Atulananda Acarya


Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios

LA HISTORIA DE SUDAMA BRAHMANA

«Mi hermoso y oscuro amigo Krsna, Es mucho más generoso que la nube, Que puede llenar de agua al gran océano...» (Sudama Vipra)

Hubo una vez un brahmana Que vivió en suma pobreza Tuvo por nombre Sudama Rico en virtud y pureza

Y su esposa le decía: «¿Hasta cuándo tanto rigor, Acaso mi esposo olvidas, Que eres amigo del Señor?

¡El tanto ama a Sus devotos! Les da toda protección Ve a verlo pues a nosotros Nos dará Su bendición

Tú eres un alma rendida Tu único refugio es Él Los brahmanas son Su vida Sin duda te va a proteger.»

Temblaba ella en su flaqueza Nada le osaba ordenar Mas al verlo en tal pobreza Continuaba así en su hablar:

«Tú eres un brahmana santo Y controlas tus sentidos El Señor te quiere tanto Que te tiene por Su amigo,

A quienquiera que se rinda Él le da Su propio ser ¿Cuánto no le dará Krsna Si acaso precisa un bien?

De la dinastía Bhoja El es rey, y de Vrisni y Andhaka Y supe que no abandona Su ciudad capital Dvarka

Si un devoto no está fijo No le da mucha riqueza Pero a ti de Su servicio No te aleja tal bajeza.»

Así habló con humildad A su esposo varios días No hallaba él necesidad En lo que ella le decía

No quería él molestar Al Señor con esas cosas Le contentaba el orar Y el adorarlo en su choza

Mas debido a la insistencia Con que su esposa le pedía «Iré a verlo -» en su clemencia Le dijo Sudama un día.

«Busca un regalo»- pidió Alegre a su buena esposa Cuatro puñados de arroz Le consiguió ella afanosa.

(Pensó) Aun si nada Le pido Podré verlo nuevamente ¡Oh mi Señor!¡Oh mi amigo! ¡Ardo en deseos de verte!

Su caminar fue dichoso Recordando a Su Señor Cómo El cuida a Sus devotos Y Lo conquista el amor.

Cruzó por tres campamentos Que cuidaban la ciudad Sólo brahmanas ahí dentro Dejaban ellos pasar Vio dieciseis mil palacios Al llegar a Dvarka feliz Al entrar en uno al acto Se hundió en un gozo sin fin.

Allí sentado en la cama De Rukmini vio al Señor Quien al ver a Su Sudama En Su abrazo lo envolvió.

¡Qué alegría sin medida! Con nada se puede igualar Lo que en su abrazo sentían Al fundir esa amistad

El Señor de toda dicha Ganó gozo al abrazar A este Su brahmana vipra Que era puro en su amar.

Lo sentó en Su propia cama Frutas y jugo le sirvió Lavó los pies del brahmana Y con esa agua Se ungió

Lo perfumó con aguru Con sándalo y azafrán Lo adoró como a Su guru Confundiendo a los demás

Rukmini lo abanicaba Sus sirvientas sorprendidas: «¿Quién sería este brahmana Que flaco y pobre veían?»

«Mi amigo- le dijo Krsna- Después de haber estudiado Volviste con tu familia Y debes estar casado

Siempre fuiste inteligente Religioso y renunciado En el mundo poca gente Puede pararse a tu lado

Recordarás todavía Nuestros tiempos en la escuela Fácil cruza por esta vida Quien se educa cual debiera

Es al padre quien primero Todos tienen por maestro Los guía y cuida en su alero Y de él reciben el cuerpo

Otro maestro es el que inicia En la vida espiritual Este es «diksa» y muchos «siksas» Los instruyen a la par Los dos Me representan Se les debe aprovechar Quien hace esto se contenta En regresar a Mi hogar

Amigo, soy Paramatma En el corazón de todos La sociedad varnasrama Deben seguir cual dispongo

Al principio de la vida Un brahmacari hay que ser Sirviendo austeros al guía Atados firme al deber

Ya como hombre de familia No abandonarse al placer Ya en la mitad de la vida A la época austera volver

Después la orden de sannyasa El hombre puede adoptar Abandonando su casa Y el apego material

Es para Mí muy querido Quien siempre sirve a su guru Soltero o casado digo Lo tendré en lugar seguro

¿Recuerdas Sudama el día En que la esposa del guru Trozos de leña quería Y nos la pidió en su apuro?

Entonces al bosque fuimos Presurosos a buscarla Y sin saber nos perdimos Ocupados en juntarla

Una tormenta de polvo Se levantó de improviso El cielo se cubrió todo De nubes y rayos rojizos

¡Qué tormenta fue aquella! Nos tomamos de la mano Pasamos la noche entera Confundidos caminando

Nuestro guru fue a buscarnos Junto con la amanecida Cuando consiguió encontrarnos Nos bendijo en su alegría:

«Feliz me pone esta pena Que por mí ustedes pasaron Pocas son las almas buenas Que por otros se ocuparon Por complacer al maestro Sufrieron dificultad Esto me pone contento Su deuda así han de saldar

¡Que todos vuestros deseos Se les hagan realidad! ¡Que cuanto de mí aprendieron Nunca puedan olvidar!

La gracia de gurudeva Da paz y prosperidad Seguro que bien recuerdas Esta historia y muchas más.»

Sudama dijo:»Mi Señor Por estudiar yo contigo Alcancé la perfección Pues Te acepté por mi abrigo

Pues Tu eres la meta aquella Que busca la religión Ritual, sacrificio, Veda, Persiguen Tu devoción

¡Maestro espiritual Supremo! Todos buscan Tu Persona Para enseñarnos Tus juegos El papel de humano tomas.» El Señor de todo amparo Quiso bromear con Su amigo «Me habrás traído un regalo...» Le dijo en son divertido

Cualquier cosa que reciba Con amor de Mis devotos Llena Mi ser de alegría Mas no las delicias de otros.»

El con afán escondía Su escaso arroz aplastado ¿Al Señor de Sri daría Tan vergonzoso regalo?

Bajó el pobre su cabeza Cuando el Señor le pedía Para esconder la verguenza Del regalo que traía

«Le daré tanta riqueza Que ni el rey Indra imagina» Por su tímida simpleza Pensó asi agraciarlo Krsna

Le quitó entonces el manto En cuya punta ocultaba El arroz plano que tanto El Señor solicitaba

«Esto que me das a Mí No Me complace a Mí sólo» Dijo Krsna, la raíz De los universos todos

Llevó un puñado a la boca De esa ofrenda que anhelaba Otra cosa más sabrosa No halló que una vez probara

Al querer otro bocado Rukmini Se lo impidió: «Basta, con lo que has probado Tiene ya mi bendición.»

Cuando Krsna Se complace La diosa de la fortuna La casa del devoto hace Más dichosa que ninguna

Gozó como ningún otro La simple ofrenda de arroz El Señor que a Sus devotos Les roba su corazón

Pasó Sudama esa noche En ese palacio real Feliz, pues nadie conoce Con Krsna de qué lamentar

A la mañana siguiente Sudama se despidió Se fue gozoso y sonriente Recordando a Su Señor

«He visto a Krsna mi amigo, ¿Hay mayor felicidad? En Su abrazo me ha unido Como si fuera Balaram

Sri Rukmini me abanicó Con su elegante chamara Y el Señor me sentó A descansar en Su cama

Este amor que he conocido No tiene límite o fin Hijo, Padre, Esposo, Amigo, Todo es Krsna es mi sentir

Nada material me ha dado Pues sabiendo que soy pobre Quedaría cautivado Por riqueza y por honores...

Al llegar Sudama luego Al lugar en que vivía Vio cual mansiones del cielo Los palacios que allí habían

Bellos hombres y mujeres Por paseos caminaban Fuentes, parques, mil enseres Todo el entorno adornaban

Lotos, cisnes, agua y canto Luz de joyas relucientes Agregaban más encanto Junto a seres efulgentes

De pronto su propia esposa Vino hermosa y decorada Radiante como una diosa Que de un vimana bajara

Un collar de oro lucía En su cuello tembloroso Y entre lágrimas que caían Se postró ante su esposo

Él la miró con amor ¡Estaba tan sorprendido! Y a su nueva casa entró De esmeralda y mármol fino

Sofás, lechos de marfil Decorados con oro y joyas Blancas telas vio allí Cual ligera espuma todas El terciopelo y la seda Combinaban su belleza Y junto a encajes de perlas Adornaban cada pieza

Mujeres iluminaban Con lámparas encendidas De piedras donde emanaban Los colores que tenían

Tanto había en cosas finas Que detallarlo no puedo Opulecia tal que envidia Causaría al dios del cielo

Sudama se preguntaba: «¿De dónde tanta riqueza? Desde que nací yo nada Conocí más que pobreza

Sin duda la causa ha sido La gracia de Mi Señor Por poco que lo he servido Él me da tanto favor

El hombre no se conforma Por cuanto recibe de Él A cada quien da por norma De acuerdo a su merecer

Por poquito que Le demos Él lo agranda a Su mirar Miles de gracias veremos Que en retorno nos dará

Yo mismo soy ejemplo de ello ¡Véanlo en mi vida ya! No hallarán Señor más bueno Ni otro amigo en quien confiar

Yo oro por mantener siempre A Krsna como mi amigo Que en mi corazón Él siembre El deseo de servirlo

Junto a Sus devotos puros Pueda yo servirlo siempre No sea que por inmaduro Tanta riqueza me tiente.»

Ocupó todo en servicio Para placer del Señor Y así de su vida hizo Toda una ofrenda de amor

El Señor a los brahmanas Guarda en lugar especial Pues adornan al vaisnava Cualidades sin igual

Vivió así feliz Sudama Y fue al cielo espiritual Quien esta historia oye o narra Como él se volverá

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