CAPITULO V
Narada Concluye sus Enseñanzas a Vasudeva
El rey Nimi quiso saber del destino de quienes no adoran a Krsna, y que viven atormentados por los deseos incontrolables.
Sri Chamasa dijo:
Quien no adora al Señor cae en una vida infernal, Por ello los santos deben ayudar a quienes no escuchan Sus glorias, Muchos se desvían y adoran a los devas, buscando la ventaja material, Por su lujuria y orgullo violentan a los devotos de la Suprema Persona.
Estos vedantistas mundanos se dedican a adorar sus casas y a mujeres, Y así, dejando de servir al Señor, se animan entre sí para sus actos; En sus yajñas no dan a los dvijas, pero sí matan animales, siendo crueles, Sin tener ninguna comprensión de la consecuencia de esos maltratos.
La inteligencia de estas personas la confunde el orgullo por riqueza, Educación mundana, renuncia, belleza, fuerza, rituales y aristocracia; Siendo crueles, no glorifican al Señor, solo hablan de sus empresas, Y aunque la escritura conceda el comer carne y el beber, Lo hace con la esperanza de que un día dejen esa práctica.
El mejor uso de la riqueza es destinarla a la religiosidad, Pues así se logra una comprensión filosófica de la vida, Ésta al fin madurece y se transforma en percepción directa de la Verdad; Pero los mundanos solo destinan su dinero a mejorar el nivel de la familia, Sin percibir lo efímero de la ganancia material.
El vino es solo para ser olido en el sacrificio hecho, La matanza del animal es la ofrenda, no es para hacerlo en gran escala, El sexo es para procrear, no para el placer del cuerpo, Pero el mundano no destina sus actos a la elevación del alma.
Estas personas pecaminosas, que ignoran la religión, Creyéndose piadosos, violentan a los pobres animales, Pero en sus próximas vidas pagarán por esta violación, Y serán comidos por quienes sufrieron estos males.
Atados al cuerpo y a sus familiares, envidian al Señor y a otros seres vivos, Y así practican dharma, artha y kama, sin pensar en el Supremo, Nunca tienen paz, pues con su inteligencia sirven otros motivos, Dejando sus deberes, sufren, por perseguir efímeros ensueños, Y por darle la espalda al Señor, pierden toda relación y caen al infierno.
Luego el rey Nimi preguntó por las encarnaciones del Señor en cada era.
Sri Karabhajana dijo:
En Satya-yuga el Señor es blanco, con cuatro brazos, pelo enmarañado, Con Su upavita, japa, kamandalu y Su piel de venado negro; La gente de Satya es pacífica, amistosa, sin envidia, estable aun en lo malo, Ellos adoran al Señor mediante meditación y el control interno y externo.
Él es glorificado con los nombres de Hamsa, Suparna, Vaikuntha, Dharma, Yogesvara, Amala, Isvara, Purusa, Avyakta y Paramatma.
En Treta-yuga viene con tez roja, cuatro brazos, cabellos dorados, Con un cinto triple, que indica la iniciación en los tres Vedas. Personificando el sacrificio viene con los utensilios para éste apropiados. Él es adorado mediante agni-hotras, siguiendo las sagradas reglas, Y es glorificado como Visnu, Yajña, Prsnigarbha, Sarvadeva, Como Urukrama, Vrsakapi, Jayanta y Urugaya.
Con tez oscura y ropa amarilla aparece en Dvapara, Trae Sus armas personales y luce la marca Srivatsa, Se Le adora como a un gran rey mediante Veda y tantra, Y en Kali también se Le alaba, escucha de dicha práctica.
krsna-varnam tvisakrnam sangopangastra-parsadam yajñaih sankirtana-prayair yajanti hi su-medhasah //32//
Repite las sílabas krs-na, Su brillo no es el negro, Viene con Sus armas e íntimos compañeros, Mediante el sacrificio de sankirtan, principalmente, Es adorado por los más inteligentes.
dhyeyam sada paribhava-ghnam avista-doham tirthaspadam siva-viriñci-nutam saranyam bhrtyarti-ham pranata-pala bhavabdhi-potam vande mahapurusa te caranaravindam //33//
Meditemos siempre en esos pies que destruyen todo mal y conceden el bien supremo, Que son morada de tirthas y de santos, ante los que Siva y Brahma se inclinan, y a todos refugian, Que alivian a Tus siervos, ¡oh, guardián del que ante Ti se postra!, y son el barco con que se cruza este océano, Tus pies de loto adoro y reverencio, ¡oh, Supremo Señor! ¡Maha-purusa!
tyaktva su-dustyaja-surepsita-rajya-laksmim dharmistha arya-vacasa yad agad aranyam maya-mrgam dayitayepsitam anvadhavad vande maha-purusa te caranaravindam //34//
Dejando a la diosa Laksmi y a Su reino, deseado incluso por los devas, Fijo en Su dharma, y tras ser maldecido por un brahmana, se fue a la selva, Dio Su gracia a las almas ilusionadas y corrió tras Su Amado, Adoro Tus pies de loto ¡oh, Maha-purusa!, Te veneramos.
Así los inteligentes adoran al Señor de acuerdo a las distintas eras, Y los muy avanzados glorifican Kaliyuga, por el sankirtan que la acompaña, Nada es superior a este canto para esa alma que el mundo encadena, En otras eras añoran nacer en Kali, pues habrán muchos devotos de Narayan.
devarsi-bhutapta nrnam pitrnam na kinkaro nayam rni ca rajan sarvatmana yah saranam saranyam gato mukundam parihrtya kartam //41//
Ni de devas, rsis, otros seres, amigos, humanos, ni de antepasados, Es un sirviente o está más endeudado, ¡oh, rey! Quien de todo corazón, en el Refugio de Todos, se ha resguardado, En el Supremo Mukunda, dejando todo otro deber.
sva-pada-mulam bhajatah priyasya tyaktanya-bhavasya harih paresah vikarma yac cotpatitam kathañcid dhunoti sarvam hrdi sannivistah //42//
Cuando el amante de Krsna ha adorado Sus pies sagrados, Habiendo dejado toda otra inclinación, en favor de Hari, el Supremo, Si por ventura cae él en algún pecado, Le purifica el Señor su corazón por entero.
Narada dijo:
El rey Nimi escuchó muy feliz a estos hijos de Jayanti, Y por seguir sus consejos, alcanzó la posición más perfecta; Los sabios desaparecieron de la visión de los participantes. ¡Oh, Vasudeva!, así tú también podrás alcanzar la más alta meta.
De hecho, el mundo se beneficia con tu gloria y con la de tu mujer, Porque el Supremo Señor Hari, como vuestro hijo ha nacido, En realidad, ya son perfectos, por vuestro gran amor a Él. Incluso reyes enemigos como Sisupala y Salva alcanzaron Sus pies, ¿Qué decir entonces de quienes con amor Le han servido?
Él no es un niño común, sino que es el mismo Supremo Señor, Y al venir a este mundo, tanto los devotos como los asuras, fueron salvados, De este modo la fama de Su gracia se extiende por toda la creación, ¡Oh!, tu esposa y tú, ¡son los más afortunados!
