Atulananda Acarya


Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios

LA LIBERACION DE LAS ESPOSAS DE LOS BRAHMANAS

Los brahmanas apegados a sus ritos No pudieron reconocer al Supremo Que fue a ellos durante el sacrificio De arreglos pomposos, mantras y fuego

Envió tímido a Sus propios amigos Que visten siempre la ropa de la humildad Tomando la actitud de unos mendigos Se acercaron a ellos a pedir caridad

¡Oh el Védico rito! ¡La vana letra! Que busca pose y viste a la vanidad Placer celestial en otros planetas Anhelan tantos por mediocridad (O vivir en el barrio alto)

El Amo Supremo se para en tu puerta «Sed y hambre tengo- dice- por tu amar» Oído sordo haces y en la ciencia intentas Gloria y poder propios, que no te dará

¡Oh con qué académico acento! Unos a otros fama se dan Mas los evita en humilde silencio Hastiada de ellos, la misma Verdad Huye del aplauso y del contento De una vida artificial y fastuosa Y del fulgor de las leyes, tesis e inventos Y sólo se asienta en el alma virtuosa

¡Oh! huyes, Verdad, del hombre elocuente, Sagaz en buscar su poder y fama Que se acerca a ti como un delincuente Sin el anjali, buscando su tajada

A él le das hechizo de tu maya Profundas sombras de falso encanto Cifras, medidas, pesos, ideas vanas... No amor, no paz, no Su dulce canto

En el mismo Veda acechas atenta Entras en la japa, el yajña, el tapa y danam Si no ves devoción ya estás alerta Das siddhis o brahman, pero el bhakti callas

«Krsna tiene hambre- dijeron los niños- Al igual que Su hermano Balarama Por pedido de Ellos hemos venido Perdonen si interrumpimos vuestro yajña

El fuego que adorais es el mismo Visnu Es Krsna mismo, y Su ofrenda reclama No duden en atender Su pedido Pues es sólo El quien a todos ampara...»

Tres partes tiene el yajña de los dvijas: Diksa, pasu-samstha y sautramani En diksa la comida es ofrecida En pasu-samstha un animal se sacrifica Y licor en sautramani se liba...

«Dénnos ahora- dijeron los niños- Que el yajña en la etapa de diksa se encuentra Ya después no nos está permitido Aceptar de vosotros una ofrenda...»

Los rituales Védicos están lejos Del jovial y sencillo sankirtana Envueltos en mil procesos complejos Por cumplir las reglas, su fin empañan

Debe fijarse el kala o el tiempo Los varios enseres o prithag-dravya, Mantra, agni, dharma o el procedimiento, Regla o tantra, devata, el yajamana Que con los ritvijs se realiza, Y kratu, que es la ofrenda...¡de tanto precisan!

Pero los brahmanas los ignoraron Y volvieron donde Krsna frustrados «Así es - dijo Krsna- al ir mendigando, Muchas veces uno es rechazado

Pero no se desanimen y vayan A pedir a sus esposas, son grandes almas, Ellas sí son Mis devotas rendidas Y les darán con mucha alegría...»

A ellas fueron corriendo de prisa Sentadas las vieron dentro de sus casas Bien vestidas, y con dulce sonrisa Les dijeron con respeto y gracia:

«Queridas madres, venimos enviados Por Krsna y Balaram que están aquí cerca Llegamos aquí cuidando al ganado Mas del hambre hemos caído presa...»

Al punto, sin dar tiempo a más palabras, Llenaron las ollas con cosas sabrosas El Señor amado, en Quien meditaban, Así las llamaba y las puso dichosas

Llenaron las ollas armando un festín Y corrieron a Krsna olvidando todo Como baja al mar el río sin medir Vueltas sinuosas, piedras y escollos

Familia y esposos quisieron impedir Esta carrera loca mas no hubo modo: «¡Cuidado que Kamsa puede venir! ¡Si sabe de esto nos mata a todos! ¡Cómo dejan todo tirado así, Sacrificios, hijos, nuestro apoyo...!» (Mas quien Su llamado puede una vez sentir Ve la respuesta en la entrega tan sólo...)

Entraron así al bosque de Vrindavan Y a Krsna y Balaram vieron sentados Sus amigos Los acompañaban Y al verlos sus pasos se apresuraron

Con atuendo de brillante oro vestido Pluma colorida, guirnalda, cinturón, Decoradas Sus orejas con lirios, Con marcas de tilak, parecía un actor

Fueron a El dejando a sus maridos, Parientes, hermanos, hogar y labor Sus corazones al Suyo fundidos Unidos se sentían, por un gran amor...

«¡Qué afortunadas sois esposas de dvijas! Todo dejasteis por venir donde Mí Lo mejor han hecho, pues a toda jiva Bien le conviene refugiarse así

Regresen a casa, ahora, Mis queridas Sirvan a sus maridos, niños y hogar Pues el sacrificio aún no termina Y es necesario darle un buen final...»

¡Oh, no es así Tu instrucción divina! No es esto lo que sabemos de Ti A quienes se Te rinden no los obligas En este mundo volver a vivir

Que proteges a Tus devotos afirmas Y esta promesa ahora debes cumplir ¡Oh Krsna! no deseamos la compañía De quien no se ocupa en hacerte feliz

Ya dejamos a nuestras familias Ya no desean vernos por allí No nos hagas ir donde ellos, Govinda, Bajo Tu cuidado queremos vivir...»

«No teman pues son Mis devotas puras En sus casas nadie las va a rechazar Los devas mismos, todos, sin duda, Con alegría las van a aceptar...»

Volvieron a sus casas a sentarse Juntos a sus maridos para el sacrificio Así pudo el ceremonial efectuarse Como en el mismo sastra está prescrito

Pero una esposa no fue a ver a Krsna Por la fuerza familiar impedida Mas lo recordó en sí misma Y de su cuerpo preso, quitó su vida...

«¡Al diablo con nuestro nacimiento! ¡Al diablo con nuestros sacrificios! Con nuestras reglas y conocimiento Con nuestro linaje y experto servicio... Al diablo con esto pues fue impedimento Para atender a Krsna cuando lo quiso, La energía externa de Krsna es tan grande Que al yogi místico más fuerte confunde Y a nosotros mismos que hacemos alarde De guardar la verdad, pureza y costumbres

Como maestros se nos considera De los procesos purificatorios Mas olvidando la meta verdadera Quedamos apegados a lo ilusorio

A pesar de que los pastores de vaca Nos recordaron a Krsna y Balaram No les dimos la menor importancia Por nuestra arrogancia y vanidad...»

Así los brahmanas dijeron frustrados Y: «Cuánto más grandes son nuestras esposas! Inteligentes ellas, todo dejaron, Sólo Él les importó, ni una otra cosa,

Cortaron el nudo familiar que es fuerte Y tan profundo como un pozo oscuro Que lo ata a uno a las repetidas muertes En el penoso samsara de este mundo

¡Qué afortunadas son estas mujeres! ¡Con qué devoción sus vidas dispusieron! Arriesgando comodidad y placeres Corriendo a Su llamado respondieron

Mejores que tantos sabios y eruditos Sin saber a fondo de filosofía Sin pasar por tantas reglas y ritos Nos enseñaron cómo rendirnos a Krsna

Creemos que por su misericordia Hizo venir a sus mejores amigos aquí Para enseñarnos que no hay mayor gloria Que dejar nuestro yajñas e irlo a servir

Ellas nos han superado en su fe Nos superaron en su amor a Krsna Ni muy pura ni fuerte es la mujer Pero Krsna sólo ve al alma rendida

No pudimos reconocer al Señor Que nació como un niño entre los Yadus Mas nos enorgullece la devoción Que por Él nuestras esposas mostraron

Sin compartir nuestra rígida postura A su servicio amoroso se entregaron Reverencias a Él que corta la atadura De los actos que a tantos cautivaron

Perdona Señor por no haberte servido Tu maya ilusorio nos tuvo engañados Y así no atendimos a tu simple pedido Pues honra y frutos buscamos a cambio...

A Krsna quisieron ir arrepentidos Mas no lo hicieron por temor a Kamsa Así quien a Krsna no ha servido El fruto de sus propios actos lo ata

Las madres quisieron rendirse a Krsna Y dejar para siempre sus hogares Pero Krsna protegió la familia Y no quiso así disturbar a nadie

Los esposos más bien reconocieron « Nuestras esposas son más avanzadas » Ningún rechazo por Krsna sintieron Ni pensaron que ellas se volvieron malas

Así marido y mujer ambos se ayuden En progresar con mutuo respeto Pues a su hogar acudirán las virtudes Si se esmeran por ser perfectos

14 ) Yajñika vipra:

       El orgullo de casta 
       Por el varna o asrama 
      De Krsna aparta 
      Pero Su gracia lo acaba

(Sri Caitanya Siksamritam de Srila Bhaktivinod Thakur)

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