CAPITULO XXVII
Comprensión de la Naturaleza Material
Sri Bhagavan dijo:
Cuando el alma es inmutable, libre de posesión y así libre de las modalidades, no le afectan éstas, tal como al sol que no le afecta su reflejo en el agua. El ser, debido al ego, se absorbe en la materia y se apega a sus propiedades, Y así, aunque es trascendental, se le obliga a rotar en la vida condicionada.
Por ello se debe practicar bhakti, con seriedad y desapego, y situarse estable. Debe uno fortalecer su fe, hasta volverse puro, por cantar y escuchar acerca de Mí. Debe ser ecuánime, sin enemistad ni preferido, debe ser célibe y grave. Uno debe ser reflexivo, amistoso, realizado y despreocupado de cómo vivir.
Uno debe saber qué es materia y espíritu, y no identificarse con el cuerpo. Debe entender el ego y dejarlo, y ver su ser, tal como el sol en lo alto. El alma liberada ve al Señor, que en el mundo se manifiesta como un reflejo. Él es visto como el sol que se refleja en el agua y en distintos lados.
Así, el ser realizado se refleja en el ego, en la mente, en el cuerpo y sentidos, Y entiende que todos estos son energía del Señor para usar en Su servicio. Mas si entra en este sueño olvidará su buena fortuna y se verá perdido. Solo el iluminado ve el efecto del ego, cuando se sitúa en el saber propicio.
Sri Devahuti preguntó: ¿Deja libre, alguna vez, el mundo al alma, tal como la tierra a su aroma? ¿Puede la conciencia del espíritu vivir sin la inteligencia material? Si el alma es solo pasiva, ¿cómo evitar que la materia se le imponga?, ¿No libra del cautiverio el estudio, si uno no elimina su causa principal?
Sri Bhagavan dijo: Quien se empeña en Mi servicio y siempre escucha de Mí, se purifica y libera. Su seva debe ser intenso, con comprensión perfecta y visión trascendental. Debe ser muy renunciado y austero, para quemar la aflicción de lo temporal. Tal como el fuego que consume las mismas astillas que lo generan.
(El fuego que se genera de la madera consume a esa misma madera; del mismo modo, el sufrimiento que genera el mundo, destruye al mismo mundo cuando se analiza a través de la devoción.)
Al descubrir el mal del apropiarse y renunciar, se sitúa uno en su propia gloria. Al dormir, vemos cosas indeseables, pero al despertar, ya no nos confunden. Así, el mundo no afecta al iluminado cuando en el Señor fija su memoria. Quien Mi bhakti bien practica por muchas vidas, en la perfección se sume.
(Aquí el mal de renunciar se refiere a esa renuncia en que no se ocupan los bienes y talentos en el servicio del Señor.)
Mi devoto se realiza por Mi gracia y al vencer la duda, más aun progresa. Va así a Mi eterna morada, cuando en el interés por svarga y siddhis ya no tropieza.
