CAPITULO VI
La Muerte de Maharaj Pariksit
El rey se puso de pie y tras postrarse ante su gurú, le dijo: Porque una gran alma bondadosa como tú me instruyó, Alcancé la perfección, porque me hablaste del infinito Hari; Es natural que almas magnánimas como tú actúen así, Ya no temo a Taksaka, ni a nada, gracias a tu santa narración.
¡Oh, brahmana!, permite que pueda absorberme en el Supremo, Me revelaste el aspecto personal del Señor, que es lo más propicio, Y ahora que he dejado mi ignorancia y todo falso deseo, Permite que pueda partir al hogar del Bien Infinito.
Suta Goswami dijo:
Siendo así solicitado, el santo Suka le bendijo y se retiró, Después de haber sido adorado por el rey y por los sadhus; Pariksit se sentó sobre hierba dharba que apuntaba hacia el este, Mientras él miraba hacia el norte, firme y autocontrolado.
Con su mente fija en el ser, se concentró en la Suprema Persona, Su aire vital se detuvo y permaneció inmóvil como un árbol, Y cuando Taksaka iba donde el rey, se encontró con Kasyapa, Entendido en anular venenos, mas vio el modo de desviarlo.
Asumiendo la forma de un brahmana, picó al rey santo, Quien ante los seres del universo entero, quedó reducido a cenizas; Un amargo y doloroso lamento, sumió a cielo y tierra en el llanto, Mientras de lo alto llovían flores y cantaban su gloria magnífica.
Al saber de la muerte de su padre, Janamejaya se sintió airado, Y ordenó un agni-hotra para quemar a las serpientes en sus llamas, Al ver morir a grandes nagas, Taksaka se refugió en Indra, asustado, Mas el príncipe preguntó inquieto, por qué éste no llegaba.
Los sabios brahmanas le dijeron que se había refugiado en Indra, Entonces solicitó que a ambos les lanzasen a ese fuego, Cantaron el mantra indicado, los poderosos dvijas, Y al punto Indra con Taksaka empezaron a caer del cielo.
Al ver esto Brhaspati, el hijo de Angira, se presentó en el yajña: ¡Oh, rey!, Taksaka bebió el amrta de los devas y no le afectan vejez ni muerte, No olvides, además, que dicha y dolor los crea el alma condicionada, Por ello, sin culpar a otros, detén esta matanza de inocentes.
Al oír esto, Janamejaya dijo: “Así sea,” y adoró a Brhaspati, Al más eminente de los sabios y contuvo así su propio celo… Quienes desean dejar la ilusión y buscan liberarse, Se enfocan en forma sistemática en Visnu, dejando lo externo, Y por apartarse del “yo” y lo “mío”, comprenden al Supremo.
ativadams titikseta navamanyeta kañcana na cemam deham asritya vairam kurvita kenacit //34//
Ellos toleran el insulto y denuesto, Nunca ofenden a los demás, Y como no toman refugio en el cuerpo, Nunca guardan enemistad.
namo bhagavate tasmai krsnayakuntha-medhase yat-padamburuha-dhyanat samhitam adhyagam imam //35//
Reverencio a ese Supremo Bhagavan, A Krsna, el de inmensurable poder, Por haber meditado en Sus divinos pies, Asimilé este samhita a cabalidad.
A continuación Saunaka rsi relata el origen de los Vedas, su división al inicio de Kali, y su transmisión a través de distintas cadenas discipulares.
