CAPITULO XXII
Bali Maharaj Rinde su Vida
Bali Maharaj, firme en su posición y considerando que no había cumplido su promesa, dijo así.
Sri Bali dijo:
¡Oh, el más venerado por los devas!, si piensas que he fallado, Debo entonces rectificarme, para que mi palabra sea cierta; No puedo permitir la falsedad en lo que he aseverado, Por favor entonces, ¡da Tu tercer paso en mi cabeza!
No temo el infierno ni el quedar desposeído, Ni el arresto de Varuna, ni el más doloroso castigo, ¡La deshonra sí la temo! Y aunque un padre, una madre, Hermano o amigo, nunca castigan así a un subordinado, Tú sí lo has hecho, siendo el más adorable, Y por ello considero este correctivo, el bien más exaltado.
Ya que en forma indirecta eres el mayor bienhechor de los asuras, Es por nuestro bien que actúas como un enemigo, Pues siempre deseamos disfrute, belleza, poder y fortuna, Mas al así castigarnos nos llevas al correcto camino.
Muchos demonios que fueron siempre Tus adversarios, Alcanzaron al fin la perfección de los grandes yoguis, Tus motivos, cuando actúas, son inconcebibles y variados, Y por ello no me avergüenza esta posición en la que me pones.
Mi abuelo Prahlad es famoso, Es reconocido por todos Tus devotos, Pues aunque fue tan agredido por su padre, Se mantuvo fiel al refugio de Tus pies de loto.
¿Qué valor tiene este cuerpo que al final de la vida nos deja? ¿De qué sirve esa familia que quita la riqueza para el Señor destinada? ¿De qué sirve una esposa que incrementa el enredo de esta existencia? ¿De qué sirve la familia, país, sociedad? ¡Solo roban la vida y atan al alma!
Mi gran abuelo, quien por servirte alcanzó plena sabiduría, Se refugió en Tus pies llenos de paz, temiendo a los mundanos. Gracias a la Providencia fui privado de la riqueza que nos descarría, Y nos hace olvidar del continuo peligro de lo temporario.
Sri Sukadeva Goswami dijo:
Cuando así Bali describía su gran suerte, apareció Prahlad, como la luna, Con su ropa amarilla, cuerpo oscuro, ojos de loto, largos brazos, Su nieto solo pudo inclinar su cabeza, por encontrarse apresado por Varuna. Se sentía tan avergonzado ante esta situación, que fue profuso su llanto.
Prahlad, al ver allí al Señor, Le reverenció y Le oró diciendo.
Sri Prahlada dijo:
Mi Señor, Tú le diste esta soberanía a Bali y ahora se la has quitado, Pienso que en ambos casos, Tu actuar ha sido el más maravilloso, Pues la riqueza confunde incluso al erudito y lo aleja del iluminado, Felizmente, por Tu acuerdo, todo ves, por lo que con respeto a Ti me postro.
Luego, interrumpiendo al Señor Brahma que iba a hablar, Vindhyavali, la esposa de Bali, ansiosa dijo.
Srimati Vindhyavali dijo:
¡Oh, mi Señor!, has creado los mundos para llevar a cabo Tus juegos, Pero los hombres ateos, creyéndose los dueños, procuran su propio placer, Ellos creen que pueden dar caridad y satisfacer sus propios deseos, De este modo a Ti, el creador de todo, ¿cómo Te podrán complacer?
Sri Brahma dijo:
¡Oh, Bienhechor y Amo de los seres! ¡Oh, el más adorable! Libera por favor a Bali pues ya sufrió suficiente castigo, Sin dudar te dio cuanto obtuvo por su piedad y austeridades, Incluso su propio cuerpo, bajo Tus benditos pies, ha rendido.
Por solo ofrecerte agua, brotes de pasto o flores, con mente indesviada, Ya otros alcanzaron altos lugares en Tu dichoso cielo, Ahora Bali, sin duplicidad, Te ha ofrecido todo, sin guardarse nada, Por este motivo, este arresto que le infringes, no siento que deba merecerlo.
El Señor Supremo dijo:
Mi querido Brahma, el logro material enturbia el pensar y tanto enloquece, Que Me desafía a Mí y por ello, en verdad favorezco a quien de todo privo, Si en este devenir un agraciado nace como humano, mas no se enorgullece, Ya sea por su alcurnia, belleza o educación, es porque Yo le he favorecido.
Aunque riqueza y aristocracia obstaculizan la devoción, Éstas no perturban al devoto puro; Bali Maharaj se ha vuelto el más famoso por su rendición, Pues no dejó su palabra, a pesar de este despojo y del rechazo de los suyos.
(Srila Prabhupad dice aquí que el Señor mismo pone a prueba a Su devoto y le da tolerancia para incrementar su gloria.)
En premio a tu tolerancia irás al Sutala, por los devas deseado, Creado por Visvakarma, está libre de toda amenaza y disturbio, Antes de ser Indra, regirás ahí por el período de Savarni Manu, Vive allí con tu familia y amigos, lejos de todo infortunio.
Ni un deva podrá agredirte, y mataré si surge un rebelde asura, Siempre cuidaré de ti y de los tuyos, y siempre podrás verme, Gracias a esto te librarás de toda asociación impura, Mi continua presencia te mantendrá satisfecho y alegre.
