Atulananda Acarya


Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios

EL MATRIMONIO DE SAMBA

Duryodhana tenía a Laksmana Su bella hija en edad de casarse Para lo que organizó un svayamvara Anunciando el evento en todas partes

Esto sabiendo llegó Samba -Hijo de Krsna y Jambavati- Nada de buena era su fama Mas de esta niña quería adueñarse

No era el deseo de ella escogerlo Por eso él la tomó por la fuerza Los poderosos Kurus esto lo vieron Como un insulto a la familia, una ofensa

Por ello decidieron castigarlo Por degradar la tradición familiar Y por actuar con tanto descaro Juzgaron que lo debían arrestar

Bhisma, Bhima, Dhritarastra, Vidura... Fueron de opinión similar Y estos grandes guerreros de estatura A Karna eligieron para comandar Esa batalla que sin duda A los Yadu iba a molestar

¿Mas qué podrán hacernos ellos? Súbditos de nosotros son Somos los dueños de este imperio Deben respetar nuestra decisión

Como por pranayama se controlan los aires Así los someteremos bajo nuestra presión Ellos sólo disfrutan de algunas propiedades Mas los Kurus somos del mundo amo y señor...»

Tras consultar y tener el permiso De Bhisma. Dhritarastra y otros Todo el preparativo se hizo Para un ataque fogozo

Todos ellos seis maha-rathis: Bhisma, Duryodhan, Karna, Bhurisrava, Yajñaketu y Sala A Samba solo, ofrecieron combate

Al verlos venir tras sus espaldas Se plantó ante ellos como un león ¿Por qué huyes? -le gritó Karna- ¡Deténte y te daremos una lección!

Como ese rey al que no asusta El asedio de los lobos y chacales Samba se dispuso a la lucha Evitando flechas fatales

Furioso estaba por el abuso Y los Kurus elogiaron su destreza Con qué maravilla hacía uso De su ciencia militar y fuerza

Hirió a los seis aurigas Y mató a sus caballos Mas rompieron su cuadriga Y en tierra siguió luchando

Le mataron los caballos Y al arco que usó certero La rueda le cortaron Entre cuatro guerreros

¡Seis contra uno!, válido no era Un muchacho contra seis consumados Sólo después de una lucha sin tregua Consiguieron los Kurus arrestarlo

Y entraron a Hastinapura triunfantes Trayendo con ellos a la bella Laksmana Los Yadu supieron de esto al instante Bien informados por el sabio Narada

Y obtenido el permiso del rey Ugrasena Pronto se armaron para su rescate Pero Balaram deseando evitar la pelea Se adelantó para tratar las paces

Llegado a las afueras de la ciudad Envió a Uddhava a conversar con ellos A Bhisma, Drona, Bali, fue a tratar A Dhritarastra y su hijo, buscando un arreglo

Después de ofrecerles respeto Les hizo saber de Balarama Por Quien sentían mucho afecto Y se alegraron con Su llegada

Con presentes salieron a recibirlo Sabiendo que era el Supremo Señor Le ofrecieron artik, vacas, arreglos floridos Dándole la más digna recepción

Balaram les dijo con resonante voz: «Como mensajero esta vez he venido Del rey Ugrasena, poderoso señor Pues del buen Samba hemos sabido Que en injusto duelo cayó Pero los Yadu estamos tranquilos Sin considerar que debamos pelearnos Pues por los vínculos que estamos unidos En amistad debemos arreglarnos

Obedecer a mi rey estimo Es solución apropiada: Devolved en paz al cautivo A Samba con su Laksmana...»

Cuando así habló con tono autoritario Lleno de heroísmo y caballerosidad Los Kurus quedaron disgustados Y airados Lo comenzaron a insultar:

¡Oh! estas palabras son muy sorprendentes Pero muy apropiadas para la era de Kali Pues una actitiud así de insolente Dentro de ninguna cultura cabe

Vemos ahora que los zapatos Destinados antes para los pies Quieren montarse en lo más alto Y ocupar la corona del rey

Porque miembros de nuestra familia Tuvieron nupcias con los Yadu Enseres reales como la sombrilla El trono y el cetro les hemos dejado

Nunca debieron usar tales insignias Mucho menos en nuestra presencia Mas por considerarlos de la familia No hicimos mayor diferencia

¡Pero esto ya es bastante descaro! No les permitamos tales honores ¡Ahora tienen la audacia de ordenarnos! Hemos cometido muchos errores

Miren bien como no es bueno Alimentar con leche a una serpiente Pues sólo incrementa su veneno Y apenas puede entierra el diente

Miren con qué insolencia los Yadus A quienes les dan agradecen Ellos que por nuestros regalos En todo aspecto florecen

¡Ahora ellos quieren ordenarnos! ¡Qué actitud tan lamentable! Sin que un Kuru lo haya aprobado En el mundo no goza nadie

Así como no puede un cordero Gozar de la vida ante un león, Ni Indra, ni otros dioses del cielo Disfrutan de algo sin nuestra sanción...»

Así estaban ellos de engreídos Por opulencia, reino, aristocracia Y dejando el protocolo requerido En forma grosera volvieron a casa

Balaram escuchó paciente Pero por dentro ardía en ira Y después de reir muy fuerte Dijo con sabiduría:

« Si alguien se vuelve engreído Por linaje, opulencia o belleza Ya no gusta de vivir tranquilo Sino que a los demás aqueja

Nada se saca con instruir A un necio así de altivo Porque a nadie va a oir Por ello sólo queda el castigo

En general la riqueza material Hace al hombre insolente y avaro Lo vuelve como un animal Al que sólo le hablan a palos

¡Miren los Kurus que descarados! Yo vine a hacer un arreglo amigable Contuve a Krsna y demás Yadus Y así Me tratan con estos modales

Claro está que fomentan la guerra Y no quieren arreglos de paz Vine aquí para que ofendieran Nuestra tradición familiar

Hasta Indra el rey de los devas Obedece a los Yadus al instante Y ustedes consideran a Ugrasena Rey de una pequeña falange

¡Es el rey de los Bhoja, Vrisni, Andhaka y Yadava! Y la casa de asamblea y la flor de parijata Ganaron los Yadus a fuerza de espada ¿Y ustedes ven en sus órdenes falta?

¿Piensan que Krsna el Supremo Señor No merece llevar insignias reales? ¿Que no puede ordenar y que un trono de honor Es para El ya mucho alarde? Pues bien, les daré una lección Por vuestra actitud miserable

El polvo de Sus pies todos veneran Y el agua que los moja es el Ganges Cuya sola presencia bendice a la tierra Y su orilla es sitio de peregrinaje

Laksmi, Siva y Brahma Y Yo, somos sólo Sus porciones plenarias Y todas las deidades planetarias Sueñan ver con Sus pies Sus cabezas coronadas

¿Y aún así piensan que no merece Tal Señor un puesto real? Hoy veremos desvanecerse Vuestro orgullo fatal...»

Y dio allí fuerte con Su arado La tierra haciendo temblar Hasta ver ya separados Los cimientos de la ciudad

Hecho esto la arrastró luego Deseándola tirar al Ganges Los Kurus sintieron miedo Y sus muchos habitantes

Allí sí se volvieron cuerdos Y trajeron a Laksmana Y poniendo a Samba ante ellos Fueron donde Balarama:

«Perdona Señor nuestra pobre inteligencia Considera que somos unos necios Olvidamos Tu posición excelsa Que creas y absorbes el universo

Tu posición es siempre trascendental Y Tus potencias son ilimitadas Eres el titiritero Original Todo pasa bajo Tu mirada

Sostienes el universo entero Y tras la disolución sólo Tú quedas Como Maha Visnu en el gran océano Pues eres la Persona Suprema

Tú estás por encima de la ira De la envidia y de la enemistad En todo lo que haces, ahún si castigas Sólo buscas cómo agraciar

Por eso ofrecemos nuestras reverencias A Ti quien eres el Supremo Señor La fuente de toda opulencia De mil universos el Creador

Mil reverencias Te ofrecemos ahora Y nos postramos rendidos a Ti Dános Tu protección y misericordia Sin Tu gracia nadie puede ser feliz...»

Al escuchar así a Duryodhana Y a otros Kurus como Arjuna y Bhisma De inmediato el Señor Balarama Los miró con sonrisa benigna

Era costumbre entre los reyes ksatriyas Que lucharan los bandos de la novia y el novio Así que en Samba no vieron mayor falta Los viejos Kurus más bien le dieron su apoyo

Sólo pretendiendo un enfado Y para ver relucir su destreza Los seis guerreros lo atacaron Y lo arrestaron a la fuerza

Luego simularon sentirse ofendidos Ante el lenguaje imponente de Balarám Con el fin de ver Su poderío Su orden no quisieron escuchar

Pomposa y festiva fue la boda La dote rica y variada: Mil bellas sirvientas con valiosas joyas Mil doscientos elefantes destacaban Diez mil caballos y los carros Seis mil eran que brillaban

Balaram actuó como el tutor de Samba Y estuvo feliz con la recepción recibida Feliz también estaba Duryodhana Y la pareja feliz a Dvarka partía...

Todo Dvarka escuchó la gloriosa historia De cómo Rama arrastró a Hastinapura Ciudad que al Ganges se inclina hasta ahora Y que el rio inunda en época de lluvia Como haciendo de este evento memoria

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