Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
LAS ORACIONES DE INDRA EL REY DEL CIELO
Cual sol la corona que a Sus pies postra Indra, el gran rey, a quien Surabhi acompaña: «¿Krsna un pastor en la aldea de Vrindavan? Mi insolencia perdona, ¡que oculto estabas!»
Te escondes del orgullo, del rey del cielo Con pies descalzos, del bosque Tu guirnalda Rehuyes la vanidad, vas donde aquellos Que anhelan Tu amor, sin karma ni jñana
«Mi Señor- dijo Indra, juntando sus manos- En mi embriaguez pensé que Tú me envidiabas Y que el sacrificio a mí destinado Lo desviabas a Ti, usando a Govardhana
Mas por Tu gracia ahora bien comprendo Tu posición pura o visuddha- sattvam Que eres Dios mismo, el Señor Supremo Y que a este mundo nada Te amarra
Tú nombre, forma, fama, y pasatiempos Son todos puros y Tu eterna morada La alcanzan aquellos que siendo resueltos Con firmes votos a Ti se consagran
Tú eres el padre, el gurú , del mundo el dueño Como el tiempo eterno al ofensor castigas A esos tontos que se creen el Supremo Que como yo, Tu posición envidian
Tú eres el padre eterno, maestro y rey
Y para corregir puedes castigarnos
Como corrige un padre, para nuestro bien, O un gurú, o el rey a los ciudadanos
Por Tú voluntad bendices a la tierra Viniendo en infinitas formas eternas Aquí donde las almas compiten entre ellas En el ciego anhelo de ser las Supremas
Mas cuando fracasan en este intento Renuncian frustradas a toda acción Y anuncian al mundo que en Dios se han vuelto Por practicar alguna meditación
Después se arrepienten en su momento Y vienen a Ti como lo hago yo Les das Tu servicio al estar satisfecho Y así Tus castigos son bendición
Por mi orgullo insulté Tus pies de loto Y ahora me inclino a pedir Tu clemencia Apelo a Ti, como Tu eterno devoto Si piensas que es imperdonable mi ofensa...
Vienes aquí a salvarnos a nosotros Y a los demonios privarlos de su fuerza Con que al mundo mantienen en sollozos Con sus armas, gobierno, ciencia y riquezas
¡Oh Krsna! ¡Oh Señor! Alma Suprema Todo sabes y sostienes, mis reverencias Yo ordené que lluvia y granizo cayeran En todo Vrindavan, por mi demencia
Al saber que cambiabas el Indra-yajña A Ti te acusé sacudido de ira Ofuscado al ver que de algo me privabas No vi que era de mi orgullo y envidia
Reverencio Tu bondad infinita ¡Oh Controlador y Maestro Espiritual! Bendices cuando das y cuando quitas Ni sombra toleras de vanidad...»
«¡Oh sí, Mi devoto! al verte en el fango Del necio orgullo que al alma disturba Hice tal, para mostrarte que soy tu amo Y de los otros que en tu gobierno ayudan... Honores pomposos Yo no reclamo Y bendigo a quien Mi favor procura Mas retiro el bien si en su actuar hallo Vanidad que causa en su ser locura
Toda prosperidad de Mí proviene Así no olvides Mi posición Suprema A tu celestial planeta ahora vuelve Y con humildad el cielo gobierna»
Después Surabhi, que a Indra acompaña Ofreció su oración de esta manera: «¡Oh Señor! Todos los místicos Te alaban Alma del mundo, el universo creas, Nada les pasó a las vacas de Vrindavan Descendientes nuestras, ¡gloria Tuya sea! Sólo a Ti te adoramos, bien lo sabes, Ni a otro Dios ni semidios acudimos Eres nuestro Indra, protector y padre, Elevas al alma que a Ti se ha rendido Deja ahora que nuestra leche Te bañe Ya que a aliviar al mundo has venido...»
Con leche Lo bañó la divina vaca; Y a Indra con agua del sagrado Ganges Lo bañó con su trompa el elefante Con el que por el celeste espacio viaja
A Krsna después, Indra y las surabhis Con agua del Ganga y leche Lo bañaron Los devas también, trayendo a sus madres Con gran reverencia Lo adoraron
Los Gandharvas, Pitris, Siddhas y Caranas Cantaban Sus glorias a la par de Su nombre Esposas y doncellas para El bailaban Y Lo alegraron lloviéndole flores
Todo volvió a su acostumbrada armonía: Los ríos cantaron su música fresca Los animales dejaron su envidia Se llenaron los cerros de variada riqueza Las vacas su leche en la tierra vertían Fruta, miel de los árboles, fue la cosecha Todo esto por la presencia de Krsna Que a todo da vida, que todo embeleza Depués de complacer así a Govinda Indra solicitó volver a su reino Junto a los semidioses que con él venían Tras la venia de Krsna se despidieron...
