Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
LA SALVACION DEL GORILA DVIVIDA
Dvivida, el gorila de gran fuerza Por vengar a Bhaumasura su amigo, Ciudades, pueblos y aldeas deja Ardiendo en llamas, ¡duro castigo!
Diez mil elefantes sus brazos semejan Con los que con fuertes brazadas agita A ese mar en que furioso se adentra Para inundar a quienes su orilla habitan
Montañas arranca, todo perturba, Viola mujeres, a los hombres encierra En frías cavernas, mortales, oscuras ¡Orina y defeca la sagrada arena...!
En especial la provincia de Katwar Volvió el blanco de su temible ataque Por encontrarse allí situada Dvarka No pudo nadie enfrentarlo en combate
Mas al hacer esto a veces oía Dulce música venida del monte Raivata Allí penetró y vio en compañía Al bello Balaram con Sus gopis sin mácula
Con bellas flores todos adornados El y ellas bellos en todos los aspectos Por el varuni parecía embriagado Bailando feliz, con los ojos vueltos
Saltando de rama en rama causó gran molestia El gorila envidioso, y se burló haciendo muecas Moviendo sus cejas, mostrando sus verguenzas Y esquivó una roca lanzada a su cabeza
Luego rompió el Varuni y volvió embriagado Arrancó las ropas a las gopis y a Balarám Quien ya estaba decidido a matarlo Y con Su maza Se preparó a luchar
Dvivida arrancó hábil un duro roble Cuyo ataque Balaram bien pudo contener Y con Su maza Sunanda fue enorme La herida que en su cabeza pudo hacer
Como una montaña echando manganeso Su cabeza hermoseó con su propia sangre Mas no dio el gorila importancia a eso Y con un nuevo roble reatacó el infame
Golpeó a su enemigo en la cabeza Quien al árbol con Su maza destrozó Uno tras otro con toda su fuerza Arbol tras árbol con furia lanzó
Los robles del gran bosque acabados Y destrozados por el gran Balaram Tiró colinas y rocas que se pulverizaron Al golpe de la maza trascendental
Entonces se irguió con sus puños cerrados Y lo golpeó con fuerza en Su pecho Balaram también usando Sus manos Quebró su clavícula y tumbó su cuerpo
Este cayó vomitando sangre Y haciendo temblar el suelo Los siddhas y sabios con cantos y bailes Llovieron flores desde el cielo:
«¡Gloria a Ti ! ¡Oh hermoso Balarám! Por matar a Dvivida todo respira...» A una era propicia alegre invocaban Con cantos del cielo que al bien inspiran.
