CAPITULO XIV
El Señor Krsna Explica el Sistema de Yoga
Sri Uddhava quiso saber si entre los múltiples procesos recomendados, existía uno como el supremo para alcanzar la perfección.
Sri Bhagavan dijo:}
Cuando hubo una nueva creación di el saber de los Vedas a Brahma, Brahma lo dio a Manu y de ahí descendió a muchas especies y razas, A humanos, asuras, devas, siddhas, gandharvas, charanas, vidyadharas… Por ello es que hay tanta variedad de sistemas, de rituales y de mantras.
Debido a la gran variedad de naturalezas y deseos, Hay tanta diversidad de filosofías teístas de vida, También están los que sustentan principios ateos, Así, por Mi energía ilusoria, defienden distintas perspectivas.
Mas, todos ellos obtienen frutos temporales de su labor material, Y al obtenerlos, sufren, por causa de esta ignorancia; Solo el que se fija en Mí obtiene verdadera felicidad, Quien nada desea, quien se controla y es ecuánime en toda circunstancia.
na tatha me priyatama atma-yonir na sankarah na ca sankarsano na srir naivatma ca yatha bhavan //15//
En verdad no es tan querido para Mí Ni el mismo Brahma, ni Sankara, Ni Sankarsana, ni Sri, Como lo eres tú, Uddhava.
nirapeksam munim santam nirvairam sama-darsanam anuvrajamy aham nityam puyeyety anghri-renubhih //16//
Con los que son desapegados, rasikas, pacíficos, Sin enemigos y siempre ecuánimes, A ellos Yo siempre les sigo, Para que el polvo de sus pies pueda purificarme.
(O para que ese polvo purifique los universos que están en Su cuerpo.) Mencionar quién dice esto
Mi querido Uddhava, aunque Mi devoto, al no ser del todo controlado, Se disturbe por los deseos, aun así, por su devoción, no será vencido, Pues este servicio, como el fuego, reduce a cenizas el pecado. ¡Me controlan esos devotos para quienes Yo les soy muy querido!
Ni por yoga, ni sankhya, ni estudios, ni dana, ni tyaga, ni tapa, Puedo Yo sentirme atraído, ¡tan solo por esos devotos que Me aman! Los que Me sirven llenos de felicidad y de emociones extáticas purifican el universo entero, son devotos inmersos en bhava.
El alma purificada por bhakti, brilla, como el oro que probó el fuego, Y un día Me verá, como el ojo enfermo que de a poco se regenera; Por ello uno debe dedicarse a Mí, dejar el sexo, y estar en soledad y sosiego, Pues nada en el mundo causa mayor cautiverio y dolor, Que el apego por mujeres y por hombres inclinados a ellas.
Sri Uddhava entonces quiso saber cómo meditar en el Señor, y Sri Krsna le explicó el proceso de meditación basado en dhyana, fijando la mente en Su forma de cuatro brazos hasta verle a Él, y quedar atraído por Su belleza en forma espontánea.
