Atulananda Acarya


La Bella Historia de Dios

CAPITULO XV

Instrucciones para los Seres Humanos Civilizados

Sri Narada dijo:

Quienes desean avanzar en la religión superior, A nadie deben herir, ni con cuerpo, palabra, ni pensamiento, Ellos dejan los rituales, gracias a su pureza y comprensión. Entendiendo que el no agredir es sin duda el mejor proceso.

dravya-yajñair yaksyamanam drstva bhutani bibhyati esa makaruno hanyad ataj-jño hy asu-trp dhruvam //10//

Al ver al sacerdote que oficia la ceremonia, Los animales piensan, llenos de temor: “Seguro que nos matará, sin misericordia, Este que ignora el fin de esta celebración.”

Por ello, día tras día, quien sabe en verdad de religión, Y quien no desea violentar a los pobres animales, Debe hacer sus ofrendas en la debida ocasión, Con aquello que recibe por gracia de su Señor adorable.

El satisfecho y vinculado al Supremo, siente felicidad, Y vive despreocupado de su propio sustento, Mas nunca ese materialista que va de aquí para allá, Que en su codicia y lujuria se esfuerza por su progreso.

Para el que tiene buenos zapatos todo sendero le es confortable, No le incomodan las piedras ni las espinas del camino, Así mismo para el iluminado, nada hay que pueda afectarle, Él solo siente felicidad donde sea que le lleve el destino.

Con solo un poco de agua, Se complace el que está satisfecho, Mas se vuelve como un perro de guardia A quien controlan su lengua y sexo.

La codicia arruina el poder espiritual de un devoto o brahmana, Pues el hambre y la sed se sacian con el debido alimento, La ira con el correctivo, pero la codicia con nada, Ni siquiera con la conquista de todo el universo.

Por tomar votos con firmeza, uno conquista la lujuria, Por dejar la envidia, uno controla la ira y el rencor, La codicia se controla por notar la ansiedad del que acumula, Y por analizar la Verdad se supera el temor.

Por estudiar el espíritu uno conquista la lamentación, Por servir a un gran devoto uno desarrolla humildad, Mediante el silencio uno lleva el yoga místico a su perfección, Y uno vence la envidia cuando renuncia a disfrutar.

Por buena conducta y no envidiar, uno contrarresta el sufrimiento, Mediante oración y trance, uno debe aceptar el destino supremo, Por hatha-yoga y pranayama, uno alivia el dolor del cuerpo, Por desarrollar sattva, en especial en el comer, se controla el sueño.

La pasión e ignorancia se superan mediante la bondad, Y visuddha-sattva se alcanza por servir al de Eterna Beatitud, El maestro es como el Supremo pues nos da lo trascendental, Mas todo se frustra para quien lo ve como una persona común.

Sri Krsna es el Supremo y es la única aspiración de los sabios, De nada sirven ritos, meditación y yajña, si a Él no se le complace; Tal como una profesión o el comercio mantienen al hombre atado, Así mismo los ritos Védicos que para Su placer no se hacen.

Para conquistar el ser uno debe irse a un lugar solitario, Vivir de la mendicidad y recitar en su renuncia el pranava, Mediante pranayama y meditación debe mantenerse controlado, Y así feliz y sin lujuria, podrá aquietarse como tranquila llama.

Quien tras tomar sannyas vuelve al mundo, es un sinvergüenza, un vantasi, Y es abominable para un grhastha o un brahmachari, dejar sus principios, Uno debe rechazar, o compadecerse y ayudar, a alguien que se ha caído, Esta vida ha sido hecha para conocer la Verdad, no para gratificarse, ¿Para qué codiciar este mundo, cuando lo absoluto puede ser conocido?

Este cuerpo es como un carro donde sus caballos son los sentidos, La mente son las riendas, la inteligencia es su conductor, Los objetos son su meta, la conciencia mundana la que nos tiene cautivos, Los rayos de sus ruedas son el prana, lo alto y bajo de ellas son la religión e irreligión, El pranava es el arco, el alma es la flecha y su blanco es el Señor.

Por la gracia de los gurús y del Supremo, uno debe conquistar esos enemigos que surgen debido a la ignorancia y la pasión, Debe así uno volverse feliz por conocer su identidad espiritual, Afilando la espada del saber con la debida devoción.

Sin el refugio de Achyuta y Baladeva, este carro nos conducirá a la muerte, Por ello, uno debe dejar la senda de pravrtti, y liberarse mediante nivrtti; Ustedes, Pándavas, vencieron grandes enemigos por rendir cuerpo y mente, Consagrados a vuestro servicio, alcanzarán la mayor perfección que existe.

Mucho tiempo atrás, en otro maha-kalpa, fui el gandharva Upabarhana, Era muy respetado y atractivo para las mujeres, por ser muy hermoso, Una vez los prajapatis nos invitaron a participar en un harinama, Yo fui, y porque glorifiqué a los devas, me maldijeron con enojo:

“Porque has cometido este insulto, nace como un sudra carente de belleza.” En esa nueva vida serví a vaisnavas, que eran bien versados en los Vedas, Y gracias a ello, esta vez nací como un hijo de Brahma; así aprecia el poder de este proceso, que incluso a un aferrado grha-medhi libera.

Son ustedes muy afortunados porque siempre les visitan personas santas. Además, Sri Krsna, a quien buscan los sabios que desean la liberación, Actúa como vuestro bienhechor, amigo, primo, consejero y como acharya. Que ese Señor, sustento de los devotos, adorado mediante la devoción, mediante el canto y el cese de las actividades fruitivas, Se complazca.

Sri Sukadeva dijo:

Al oír todo esto, Yudhisthir sintió gran placer y amor extático por Krsna. Narada Muni, siendo adorado por Govinda y por el rey, siguió su camino. El mayor de los Pándava, cuando entendió que el Señor era su primo, Se llenó de gran emoción, sorprendido por esta gracia concedida.

Jueves 13 de Enero del 2005.

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