Atulananda Acarya


La Bella Historia de Dios

CAPITULO XXIV

La Canción del Señor Siva

Maitreya dijo:

Los Prachetas, siendo piadosos, obedecieron a su padre Prachinabarhi, y para tener progenie encontraron un oceánico lago donde meditar. Tenía lotos rojos y azules, diurnos y nocturnos, gran variedad de aves, Altos y gozosos árboles con abejorros que creaban un gran festival.

De pronto, los más afortunados, vieron al Señor Siva salir de sus aguas, Con Su cuello azul y dorado brillo, adorado por músicos y séquito. De inmediato reverenciaron a quien gracioso con Sus tres ojos les miraba, Y así se dirigió este bondadoso guardián de los compasivos y honestos.

Sri Rudra dijo:

Sé que son los hijos de Prachinabarhi y me muestro para agraciarlos, Pues son queridas para Mí esas almas que se entregan al Supremo; Tras cien vidas perfectas se es un Brahma, otro mejor, viene a mi lado, Mas los que adoran a Bhagavan, sin esperar el pralaya, alcanzan Su cielo.

(pralaya: la destrucción del universo.)

Por ser devotos del Señor merecen recibir similar respeto, Sé también que los bhaktas Me veneran y que Me guardan aprecio, Les cantaré ahora un mantra auspicioso y trascendental, Éste concede la gran meta; escúchenlo pues, atentos:

¡Gloria a Ti Señor! ¡Exaltado sabio! ¡Todo auspicioso! ¡Sé benigno! Adorado por Tus bellas instrucciones, eres Paramatma, ¡Te reverencio! Supremo creador, imperturbable, pacífico, controlador de los sentidos, Eres Sankarsana y como Pradyumna riges la inteligencia o el pensamiento.

Como Aniruddha controlas la mente y como Ananta destruyes el universo, Provees a los devas, riges el Veda, Te sitúas en todos y a todos complaces; Eres la Forma Universal, Tu sabda-brahma revela todo secreto, Entregas el buen o mal resultado de acuerdo a los actos que se hacen.

Eres el mayor benefactor, el disfrutador y el más antiguo, ¡oh, Krsna! El más excelso principio religioso, de mente incontenible y suprema; Tienes muchas formas, mas, anhelo ver la que a Tus devotos cautiva, Revélala bondadoso, porque solo ella embelesa y extasía al verla.

Su belleza, relampagueante nube de lluvia, es suma de toda gracia. Tiene cuatro brazos, Su hermosa cara y ojos son lotos en flor, Encantadora es Su sonrisa, de nariz respingada, de frente amplia, De cabello ondulado y negro; a hurtadillas mira a Sus devotos con amor.

Su rica corona, aros, pulseras, guirnalda y cinto, Sus ropas al viento; Su caracola, maza, disco, loto y la joya Kaustubha en Su pecho; Sus adornados, amplios y deslumbrantes hombros de león; Más bella que el oro esa Srivatsa que la diosa Laksmi Le marcó.

Tus refulgentes pies de loto quitan la oscuridad del alma; Muéstrame por favor Tu forma que disipa toda duda y temor; Eres el maestro original, ilumina entonces esta creación condicionada; Con bhakti-yoga adoran Tus divinos pies quienes añoran la salvación.

Fácil Te obtienen Tus devotos, mas ni Indra ni los monistas Te pueden lograr; Incluso al liberado le cuesta servirte, mas no hay otra senda para el sincero. El tiempo, con solo mover sus cejas, pone fin a la creación universal, Pero nunca se acerca a esos devotos que son Tus rendidos siervos.

Quien se reúne, aun por un momento, con uno de Tus bhaktas, Pierde interés por karma, jñana y por los devas sujetos a morir; Tus pies conceden toda bendición y limpian de toda mancha, Si Me asocias con quienes los sirven, será Tu inmenso favor hacia Mí.

Los bendecidos por Bhaktidevi se libran de maya y aprecian Tu Nombre y lila. El omnipresente brahman eres Tú y eres el dueño de la energía total; Sabiéndolo o no, todos Te adoran, y los Vedas declaran Tu supremacía, Brahma mismo y los Manus Te veneran, ¿qué persona cuerda se podría negar?

Los sabios Te conocen como el Brahman Supremo y el Alma Suprema, Y aunque todos temen a Rudra por encargarse de la disolución final, Nada les asusta a aquellos devotos Tuyos, almas sinceras, Para esos sabios rendidos eres Tú el destino de inalterable paz.

Mis queridos hijos del rey, actúen como tales con un corazón puro, Y canten esta oración fijando vuestra mente en el Señor; Estando complacido, les librará de todo infortunio, No olviden que Él siempre está presente en vuestro interior.

Con esta plegaria instruyó Brahma a quienes, como Brghu, debíamos crear. Al cantarla nos purificamos e hicimos nacer las distintas formas de vida. El devoto de Krsna que la recite obtendrá la perfección plena sin tardar. El logro del saber es el supremo, pues gracias a él, se salva el alma cautiva.

Aunque complacer al Señor y servirle es difícil, se hará fácil con este rezo, Y recibiendo Su gracia, no habrá nada que esa alma no pueda conseguir; Cantarlo de mañana y recitarlo a otros, salva de todo tropiezo, ¡Oh, príncipes!, es grande austeridad y al madurar concede el máximo fin.

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