CAPITULO XVIII
El Señor Vamanadeva, la Encarnación como Enano
Sri Sukadeva Goswami dijo:
Después de la oración de Brahma nació Visnu del vientre de Aditi, Con Su complexión oscura, cuatro brazos, con aros en forma de tiburón, Con Srivatsa, Kaustubha, yelmo, mala fragante, hizo a todos felices, Al iluminar la casa de Kasyapa con Su divina y bendita aparición.
Todos los planetas, desde el Sol a Saturno, dieron profusa caridad, Y celebraban todos los seres, con los sabios, vacas, árboles y montañas, Advino en el dvadasi Vijaya y celebró una orquesta en el plano celestial, Oraron manus, pitas y dioses, entre el festejo de apsaras y gandharvas.
En medio de la lluvia de flores se regocijó Aditi, y Kasyapa clamó: ¡jay, jay! Como un gran actor, el Señor tomó la forma de un brahmana enano, Se hicieron los ritos del nacimiento con expresiones de gran felicidad, El dios del Sol Le recitó el gayatri, cuando recibió el cordón sagrado.
Brhaspati Le dio el cordón; Su padre Kasyapa un cinturón de paja; Bhumi, una piel de venado; Chandra, el dios del bosque, Le dio una vara; Aditi, un kaupin; Brahma, un kamandalu; Sarasvati, una mala de rudraksa; Los siete sabios Le dieron kusa, y una sombrilla quien preside el svarga.
Kuvera Le dio un cuenco para mendigar y Bhagavati la primera limosna. Brillaba este brahmachari con la bella refulgencia de brahma, Al saber del sacrificio de Bali, fue donde él, para darle Su misericordia, A Su paso se hundió la Tierra, llegó a Bhrgukaccha, al norte del Narmada.
Al verle llegar como el sol naciente, se preguntaron si sería Surya mismo,
Sanat-kumar, o Agni. Al entrar en la arena, opacó el fulgor de los otros,
Estos se pusieron de pie para rendirle los respetos debidos; Bali Maharaj, feliz de verle, Le ofreció un asiento y lavó Sus pies de loto.
Emulando al Señor Siva, salpicó esa santa agua en su cabeza y oró diciendo:
“¡Oh, dvija!, dime cómo servirte, ¡oh, austeridad encarnada!, Te venero. Tu presencia purificó mi dinastía completa y este sacrificio de fuego, El agua de Tus pies lavó mis pecados y Tu pisar bendice al mundo entero.
¡Oh, hijo de un brahmana!, parece que has venido aquí a pedirme algo, Solicita lo que desees, ya sea una vaca, oro, una casa bien equipada, Rica comida, la hija de un brahmana, carros, elefantes, caballos, Pueblos prósperos, o cualquier otra cosa que no haya sido mencionada.
