Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
KRSNA RECUPERA AL HIJO DE SU MAESTRO
Con yoga-maya cubrió Krsna a Sus padres Para quitarles su actitud reverencial Después les habló como un hijo adorable Agradeciéndoles su amor paternal:
¡Oh padres han sido tan buenos conmigo Y con Mi hermano mayor Balaram No nos vieron jugar de niños Ni nos pudieron ustedes criar
Por nosotros tanto han sufrido Grande es la deuda a saldar Su propia carne come en castigo El hijo que no lo sabe apreciar
Este cuerpo que de ustedes recibimos Nos permite alcanzar la perfección: Riqueza, placer de los sentidos, Y al fin la ansiada liberación
Quien pudiendo no cuida a sus ancianos padres A los brahmanas, gurus, u otro superior, Se le considera muerto, su vida no vale, Y Yamaraj castiga a tal pecador
Nosotros no hemos podido servirlos Y así hemos perdido nuestras vidas Siempre cuidaron de darnos abrigo Mas no respondimos como merecían Perdonen esto Mis padres queridos Perdonen esta negligencia Mía...»
Devaki y Vasudeva lloraron en silencio Sus palabras de amor vueltas mil lágrimas A sus hijos abrazaron con callado afecto Con caricias y besos, todo sentir expresaban
Después Krsna a Su abuelo Ugrasena Lo reestableció como el soberano Para que la paz de los reinos trajera De los Vrsnis, Andhaka, Madhu y Yadu
Con Krsna y Balaram Mathura festejaba Su presencia los llenó de regocijo Después Krsna Se dirigió a Yasoda y Nanda Y con palabras de amor les dijo:
«En verdad ustedes son nuestros padres Pues con tanto cariño Nos criaron Difícil se encuentra un amor tan grande Como el que a nosotros nos dispensaron
Ahora pueden volver a Vrindavan Nosotros iremos un poco más tarde Después de acompañar por unas semanas A nuestro abuelo Ugrasena y a nuestros padres...»
Así despidieron a Nanda y Yasoda Como a los otros pastores de vacas Les regalaron utensilios y joyas Y se fueron llorando de tanta nostalgia
Después Krsna y Balaram fueron iniciados Y Vasudev dio mil vacas ataviadas A quienes encendían el fuego sagrado Cumpliendo su ansia ya de tiempo guardada
A Gargamuni tuvieron por maestro Ellos que al conocimiento dan vida Para enseñar que sólo puede ser perfecto Quien a los pies de un guru se ilumina
Tras recibir así el cordón sagrado Fueron a vivir con Sandipani Muni Al Norte de India, bajo su cuidado, Tomaron del Veda distintas lecciones
La nube toma agua del océano Que a él vuelve bajando por los ríos Así el Veda que Ellos recibieron Volvía al mar de donde había nacido
En sesenta y cuatro días aprendieron El Veda completo en todas sus ramas Una sola vez cada tema oyeron Y con eso ya lo dominaban
Aprendieron el arte de la música y las letras Pintura y teatro, en diversas formas originales A curar con hierbas, psicología y otras ciencias Cómo disfrazarse, predecir, y hablar con los animales (En el libro de Krsna se describe en más detalle)
Después a Sandipani Muni ofrecieron Darle un guru-daksin, lo que él deseara «Nuestro hijo se ahogó en el océano Traigan de vuelta nuestra vida y alma...»
Pronto Krsna y Balaram en Su cuadriga Fueron a orillas de Prabhasaksetra A Varuna llamaron desde la orilla Y el deva vino ofreciendo reverencias
«Devuélvenos al hijo de Nuestro maestro» -Le dijo Krsna un tanto excitado- «El asura Pañcajana lo tomó preso -Dijo el océano- y lo ha devorado...»
Al demonio caracola mató Krsna En el fondo del mar profundo Mas cuando abrió su vientre no había Ya del niño rastro alguno
Entonces fueron a Samyamani Donde recide el dios de la muerte Con Su concha Krsna pudo anunciarse Y Yamaraj vino gozando su suerte Yamaraj les devolvió al muchacho Y ambos lo llevaron donde su padre Y allá le preguntaron si acaso En algo más podían agradarle
«Ya conmigo en todo han cumplido Y gracia mucha es que mis discípulos sean Y como es mi deber bendecirlos Deseo que vuestras palabras sean Veda
Que siempre frescas se conserven Y cada día se hagan más importantes Que el universo entero las venere En todo tiempo y lugar en adelante
Ahora ya pueden regresar a casa ¡Que Sus actos sean por siempre elogiados...!» Toda Mathura gozaba la gracia De tener de vuelta a los Hermanos...
