CAPITULO XVII
Descripción del Sistema Varnasrama
Sri Uddhava quiso saber cómo los hombres pueden alcanzar el servicio amoroso al Señor mediante la ejecución de sus deberes prescritos, quiénes pueden rendir este servicio y cómo hacerlo.
Sri Bhagavan dijo: En Satya-yuga existe una sola clase social llamada hamsa, Todos en ella se dedican en forma perfecta a su servicio al Señor, Por ello esa era es también llamada Krta-yuga y mediante tapasya Me adoran como Hamsa, guardando continua pureza interior.
Krta: consumado, perfecto.
¡Oh, afortunado!, en Treta-yuga el conocimiento surgió de Mi corazón, Bajo la división triple de Rg, Sama y Yajur; nacen también las castas: De Mi rostro los brahmanas, de Mis brazos los ksatriyas, de Mi vientre los vaisyas, Los sudras de Mis piernas; todos ellos con su respectiva obligación.
samo damas tapah saucam santosah ksantir arjavam mad-bhaktis ca daya satyam brahma-prakrtayas tv imah //16//
Tranquilidad, autocontrol, austeridad, limpieza, Satisfacción, tolerancia, sencillez y soledad, Devoción a Mí, misericordia y veracidad, Son virtudes con las que los brahmanas se manejan.
Poder, fuerza, determinación, heroísmo, tolerancia, generosidad, esfuerzo, Firmeza, servicio a los brahmanas y liderazgo, son virtudes de los ksatriyas. Fe en los Vedas, caridad, honradez, servicio a los dvijas, deseo de enriquecimiento, Caracterizan a los vaisyas. Los sudras sirven a devas, dvijas y vacas, Y sienten satisfacción con la paga que reciben por su cumplimiento.
Suciedad, infamia, robo, perturbación, lujuria, ira, ambición, infidelidad, Son características de quienes se encuentran fuera del varnasrama; La no violencia, la veracidad, la honradez, el desear el bien a los demás, La ausencia de ira, de codicia y lujuria, son para toda sociedad humana.
acaryam mam vijaniyan navamanyeta karhicit na martya-buddhyasuyeta sarva-deva-mayo guruh //27//
El acarya soy Yo, entiende esto bien, Por lo que siempre se le debe respetar; Jamás considerarle un simple mortal, Pues todos los semidioses residen en él.
Mañana y tarde el discípulo debe mendigar para su maestro espiritual, Y siendo autocontrolado debe aceptar tan solo lo que su gurú le dé; Siempre debe permanecer en su cercanía, con gran disposición servicial, Practicando brahmacharya por el tiempo que le corresponda aprender.
No debe asociarse con mujeres, Ni para charlar, mirarlas, ni jugar con ellas; Debe evitar también a quien gusta de placeres, Y a quien con la vida sexual se recrea.
Toda la sociedad, con cuerpo, palabra y mente, debe practicar la pureza, los servicios religiosos en los tres sandhyas, el peregrinaje y japa, debe comer solo alimentos limpios y recordar en todo ser Mi presencia.
Quien observa el gran voto de celibato se vuelve tan brillante como el fuego, Y mediante la austeridad seria reduce a cenizas la inclinación a disfrutar; El dvija que no acepta caridad puede mantenerse por enseñar o hacer yajñas, Pero es mejor si se sustenta con cereales recogidos, sin depender de los demás.
Que este brahmana mantenga así su familia, simple, satisfecho y fijo en Mí, Pues él no está destinado a gozar de los insignificantes frutos de esta tierra, Si se consagra a la austeridad, tendrá ilimitada dicha después de morir.
Así como un navío rescata con presteza a los que han naufragado en el mar, Así mismo traigo pronto alivio a quienes ayudan a los brahmanas pobres; Como el elefante líder protege a los suyos cuidándose él mismo además, Así el rey, cual padre, cuide a los suyos y de sí para que nadie zozobre.
Si un brahmana no puede sustentarse con su deber y sufre por ello, Puede tomar la ocupación de un vaisya o la de un ksatriya, Pero nunca servir a un hombre común como si fuese un perro.
Alguien de la orden real puede actuar como vaisya, pero nunca como sudra, El vaisya sí se puede emplear, y el sudra sin patrón puede volverse artesano; Pero esto solo puede mantenerse en tiempos de emergencia o de premuras.
Los grhasthas deben atender con distintos yajñas a los devas, a los sabios, a antepasados, hombres y demás, viéndolos como Mi manifestación; Deben mantenerse con dinero obtenido sin sentirse muy forzados, O por cumplir sus deberes mediante una correcta y honesta labor.
Sin apegarse a su familia, que no desespere creyéndose el señor del sino. El padre inteligente debe ver que, como la suya, toda felicidad es temporal. Las relaciones son transitorias, como con quienes topamos en un camino, Todas ellas se deshacen, como la persona que al despertarse deja de soñar.
Viendo esto así, debe vivir sintiéndose un huésped, sin orgullo ni propiedad, De este modo no estará atado ni se enredará en los asuntos domésticos, Alguien así puede estar en casa, o al tener un hijo responsable dejar el hogar; Pero el lujurioso, en su ilusión se cree dueño, es codicioso y avariento, “Todo esto es mío—piensa— y yo soy todo”, así en su red no ve la libertad.
“¡Oh, mis pobres padres ancianos, mis hijos y mujer, criando aún al bebé! Sin mí, ¿quién les dará protección en este mundo tan adverso?” De este modo, el padre necio, no conoce la paz y siente a ratos desfallecer, Y cuando llega la muerte sufre, por su falta de conocimiento.
