Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
EL ENCUENTRO DEL SEÑOR KRSNA Y BALARAM CON LOS HABITANTES DE VRINDAVAN
Sabiendo de un eclipse solar total Los Yadus fueron a Samanta-pancaka Donde Parasuram fue a expiar Su terrible matanza de ksatriyas
Allí excavó cinco lagos Para llenarlos con la sangre El es Visnu tattva y no hay pecado Que manche Sus actividades
Fueron Akrura, Vasudev y Ugrasena Y los jóvenes Gada, Pradyumna y Samba Para expiar los pecados que hicieran Cuando sus deberes desempeñaban
Los Yadus en sus cuadrigas vinieron -Que a las naves de los devas semejaban- Sus caballos cual olas del océano Pujantes y briosos de ellas tiraban
Otros en elefantes robustos llegaron Que semejaban las nubes del cielo Y sus esposas en palanquines cargados Por hombres cual Vidyadharas de bellos
Allí tomaron baño y ayunaron Y cientos de vacas dieron en caridad Todas con ropas y adornos dorados A brahmanas de avance espiritual
Volvieron a bañarse y a los dvijas Repartieron alimentos exquisitos Sólo deseaban complacer a Krsna Con la ejecución de este sacrificio
Después ellos comieron y descansaron A la sombra de árboles frondosos Muchos reyes visitantes llegaron Unos amigos y enemigos los otros
A todos recibieron con alegría Pero en especial a los Vraja-vasis Un profundo afecto los unía Y en éxtasis comenzaron a saludarse
Manifestaron síntomas de amor -Temblor, erizamiento del cabello- Tras una larga separación Sus rostros de alegría relucieron
Parecían lotos recién abiertos Y de sus ojos lágrimas caían Quedaron mudos por un momento Sumergidos en profunda alegría
Las mujeres también se abrazaban Y con el azafrán de sus pechos se tiñeron Llorando, algunas reverenciaban A las mayores que las bendijeron
De esta manera se saludaban Preguntándose por el bien de cada uno Sus conversaciones siempre apuntaban Al más Amado de este mundo
«Soy muy afortunada- dijo Kunti a Vasudeva- Porque no se han cumplido nunca mis deseos Nunca me protegiste en mis grandes problemas Siendo tu un hermano tan santo y bueno
Cuando la Providencia se opone a alguien No hay pariente ni amigo ya que valga Allí no hay hermano, ni padre, ni madre Por ello no puedo culparte de nada...»
«Bajo el control del Señor todo descansa -Dijo Vasudev- así hemos aprendido Todos sufrimos bajo el reino de Kamsa Por quien fuimos entonces perseguidos
No hace mucho que a casa volvimos -Todo por gracia del Supremo- Andábamos por allí esparcidos Tomando precauciones y con miedo.»
Ugrasena y él recibieron luego A los reyes que venían de visita Al ver a Krsna todos ellos sintieron Placer trascendental, dicha infinita
Estaba el Señor por Sus reinas rodeado Llenos de belleza trascendental A Krsna y Balaram todos visitaron Y los glorificaban sin cesar
Al rey Ugrasena elogiaron diciendo: «Los Yadus son entre todos los mejores Porque ustedes siempre están viendo La meta añorada por todos los yogis
A Él lo glorifican los Vedas Y el Ganges es santo porque lava Sus pies Por Su presencia mejora ahora la tierra ¡Gloriosos los Yadus porque viven con Él!»
Vino con sus pastores el rey Nanda En carros de bueyes traían sus bienes Ansiando ver a Krsna y Balarama Sus hijos amados que tanto quieren
Vasudev vió a Nanda y corrió a abrazarlo Y le contó de los hechos pasados De cómo Kamsa lo había apresado Y a seis de sus hijos le había matado
De cómo él educó a Krsna y Balarama Quienes se acercaron también a saludarlo Dieron reverencia después que se abrazaran Y de tanta emoción casi lloraron
Muchos años de sufrimiento pasaron En separación de sus amados hijos En sus faldas Los sentaron y abrazaron Y así el dolor sufrido se deshizo
Devaki y Rohini agradecieron A madre Yasoda sus cuidados Cómo sus hijos bien crecieron Bajo su amoroso amparo:
«Las personas nobles no distinguen Entre sus hijos y los de otros Esto permite que se confirme Que no hay más exaltados que vosotros
Nos llena de emoción el recordarlos No es posible saldar lo que les debemos Pues ni el cielo de Indra es buen pago Por todos los sacrificios que hicieron
Krsna y Balaram a ustedes los vieron Antes de conocer a Sus propios padres Y bajo vuestro cuidado crecieron Como en el nido se crían las aves
En realidad Ellos no son nuestros hijos Ellos pertenecen a ustedes Les dieron amor, hicieron sacrificios Siempre atendieron Sus menesteres Libres de temor, bajo vuestro cobijo, Crecieron cumpliendo con Sus deberes.»
Y allí estaban también las gopis Quienes a Krsna tanto añoraban Quienes a Brahma hicieron reproche Por darles ojos que parpadeaban
Con sus miradas Lo robaron Y Lo encerraron en sus corazones Allí muy fuerte Lo abrazaron Perdidas en mil emociones
Krsna también las abrazó En sus corazones estando prendado Luego de Sus madres se apartó Y las llevó a un lugar solitario
Y allí Les habló con sonrisas Y allí las abrazaba «No fue por nuestra malicia Que dejamos Vrindavan
Nuestros parientes y familia Así lo solicitaban Mucha gente enemiga Toda paz amenazaba
Dejamos vuestro amor ¡Y tanto que Me amaron! ¿Aún nos recuerdan hoy Si tanto tiempo ha pasado?
¿O les disgusta recordarme A Mí, el más ingrato? Mas no pude Yo zafarme De los providenciales lazos
Providencia une y separa Como el viento al algodón En verdad sólo comanda La voluntad del Señor
Felizmente Me aman ¡No hay posición mejor! Volverán todas a casa De regreso a Dios Todo es Mí energía En todo Me encuentro Yo Si ven con filosofía Nunca hubo separación.»
(La energía de Krsna Debe usarse en Su servicio Mas el alma olvidadiza Busca su propio beneficio
Jiva-kosa es esa alma Que en su ego se encarcela Todo aquel que a Krsna ama Del mundo se libera)
Las gopis dijeron: «Querido Krsna de Tu ombligo Emanó la flor de loto Ningún sabio ha medido Cuánto eres de glorioso
No hay yogi, no hay poder Que entenderte pueda Mas quien se rinde a Tus pies Del todo se libera
Siempre estamos ocupadas En asuntos hogareños Como al sol de la mañana Cada día Te queremos.»
No querían ir a Dvarka ¡A Vrindavan se llevarían al Señor! El festival Ratha-yatra Conmemora esta ocasión
