CAPITULO XVIII
Las Oraciones de los Residentes de Jambudvip
Bhadrasrava, el hijo de Dharmaraj, en Bhadrasva-varsa, ora así en trance a Hayasirsa, la expansión plenaria de Vasudeva:
Adoramos al Señor de la religión, a quien limpia nuestras conciencias. ¡Qué sorprendente es que al necio materialista no le preocupe la muerte! Si su padre o hijo muere, solo piensa en gozar de sus pertenencias. ¡Oh, Innacido!, hasta al sabio confundes, ¡permite que Te reverencie!
Eres la causa de todo, mas Te mantienes separado e independiente. Al fin del milenium, Tama en persona robó los Vedas y los llevó al Rasatala, Mas el Señor como Hayagriva los rescató, y a Brahma se los dio nuevamente. Reverencio a ese Señor cuya determinación nunca falla.
Así ora Prahlada en Hari-varsa: om namo bhagavate narasimhaya namas tejas-tejase avir-avirbhava vajra-nakha vajra-damstra karmasayan randhaya randhaya tamo grasa grasa om svaha, abhayam abhayam atmani bhuyistha om ksraum
Reverencio a Nrsimha, la fuente de toda potencia, ¡por favor hazte ver! Con Tus dientes y garras como rayos, destruyes nuestros deseos demoníacos que nos atan a la acción fruitiva. Aparece en nuestro corazón y destruye la ignorancia del ser, De modo que estemos libres de temor en este mundo fatídico.
svasty astu visvasya khalah prasidatam dhyayantu bhutani sivam mitho dhiya manas ca bhadram bhajatad adhoksaje avesyatam no matir apy ahaituki //9//
Que haya paz en el universo y que se calmen las personas envidiosas. Meditemos todos juntos en el bien de todos los seres vivos. Traigamos buena fortuna a nuestra mente por evocar a Adoksaja. Absorbamos nuestra conciencia y actos en el servicio divino.
magara-daratmaja-vitta-bandhusu sango yadi syad bhagavat-priyesu nah yah prana-vrttya paritusta atmavan siddhyaty aduran na tathendriya-priyah //10//
Oramos por nunca sentir atracción por la cárcel de la vida familiar, Consistente en casa, mujer, hijos, parientes, cuenta bancaria y amigos; Quienes son autocontrolados y se satisfacen con la mínima necesidad, Se vuelven pronto perfectos, no los que buscan complacer sus sentidos.
Por sadhu-sanga uno escucha sobre Mukunda y se purifica al estar con Él, Lo que con peregrinajes y baños en el Ganga se logra tras mucho tiempo. Por bhakti uno se vuelve como un deva al desarrollar toda virtud y bien. Mas el adverso a Hari es esclavo de su mente y solo recorre lo externo.
Tal como el pez desea estar en el agua así el alma anhela Su amparo. Mas el apego hogareño causa enredo, ansias, desánimo, ira, desesperación, Deseo de prestigio y temor, todo lo cual nos sujeta a lo externo y mundano; Por ello, ¡oh, demonios!, adoren los pies de Nrsimha sin vana ilusión.
En Ketumala-varsa, Laksmi, acompañada durante el día por los hijos de Prajapati, quienes son las deidades que rigen los días, y en la noche acompañada por sus hijas, quienes son las deidades de la noche, adora con estas palabras al Señor en Su forma de Kamadeva o Pradyumna.
Sri Laksmi ora así: Reverencio a Hrsikes, al sustento de toda vida, al proveedor de todo bien. A la causa de todo, al fin de los Vedas, al esposo y apoyo de cada alma. Las mujeres que Te adoran, pidiéndote un esposo, sin duda no pueden ver que ni a ellas ni a sus hijos cuidarán, por estar atados a guna, kala y karma.
Solo el libre de temor, que protege al temeroso, es un verdadero marido. Por ello, solo Tú lo eres, y nadie puede reclamar ese puesto. Quienes conocen los Vedas, Te tienen a Ti, como su único abrigo, Y solo encuentran en Ti al mejor cónyuge, al mejor protector y maestro.
¡Oh, Achyuta!, pon Tu mano en Mi cabeza, como lo haces con Tus devotos, Pues Mi marca en Tu pecho es solo para agradarme, no es Tu bendición verdadera; A ellos muestras Tu gracia, no a Mí, tal es Tu actuar incomprensible y prodigioso. Tú eres el controlador absoluto y nadie entiende Tu posición suprema.
En Ramyaka-varsa, Vaivasvata Manu adora a Matsya de la siguiente manera:
Reverencio al Señor trascendental, origen de toda vida y poder, A Matsya, quien todo lo controla, como un maestro titiritero. Aunque en todo corazón, los reyes no Te pueden sentir ni ver, Solo el que canta los mantras Védicos Te aprecia por entero.
Los grandes devas Te envidian, mas ellos no pueden sostenernos, Ni mediante un esfuerzo individual, ni en forma cooperativa. En Tu forma como un gran pez nos llevaste por el océano, Así nos protegiste a todos. ¡Te ofrezco mis reverencias rendidas!
En Hiranmaya-varsa vive el Señor Kurma, ahí es adorado por Aryama y sus súbditos con esta plegaria:
Te reverencio Señor, fuente de virtud, en Tu forma de tortuga. Eres trascendental y no limitado y este Virat es Tu energía externa. Solo un devoto puede percibirte en Tu forma real y pura. Porque todo lo manifiestas, esta creación temporal es verdadera, Y cual Kapila, solo Tú enseñas el sankhya, Mas no aceptan Tu revelación los envidiosos que especulan.
El Señor Varaha vive al norte de Jambudvip, allí en Uttarakuru-varsa, madre Tierra Le adora con el siguiente Upanisad mantra:
Reverencias a Ti, Señor, quien eres entendido mediante mantras. Los ritos y sacrificios son parte de Tu cuerpo trascendental. Eres Triyuga, posees las seis opulencias y limpias del mal karma. Como el fuego en la madera estás oculto, Mas solo Te revelas a quienes Te buscan con entrega total.
Los místicos Te ven como Paramatma tras el ilusorio velo de esta materia. Creas el mundo por nuestro deseo. A éste mueve Tu mirada como imán al hierro. Mataste a Hiranyaksa y me alzaste con Tus colmillos de grandiosa manera. Así me sacaste del Garbhodaka. ¡Una y otra vez Te reverenciamos por ello!
