CAPITULO XXXII
El Enredo en las Actividades Fruitivas
Sri Kapila dijo:
Quien vive centrado en su familia obtiene beneficios del ritual religioso. Con ello complace sus sentidos al obtener desarrollo económico. No se inclina a Mi devoción, pero sí adora a los devas y a sus ancestros. Se eleva así a la luna, donde bebe soma, mas regresa después de un tiempo.
Pero el inteligente es de conciencia pura y está satisfecho en Mi devoción. Libre de las gunas, no disfruta, y actúa en su deber sin apego ni egoísmo. En su cumplimiento, material en apariencia, fácil alcanza el reino de Dios. Él es completo, El propietario, la Causa Suprema y satisfecho en Sí mismo.
Los yoguis van donde Brahma, y cuando él parte, con él se liberan. Así pues, querida madre, refúgiate en Dios quien mora en los corazones. Hasta grandes sabios como los Kumara y Marichi vuelven cuando se crea, alcanzan a Maha Visnu, pero regresan a ocupar sus mismas posiciones.
Los adictos al mundo, tras sus resultados, actúan con gran esmero y fe, Y movidos por la pasión, están llenos de ansiedad y anhelan el progreso. Interesados por las tres metas, rechazan a Dios, quien libera por tan solo oír de Él. Prefieren, como cerdos, escuchar de lo temporal y de sus acontecimientos.
(Las tres metas son dharma o deber material, artha o desarrollo económico y kama o disfrute.)
Ellos van a Pitriloka y después, por el apego, nacen en sus mismas familias. Por ello, querida madre, adora al Señor, Su amparo te dará la trascendencia. Toda perfección, progreso y libertad de lo dual, se logra por servir a Krsna. Todo lo ve como igual, nada ama ni repudia, el de purificada inteligencia.
No estima que algo es superior o inferior, y en cualidad se ve igual al Supremo. Solo Él es el conocimiento trascendental completo y es percibido en varias formas. El cultivo del desprendimiento total es la meta común de los distintos yogas. Mas todo ven como relativo a quienes confunde su inteligencia el apego.
Por servir con fe, equilibrio y gran desapego, y por pensar siempre en el Señor, Se adquiere este conocimiento perfecto y ya no se está en contacto con la materia. Así, respetuosa madre, te expliqué del espíritu y de lo material, y de su relación. Comprender a esta Personalidad de Dios es la meta filosófica suprema.
Por sus distintas cualidades se perciben diferentes impresiones de un objeto. Del mismo modo, el Señor es uno, aunque ante diversas escrituras parezca distinto. Mediante sacrificio, caridad, tapasya, sama, dama, estudio de los textos, Por desapego y por devoción amorosa, se alcanza a ese Dulce Infinito.
Estas enseñanzas no son para los envidiosos, ni para los ateos y orgullosos,
Ni para el hipócrita, ni el codicioso, ni el apegado a la vida familiar.
Deben impartirse al que respeta a su gurú, al que no envidia y es amistoso, Y al que desea ferviente rendir servicio con fe y sinceridad.
Debe impartirla el maestro a quien tenga al Señor como lo más querido. Todo aquel que Me recuerde, aunque sea una vez, con afecto y fe: Tendrá Mi eterno abrigo.
