Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
KAMSA COMIENZA SUS PERSECUCIONES
Después que Vasudeva todo ordenara
Se escuchó el llanto del recién nacido;
Puertas, cadenas, estaban cerradas,
Despiertos los guardias antes dormidos;
Fueron a Kamsa a anunciar qué pasaba,
Que habían escuchado el llanto de un niño…
Se levantó ansioso al ver se acercaba:
Su pronto fin, tanto tiempo temido
Llegó a su hermana, la pobre alarmada:
«Hermano mío, - con humildad le dijo -
Una niña nació, no temas nada
Te prometo casarla con tu hijo
No es una niña quien va a matarte, anunciaba
A un niño la profecia que se hizo
Seis hijos me has matado que brillaban
Mal guiado por amigos demoníacos...»
Ningún caso hizo Kamsa, el muy malvado,
Insultó a Devaki y tomó a la niña,
Contra el suelo la lanzó airado,
Lleno de furia desmedida…
Mas escapó ella de sus crueles manos\\
Y subiendo al cielo, allí suspendida,
Mostró ocho brazos, todos armados,
Como hermana de Visnu se le aparecía
Con bellas joyas estaba adornada,
Con guirnaldas y elegante vestido
Un arco, flechas y concha llevaba,
Un tridente, maza, un disco divino,
Un escudo y una espada afilada;
Era Durga que en esa forma advino,
Todos los Devas allí la agraciaban
Con oraciones y presentes finos
«¿Cómo piensas matarme, maldito?
Quien habrá de matarte ya ha nacido,
No seas tan cruel con tu hermana» - le dijo -
Dejando a Kamsa en el temor sumido
Actuando asustado, arrepentido,
Soltó a Devaki y a Vasudeva;
Por compasión a ellos y muy dolido
Les habló de la siguiente manera:
«Querida hermana, querido cuñado,
Como un demonio maté a mis sobrinos
Espero ahora sufrir el resultado,
Del brahmana me volví un asesino…
Iré al infierno por tanto pecado
Me engañó la voz que habló mi destino
Mintieron los devas, estoy extrañado,
No sólo en el hombre hay tal desatino
Nada puedo enseñarles mas les pido
A ustedes,¡tan grandes almas las dos!
Que no se quejen por lo acontecido
Pues todo acto lo sanciona el Señor...
Nunca aquí permanecemos unidos
Se va el cuerpo por orden superior
Se alejan así los parientes y amigos
Sólo el alma no sufre alteración
Como muchas ollas que hechas de barro
Se hacen y deshacen mas sigue igual
La tierra misma que las ha formado...
Así el alma no deja de crear
En su vagar muchos cuerpos variados
Que pasan sin verla a ella cambiar
Mientras pensemos que somos el cuerpo
Seguiremos en el ciclo de muerte
Somos el alma espiritual de hecho
Y así debemos verlo, aunque nos cueste
Perdona, buena hermana, cuanto te hice
Mas todo estaba ya predestinado
Uno sólo cumple un plan, así dicen,
Aun sin desearlo, como forzado
Piensa uno que el yo muere, ¡oh ilusionado!
¡El yo ni mata ni puede ser muerto!
El alma es eterna, quede esto claro,
Sino sufrirá por falsos conceptos
Querida hermana, querido cuñado,
Por favor perdonen lo que he hecho
Ustedes son buenos, yo soy muy malo...»
Lloraba Kamsa, mientras decía esto
Los grilletes de hierro abrió con sus manos
Y cayó a sus pies pidiendo perdón
Al ver así arrepentido a su hermano
Sintió Devaki profundo dolor
(¡No conoceré corazón tan magno
Como el de los devotos del Señor!)
Vasudev también, los dos olvidaron,
Ambos sintieron por él compasión
Vasudeva dijo a Kamsa sonriendo:
«Muchas verdades de ti hemos oído
Ignorando el yo seguimos viviendo
En la ilusión de amigos y enemigos
Pena, ilusión, dicha, temor, envidia,\\
Locura, avaricia, nacidas son
De un concepto material de la vida\\
Que causan enemistad y aversión
Sometido a tal conciencia se olvida\\
Nuestra relación eterna con Dios...»
Vasudeva así tranquilizó a Kamsa
Quien volvió reconfortado a su hogar\\
Y al otro día a sus hombres de confianza
Los reunió para hacerse aconsejar
Eran demonios, todos ellos, malvados
Siempre enemigos de los semidioses
Sin tener sabiduría lo aconsejaron
Acongojados al saber lo de anoche:
«Permite señor que matemos los niños
de todo pueblo, aldea y pastizales,
que diez días tengan ya de nacidos;
ni los devas podrán parar nuestros males,
A todos ellos los has sometido,
los hiciste huir con tus flechas fatales,\\
¡Cuántas veces los vimos rendidos!
Pidiendo perdón a tu pies triunfales
Vimos que nunca los mataste a ellos
Rotas sus cuadrigas, arcos y flechas
LLenos de temor te pedían:»Libéranos,
No podemos enfrentrar tu gran fuerza...»
En tiempos de paz son grandes guerreros
Mas en el campo no muestran destreza
De Visnu no temas pues se ha escondido
En el corazón de los seres vivientes
Siva en el bosque deambula perdido
Brahma hace su yajña y medita ausentev
¿E Indra quién es, a tu poder medido?
¡Una paja, que te es indiferente!
Aun así, por ser nuestros enemigos
Nos cuidamos por servirte fielmente
La enfermedad pide pronto cuidado
De lo contrario se vuelve incurable
Los sentidos deben ser controlados
Pues libres son fuertes y muy inestables
Y así a los devas cuida de aplacarlos
Antes que su fuerza los haga indomables
¡Matemos a Visnu, quien los sustenta!
Pues a El se preocupan de complacerlo
Los brahmanas vemos que Lo alimentan
Con sus ofrendas de ghí en el fuego
Déjanos matar a brahmanas y vacas
Y a cuanto sabio se ocupe en servirlo
Terminemos con todo yajña y japa
¡Déjanos ahora que están sin auxilio!
Brahmanas, vacas, Veda, austeridad,
Verdad, tolerancia, autocontrol,
Caridad y sacrificio en realidad
Son los miembros del cuerpo del Señor…
En el corazón de todos está,
Y de Siva y Brahma es el controlador;
Matar a Visnu es entonces matar,
A los santos dados a Su fervor
Así aconsejado él, que ya era malo,\\
Dio orden de perseguir a los vaisnavas;
En las garras del tiempo aprisionado,
Su muerte y la de los suyos apuraba…
Como resultado de este pecado:
Su belleza, fama y religión menguaban,
Junto con sus días, que ya estaban contados,
Y a un cielo feliz, sus puertas cerraba. . .\\
