CAPITULO XV
Los Santos Narada y Angira Instruyen al Rey
Los sabios dijeron:
¿Qué relación tienes con ese cuerpo muerto y éste contigo? Como junta y separa la arena el mar, así pasa a todos los seres. A todos nos somete el tiempo y solo el Señor maneja nuestros destinos. Nadie es independiente a su disposición y leyes.
El rey alabó a los sabios que como santos avadhutas recorrían el mundo para iluminar a los dolidos; Al oír sus palabras sintió alivio en su angustia y se vio como un animal en la ignorancia sumido.
Angira dijo:
“Como devoto que eres no debes lamentarte por nada material, Pude darte el saber supremo esa vez que vine a verte, Mas te di solo un hijo al encontrarte en tan gran ansiedad; Mira ahora cómo solo causa dolor lo que no es permanente.
“Por ello, considera en profundidad la posición del alma, Y al dejar el apego innecesario, encontrarás la paz.” “Te daré un mantra —le dijo Narada— y en siete días verás cara a cara, A ese Señor que concede el mayor alivio espiritual.”
