Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
LA LLEGADA DE AKRURA A VRINDAVAN
Al día siguiente de hablar con Kamsa Akrura fue a Vrindavan en su cuadriga Su mente sumergida en la alabanza De su querido y amado señor Krsna
¿Qué habré hecho para hoy poder verte? ¡Tendré esa visión que el gran yogui anhela! Toda reacción va a desvanecerse Y alcanzaré la perfección verdadera
Hoy podré ver a ese Señor cara a cara Sus pies que adoran Narada, Siva y Brahma Los que atraviesan la tierra de Vrindavan Y se posan en los pechos de Sus amadas
Veré Su hermoso rostro con tilak marcado Su sonrisa y Su risado cabello negro Estoy seguro, pues veo a los venados A mi lado derecho pasar corriendo
Podré ver la belleza de Visnuloka Debido a que Krsna es el Visnu supremo La fuente de donde toda belleza brota La vista sólo se sacia al verlo
Los principios religiosos promulga Que los devas siguen con gran respeto Pero a los demonios disturban Por los buenos hace Su advenimiento
Los devotos y devas siguen Su ley Y en protegerlos El se complace Los maestros del mundo adoran Sus pies Que a las almas salvan de esta vorágine
Los ojos ungidos de amor ven Su belleza que seduce a Laksmi Yo también podré verlo esta vez Y rendirle con todo amor mi homenaje
Apenas llegue lo reverenciaré Al amo del mundo y de todos los seres Los yoguis místicos adoran los pies Del que protege al que el samsara teme
Por adorarlo me volveré Su amigo Y al reverenciarlo Su intrépida mano Pondrá en mi cabeza, afirmando el abrigo, Que a las almas rendidas nunca ha negado
Porque Indra le dio tan sólo un poco de agua Y Bali le obsequió tres pasos de tierra De El obtuvieron lo que ni imaginaban A cambio de esas sencillas ofrendas
También las gopis que con El bailaban Sus frentes mojadas con húmedas perlas Por Su mano de loto fueron aliviadas Del gran cansancio que esa noche sintieran
Y así esa mano que sólo prodiga A quienes lo sirven mil bendiciones Tocará pronto la cabeza mía Como lo haría con cualquier otro hombre
Pues si alguien quiere disfrutar como un Indra O si de la angustia anhela salvarse O si desea el amor puro por Krsna Sólo a El necesita entregarse
A pesar de venir como un mensajero Representando a este rey enemigo El conoce mi corazón sincero Y sabe que soy su siervo rendido
Aun cuando vengo en misión pecaminosa Al verlo me pararé juntando mis manos Sentiré Su sonrisa y mirada amorosa Y así me librará de todos mis pecados
Estaré en la posición trascendental Pleno de felicicidad y conocimiento Y cuando vea mi actitud devocional Seguro que me abrazará con afecto
Pues no soy sólo uno de los Yadus Sino también Su devoto puro Al darme Su abrazo seré liberado De toda reacción,de esto no dudo
Krsna y Balarama, mis sobrinos, Volverán mi vida gloriosa Cuando me digan «tío» Y de esa manera me reconozcan
Cuando se complazcan con mis oraciones De seguro tomarán mi mano Me llevarán a casa entre atenciones Y me preguntarán por Kamsa y sus aliados...»
Así Akrura ,el hijo de Svaphalka Meditó en Krsna desde Mathura Y al llegar a Vraja vio las marcas De las vacas y de Quien las cuida
«La bandera, el tridente, el rayo y el loto» Al verlas bajó de la cuadriga Y exhibiendo éxtasis lloraba absorto Y rodó en la tierra por El bendecida
Krsna y Balaram vigilaban las vacas esa tarde Uno con Sus ropas amarillas, el otro azules Vio los ojos del Señor, cual lotos, que en otoño se abren, Ambos con esa bella juventud, que a Cupido confunde
Uno negruzco, el otro blanco, Fuertes como elefantes, bellos, Sonriendo lo estaban mirando ¡Por fin Akrura estaba ante ellos!
Recién llegaban del campo de pastoreo Con ropas limpias, bañados, en sándalo ungidos Guirnaldas y joyas pendían de Sus cuellos Así los vio Akura en éxtasis sumido
Como montañas de safiro y plata Con Sus refulgencias la oscurildad quitaban Akrura al verlos de la cuadriga baja Para caer a Sus pies como una vara
Al tocarlos se llenó de dicha Y el éxtasis ahogó sus palabras Emocionado por la ansiada cita Su rostro se bañó con lágrimas
Por su arrobo parecía aturdido Como si ni ver y hablar pudiera Krsna levantó y abrazó a su tío Feliz por su devoción sincera
También fue abrazado por Balarama Y tomando su mano a casa entraron Allí lavaron sus pies con agua Y con miel y otros enseres lo honraron
Después le regalaron una vaca Y le sirvieron platos sabrosos... Especies, betel y sándalo en pasta Le dio Balaram para aumentar Su gozo
«¿Cómo estás, Akrura, por Kamsa amparado; Por quién como un matarife protege Pues sólo en apariencia cuida al ciudadano Ya que más tarde él mismo le da muerte?»
-Así el rey Nanda preguntó a su amigo- Y: «¿cómo es posible que Kamsa proteja Si él mismo ha matado a sus propios sobrinos?...» De este modo el rey rebeló sus quejas... Y así conversando a Akrura dio alivio Del largo viaje que agotara sus fuerzas
