CAPITULO XII
Más Allá de la Renuncia y del Conocimiento
Nada hay más benéfico que la asociación con Mi devotos, Por hacer esto quedo bajo el control de Mis sirvientes; Es superior al astanga, al sankhya, a tyaga, a hacer caminos y pozos, A visitar lugares sagrados, dar caridad, o volverse un penitente.
Seres de todo el universo se han salvado gracias a esta divina compañía, Bali, Banasura, Maya, Vibhisana, Sugriva, Hanuman, Jambavan, Gajendra… Ellos y muchos otros se liberaron sin esforzarse en demasía, Así como los habitantes de Vrndavan que cultivaron Mi devoción sincera.
No se Me alcanza mediante yoga, dana, estudio de los Vedas, ni por tyaga, ¡Pero mira cómo sufrió Vrndavan cuando Mi tío Me fue a buscar! Gozaron conmigo las gopis, y extendieron las noches a un día de Brahma, Eran cual yoguis olvidadas de sus cuerpos, absortas en Mí, nada más.
Sin saber de Mi verdadera posición, Me alcanzaron, por acercarse a Mí, Por ello toma Mi refugio, dejando lo que se ha oído o lo que se está por oír. Como de un mismo suelo surgen variedad de árboles, de flora y de fauna, Del mismo modo Yo soy esa única fuente de donde toda existencia emana.
El árbol de esta existencia tiene dos simientes: los actos malos y buenos; Tiene cientos de raíces que representan los innumerables deseos; Tiene tres troncos inferiores: las gunas; y cinco superiores: los cinco elementos burdos; Produce cinco sabores: los objetos de los sentidos; Tiene once ramas: los diez sentidos y la mente; Tiene un nido hecho por dos aves; tres tipos de cortezas: pus, moco y bilis; Produce dos frutos y se extiende hasta el Sol. Quien bien conoce este árbol, sabe del Veda y así obtiene la liberación.
