Atulananda Acarya


La Bella Historia de Dios

CAPITULO XIX

La Perfección del Conocimiento Espiritual

Sri Bhagavan dijo:

Para el iluminado soy el único objeto de adoración, la meta de la vida, La conclusión del conocimiento y el único medio para obtener felicidad, De este modo él se vuelve muy querido para Mí y Me da mucha alegría; Nada da más satisfacción que una fracción de Mi saber trascendental.

Al oír esto, Sri Uddhava quiso saber más acerca de ese servicio amoroso que confiere la relación con el Supremo.

Sri Bhagavan dijo:

Sobre esto mismo preguntó Yudhisthir a Bhisma, estando nosotros presentes, Ahora te hablaré en base a lo que escuchamos esa vez de labios del abuelo. Yo veo como conocimiento el que distingue entre alma, cuerpo y mente; Por los Vedas, por la evidencia directa, por el saber tradicional y la lógica, Se puede separar lo ilusorio y temporal de lo real y eterno.

El sabio ve que incluso en Brahmaloka hay infelicidad por ser transitorio, Por ello, ¡oh, Uddhava!, practica el servicio a Mí, con devoción y amor, Escucha y canta acerca de Mis glorias, recuérdame, deja por Mí todo, Pues para Mi devoto puro, ¿qué otra cosa podría serle de valor?

De la bondad surge el saber, la religión, el desapego y la opulencia; De la pasión surge el apego, la irreligión, la ignorancia y el infortunio; Verdadera religión es la que conduce a Mí; verme, es verdadera sapiencia; Riqueza son los siddhis del yoga; desapego es desinterés del mundo.

Luego, Sri Uddhava hizo varias preguntas a Krsna con respecto a los distintos deberes, disciplinas y prácticas espirituales, y Él respondió.

Sri Bhagavan dijo: La no violencia, la veracidad, el no codiciar ni robar, La humildad, el desinterés por lo temporario, El estar libre del sentimiento de posesión, El confiar en la religión, el celibato, el silencio, la estabilidad, La ausencia de temor, Son los doce principios de disciplina primarios.

La limpieza externa e interior, El canto del Nombre, la austeridad, El sacrificio, la fe, la hospitalidad, El adorarme, el peregrinar, el desear y hacer el bien supremo, El servicio al maestro espiritual y la satisfacción, Son los doce deberes regulares prescritos. Estos veinticuatro elementos conceden toda bendición.

Absorber la inteligencia en Mí es equilibrio mental; La disciplina para los sentidos es el autocontrol; Tolerancia es soportar con paciencia la infelicidad; Firmeza es controlar la lengua y el deseo sexual.

La mayor caridad es dejar de agredir a los demás; Renunciar a la lujuria es la más excelsa austeridad; Verdadero heroísmo es renunciar al placer material; Ver en todo al Señor es percibir la realidad.

Veracidad es decir la verdad de una manera grata; Limpieza es el desapego de la actividad fruitiva; Renuncia es aceptar la orden de sannyasa; La única riqueza deseable es la religiosidad.

Verdadera opulencia es Mi propia naturaleza como el Señor; La suprema ganancia es el servicio con devoción; Trascender lo dual es la verdadera educación; Verdadera modestia es sentir repugnancia por lo impropio.

Belleza, es poseer buenas virtudes como el desapego; Verdadera felicidad es trascender la material; Verdadera miseria es envolverse en el placer sexual; Tonto es el que se enreda, sabio el que se sabe desligar.

El verdadero camino es el que conduce a Mí; El camino errado es el del disfrute de los sentidos; Verdadero cielo es donde predomina la bondad; Donde predomina la ignorancia es el infierno.

Soy el verdadero Amigo de todos, Y actúo como el Maestro del universo. El de buenas cualidades es en verdad rico Y es pobre el que nunca está satisfecho.

Desventurado es quien no controla sus sentidos, es un esclavo, Y quien no se apega a su disfrute es un verdadero controlador. De este modo, ¡oh, Uddhava!, respondí lo que Me has preguntado, Trascender el bien y el mal materiales es la cualidad mayor.

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