Atulananda Acarya


La Bella Historia de Dios

CAPITULO XV

Advenimiento y Coronación del Rey Prthu

Maitreya dijo:

Mi querido Vidura, luego los sabios agitaron los brazos de Vena, Como resultado salieron de ellos un varón y una dama. Supieron que eran una expansión del Señor y Les oraron de esta manera: “El hombre encarna el poder de Visnu y ella es Laksmi, quien siempre Le acompaña.

“Éste será afamado y se llamará Prthu, y Archi ella, de buenas virtudes, De bellos dientes y hermosa, hará más atractivos los adornos que se ponga. Han venido de este modo para poner fin a nuestras vicisitudes.” Gandharvas y siddhas cantaron, llovieron flores honrando Sus glorias.

Sabios y antepasados descendieron presurosos de otras esferas. Caracolas, trompetas, tambores y timbales en el espacio sideral vibraban. Vino el Señor Brahma, el gurú del mundo, seguido por otros devas, Quien comprobó que Prthu era el Señor, al ver en manos y pies las marcas que Le señalan.

Los ríos, mares, montañas, aves, vacas, serpientes y todos los demás seres, Se acercaron con presentes para el rey, de acuerdo a sus capacidades. Los brahmanas prepararon para sus rituales los debidos enseres, Y llegaron también con obsequios las distintas deidades celestiales.

Le dio Kuvera un trono de oro, Varuna una sombrilla que echaba fina agua, Vayu Le dio dos chamaras, Dharma una guirnalda que aumentaría Su fama, Indra Le dio un valioso almete, un cetro para regir el mundo Le dio Yama, Un traje protector, hecho de conocimiento espiritual, recibió de Brahma.

Un collar Le dio Sarasvati, un sudarsana Visnu, Laksmi inagotable fortuna, Siva una espada con diez lunas, un escudo con cien Le obsequió Durga, Chandra unos caballos hechos de néctar, una hermosa cuadriga Visvakarma. El Sol Le dio flechas cual sus rayos, Agni un arco de cuernos de vaca y cabra.

La deidad regente de Bhurloka Le regaló unas zapatillas con poder místico. El teatro, la música, el canto, le dieron los semidioses que surcan el cielo, como así también la capacidad de desaparecer cuando fuese preciso. El mar Le dio una caracola y con infalibles favores los sabios Le bendijeron.

Los mares, montañas y ríos, Le abrieron paso a Su magnífica cuadriga, Un suta, un magadha y un vandi, Le ofrecieron oraciones y alabanzas. Cuando Prthu vio a estos recitadores ante Sí, les miró con sonrisa benigna, Y con hablar cual tronar de nubes, les dijo estas palabras con confianza.

Prthu dijo:

¡Oh, nobles que ofrecen oraciones, suta, magadha y devotos! En Mí aun no se distinguen las cualidades que han mencionado. Diríjanlas a otra persona, o cuando las tenga en el momento propio. Los santos adoran a Dios, de cuyos atributos carece el ser humano.

¿Qué hombre sincero permitirá que le alaben por lo que no posee? El necio que acepta algo así, no ve que esas palabras son solo una burla; Tal como el honesto y magnánimo sufre, si le recuerdan el mal que hiciere, De igual modo el afamado y poderoso no haya en la alabanza gracia alguna.

Page last modified on September 02, 2012, at 05:41 PM