CAPITULO XXXIII
Las Actividades de Sri Kapila
Sri Maitreya dijo:
De esta manera, Devahuti, la mujer de Kardama Muni y madre de Kapila, Supo del servicio amoroso y del conocimiento trascendental. Luego, reverenciando al Señor, al autor de los principios básicos del sankhya, Le satisfizo recitando las siguientes oraciones con fervor espiritual.
Devahuti dijo:
Brahma, quien nace en el loto, por solo meditar en Ti crea el universo. Pues eres el origen de la creación, eres su manutención y lo acabas; Y aunque guardas el todo, aun así, de mi abdomen tomaste nacimiento, Esto, para Ti es posible, quien flotas en una hoja de loto en el pralaya.
Desciendes para salvar al caído al enseñarle acerca de Tu devoción. Por recordarte o cantar Tu nombre, hasta un comeperros se vuelve apto para ejecutar sacrificios Védicos, ¿qué decir de quien tiene Tu percepción? Quienes lucen Tu nombre en sus lenguas, ya han cruzado aquellos pasos: como el estudio, sacrificios, baños sagrados... que conducen a la liberación.
Yo, mi Señor, creo que eres el mismo Sri Visnu, con el nombre de Kapila, Y los sabios, liberados de toda perturbación mental, meditan solo en Ti, Pues solo por Tu misericordia trasciende uno las modalidades de esta vida. Tú eres Quien sostiene los Vedas cuando esta creación llega a su fin.
Maitreya dijo:
Entonces, el Señor Supremo, Kapila, Satisfecho con Su madre al escucharla así orar, Le dijo a ella, a quien tanto quería, Estas palabras, con suma gravedad.
Sri Kapila dijo: Mi querida madre, el sistema que te acabo de enseñar, es muy sencillo. Puedes practicarlo sin problema y en esta misma vida te puedes liberar. Los trascendentalistas siguen fieles cuanta instrucción de Mí han recibido, Y purificados por servirme, no vuelven ya a este ciclo de mortandad.
Maitreya dijo:
Kapila, después de instruir a Su madre, con su permiso, se retiró del hogar. Ella, entonces, empezó la práctica de bhakti, y por bañarse tres veces al día, Su cabello encaneció. Vistió ropa vieja y se puso delgada por su austeridad. Al quedar sola, dejó esa casa que era la envidia de la esfera celestial.
Al perder a su hijo, se sintió muy apenada, como una vaca sin su ternero, Y empezó a meditar en el Señor de la eterna sonrisa, en Visnu, el Supremo. Perdió todo recelo y con gran renuncia aceptó lo mínimo para el cuerpo. Por ser pura y entender la Verdad obtuvo plena felicidad y conocimiento.
Situada en trance, olvidó su cuerpo, tal como los que tiene uno en sueños. Las doncellas angelicales, creadas por Kardama, se hicieron cargo de ella, Porque ya nada sabía de andar bien vestida o de arreglar su cabello. Alcanzó así Paramatma, siguiendo las instrucciones que su hijo le diera.
Querido Vidura, el lugar donde logró la perfección es muy sagrado, Y es famoso en los tres mundos con el nombre de Siddhapada. Al dejar su cuerpo, éste se transformó en un río de muy bendecidas aguas, Donde van a bañarse quienes desean la perfección y el ser liberados.
Sri Kapila, al dejar a Su madre, con su permiso, partió hacia el nordeste. Los charanas, gandharvas, munis y doncellas, Le glorificaron con amor. El océano Le ofreció una residencia, donde hasta hoy puede vérsele. Quien escuche esta historia en la morada suprema servirá al Señor.
