Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
EL SEÑOR KRSNA EN CIUDAD INDRAPRASTHA
Uddhava dijo: «Mi querido Señor por un lado, Yudhisthir te invita a su sacrificio, Y por otro los reyes encarcelados, Claman Tu presencia en un grito
Para celebrar el Rajasuya yajña El rey debe conquistar el mundo Para ello es preciso que Jarasandha Sea despojado de todo orgullo
Ve a la corte del rey Yudhisthira Y asístelo en su empeño Así cumpliremos con ambas miras Mejor solución que ésta no veo
Después de matar a Jarasandha Los reyes serán liberados E incrementada se verá Tu fama Por los inocentes que habrás salvado
Pero vencerlo no es cosa fácil Su fuerza es de diez mil elefantes Sólo Bhimasena puede comparársele Con él, nadie más, debería enfrentarse
Jarasandha es dócil con los brahmanas Que Bhima se le acerque como uno de ellos Así no se negará a nada Y aceptará el reto a duelo
Mejor aún si lo acompañas Pues Tu todo lo haces posible Por Ti crea el señor Brahma Y con Siva la destrucción sigue
En Tu aspecto impersonal como el tiempo Los mundos creas y destruyes Brahma y Siva son sólo un pretexto Por Ti Bhima saldrá inmune
Las esposas de los reyes liberados Alegres cantarán las glorias Tuyas Como las gopis que por Ti se salvaron De las garras del terrible Sankhasura
Nosotros, los grandes sabios, Sita, Gajendra, Tu padre y madre, Por Tu gracia hemos sido salvados Y cantamos Tus glorias trascendentales
Pienso que debes ir a Hastinapura A conquistar a Jarasandha y Sisupala Y a asistir al sacrificio Rajasuya Después de liberar a quienes Te claman.»
Todos concordaron con estas palabras
Su padre y abuelo bien lo permitieron
Daruka y Jaitra, Sus sirvientes, sin falta De todo lo necesario dispusieron
Krsna se despidió de Balaram y Ugrasena Cuando ya no faltaba cosa alguna Preparó bien a Sus hijos y reinas Y montó Su cuadriga que lleva a Garuda
Mas antes adoró y obsequió a Narada Y le anunció al mensajero de los reyes Que pronto iría, que no teman nada Fortuna a todos, que no desesperen
Partió en Su cuadriga con otras muchas Con elefantes, caballería e infantes Tambores, trompetas, haciendo música Caracolas, cuernos y estandartes
En palanquines de exquisito decoro Sus esposas detrás Lo seguían Con guirnaldas, sándalo, finos adornos Resguardadas por la infantería
Las esposas e hijos de otros seguidores Seguían el desfile aún más atrás La gente lanzaba distintos clamores... Banderas, sombrillas y colas de yak
Pulidas armas, adornos y yelmos, Y coloridas sedas brillaron al sol Se veía como un gran océano Con olas plagadas por el tiburón
Las tiendas cargaban las bestias de carga La ropa de cama, alfombras y demás En camellos otras mujeres viajaban Era toda una escena de maravillar
Cruzó Gujarat, Sauret y el Rajasthan, Kuruksetra, Pancala y Matsya El Drisvati y Saraswati lo vieron pasar Cruzó campos y aldeas, hasta Indraprastha
Yudhisthir al saber salió a recibirlo Su cabello erizado en gran emoción Varios instrumentos sonaron unidos Cantaban los Vedas en alta voz
Era Hrisikes, el Señor de los sentidos Y el rey corrió como para abrazar la vida Un gran afecto los mantenía unidos Y así Lo recibió con mucha alegría
Yudhisthir y Bhima Lo abrazaron Y ambos olvidaron este mundo Los otros tres fueron por El abrazados Y mojó el llanto sus ojos oscuros
Su reverencia ofreció a los brahmanas Y a Bhisma, Dhritarastra y Drona Y a otros reyes que allí estaban Saludó de acuerdo con la norma
Los recitadores profesionales, -Los sutas, magadhas y vandis- Acompañados por los dvijas Oraciones al Señor le ofrecían
Caracolas, timbales, mridangas, Tambores, trompetas y vinas Músicos tan expertos tocaban Que Gandharvas parecían
Con perfume rociaron las calles Grandes elefantes embriagados… Festones, banderas, en muchos lugares Con vivos colores decoraron
En los cruces de algunos caminos Portones con bello oro repujado Y llenos de agua y de oro y brillo Tenían un jarro a cada lado
Las casas estaban muy alumbradas Y de sus ventanas salía el incienso La gente en festejo llevaba guirnaldas Ropa elegante y ornamentos
Así entró el Señor a Hastinapura Despertando el anhelo entre las jóvenes Ellas corrieron a verlo con premura Dejando de lado esposos y labores
Pasó por allí como la luna llena A quién sus miles de estrellas rodeaba Dijo una a otra:»¿Qué harían estas reinas Para hoy así gozar de Su dulce mirada?»
Los mejores ciudadanos A quienes todos respetaban Le obsequiaron regalos En la medida que entraba
Llegó por fin a palacio Y recibió de las damas el afecto Con sus ojos le dieron abrazos Y El aceptó sus sentimientos
Kunti y Draupadi fueron a recibirlo Y fue abrazado por la primera Yudhisthira fuera de sí mismo No podía atenderlo siquiera
Ante el Señor se postraron Draupadi y Su hermana Subhadra Luego la primera trajo regalos Para las reinas que llegaban
Rukmini, Satyabhama, Bhadra, Jambavati, Kalindi, Mitravinda, Laksmana y Satya, la consagrada Fueron primero recibidas
En ese entonces Krsna y Arjuna Permitieron a Agni devorar Khandava Krsna esa vez salvó a Mayasura Que en ese bosque se encontraba
Para agradecer a Krsna y Arjuna Este construyó una casa de asamblea Que fue famosa por su hermosura Y por confundirse el agua por tierra
Quedó allí el Señor por varios días Disfrutando de largos paseos Con Arjuna solían montar cuadrigas Acompañados por muchos guerreros
