Atulananda Acarya


La Bella Historia de Dios

CAPITULO XXX

Las Actividades de los Prachetas

Maitreya respondió a Vidura quien le pidió que le hablase más acerca de los Prachetas.

Maitreya dijo:

Los Prachetas, obedeciendo a su padre, hicieron tapasya bajo el océano, Y por diez mil años cantaron el mantra de Siva para complacer a Visnu. Así Él vino montado en Garuda, como una nube oscura sobre el Meru, Con Su bello rostro, pitambara, ocho brazos, Kaustubha y refulgente brillo.

El Señor les dijo: Me alegra vuestra ecuanimidad y amistad mutua, tanto, que les bendigo, Y por desearles toda buena fortuna, en cuanto pidan les quiero favorecer; Quienes les recuerden al anochecer, serán amistosos con todo lo vivo, Y a quien recita al alba y de noche la oración de Siva le concedo todo bien.

Por haber obedecido a vuestro padre, tendrán un tan buen hijo, como Brahma; Será famoso en el universo y sus nietos poblarán las tres esferas. ¡Oh, príncipes!, acepten a la hija del rsi Kandu y Pramlocha, la apsara; Del néctar del dedo de quien rige los bosques y la Luna se alimentó ella.

Sois hermanos de igual naturaleza, devotos y obedientes con vuestro padre, Y esta muchacha, consagrada a vosotros, tiene el mismo carácter y nivel; Por Mi gracia disfrutarán el mundo por un millón de años celestiales, Luego, dejando todo, en pleno servicio amoroso vendrán a Mis pies.

Quienes se ocupan en servirme ofrecen todo a Mí, el Beneficiario Supremo, Así centrados, no se enredan, aunque se encuentren en la vida familiar, Paramatma en sus corazones les vuelve todo más favorable y pleno, Y situados firmes en el espíritu nada les confunde y trascienden lo dual.

Maitreya dijo:

El Señor es el Benefactor Supremo y quien concede todo éxito en la vida, Es también el Amigo Supremo que aparta todo dolor de Sus bhaktas; Los Prachetas, con voz entrecortada, Le ofrecieron oraciones rendidas, Purificados por tener ante sus afortunados ojos esa forma que todo agracia.

Los Prachetas dijeron: Tú alivias del dolor material y Tu nombre y lila son del todo auspiciosos. Estás como Paramatma y siempre planeas cómo dar alivio a Tus devotos. Reverencias a Ti, el del ombligo de loto, al que adorna una mala de lotos, Reverencias al de ojos de loto. ¡Reverencias postradas al de los pies de loto!

Con Tu ropa brillante color azafrán, todo lo ves, en el corazón situado; Atados al cuerpo, siempre elegimos sufrir en el mundo, mas por Tu bondad desciendes como avatar y como archa-vigraha con el fin de liberarnos; Y aunque somos insignificantes, bien sabes de nuestros deseos y actividad.

¡Oh, Jagatpati!, ¡Unico maestro de la devoción!, solo deseamos complacerte. Estamos satisfechos con que seas el objetivo supremo de nuestras vidas. Para la abeja que se acerca al parijata celestial, ya no es posible que lo deje; Así a nosotros, que venimos a Ti, mayor bendición no se nos ocurriría.

Solo pedimos que vida tras vida, en nuestro viaje por distintos planetas, Podamos encontrarnos con quienes recitan Tus pasatiempos divinos; Pues la compañía con un devoto puro ni con svarga ni brahman se semeja, Y al menos cuando oímos de Ti, toda envidia y ansiedad, se van al olvido.

Narayan se encuentra donde los sannyasis cantan una y otra vez Sus glorias. Sus devotos purifican los tirthas y son queridos por quienes al mundo temen. Por un momento de contacto con el Señor Siva, Te obtuvimos, preciada joya; A Ti Quien puedes, como diestro médico, liberarnos de estas mortales redes.

Hemos estudiado el Veda, aceptado un gurú, respetado a los brahmanas, Como así también a nuestros mayores, y no hemos sentido envidia por nadie; Nos sometimos a muchas austeridades bajo el mar, sin haber comido nada. Esperamos complacerte de algún modo, al ofrecerte estas prácticas espirituales.

Ni grandes yoguis, ni Brahma, ni Siva, ni Manu, Te comprenden en forma plena. Aun así Te oran de acuerdo a sus capacidades, al igual que nosotros ahora. Eres siempre ecuánime, no tienes preferido, y trasciendes esta materia, Y porque Te sitúas en todo, con el nombre de Vasudeva se Te memora.

Maitreya dijo: Saranya-vatsala, el Refugio de Sus devotos, complacido les dijo: “tatha, Así sea, que se cumplan todos vuestros pedidos”, y luego desapareció. Los Prachetas quedaron dolidos, pues Su visión no les terminó de saciar, Y al salir del agua vieron la tierra cubierta de árboles, lo que les enfureció.

Como Siva en el momento de la destrucción, emitieron aire y fuego por sus bocas, Y al ver el gran incendio vino Brahma a detenerles, hablándoles con cordura. Los árboles, por consejo del creador, les dieron a su hija Marisa por esposa. Con ella tuvieron a Daksa por hijo, quien pobló en el Chaksusa con criaturas. Averiguar sobre este Daksa.

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