CAPITULO XVIII
Descripción del Varnasrama-dharma
En este capítulo el Señor explica las austeridades para el vanaprastha, Tan extremas son, que al final se transforma en piel y huesos; Si su única aspiración es alcanzar al Supremo, puede tomar sannyasa, Y cuando camina debe preocuparse bien de no pisar ningún insecto.
Los devas, envidiando que deje este mundo, van a tentar a este sannyasi, Yendo a él en la forma de su ex-esposa, o como mujeres, u otro atractivo; Debe mantenerse por mendigar, sin guardar nada, solo, sin preocuparse, Pensando en Mí y en su alma, siendo ecuánime y guardando equilibrio.
Que el vanaprastha se purifique por mendicidad y por dejar lo mundano, Viendo el cosmos y el cuerpo como ilusorios, no debe pensar en ellos ya más; Debe portarse como un niño, y aunque hábil, debe mostrarse retardado; Aunque erudito, que hable como un demente, y que sea insólito en su actuar.
Que no se atraiga por el karma-kanda, que unido al Veda, jamás lo niegue; Que nadie le amedrente, ni deje que le perturbe cosa alguna; Que tolere los insultos, sin despreciar a nadie; que no hostigue ni se vengue; Que vea en todos al único Señor, como en muchos charcos se refleja la luna.
Si a veces la persona santa no obtiene alimento, no debe sentirse deprimida, Ni debe regocijarse si le sirven algo suntuoso. Fija en su determinación, debe ver que ambas situaciones son controladas por el Supremo Isvara. A veces, para cuidar su salud, la cual es necesaria para la liberación, Puede que necesite esforzarse para conseguir suficiente comida.
Debe aceptar la ropa, alimento y ayuda que le lleguen sin esfuerzo, Y como Yo ejecuto Mis deberes por Mi voluntad, así debe hacerlo el sabio; El alma realizada nada ve separado de Mí, pues le ilumina el conocimiento. Quien percibe las miserias y desea la perfección, debe buscar un gurú adecuado, Servirle sin envidia y, considerando que no es distinto de Mí, guardarle respeto.
El principal deber del sannyasi es ser pacífico y mantenerse ecuánime; El del vanaprastha es la austeridad y ver la diferencia entre alma y cuerpo; El del grhastha es celebrar los debidos yajñas y no negar su abrigo a nadie; El deber del brahmacari es servir con humildad a su maestro.
El casado solo debe acercarse a su esposa para procrear, De lo contrario, que practique el celibato, la austeridad y la limpieza, Debe estar satisfecho y sentir simpatía por toda entidad. ¡Todos los seres Me deben adorar, sin importar sus diferencias!
Quien Me adora a través de su deber prescrito, siempre, y sin desviación, Viendo a todos los seres situados en Mí, desarrolla firme devoción.
¡Oh, Uddhava!, soy el Supremo y quien Me adora con certeza Me alcanza. Quien cumple su deber en el varnasrama, poniéndome a Mí en el centro, conociendo y realizando la escritura, vendrá a Mí, sin tardanza. Así te expliqué cómo, por cumplir el deber, se vuelve uno perfecto.
