Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
LA LIBERACION DEL REY JARASANDHA
El Rey Yudhisthir dijo: Quiero hacer este Rajasuya yajña Para que el universo entero sepa Que a Ti, Krsna, nadie Te iguala Que a los devas gobiernas, con sus planetas
Quiero invitar a Siva y a Brahma Y a quienes ostentan elevados puestos Callaré a esos necios que Te difaman Y que envidiosos Te buscan defectos
No necesitamos adorar a los devas Pues ser Tus devotos nos tiene satisfechos Quien Tus pies de loto o Tus zapatos recuerda No vuelve a este mundo lleno de tropiezos
Por Tu gracia siempre podemos verte Por ello nada material deseamos Tú eres Dios, dice el Veda, y que se demuestre Que en nada eres un ser ordinario
No hay mayor meta que servirte y amarte Esto es como regar la raíz del árbol -Todas sus partes se satisfacen- Como al rendirse a Ti dejando el pecado
Nunca Te parcializas, y así lo declaras, Y a todos ofreces la bendición suprema A todos observas como el Paramatma Y otorgas según actúan y desean»
Al oir esto Krsna dijo: «¡Oh destructor de los enemigos! ¡Oh justicia ideal personificada!
Por siempre tu nombre será conocido
Gracias a la ejecución de este yajña
Es el deseo de los sabios, y amigos, De los devas, parientes y antepasados, Como lo es también el Mío, Que este sacrificio lleves a cabo
Todos los seres quedarán complacidos Y para hacerlo bien se requiere Que los enseres sean reunidos Y que sometas a todos los reyes
Tú y tus hermanos representan a devas Por ser hijos de Yama, Vayu e Indra Son grandes héroes, a toda prueba Y en Mi servicio nada escatiman
Ustedes se han vuelto así Mis rivales -En esta lucha por rendir servicio- Y en las seis opulencias no gana nadie A Mis devotos, por ello de fijo Los reyes nunca podrán dominarles.»
El rostro del rey brilló de alegría Y envió a sus hermanos a la conquista Con Su maza y disco el Señor castiga A quienes con El se enemistan Y con Su loto y concha elimina Todo lo que al devoto le agita
Sahadeva con los soldados de Srinjaya A los paises del sur fue enviado Nakula al Oeste partió en campaña De Matsya-desa llevando soldados
Arjuna fue al Norte según la orden Llevando soldados de Kekaya-desa Y Bhima al este llevó conforme Valientes soldados de Madra-desa
No era la intención el ir a la guerra Sino cobrar impuestos para el yajña Aquel que la supremacía admitiera Sin oponerse colaboraba
El rey se preocupó cuando Jarasandha Se opuso a pagar el impuesto Mas Krsna le habló del plan que tramaban Pues ya de antes suponían eso
Siguiendo así el plan de Uddhava Krsna, Arjuna y Bhima fueron a Girivraja La ciudad capital de Jarasandha Los tres disfrazados de brahmanas
Krsna le dijo a Jarasandha: «Le deseamos gloria a su majestad, Venimos de un lugar lejano Para pedirle nos de caridad
Una persona que es tolerante Resiste incluso lo que le molesta ¿Si un criminal hace cosas aberrantes No dará el generoso aun si le cuesta?
Para usted es lo mismo pariente o extraño Y la fama inmortaliza a los hombres Si alguien pudiendo no hace algo magno Aborrecen los sabios su nombre
Harischandra, Mugdala y Rantideva, Vivieron de granos por allí recogidos La historia de Sibi sin duda recuerda Con su carne salvó a un palomo rendido
Ellos alcanzaron fama inmortal Sacrificando lo perecedero Para quien no gusta de dar caridad No encuentro Yo suficiente infierno.»
Mas Jarasandha pudo darse cuenta De que no eran brahmanas sino ksatriyas Por sus voces roncas y corpulencia Y porque el arco les dejaba marca
Jarasandha pensó: «Les daré aun si mi cuerpo piden Ya se han rebajado como mendigos, Para el bien del dvija es que el ksatriya vive Bali dio a Visnu al venir como un niño
Aun sabiendo que todo perdería Rechazó la advertencia de Sukracarya Y le dio a quien del enemigo venía Ganando con ello eterna fama.»
Así pensando luego dijo: «Mis queridos brahmanas bien les digo -Y tomen mi palabra cual promesa- Serviré del todo su pedido Aun si desean mi cabeza.»
Krsna dijo: «Puedes ver que no somos brahmanas Sino ksatriyas y un duelo te pedimos Aquí está el segundo y tercer Pándava Y yo soy Krsna, tu viejo enemigo Rió Jarasandha y con furia dijo: ¡Tontos! De inmediato concedo vuestro pedido Mas no lucharé con quien el combate lo abruma Ya Krsna una vez de mi presencia has huído Y por temor a mí Te fuiste de Mathura
Y en lo que concierne a Arjuna El me es en edad menor No es un guerrero de mi estatura Ni es mi digno contendor Mas Bhima sí está a altura De él sí acepto provocación.»
Bhima tomó la maza dada por Jarasandha Y ambos lucharon como en dramático baile Como truenos sonaban los golpes que se propinaban Con gracia y destreza como no se ha visto a nadie
Como dos elefantes que se agreden con cañas Así sus mazas chocaron y muchas rompieron Mano a mano siguieron y mil golpes se daban Mas ninguno conseguía ventaja en el duelo
Luchaban entre iguales, sin perder la fuerza Y en la noche como amigos vivían En el palacio del rey hacían fiesta Y el duelo continuaban al otro día
Veintisiete días así habían pasado Cuando Bhimasena le confió a Krsna: «¡Oh Krsna! no consigo derrotarlo» Y el Señor recordó el misterio de su vida
En dos partes había nacido De dos madres y a lo largo dividido Su padre al nacer lo echó al olvido Mas la bruja Jara supo unirlo
Sólo podía morir separándolo Krsna entonces tomó una ramilla Y la rajó ante Bhima a lo largo Indicándole que así vencería
Bhimasena entonces lo lanzó al suelo Le pisó una pierna y le alzó la otra Y así lo separó medio a medio Arrastrándolo hacia la derrota
¡Dios mío! gritó la gente de Magadha Al saber que su rey el polvo mordiera Despues Krsna que sólo la paz buscaba Sentó en el trono a su hijo Sahadeva
