CAPITULO XVI
El Rey Alcanza el Refugio del Señor Supremo
Narada dijo tras revivir al niño muerto:
¡Oh, alma!, mira a tus padres sufriendo sin consuelo, Porque moriste muy joven, vuelve a tu cuerpo, Y por el tiempo que te correspondía, disfruta del reino.
El alma dijo:
En mi deambular he pasado por muchos nacimientos, ¿A qué reino, padre y madre, específicos, te refieres? En este mundo uno, o es neutral, o desarrolla odio o afecto, Pero al final por igual, todas las relaciones se pierden.
Tal como el oro pasa de una mano a otra, Así mismo las almas por distintas envolturas; Estas relaciones nos afectan, nos son penosas, En tanto las ideas de posesión perduran.
El alma, el verdadero ser, es eterno, Los lazos aquí se basan en los cuerpos transitorios, Así, la dicha o dolor, producto del apego, No deberían afectarnos de ningún modo.
Nosotros, el ser eterno, nos mantenemos aparte, Observando este mundo de amigos y enemigos; Somos porción del Señor, no hay razón de alarmarse, Pues como a Él, nada en verdad puede herirnos.
Así el niño habló de lo temporal de esta existencia, Lo que alivió al rey y a sus reinas de toda penuria; Después recibió el mantra que lleva a la trascendencia, Tras lo cual ambos sabios se perdieron en las alturas.
Así decía el mantra recibido por Chitraketu: “Reverencias a Ti, Supremo Bhagavan, Vasudeva. ¡Oh, Pradyumna, Aniruddha, Sankarsana! ¡Oh, Forma de Bienaventuranza Suprema! ¡Oh, Autosuficiente!, siempre imperturbable o santa.
“Tal como un vaso de greda se sostiene sobre la tierra, Y luego se transforma en tierra cuando se quebraja; Así en brahman todo se origina, se mantiene y se degenera, Reverencio por tanto a quien lo mundano no alcanza.
“Como el hierro, al calentarse, manifiesta los síntomas del fuego, Así mismo la materia muestra los del alma; Mil devotos masajean Tus pies, ¡oh, Supremo! Eres el Amo de todo poder místico, mis reverencias postradas.”
Por una semana, bebiendo solo agua, cantó este mantra, Y obtuvo Vidyadhara-loka, como un intermediario logro; En pocos días más alcanzó los pies de loto de Ananta, Le vio hermoso, blanco, de ropa azul, con tierna sonrisa y adornos.
Con lágrimas de amor y ahogado por el éxtasis, dijo estas palabras: Aunque eres inconquistable, Te conquistan los devotos controlados, Y por Tu gracia, permites que Te apresen los que Te aman, Y por darte a ellos, los haces a su vez Tus esclavos.
Esta manifestación es Tu opulencia y los devas son porciones Tuyas, mas por eso se creen con independencia. Estás presente en cada rincón de los mil universos que creas, que son como átomos para Ti, en Tu gran aspecto de Sesa.
Los disfrutadores que adoran a los devas son como animales, Pues tras lo efímero oran a una chispa y lo que dan, se desvanece; Mas quienes Te sirven a pesar de sus deseos materiales, Cruzan este samsara y ya no ven nacimientos ni muertes.
Solo el Bhagavad-dharma es puro y conduce a Tus pies, Los demás procesos están llenos de envidia o de enemistad; Por esto no puede esperarse de ellos ningún verdadero bien, Tan solo encienden Tu ira, por su irreligión y falta de ecuanimidad.
Por escuchar de Ti, uno se libera, ¿qué decir de quien puede verte? Así me he podido purificar, gracias a la promesa de Narada. El materialista superficial de ningún modo puede entenderte, Por Ti se percibe y se actúa. ¡Mis reverencias a Tu forma de naga!
Sri Bhagavan Anantadeva dijo:
¡Oh, rey!, ahora eres perfecto por haber seguido a Narada y a Angira, Soy Paramatma, el principio, el sonido trascendental y la Deidad; El mundano crece pensando que es para su placer esta fantasía, El mundo también se expande, mas Yo sostengo la totalidad.
Al ver que el actuar fruitivo está lleno de dificultades, Y que uno obtiene un resultado opuesto al que esperó, El inteligente renuncia, incluso, a ejecutar rituales, Y por renunciar y servirme, alcanza la máxima perfección.
Marido y mujer se unen y tratan de mitigar el sufrimiento, Sin embargo, por sus deseos mundanos, solo logran gran pesar; Uno debe dejar lo fruitivo mediante el buen discernimiento, Y dedicarse a entender la relación conmigo y así Me alcanzará.
