Atulananda Acarya


Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios

KRSNA ROBA LAS ROPAS A LAS GOPIS

En el mes indicado antes del invierno En el primer período del «hemanta» Las gopis «Havisyanna» se sirvieron Ansiando cumplir su añorada esperanza

Se purificaron al comer tal alimento Y a Krsna deseando por esposo De Katyayani hicieron un muñeco Y lo adoraron con humor fervoroso:

«¡Ay!- decían las gopis sencillas, Bellas infantas de la tierra más bella- ¿Qué sentido tiene sin Krsna la vida? Sin poder verlo, ¿quién ojos quisiera?

¿Puede esperar soláz la mujer en un hombre Atado como ella a un mundo de quimeras, Que huyendo del dolor busca alegría dónde Una pobre mujer que alegría quisiera?

Este cuerpo de músculos, huesos y piel Con su ágil mente mil planes idea Buscando afanoso el ansiado placer Se une a otros cuerpos que placeres quisieran

Un mendigo abraza a otro mendigo Y le dice: «seamos ricos ahora...» Así anda el amor por el mundo perdido Si no ama a Quien, Cupido mismo, adora

¿Cómo puede un hombre reclamar belleza, Poder, fuerza, riqueza o sabiduría, Si con todo el cúmulo de su grandeza Ni puede medirse a la sombra de Krsna?

Por eso lo amamos a Él, ¡Oh diosa! Sacia la sed de nuestros corazones No pedimos de ti ni una otra cosa Ni un placer, ni un favor, ni otros señores

¡Oh el de los pies de loto! ¡oh el de los ojos de loto! Ya en la niñez nuestras vidas ha robado Pídenos tomar penitencia y votos Mas danos por esposo a nuestro amado

¡Oh energía eterna del Supremo! Diosa de estos mundos materiales Al hijo de Nanda, sólo a Él queremos Sé benigna, alivia nuestros males

Con candana, con inciensos y guirnaldas Con frutas, cereales y algunas ramas A Durga adoraron queriendo a Krsna «Por cualquier medio»- fué su consigna

Tomadas de la mano entraron al río Comentando entre sí el Krsna-lila Soñaban en tenerlo como su marido Sus vidas era esperar ese día... Para Krsna sin duda ya era sabido Que de tanto amarlo de pena morían E ideó un medio para ver cumplido El bello deseo que así mantenían

Se acercó al Yamuna con Sus amigos Y escondido fue a la zona prohibida Allí robó a las gopis sus vestidos Y subiendo a un árbol les dijo de arriba: «Una a una vengan delante Mío A pedirme la ropa que vestían No es una broma, en verdad les digo Vengan una a una, vuestra belleza es Mía...»

Una a otra se miraron esa vez Alegres por lo que allí les pedía Pues ya estaban enamoradas de Él Pero su desnudez las cohibía El agua fría las empezó a entumecer Y temblando le dijeron a Govinda:

«¡Oh Krsna! no es bueno que el hijo del rey Haga cosas así a unas pobres niñas Tus deseos se vuelven nuestro deber Pero esta orden no puede ser cumplida

 A Tu padre ésto le haremos saber  

O al rey Kamsa, si él no te castiga ...» «Mi padre es viejo y nada podrá hacerme... -Krsna en forma burlona les dijo- Y si son ustedes Mis siervas fieles No duden en hacer lo que he dicho...»

Las gopis Lo vieron muy decidido A mantener Su firme postura Y sin tolerar ya el frío del río Salieron de él, una por una : «Devuélvenos, Krsna, nuestros vestidos, No debes vernos así desnudas...» Krsna Se sintió muy complacido Al verlas rendirse en forma tan pura

«Serán Mis esposas, no tengan duda, Pues nunca Me niego a quien Mi amor procura... Con su izquierda cubrían sus partes púdicas Y Krsna les exigió aún otra cosa: «Han ofendido al semidiós Varuna Por bañarse en el río sin ropa Dénle sus reverencias respetuosas...»

Le hicieron caso las gopis sencillas Buscando complacer a Su amado «Yo sé de vuestro deseo buenas niñas Que por Mí a Katyayani han adorado, Las acepto a todas, Me son muy queridas, Como a todo aquél que a Mí se entrega Aun si con lujuria un alma está rendida Pronto la libero de toda miseria... Así como ya no brota la semilla Que el poderoso fuego ha quemado Tampoco despierta a la acción fruitiva Quien está en Mi servicio ocupado En el próximo otoño, Mi bien, les digo, Que Me tendrán como vuestro marido...»

Krsna dijo hablándole a Sus amigos: «Miren estos árboles tan gloriosos Toleran el viento, el calor, el frío, Y sólo viven para el bien de los otros Son nobles elevados, caritativos, Grandes almas de actuar generoso Sus hojas, frutas, flores, sombra, han cedido Su aroma, corteza, raíces y troncos Sin pedir nada a cambio nos han servido Y con amor por ello les correspondo ...

En el claro Yamuna, a orillas del río Krsna se sentó en un dulce remanso Bebieron agua las vacas y niños Y pasó la mañana en grato descanso...

(Es muy elevado el lila de Krsna A él no accede ni la lujuria ni la envidia Sólo el corazón puro lo puede entender Bajo la guía de un devoto fiel)

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