CAPITULO XI
Los Síntomas de las Entidades Vivientes
Sri Bhagavan dijo:
Según la influencia de las gunas, el alma es condicionada o liberada. Esta vida es como un sueño, donde todo sentir es producto de Mi maya. ¡Oh, Uddhava!, el saber y la ignorancia, liberan o cautivan por siempre, El alma es parte de Mí, mas la oscuridad nos separa, ¡oh, el más inteligente!
Dentro del cuerpo hay uno siempre feliz y otro que siempre sufre, Son como dos aves en un árbol, donde una prueba sus frutos y la otra no, Ésta es el Señor, mas el alma sí degusta de unos amargos y otros dulces. El sabio es como el que despierta y ya no se identifica con lo que soñó.
El lúcido no se cree el hacedor, él ve actuar a las gunas en diversas formas, Mientras que el ignorante, sí se considera el cuerpo y se cree el ejecutor; El sabio es como el viento, que al soplar, no se apega a los aromas, Es como el cielo que no se mezcla; o al no atarse a su reflejo, es como el sol.
A quien actúa sin deseo mundano, se le considera liberado y ya no se enreda, Ante el insulto no se molesta, no le alegra el elogio, ni el recibir respeto; Ese sabio está por encima del bien y el mal, y a nadie alaba ni condena, Así, ante los ojos del mundo, es visto como un retardado o un inepto.
Estudiar el Veda sin adorarme, es como cuidar una vaca que no da leche, Es tan miserable como tener una mujer incasta, como depender de otros, Como tener hijos inútiles, o como no usar la riqueza tal cual debe hacerse; El sabio solo debe oír de Mi plena purificante gloria cantada por Mis devotos.
Quien entiende esta Verdad, dejando lo ilusorio, debe centrarse en Mí, Pero, Uddhava, si no eres capaz de esto, ofréceme tus actos sin apego; Por escuchar Mis glorias se absuelve el universo y se Me puede servir, Y de ese modo, en compañía de los Míos, sin duda se alcanza lo supremo.
Sri Uddhava dijo:
Querido Señor, ¿a quién consideras Tu siervo verdadero, Y mediante qué servicios y ofrendas se Te puede agradar? ¡Oh, Señor de Vaikuntha!, háblame por favor acerca de ello, Porque Te amo, y aparte de Ti, no veo dónde me podría refugiar.
Sri bhagavan dijo:
¡Oh, Uddhava!, la persona santa es buena y nunca hiere a sus semejantes. Es tolerante, veraz, sin envidia, ecuánime, preocupada por hacer el bien, Es controlada, desprendida, agradable, sin propiedad, ni áspera ni tajante, No se esfuerza por lo mundano, es tranquila, estable y medida en el comer.
Me acepta como su único abrigo, no exige respeto pero lo da a los demás, Es reflexiva, aviva la conciencia de los otros y por ello nunca engaña, Es amistosa, sabia, aprecia cómo Mis instrucciones protegen del mal, Y por último, solo se entrega a Mí, al verme como su vida y alma.
Quizá alguien no sepa mucho de Mí, mas si Me adora con inmaculado amor será como el mejor de Mis sirvientes, y para librarse del orgullo y vanidad debe adorar Mi deidad y Mis devotos, y debe recordarme con devoción; Debe darme todo lo que adquiere y entregarse a Mí de un modo total.
Que participe en festivales cantando y bailando con otros devotos, Que celebre el diksa, ekadasi, que construya templos y ciudades para Mí, Que Me sirva sin hacerse notar, que Me ofrezca lo más querido y valioso, Que con agua, con estiércol de vaca y perfumes, barra y limpie Mi mandir.
¡Oh, santo Uddhava!, adórame en el sol, en el fuego, en los brahmanas, En los devotos, cielo, viento, agua, en la tierra, en el alma, en toda entidad. Mediante cantos védicos y reverencias, adórame en el sol; En el fuego, ofreciendo ghi; en las vacas, por ofrecerles pasto y cereal; En los brahmanas, por recibirles, aunque se presenten sin tu invitación.
Por meditación Soy adorado en el cielo del corazón; En el aire, como el elemento vital llamado prana; En el agua, con ofrendas de tulsi y de esa misma agua; Como presente en la tierra, mediante mantras; Por ofrecer alimento se Me adora en el alma y por ser ecuánime y por ver a todos junto a mi Yo.
De este modo, ¡oh, Uddhava!, quien no se ocupa en Mi servicio amoroso, No posee ningún medio provechoso para liberarse de este charco material. Escúchame ahora, porque he de hablarte de un saber confidencial.
