Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
LAS CONVERSACIONES ENTRE KRSNA Y RUKMINI
En un palacio de joyas Con guirnaldas de perlas Hay un jardín con luna Donde no llega la pena
Donde hay flores cameli Donde hay flores baela Donde unas abejas zumban Por donde Rukmini pasea
Allí hay flores parijata Que a mil pájaros albergan Donde entran rayos de plata Para que tranquilos duerman
En el cuarto de Krsna Hay colchones muy blancos Allí dulce lo abanica Quien Lo quiere tanto
De oro puro la camara Con su mechón blanco Más hermoso en la mano ¡De quien Lo quiere tanto!
Son Rukmini y Krsna Son Laksmi y Narayan Son la belleza misma Amos de los que aman
Y los juegos del amor Que buscan broma y risa Y el rojizo rubor De la amada que se irrita
Así habló Krsna una vez Buscando un día el enfado Y para sentir el placer De verse regañado:
«¡Oh princesa de Vidharba La más bella e inteligente! ¿Porqué entre tantos que te amaban Me elegiste a Mí? ¡Qué sorprendente!
¡Codiciada como estabas Por tanta gente excelente! Entre ellos Sisupala ¡No te habría faltado nada! Siempre de ti pendiente
Sisupala Me supera En nada Yo le igualo ¿Porqué tú, buena y bella, Preferiste Mi lado?
Y un secreto te revelo Aunque Me duela el alma: Construí Dvarka por miedo Del heroico Jarasandha
Tengo esta posición real Pero no la merezco Pues a Mi abuelo debí dar Su trono de regreso
Nadie tiene noción De Mi posición y deber Si soy príncipe o pastor Hijo de Nanda o Vasudev
Unos deseaban fuera fiel Al amor de Radharani Pero Vrindavan dejé Sin importarme nadie
Quise ser famoso rey Sin tener Yo ningún reino Nadie puede comprender De Mi vida qué deseo
Como nada tengo fijo Me llaman vagabundo Me elegiste a Mí,¡preciso! ¡Habiendo tantos en el mundo!
Tampoco Soy refinado
Y no me conformé contigo
Con miles Me he casado Sin complacerlas, ya habrás oído
Me crié en una aldea Nada sé de vida urbana No conozco la manera De agradar a una dama
Si a una mujer atraigo Después sufre de por vida Uddhava y Akrura Me contaron Que en Vraja lloran noche y día
Puedes ver Mi buena esposa El resultado de amarme: Una vida de congoja Por Mi carácter inestable
Y he vivido en la miseria En una cárcel nací Por salvarme Vasudeva Me llevó a Vraja a vivir
Allí cuidé muchas vacas Pero Mía no era ninguna Y nada es Mío aquí en Dvarka Tal ha sido Mi fortuna
También Mis bhaktas son pobres Pues la pobreza a Mí atrae El rico se Me esconde Y a Mis devotos evade
Por ello mal Me elegiste ¡Y siendo tú tan educada! ¿Cómo este error cometiste? ¿Cómo fuiste así engañada?
¡Pero aún no has perdido nada! Puedes aún cambiar tu vida Te casaste apresurada Sin conocerme todavía
Te hablaron muy bien de Mí Mas Soy sólo un mendigo Sin ni verme, por sólo oir Me elegiste por marido
Pero bueno, aún es tiempo Has ahora otra elección Quien cual tú, rico en talentos, Sea el dueño de tu amor
Elige a alguien que te ayude En esta vida y en la otra Tú ya has visto, Yo no pude Busca unión más provechosa
Tú sabes cuántos Me odian: Salva, Sisupal, Dantavakra, Tu hermano Rukmi, ¡hay de sobra! Te robé de ellos por venganza
Debes saber que no te quiero Ni la vida familiar Me atrae Ni Mis bhaktas tienen apego Por familia y propiedades
La autorealización Me gusta Lo demás no Me interesa Como los Míos que nunca Mi servicio amoroso dejan
(Rukmini estaba orgullosa Por ser la preferida De entre Sus miles de esposas Era ella la más querida
Mas Krsna ama la humildad Por ello usó palabras duras «Krsna me quiere dejar» Pensó ella casi en locura)
El llanto asomó a sus ojos A su voz calló el lamento Su corazón tembloroso Guardó nervioso silencio
Como una vara parada Callado hasta el pensamiento Su mano soltó la camara Cayó desmayado su cuerpo
Allí estaba Su amor Caída Su princesa Su cabello se esparció Ya ida su conciencia
¿Que Krsna la dejaría? ¿Cómo aguantar tal idea? ¿Qué valor tiene la vida? ¿Sin Él, qué más le queda?
Krsna entonces pudo ver Que no entendió Su broma Se levantó al verla caer Perdida en el coma
En Su forma de Narayan La ayudó a levantarse A ella, la más amada La del dolido trance
La animó Su caricia fresca Y Su abrazo contra el pecho Sentir jugar en su cabeza Su suave mano con afecto
¡Ay amor que de amor vive! No hay de esto igual reseña Nada así el mundo concibe Amor que al Amor enseña
Y El le habló dulces palabras A ella, la afligida, Buscando consolarla Le dijo el Señor Krsna:
«¡Oh perfección del amor! ¡Oh tú la más querida! ¿Cómo voy a dejarte yo? ¿No entiendes las bromas Mías?
¡Oh reina de mis sueños! Sólo quise ver tu enojo Retándome fruncido el ceño Temblando tus labios rojos
Eres Mi eterna compañera Y es normal bromear entre esposos Esto alegra la vida hogareña Y alivia el trabajo engorroso...»
Hablándole de mil maneras Le consoló su dolor Y hasta no ver que sonriera No cesó en Su fervor
Y entonces habló ella Como música su voz Palabras que eran prueba De su profundo amor:
«Tú eres el Señor Supremo Y a Tu lado yo soy nadie Es verdad que no hacemos Pareja entre iguales
¡Oh Señor de Siva y Brahma! En nada puedo ser Tu igual Cuando dices que me amas Es sólo por Tu piedad
Es verdad que evitando a los reyes Viniste a Dvarka a orillas del mar Mas no es a esos reyes que temes Sino a la triple modalidad
Huyendo de ellas Te guardas En cada corazón No hay aquí algo que Te atraiga Salvo el más puro amor
Eres también enemigo De muchos reyes, es verdad, Que son los varios sentidos Que atan a cada entidad
Tu nombre es Hrisikes «El Señor de los sentidos» Te adora a Ti todo aquel Que evita estarles sometido
Es verdad que no eres rey De esta oscura morada Como Tus devotos, se bien, Que de aquí no esperan nada
Buscando un camino de luz El poder del mundo rechazan Ellos actúan como Tú Huyendo de esta amenaza
Es cierto, no tienes metas, Como el común de la gente Tus devotos al igual demuestran Tal actitud indiferente
A estos santos y sabios Como a simples locos los ven No entienden qué andan buscando Su fin en la vida cuál es
Si a Tu devoto no entienden Menos ahún podrán contigo: Cómo actúas, qué pretendes Cómo eres nuestro amigo
Dices que nada posees Mas no eres pobre por ello Pues todo eres, todo tienes No precisas de nada externo
¿Cómo puedes Tú ser pobre Si hasta los devas Te adoran? Ellos conceden favores Pero por Tu gracia oran
Que los ricos no Te adoran Eso también es cierto Pues sólo buscan la forma De gozar sin contratiempos
Has declarado que quieres A quien no posee nada A quien sólo a Ti te tiene Como el gran sabio Narada
Y que el matrimonio debe ser En condición de igualdad De belleza, riqueza, saber... Cosas que sólo Tú das
Quien tiene sabiduría Por Ti todo lo deja El mismo brahman olvida Ansiando Tu amor por meta
Tú comprendes todo interés Y Te busca el bueno y sincero Sólo das lugar a Tus pies A ese indagador verdadero
Que los mendigos Te alaban Esto también es correcto Pero ellos son grandes almas Todos devotos excelsos
Ellos perdonan toda ofensa Y todo toleran en su avance Inspirada por su influencia Quise yo solicitarte
Y si estás en la miseria Es por esos mendigos A ellos nada les niegas Por eso quise seguirlos
¿Qué son el rey Indra, Siva y Brahma? A ellos no quise aceptarlos Pues del tiempo no salvaguardan Sólo en Ti hay buen cuidado
Jarasandha, Sisupala... ¿Quiénes son a Ti comparados? A ellos que me deseaban Vi como insectos ordinarios
Que de los reyes tienes temor Declaraste, mas no lo creo Pues como un valiente león Me raptaste de entre ellos
Tomándome del brazo Me subiste a Tu carro Y el zumbido de Tu arco Bastó para ahuyentarlos
¿Porqué quién se rinda a Ti Tendrá vida de congoja? Por el contrario lo que oí Es que habrá vida gloriosa
Bharata, Anga, Gaya, Prithu... Y otros reyes aclamados Dejando trono y prestigio Felices Tus pies adoraron
Me dices que elija a un esposo De entre los príncipes y reyes Pero no gustaré de otro Que a la vejez y muerte teme
Tu eres fuente de todo bien Y los sabios Te admiran Después de conocer Tus pies Ni la más tonta mujer Dejaría Tu compañía
Si alguien Te sirve a Ti Lo bendice madre Laksmi Y se vuelve puro y feliz ¿Quién habrá que Te rechace?
Tú eres el Amo del mundo Y complaces a Tus devotos No creas que fue inmaduro Elegirte por mi esposo
Mándame a cualquier especie Eso en nada me preocupa Pero en Tu servicio siempre A esta sierva Tuya ocupa
Pues a Tu siervo liberas De esta existencia ilusoria A Tu devota sincera Por favor no abandona
Me dices: «Toma a Sisupala, A Jarasandha o Dantavakra...» A quienes por sus labores árduas En la vida se destacan
Como burros trabajan Y cual perros son heridos Luego cuidan en qué gastan Como gatos mezquinos
De sus esposas esclavos -A sus caprichos rendidos- Quienes de Ti no escucharon Los aceptan por maridos
Por Siva y Brahma alabado ¿Quién no querrá más que a Ti? Un hombre a un cuerpo apegado ¿Cómo puede hacer feliz?
Su alma así cubierta Por piel, sangre, huesos, vellos, Carne, grasa, orina, fecas, Uñas, barbas y cabello
Un cuerpo además muerto Por gérmenes disfrutado Será querido de cierto Por quién no Te ha adorado
Tú eres autosatisfecho No Te importa si soy hermosa, Calificada o con defectos... No es cosa asombrosa Que no me tengas aprecio
Es natural, eres Supremo, ¿A quién Te puedes apegar? Mas aun así mi deseo Es no dejarte jamás
Tú mismo creas la pasión Y a veces con ella me miras Y esos momentos los tomo yo Como bendiciones en mi vida
No es amarme Tu deber ¡Oh fin del amor mío! El amarte llena mi ser ¡Gracias por serme conocido!
«Querida esposa -dijo Krsna- Me admira ver tu gran amor Cualquier cosa que Me pidas Cuenta ya con Mi favor Tu amor es puro y genuino Me has mostrado gran lealtad A un amor así Me rindo Soy ahora tu propiedad
Quien goza de los sentidos -Ciego en la vida sexual- No está hacia Mí atraído Sino a la vida infernal
Ellos de Mí nada quieren Gozan como el animal Pues en este mundo obtienen El mismo placer carnal
Mas Tú eres Mi devota pura Pues nada material deseas Te quiero a Ti más que a ninguna Y tu amor por Mí nadie supera
Me elegiste por tu esposo Sin conocerme siquiera Entre muchos reyes hermosos, Ricos y fuertes de la tierra
Me enviaste atenta carta Y como en venir tardaba Perdiendo toda esperanza Aire y vida te faltaban
Pensaste incluso en morir Si tu mano no era Mía No existe otro amor así Tuya es ahora Mi vida
Deshonré a tu propio hermano Y luego Balaram lo mató Mas nada dijiste en reclamo Temiendo perder Mi amor
Yo no puedo pagar esto Eterna deuda adquirí Tu dulce y bello sentimiento Gloria eterna sean para ti...»
Rukmini y Krsna se aman No existe un amor así Dioses y santos lo alaban Cantan su gloria sin fin
Rukmini y Krsna se aman Ese amor has de servir Rindiendo a él toda tu alma Sin mezquindad, te hará feliz...
Y así vivió Krsna con Sus esposas El atmarama en sí satisfecho Atendiendo a todas en forma afectuosa Del esposo ideal dando el ejemplo
