CAPITULO XV
El Señor Krsna Describe las Perfecciones del Yoga Místico
Mi querido Uddhava, se alcanza la perfección mística del yoga, Por someter sentidos y respiración, y por fijar en Mí la mente controlada; Hay dieciocho siddhis, ocho primarios que se refugian en Mi persona, Y otros diez secundarios que surgen del cultivo de sattva.
Anima, mahima, lagima, o el volverse muy pequeño, grande o muy liviano, Prapti, el tomar lo querido; prakamya o disfrutar de cualquier cosa deseada; Isita-siddhi, manipular los elementos; por vasita-siddhi se libra de las gunas; Por kamavayasita se obtiene lo que uno desee; estas son las ocho perfecciones primarias.
Las diez perfecciones secundarias son: Conocer presente, pasado y futuro; Librarse del hambre, de la sed y de toda necesidad corporal, El oír a distancia, el moverse a la velocidad de la mente, Asumir cualquier forma, entrar en los cuerpos de los demás, Morir cuando uno quiera, ver el juego entre los semidioses y las apsaras, Lograr lo propuesto y conseguir que las órdenes lleguen a cumplimiento.
Hay cinco perfecciones más que corresponden al proceso místico de yoga y meditación: Tolerar el frío, el calor y toda dualidad; conocer la mentalidad de los demás; Controlar la influencia del fuego, sol, agua, veneno, etc. Y el no caer bajo el control de otros.
En los versos siguientes el Señor explica de qué modo estos siddhis se desarrollan por meditar de una manera u otra en Él. Ya sea en Su manifestación en el universo, en Sus capacidades y poderes, en Sus manifestaciones como brahman y Paramatma, o en muchas otras de Sus formas trascendentales. Finalmente el Señor declara que el desarrollo de estos poderes insignificantes son una pérdida de tiempo, y que todos ellos pueden ser conseguidos por quien se controla y se dedica a Su devoción exclusiva.
