Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
LA SALVACION DEL DEMONIO BHAUMASURA
El poderoso demonio Bhaumasura En todo el universo dejó traza: Robó la sombrilla del trono de Varuna, Los aros de Aditi y ocupó Maniparvata
Por ello Indra fue a quejarse a Dvarka Y Krsna y Satyabhama volando en Garuda Fueron a su ciudad sin tardanza A la bien guarnecida Pragyotisapura
De difícil acceso, bien rodeada, Por cuatro fuertes y numeroso ejército, Encerrada luego por canales de agua, Gases letales y cables eléctricos
Su masa abatió a murallas y soldados Y obvió la barrera de gas y agua Sudarsan fue a su paso los cables cortando Que el demonio Mura con su ciencia creara
Después vibró Su caracola gloriosa Rompiendo el corazón de los más osados Las máquinas de guerra también fueron rotas Y los fuertes con su maza destrozados
Allí llegó Mura con sus cinco bocas Su grito estremeciendo los cielos Del agua salió en embestida furiosa Brillando como el sol que deja ciego
Con su ira amenazó al mundo entero Y su mortal tridente destinó a Garuda Mas dos flechas de Krsna lo rompieron Y otras a sus bocas le dieron más furia
Su maza lanzó al Señor con fuerza Y al verla rota atacó con sus manos Mas con Su disco le cortó las cabezas Y calló muerto al agua sangrando
Entonces los siete hijos de Mura Con Pitha por jefe buscaron venganza Atacaron al Señor con firme bravura Con espadas, tridentes, picos y mazas
Mas calleron sus armas pulverizadas Por las flechas del hábil contrincante Sus brazos, cabezas, piernas, cortadas Muertos los hijos con su comandante
Bhauma también se llamaba Narakasura Por ser hijo de la tierra personificada Tomó sus armas y al igual que Mura Fue al ensangrentado campo de batalla
Al salir vio a Krsna como hermosa nube Que al radiante sol en lo alto circunda Con sus elefantes salió y muchedumbre De guerreros que nunca en el campo reculan
Lanzó su temible arma Sataghni Que mata a mil hombres de un disparo Los demás también lanzaron al aire Sus armas que al dulce Señor buscaron
Todas ellas fueron despedazadas Y otra vez muertos bestias y soldados Sus brazos, cabezas, piernas, cortadas Por Sus flechas cayeron mutilados
Garuda también con su pico y garras Diesmó el ejército, elefantes y caballos Bhaumasura lo atacó con sus armas Mas sintió que con flores era golpeado
Allí Bhauma vio frustrado su intento Pero ahún así echó mano a su tridente Sin embargo Krsna no le dio tiempo: Su cabeza cayó con su casco y aretes
Gran lamento de sus parientes Lluvia de flores caída del cielo Bhumi, la tierra, llegó reverente Una guirnalda Vaijayanti trayendo
De Aditi devolvió los aros preciosos Y de Varuna la celestial sombrilla Una joya regaló al de ojos de loto Y postrándose Le dijo con alegría:
«Desciendes para cuidar a Tus devotos Y con Tus cuatro símbolos Te presentas Tus ojos, Tus pies, son suaves cual loto A Ti te ofrezco mis reverencias
Siendo Omnipresente aun así apareces Esta vez como el hijo de Vasudeva Por Ti la ignorancia se desvanece Mis reverencias a Ti, que al mundo creas
De Ti nacen Brahma, Visnu y Siva Para crear, mantener y destruir Mas no caes presa de esta energía La materia no puede afectarte a Ti
Tú eres la naturaleza material El Padre del universo y el Tiempo eterno Aun así siempre eres trascendental Todo está en Ti, los devas, el mundo entero...
Al mismo tiempo existes separado Y tienes Tu personalidad individual Eres uno y distinto con lo creado No todos comprenden esta verdad...»
Después Le entregó al hijo de Bhauma Bhagadatta llamado, para que Lo proteja Krsna le dijo: «No temas nada» Y entró al palacio lleno de opulencia
Dieciseis mil cien esposas habían Dentro del palacio del cruel Bhaumasura El demonio las tenía cautivas Y al ver a Krsna Lo hicieron suyas
Su heroica mano deseó cada una Sin vacilar, con oración sincera Realizaron así en forma madura Que sin Krsna la vida se va en quimeras
En un palaquín salió cada una Con destino a Dvarka, a su palacio, ¡Rendirse a Krsna! ¡Bendita fortuna! ¡Seguid de estas santas sus sabios pasos...!
A Amaravati siguieron Krsna y Satyabhama Y a Indra y Sacidevi vieron en su morada La joya de Aditi a Indra fue devuelta Después de ofrecer debida reverencia
Entonces Satyabhama deseó la parijata Hermosa flor que a Rukmini regaló Narada Krsna le ofreció que llevara una planta Idea que a los devas no agradó en nada
Satyabhama eligió una de ellas gustosa La que Garuda acomodó en su espalda Surgió una contienda a los devas impropia Donde Krsna mostró Su gloria probada
Y a la tierra volvió con Su parijata Siguiendo su aroma los cisnes del cielo Hermoso quedó Su jardín en Dvarka Adornado por esas flores de ensueño
Sukadeva y otros santos no gustaron De la actitud egoísta de Indra Quien recibió con gusto los aros Mas no quiso darle una flor a Krsna
Luego Krsna Se expandió en dieciseis mil cien Para casarse con cada princesa Mostrando que nadie puede ser como El Dio a cada una amor, un palacio, y riqueza
Con ellas gozó la vida hogareña Y ellas Lo atendieron, no sus sirvientas, Como un hombre común actuaba en la tierra: Reían ..... se abrazaban.... sin diferencia...
