Atulananda Acarya


Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios

LA DANZA RASA - Introducción

En sarat, otoño, Krsna vio la noche de luna llena Y aprovechó para decorarse con diversas flores Tomó fragantes mallicas recordando las oraciones Con que a Katyayani las gopis como esposo lo pidieran

Todo un año aguardó este momento venturoso: La luna llena del sarat, la noche más bella... Llevó Su flauta a Sus labios......... trémula espera... La estrella reina teñía los cielos de rojo...

Como el kunkum con que a la esposa maquilla el rostro El esposo que después de un largo tiempo llega Así tiñó la luna el cielo quitando la pena De ver distante ese amor, que unido es gozo La luna aumentó Su deseo de bailar con ellas Con flores del bosque, la atmósfera fresca y festiva Él tocó Su flauta y las gopis fueron invadidas Música y luna agresoras, se volvieron sus dueñas

Fueron todas corriendo al Vamsivata Tiradas quedaron todas sus tareas Unas que ordeñaban entonces las vacas Otras que a sus hijos de mamar les dieran

A sus esposos otras atendían Hubo una que dejó la leche en el fuego Algunas en ese momento comían... Todas por igual, salieron corriendo

¿Adónde vais, gopis, en noche tan temible? ¿Dejáis a esposos, vuestro hogar bien guarnecido? ¡Vais tras la flauta de ese niño imprevisible! ¿Qué mágico hechizo os ha poseído?

No sirvió la lógica, la cordura, Ni la autoridad, ni la amenaza ¿Cómo resistir la flauta de Mukunda? ¿Cómo permanecer indolente en casa?

La noche es temible por el grito de las fieras Se pierden los caminos en los bosques oscuros A veces el viento quejumbroso se pasea ¿Porqué corren, gopis, a buscar tales apuros?

El ciervo temeroso el bosque cruza Y anuncia el peligro el ave nocturna ¿Qué haréis doncellas?¡si no salisteis nunca! ¿Vosotras que a un azar así no acostumbran?

Por su bien les hablaron todos Pero a más palabras, aún más resueltas ¿Qué importan los riesgos, vallas, escollos? ¿Sin Krsna la vida, qué sentido encuentra?

¡Mirad que este amor es sin paralelo! Todo dado a Krsna ¡es gloria del cielo! Lujuria hay en la tierra, vano ensueño, Sin el Cupido puro, ególatra empeño

Oro es en el cielo En la tierra hierro Metales son los dos Mas sin comparación

A unas gopis detuvieron a la fuerza Impedidas por esposos y familia Mas encerradas en casa, allí presas, Igual meditando fueron donde Krsna

Santos sabios ellas, en otras vidas, Que ahora formaban el cortejo de Krsna Al llamado de Su flauta así acudían Entrando para siempre en Su eterno lila

«Para las gopis Krsna era su amado Nunca lo vieron como el Supremo Aun así la liberación alcanzaron Esto, dijo Pariksit, no lo comprendo...»

Si alguien- dijo Sukadeva- a Krsna se apega Por Su belleza, fuerza, opulencia, fama, Lujuria, afecto, ira, temor, o de otra manera, Se libera de este mundo y no se engaña

El no es diferente de Su cuerpo Y toda relación con El purifica Ya sea con o sin entendimiento Su atractivo siempre nos beneficia

El agua todo lo moja El fuego todo lo quema De todo dolor despoja El Señor si lo recuerdan

¡Oh gopis de Vrindavan Me son muy queridas! ¿Cómo llegasteis aquí en tan lúgubre noche? ¿Con qué propósito buscáis Mi compañía? ¿No teméis peligros, heridas, ni reproches?

¡Oh hermosas gopis que se acercan a verme! ¿Las acosa algún problema en Vrindavan? ¿Porqué en la oscura y temible noche vienen? ¡Díganme qué ordenan sus dulces palabras!

Aquí Me ven de pie en el bello Vamsivata La luz de la luna hizo cantar a Mi flauta Y las veo llegar aquí, despeinadas, descalzas, ¿Tienen algo que avisarme? ¡Contadme qué pasa!

Algunas no tienen bien puestas sus ropas Otras se maquillaron apresuradas Me miran tímidas, sonríen nerviosas, ¿Algo malo pasó y no dicen nada?»

Ellas fueron a Él por sus besos y abrazos Mas las recibió con palabras formales Entre ellas sonrieron sin hacerle caso Mas Krsna insistió queriendo asustarles:

«¡Qué peligroso es ahora el bosque oscuro! Donde tigres, osos, lobos y chacales Buscando su presa rondan de seguro Cargando al silencio de riesgos fatales Vuelvan pues a casa con igual apuro Sólo así salvarán de estos males

Son muy bellas con sus cinturas delgadas -Les dijo Krsna al ver que aún sonreían- Mas no es bueno que aquí en hora avanzada Con un joven como Yo estén reunidas

Aquí han venido dejando a sus guardianes Algunas incluso a sus hijos pequeños Que deben llorar al ustedes faltarles No pudiendo solos conciliar el sueño... Y sus mayores ¡cuánta calamidad Pensarán que ahora están padeciendo! Por todas partes las deben buscar Con gran ansiedad llamando y gimiendo; Por eso les digo, vuelvan sin tardar, No los dejen así sufriendo...»

A las gopis les molestó este consejo Y encontraron a Krsna un impertinente Por El dejaban todo aquello lejos: Seguridad, confort, maridos, parientes...

Miraron el bosque evitando escucharlo: La clara luna con sus rayos serenos De aroma de flores el aire cargado El viento plateadas hojas meciendo

«Yo creo que a ver el bosque han venido -Les dijo Krsna insistiendo en lo Suyo- Pero ya es tarde y por su bien les digo Que deberían volver a un lugar seguro

Por su amor hacia Mí hasta aquí han llegado Eso lo sé y Me pone muy feliz Todos los seres de Mí han emanado Por ello es normal que Me amen así

Mas vuelvan ahora a servir a sus esposos Como buenas esposas castas que son Es vuestro principal deber religioso Y cuidar a sus hijos con amor

Sirvan también con amable cuidado A los amigos de sus maridos A sus mayores, suegro y cuñados Que siempre se sientan bienvenidos

Aun si el esposo es pobre, feo, anciano, Enfermo, inválido, o de mal carácter, No debe nunca la esposa dejarlo Si al cielo de Indra quiere elevarse

El Veda prohíbe que tenga un amante Pues de hacerlo sin duda alguna se degrada Por eso mejor váyanse al instante No vengan aquí si ya están casadas

Mas si desean mucho Mi compañía Hablen siempre de Mí y Mi nombre recuerden Manténganse así, viviendo en familia, Y será como si conmigo estuvieren...»

Las gopis miraron en silencio el suelo Y con los dedos de sus pies rayaron la tierra Lágrimas mojaron sus pechos en desconsuelo Corriendo el kunkum que en ellos pusieran

Sus bocas cerradas callaban palabras Palabras todas de dolor transidas Silencio aquel que muy hondo calaba Y en pensamientos tristes las envolvía

Marcada dejaron toda la tierra Retratando el dolor que allí sentían Sus dedos la pluma, su tinta la pena Su historia de amor llorando escribían

No osaban responderle a Krsna, el más amado, Sus corazones mil reprensiones guardaban Lágrimas mil a su voz ahogaron Mas de a poco salieron, entrecortadas:

«¡Qué cruel eres Krsna, juegas con nosotras! A pesar de vernos a Ti rendidas No hay devoto a quien Narayan no acoja Sé Tú como Él y nuestro dolor alivia

¿Cómo puedes dejar así a Tus devotas...? Aunque siendo el Supremo nada Te obliga Vinimos a Ti, quita nuestra congoja, Muestra Tu gloria de alma compasiva

¡Oh instructor Supremo!, cuanto has dicho es sastra: La mujer debe ser fiel a su marido Servir hijos, esposo, mayores y casa... Mas sabemos que quien a Ti se ha rendido Por servir Tus pies tal deber sobrepasa

Nuestros esposos, hijos, parientes y amigos, Nos son queridos porque Tú los realzas, Entrando en ellos cual eterno testigo Los haces atractivos por Tu gracia...

Mas si Tú dejas esos cuerpos queridos Pierden toda atracción de inmediato Y son echados al fuego o al río Pues en Tu ausencia no guardan encanto

Así Tu eres la Persona más querida Y por amarte siempre tendremos esposo, Hijos, amigos, guardianes, familia, Y no sufriremos viudés ni divorcio

¡Oh esposo, amigo, hijo, y amo eterno! Quien Te conoce es por siempre feliz Tus pies han de ser adorados primero

 Si algún bien esperamos  recibir

Como en el Bhagavad Gita se afirma: El disfrutador, dueño y amigo eres Tú Y el sacrificio que a Ti se destina Es fuente de paz y de beatitud

Por ello a Ti venimos dejando a un lado Supuestos amigos, sociedad y amor Todas juntas Te hemos aceptado Como nuestro amo y disfrutador

Sé por favor nuestro propietario Ese es Tu derecho natural Sé nuestro supremo amigo y amo Y como al más amado déjate abrazar

¿Qué hombre inteligente no querrá quererte? Si busca su bien sólo a Ti irá su amar Por ello nuestro amor no lo desalientes Sabes que Te añoramos ya de tiempo atrás

Sólo alguien engañado por Tu maya Busca la felicidad fuera de Ti Esposo, hijos, amigos, parientes; fallan En el intento de hacerla a una feliz

Se espera que los padres cuiden a sus hijos Y que el doctor no deje al paciente sufrir Mas vemos a tantos niños sin cobijo Y a tantos enfermos agónicos morir

Las mal llamadas fuentes de protección Son más bien de dolor si no las propicias Por eso buscamos Tus pies ¡Oh Señor! No mates este amor que Tú solicitas

¿Cómo haremos, además, para irnos de aquí ? Nuestras piernas están paralizadas No se mueven para alejarse de Ti Aun si con amenazas nos lo ordenaras

 Nuestros corazones ya Te pertenecen

¿Qué alegría encontraremos en casa? Al apegarse a Ti se desvanecen Placeres vanos en que otros se hartan

Ni siquiera podemos actuar sin Ti Nuestra lujuria sólo en Ti descansa Si volvemos a casa, ¿qué haremos allí? No ordenes lo que el corazón rechaza

Extingue el fuego del deseo que encendiste Nuestros corazones se consumen por tenerte Dános Tu sonrisa que encanta cuanto existe Dános Tu música que nos salva de la muerte

Si Tú no accedes a hacernos este favor El dolor de la separación tomará cuenta Sólo pensaremos en Ti ¡rey de nuestro amor! Y absortas así nos encontrarán muertas

Así tal vez en la próxima vida Podremos estar bajo Tus pies de loto Estas llamas por Tu mirada encendidas No pueden apagarlas nuestros esposos

Ya en el bosque tocaste nuestros pechos Y nos conquistaste sin duda alguna El placer trascendental que deriva de eso Bendijo a Tus miles de diosas de fortuna

Ya que probamos ese placer trascendental No nos interesa ir a parte alguna Sabemos que sólo Tú puedes aliviar El fuego ardiente de nuestra lujuria

Los pies de Laksmi los devas adoran Pero vemos que ella adora los Tuyos Mil penitencias hizo con gloria Para ganar ese refugio seguro

Aunque en Tu pecho ella se recostaba Deseó servir esos pies que Tulsi corona Dános a nosotras esa misma morada Amparo el cual Tus sirvientas imploran

Te llaman Hari porque el dolor quitas A todo aquél que a Tu gracia acude Si por Ti deja protecciones ficticias Lo cuidas a él y a los demás eludes

Acéptanos como Tus sirvientas Es con ese fin que todo dejamos No es ser Tus esposas lo que nos alienta Sino Tus siervas, eso anhelamos

Pues Tú disfrutas más el parakiya-rasa Y eres el ladrón trascendental de mujeres Así queremos que con nosotras complazcas Todos los deseos que guardados tuvieres

También nuestra satisfacción buscamos Pues nos conquista Tu hermosa sonrisa Mas de nada valdrá habernos adornado Si nos privas de Tu abrazo y caricias

Tu tikak, aretes, cara hermosa y pelo revuelto, Tus brazos fuertes con que cuidas a las almas rendidas Nos atrae eso, y el lugar de Laksmi, Tu hermoso pecho, Pero está a Tus pies el lugar de éstas, Tus pastorcillas

Si el alentar la prostitución nos reprochas ¿Existe alguna mujer a quién no cautive La música de Tu flauta, Tu sonrisa hermosa...? ¿Habrá en los tres mundos una, que Tu encanto esquive?

A hombres y mujeres atraes por igual Porque Tú eres el supremo atractivo No hay ni una que el sendero de la castidad Mantenga después de haberte conocido

No sólo nosotras sino cada animal, Aves, bestias, incluso árboles y ríos, Las vacas, flores, frutas, ¡ todo Vrindavan ! Bajo Tu embrujo amoroso ha caído

Y así como Visnu protege a los devas De la vil embestida de los asuras Así es sabido que vienes a la tierra Para aliviar a quien bajo Ti se arrulla

¡Oh querido amigo de los afligidos! Posa Tu mano en nuestro pecho y cabeza Como siervas eternas nos hemos rendido Y esperamos Tu abrazo con impaciencia

Si temes que el loto de Tu mano sea herido Por el calor que nuestros pechos concentra No temas esto pues es de todos sabido Que es el sol ardiente el que al loto contenta...»

Krsna sonrió al escuchar estas palabras -El autosuficiente y bondadoso Señor- Y se acercó a abrazarlas y a besarlas Mientras crecía en ellas su belleza y rubor...


Es como la luna llena Avanzando hacia el Yamuna Rodeada de mil estrellas La más hermosa cada una

Los bosques cruza cantando Canta con Sus mil pastoras Unas veces cantan ambos Otras canta Su voz sola

Llegan a orillas del río Y en su ribera caminan Hay mil lotos, hay mil lirios, Que pareciera que miran

¡Ay! se abrazan y se besan Se pellizcan y bromean No hay caricia que no dejan Ni sonrisa regatean Se hablan en bajos murmullos Todo endulzan sus miradas Su caminar es arrullo Por el Amado abrazadas

¡Vean este amor tan puro! Sin sexualidad mundana No hay nada así en este mundo Donde quema ardiente llama

¡Ay que las toca el orgullo! De verse tan agraciadas Piensan que lo hicieron suyo Cuando Krsna es atmarama

¡Ay gopis!, ¡maestras! ¡que han hecho! ¿Será que ahora morirán todas? ¿Dónde está Krsna el más travieso? ¡Ahora se ha ido!¡quedaron solas!

Así es Tu misericordia Y Tu suprema renuncia No das al orgullo gloria Ni te conquistamos nunca

Krsna se escondió en la noche Dejando mil jóvenes bellas Tristes, solas, en el bosque Que tan sólo a El quisieran

Es su renuncia suprema Es su lección de pureza Y las gopis nos enseñan A seguirlo aun si nos deja

Todo puedes haber dejado Mas el orgullo aparece y dice: «Aquí estoy, ¿me has olvidado? Pide el fruto que codicies»

Mas Krsna, ¿si Tu te vas Quién nos quitará este yugo Que entorpece nuestro amar Si eres Tú sólo el más puro?

¿Qué esperanza así nos queda Si el maldito orgullo muerde? ¿No nos tiendes ni una cuerda? ¿Por fallar ya no nos quieres?

(¡No!, no es que Krsna se haya ido Porque rechase nuestro amor El orgullo es Su enemigo Y a tirarlo lo llevó...)

Se ha escondido Govinda Y la cruel noche Lo ayuda Lloran las gopis desvalidas Por su amor que ya es locura

¡Ay luna que no te enciendes, Que no te enciendes como el sol! ¡Ay noche oscura que tienes Escondido a nuestro amor!

Gimen las hojas que ellas pisan Acompañándolas en el dolor... ¡Grillos, aves, que no avisan, Dónde está nuestro Señor...!

Page last modified on June 11, 2013, at 11:25 AM