Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
EL MUY EXCELENTE PODER DE KRISHNA
Ya de esto muchos años A orillas del Sarasvati Se reunieron grandes sabios Con el fin de celebrarse El famoso Satra-yajña
Los risis allí argüían: ¿Cuál es el mayor de los tres: Será Brahma, Visnu o Siva...? Sin poderlo esclarecer...
A Bhrigu entonces eligieron Para que los fuera a examinar «Que el hijo de Brahma- dijeron- Vea quién tiene más bondad.»
Fue donde su padre primero A quien vio pero sin saludar Ardió Brahma como el fuego Por no cumplir la etiqueta formal
Por poco lo maldijo Mas como del fuego nace el agua Al ver que era su propio hijo Su ira quedó aplacada De allí fue al planeta Kailas Donde vive el señor Siva Este lo quiso abrazar Movido por la alegría
«No hagas tal- le dijo Bhrigu- Pues te ensucian cenizas Y ellas, hermano querido Mi cuerpo y ropa vician.»
El señor Siva de ira lleno Con su tridente quiso matarlo Mas Parvati interpuso ruegos Y sólo así pudo salvarlo
(En el señor Siva la ira impera Mas Parvati es Trigunamayí -Las tres gunas están en ella- Y la bondad pudo evocarle así )
De allí fue Bhrigu a Svetadvip
Visnu estaba en Su cama de flores
Atendido por Su esposa Laksmí Que Lo maseajaba entre honores
Con su pie tocó el pecho del Señor -Cometiendo así la mayor ofensa- Y el Señor Visnu al punto Se levantó Y le dijo con disposición atenta: «Perdona ¡oh santo! Mi descuido No te recibí como es correcto Espero que el suave pie tuyo No haya sufrido al tocar Mi pecho
Tus pies limpian los santos lugares Por ello es tan propicia tu visita A este Mi Vaikuntha por favor dale Esa gracia tuya que nos santifica
En estos cojines toma asiento Y acompáñanos por un momento Y tus pies permite que masajée Para darles alivio si te duelen
Ahora que Mi pecho se ha purificado Por el contacto de tus pies santos Laksmi no lo dejará de lado Y le servirá de grato descanso.»
Bhrigu de asombro enmudecido Se quedó parado llorando Luego volvió a orillas del río Donde lo estaban esperando
Allí escucharon su experiencia Y «Visnu es el Supremo- concluyeron- Quien en la más alta bondad se encuentra Clara evidencia de ello hoy tenemos.» Si Siva y Brahma se disturbaron Ante una provocación menor ¿Cómo podrán dar paz y amparo A un devoto en la aflicción?
Y para probar en forma final Que Sri Krsna es el Dios Supremo Sukadeva decidió relatar Esta historia que oíremos:
Una vez la esposa de un brahmana A un niño dió nacimiento Mas cuando recién nacido estaba Cayó el pobre muerto
Su padre viajó a Dvarka Para quejarse al rey E inculparlo de alguna falta Que podría haber hecho él
Llegó a puerta de palacio E insultó a Ugrasena Tratándolo de falso De llevar vida embustera
Que no era un ksatriya verdadero Por no proteger con buen acierto ¿O porqué un padre sufría el infierno De ver a su pequeño hijo muerto? «Nadie debe adorar a un rey envidioso Que ocupa su tiempo en caza y crímenes Pues no ganará nada provechoso Sino angustia y pobreza indecibles...»
No uno, sino nueve hijos murieron Al brahmana de igual manera Y también, al morir hasta el noveno Fue a quejarse al palacio de Ugrasena
Mas esta vez sucedió que Arjuna Junto con Krsna por allí pasaba Y se le acercó para buena fortuna Y le preguntó al que se quejaba:
¿Porqué dices que aquí no hay ksatriyas, Que den protección a los ciudadanos? ¿Ni siquiera hay uno que de ellos se disfraza, Y que lleva su arco aunque sea aparentando?
¿Piensas que sólo asisten a ritos Y pasan en fiestas sin ser heroicos...? Si un ksatriya al dvija no da cobijo Es un fanfarrón de actuar vergonzoso
Será sólo un rey de carácter ficticio Como el que en un escenario actúa De nada valdrán sus propios edictos Si con su espada no los ayuda Mi señor, yo cuidaré a tus hijos, De no hacerlo entraré al fuego ardiente...» Esta promesa al brahmana le hizo Y él respondió en la forma siguiente:
«Ni Balaram estando presente ¡Arjuna! Pudo dar protección a mis niños ¡Ni Krsna! ¡Ni Pradyumna ni Aniruddha! Por muy valientes, fuertes y aguerridos
Sin experiencia tal cosa me afirmas Mas en tu promesa fiarme no puedo.» Así dijo, y como criticando a Krsna Arjuna le habló para darle consuelo:
«¡Oh brahmana! mi nombre es Arjuna El que porta el arco llamado Gandiva -No soy Krsna, Ni Aniruddha o Pradyumna- Soy quien por su valor satisfizo a Siva
Como un cazador vino ante mí Y me dió su pasupatastra Pues mi habilidad le hizo feliz Por ello toda duda descarta
He de devolver a tus hijos Incluso enfrentando a la muerte.» Estas palabras Arjuna le dijo Dando cierto alivio a su mente... Su esposa daría a luz de nuevo Y él llamó a Arjuna entre rezos Este tocó agua santa primero Y cantó mantras de buen provecho
Tomó la flecha dada por Siva Y en él salió meditando No lo hizo esa vez en Krsna Pensando que ya había fallado
Y cuando el niño nació Se esfumó como los otros Junto con las flechas que lanzó Arjuna en ataque copioso
Krsna mismo hizo la proeza De robar el pequeño capullo Junto incluso con la flecha Que era de Arjuna su orgullo
El brahmana dijo ante Krsna y Arjuna: «¡Qué gran disparate!¿Cómo pude fiarme? ¡No pudieron Krsna, Aniruddha ni Pradyumna! Yo condeno a Arjuna por mal esperanzarme Y por alzar a Krsna falsas calumnias ¡Dijo además que lo haría regresar Del mismo reino de Yamaraj!»
Atado así por su promesa Se envistió de un poder especial Y viajó a muchos planetas Tratándolo de encontrar
Al lugar de Yama fue primero, Donde Indra, y a los dioses del fuego, A la luna, donde Vayu y Varuna, Y al Rasatala descendió luego
A Brahmaloka fue por fin Donde ni los místicos alcanzan Y al tampoco hallarlo allí Perdió ya toda esperanza
Decidió echarse al fuego Y dar término a su vida Mas allí llegó el Supremo Que a Su amigo siempre alivia
A Arjuna dijo Krsna: «No hagas tal de suicidarte» Y llamó presto a Su cuadriga Con cuatro corceles y estandarte
Y partieron rumbo al Norte Cruzando las muchas islas* En el místico galope Más arriba más arriba
- (los planetas son como islas)
Por fin al borde llegaron Donde el universo termina Se asustaron los caballos Por la oscuridad que había
Lanzó Krsna Su cakra Que alumbró más que mil soles Y tras cruzar las ocho capas Mostró el brahmán sus fulgores
«Esta radiante luz de Mí emana» -Le dijo a Su enceguecido amigo- Después llegaron al mar de Karana Y de su gran belleza fue testigo
Había un gran palacio en las aguas Con miles de columnas de joyas Y a medida que a él se acercaban Vieron de Sesa su enorme forma
Sus miles de cabezas decoradas Su mirada temible y cuerpo blanco Azul su cuello y lenguas bifurcadas A Maha-Visnu dando descanso
Llevaba Su yelmo y marca srivatsa -Que es el lugar donde Laksmi descansa- Y una guirnalda de lotos fragantes Bien conocida como Vaijayanti Junto a El estaban Nanda y Sunanda Y el Sudarsana personificado Sus energías Sri, Kirti, Pusti y Aja También se paraban a Su lado
(Sri es Su energía de belleza Kirti de su fama y proezas Pusti es la de nutrición Y Aja la de la creación)
Krsna Le ofreció reverencias Y Arjuna lo imitó con temor Por estar ante la presencia De un tan grandioso Señor
Maha Visnu dijo: «Mucho tiempo añoro verlos Y por ello robé esos niños Los dos en el mundo nacieron Como representantes Míos
Ustedes son Nara-Narayan Y ya deseo que vuelvan Cuando triunfe vuestra campaña De dar luz y paz a la tierra.»
Krsna y Arjuna Lo reverenciaron Y tomando a los niños del brahmana Por donde vinieron, regresaron, Llevándole vida al alma
