, y para ello lo vuelve sabio, puro, servicial y bueno.
Estas riquezas las encontramos sólo en el corazón de los santos, y a ellas sólo podemos acceder, siento tan humildes como ellos lo han sido.
Por eso el Veda le pregunta al hombre: "¿Quieres la Verdad? busca a un guru puro y a sus pies ríndete. Pero si no te acercas con actitud de servicio, serás engañado.
Si en tu espíritu está el servicio, serás llevado a la perfección por ese sendero... Pero si en tu espíritu está el deseo de poder, serás desviado hacia su sombría búsqueda...
Y a la mujer verdad similar le dice: "¿Quieres la felicidad de un hogar afortunado y bendecido? Acércate con actitud de servicio, como una sirvienta para recibir esa preciada fortuna..." Esta será una bendición del cielo de la cual hoy pocas gozan, porque anteponen el orgullo a la humildad, siendo este último el fruto más dulce del amor verdadero.
¡Sé feliz sirviendo, sé feliz amando de una manera sencilla, sin esperar nada a cambio, no hagas de eso un comercio, hazla la actividad más natural y espontánea de tu existencia...!
No dejes que la envidia y el tonto orgullo corroan tu espíritu, el mismo Señor declara que con felicidad se vuelve el siervo de Sus amados devotos... Con cuanto amor el discípulo avanzado y puro sirve a su guru... ¡Qué mayor ornamento para un hijo que el de su obediencia! Y por ello, a tí lo mismo te dice el Veda, porque todos pertenecemos a la misma sinfonía en este concierto del Absoluto...
Y esta sumisión que el sabio Veda te pide, no es para humillarte ni privarte de nada, es para hacerte sabia, voluntariosa y alegre. Es para que conquistes con la belleza de un espíritu radiante, poderoso y sencillo; ¡y para que seas querida y considerada, en la asamblea de nuestros bienquerientes eternos!
