CAPITULO XXII
Prthu Maharaj se Encuentra con los Kumara
Maitreya dijo:
Cuando ensalzaban a su rey, llegaron los Kumara, radiantes como el sol. Vinieron del cielo, y Prthu y Sus ministros se levantaron para recibirles. Una vez bienvenidos de acuerdo al sastra y acomodados en sitios de honor, Maharaj salpicó a todos el agua de sus pies, enseñando así lo que se prescribe.
El rey Prthu dijo:
Queridos sabios, personalidades del bien, es muy difícil en realidad verles. Incluso a grandes místicos les cuesta, ¿qué habré hecho para gozar esta suerte? Quien complace a brahmanas y vaisnavas, satisface cuanto desee, y Visnu y Siva le agracian. ¡Oh!, como a Paramatma, ¡es difícil que se les encuentre!
Un pobre apegado a su hogar, se vuelve glorioso, si le visitan los santos. Mas el rico que no les recibe vive como en un árbol rodeado de serpientes. Desde vuestro mismo nacimiento han observado el voto del celibato, Y aunque ya situados en la liberación, se muestran como niños inocentes.
No tiene sentido preguntarles por vuestro bien, pues están por encima de eso; Son ustedes, por cierto, los únicos amigos de quienes sufren en esta existencia, Por eso quiero saber: ¿cómo puede un mortal alcanzar el mayor éxito? El Señor, para elevarnos, recorre el mundo en la forma de sus excelencias.
Sanat-kumar dijo:
Qué buena es tu pregunta, Maharaj, para el bien de todos formulada. Aunque todo lo sabes, nos interrogas, porque los sadhus actúan así. Difícil uno se atrae como Tú, a escuchar estas conversaciones afortunadas, Por las cuales uno se limpia y se inclina a Su servicio, el más alto fin.
Uno se desapega del concepto corporal y se aferra al Señor Supremo por aplicar bhakti en su vida, por adorarle y por oír y cantar acerca de Él. Uno debe evitar a quienes viven tras los placeres del mundo y el dinero, evitar a quienes se asocian con ellos y solo escuchar Su lila con gusto y fe.
El aspirante que desea progresar debe ser pacífico, debe seguir al acharya, debe recordar el lila de Krsna y seguir las reglas sin motivación material. Libre de ofensas debe vivir en forma simple, sin disturbarse por nada, Ni por la adversidad, ni por las dualidades, las que debe aprender a tolerar.
Ya fijo en su devoción, por la gracia del gurú y por conocer el desapego, el alma, como fuego que surge de la madera, quema su cobertura exterior; Así, no hay más distinción, como al despertar se vuelven uno el soñador y su sueño. A esta altura el alma, sin interés separado, solo busca complacer a su Señor.
La diferencia entre los seres es solo aparente y la atracción por la materia seca nuestra conciencia, como hoja de pasto, que bebe las aguas de un lago. En tal condición uno olvida su posición y causa que el alma se pierda, Deja la búsqueda del yo y procura algún bien en lo decadente y mundano.
De las cuatro metas, solo la liberación no se destruye con la muerte, Y bien o mal en este mundo, no es más que la fluctuación de las gunas; Por ello, ríndete al Supremo, pues solo bhakti acaba el deseo que nos somete, En el refugio del barco de Sus pies fácil se cruza este mar de desventuras.
El rey Prthu dijo:
Ya antes el Señor, por Su bondad sin causa, me anunció vuestra audiencia, Y por ser ustedes tan compasivos como Él, han llevado a cabo Su orden. Solo puedo ofrecerles sadhu-ucchistam: mi vida, reino, toda pertenencia, tesoro, familia, poder… pues solo por gracia del sadhu tienen algo los hombres. (Sadhu-ucchistam: los remanentes de los sadhus. Prthu Maharaj declara aquí que solo puede ofrecerles sadhu-ucchistam, es decir, los restos de lo que ellos mismos han dejado, o en otras palabras, lo que él ha recibido de ellos, pues, dice él, todo lo que los ksatriyas, vaisyas y sudras obtienen, es solo por la gracia de los brahmanas.)
Maitreya dijo:
Los Kumara, complacidos le bendijeron y luego les vieron alejarse. Todo acto hizo Maharaj Prthu para complacer a la Persona Suprema. Considerándose Su siervo satisfizo a todos, y tuvo cinco hijos con Archi. Por su dedicación obtuvo las virtudes de los más elevados devas.
Se mantuvo casado, mas como el sol, su gran riqueza no le instó al apego. Fue tan célebre como Soma-raj, tan recaudador y generoso como Surya, Invencible como Indra, tolerante como la tierra, complaciente como el cielo, Profundo como el mar, fijo como el Meru, dadivoso como la lluvia.
Educado e inteligente como Yama, tan opulento como los Himalayas, Con riquezas como las de Kuvera e impenetrable como Varuna, Bello como Cupido, afectuoso como Svayambhuva, regidor como Brahma, Fuerte como el viento, cual león de cauteloso, intolerante como Rudra.
Sabio como Brhaspati, autocontrolado como el mismo Señor Hari. Seguidor de los sadhus que sirven a las vacas, al gurú y a los santos mendigos. Era perfecto en su pudor, timidez, en su trato gentil Y actuaba como si fuese para él cuando se ocupaba en altruismo.
A lo largo de todo el universo se proclamaba su fama, Tan gloriosa y dulce como la del Señor Ramachandra.
