Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
KRSNA COMPLACE A SUS DEVOTOS
Por varios días Krsna escuchó a Uddhava De cómo consoló a Sus padres y a las gopis Del mensaje entregrado, de las muchas palabras, De los transtornos de amor, día y noche
Después Krsna quiso complacer a Kubja -En el anhelo de siempre agradar a Sus devotos- Ella deseaba satisfacer su lujuria Y Krsna deseaba purificar su antojo
Como a nadie niega su luz la luna Así El Su gracia no escatima tampoco Lo sirvan bien o de forma impura Con ira, temor o sensual propósito
¿Niega acaso su luz el sol radiante? ¿O es que a todo purifica y alumbra? Así mismo Krsna hizo en un instante En el corazón de Kubja amorosa cuna
Kubja la cortesana, que a Krsna deseaba Ante El se para en su cuarto rendida Ungida en sándalo, de escencias rociada Dejando ver su timidez femenina
Con prendas hermosas y ornamentos Con guirnaldas de flores y varias joyas Mordiendo el betel ofrece su cuerpo Su mirar inquieto espiando asoma
Al verla vacilar Krsna la toma De esa mano a la que varios anillos decoran En forma amorosa la sienta s Su lado Fruto de su osada ofrenda de sándalo
Libre está Kubja de todo pecado: Los pies del Señor puso en su pecho Por oler ese loto se fue volando La lujuria que quema cual fuego lento
Y allí ganó Kubja Su dulce abrazo Por su simple servicio de aromática dádiva Ya limpia su alma en claro remanso A pesar de atenderlo como cortesana
Kubja, la potencia purusa-sakti de Krsna Quería a Él y a Uddhava unos días ahí Krsna la satisfizo con dulces palabras Y después le dijo que se debían ir
Días después visitó a Akrura Junto con Balaram y Uddhava A los tres les lavó los pies Y en su cabeza se echó el agua
Les ofreció flores y pasta de sándalo Y los pies de Krsna masajeó extasiado Sus ojos de lágrimas se llenaron Y en bella oración abrió sus labios:
¡Qué bueno Señor que a Kamsa mataste! Junto con sus otros demonios aliados De su pesada carga a los Yadus libraste Ellos no olvidarán que los has salvado...
Los yogis místicos Tu forma indagan Mas mi casa bendices con Tu presencia Por favor corta los nudos que me amarran Líbrame de esta miserable existencia...»
«Mi querido Akrura -le dijo el Señor- A pesar de estar así rendido Te considero Mi superior, Como un padre, maestro o amigo
A los mismos devas superas Pues ellos sólo dan bendición Después de recibir una ofrenda Mas tu bendices sin condición
Ahora que Pandu ha muerto Y sus cinco hijos quedaron huérfanos Con su madre Kunti sin paz ni techo Quiero saber cómo viven, qué han hecho
Bajo el amparo de Dhrtarastra -Rey ciego por fuera y por dentro- ¿Cómo estarán ellos, sin tacha...? ¡Ve a Hastinapura, Akrura! ¡Averigua por favor de esto...!
