CAPITULO VI
La Dinastía Yadu se Retira a Prabhasa
El Señor Brahma fue a Dvarka con sus hijos y con los grandes prajapatis, El Señor Siva también lo hizo, acompañado por una hueste de fantasmas, Fue Indra a su vez, con devas y regentes de la más alta clase, Fueron a ver al Señor, quien libra al universo con Su gloria y fama.
Le cubrieron con guirnaldas celestiales y emocionados Le oraron: Nos postramos ante Ti, Señor, quien eres adorado por grandes yoguis, Todo creas con las gunas, mas Te mantienes aparte, no afectado, Solo quienes tienen fe en Ti, conocen y prueban exquisitos sabores.
Sabios y devotos adoran Tus pies para alcanzar la más alta morada, Eso lo hacen en los sandhyas y yajñas, con sus corazones derretidos; Aunque se molestase la misma Sri, aceptaste nuestras mustias guirnaldas, ¡Que el fuego de Tus pies consuma nuestros deseos mal habidos!
Como Trivikrama nos diste el Ganges, que brotó cual triunfante bandera; Eres el libertador, mas nos ata el tiempo, como a toros embridados; Tus miles de esposas no consiguen conquistarte, a pesar de ser tan bellas; Y en el río de Tu katha y en el que Tus pies lava, se bañan los purificados.
Sri Brahma dijo:
Antes Te pedimos que aliviaras la Tierra y por cierto esto fue cumplido; Restableces el dharma y difundes Tu gloria para nuestra salvación; Apareciste entre los Yadu, de modo que el universo fuese bendecido; Quienes escuchan de Tu gloria en esta era, fácil logran la liberación.
Has pasado ciento veinticinco otoños con Tus devotos, Y los semidioses están satisfechos con Tus generosos favores, Ya retiraste a Tu familia y ahora puedes irte Tú, si es ese Tu propósito, Mas Te pedimos que siempre nos protejas,
con nuestros planetas y seguidores.
Sri Bhagavan dijo:
¡Oh, Brahma!, comprendiendo tus oraciones y pedido, Retiré el fardo de la Tierra y ejecuté todo lo que era necesario, Tuve que contener a Mi familia, rica en opulencia y poderío, Tal como la costa detiene el avance del océano temerario.
Si no hubiese retirado a los muy orgullosos Yadu, El mundo se habría destruido bajo su expansión ilimitada, Ahora, por la maldición de los brahmanas, su destrucción ha comenzado, En Mi paso a Vaikuntha te iré a visitar, una vez que los Míos se vayan.
(Se dice que algunos Yadu podrían haberse vuelto orgullosos por su relación familiar con Krsna. Otro peligro era que tras la partida de Krsna los Yadu se enloquecieran y causaran estragos en el mundo.)
El Señor Brahma, al escuchar al Señor, Le reverenció y se retiró a su morada, Luego Krsna notó en Dwarka una gran conflagración, Y así le habló a los ancianos Yadava.
Sri Bhagavan dijo:
“Vemos estos disturbios por haber sido maldecidos por los dvija-sresthas, No se puede neutralizar este conjuro, por ello refugiémonos en Prabhasa, Fue allí que la Luna se salvó al bañarse en Prabhasa-ksetra, Y volvió a crecer, después de haber sido maldecida por Daksa.
Allí haremos yajña y caridad para librarnos de los terribles peligros que ya vemos presentes.” Cuando los Yadu, obedientes, preparaban sus caballos, Sri Uddhava se acercó al Señor y Le preguntó reverente.
Sri Uddhava dijo:
Mi querido Señor, no hay mayor piedad que la de oír y cantar Tu gloria, Pero ahora veo que Te vas, y que por ni un instante podré soportar Tu partida, Llévame por ello contigo, pues vivimos guardándote en nuestra memoria, Y por cierto venceremos la ilusión, por aceptar Tus guirnaldas, ropas y comida.
(tvayopabhukta-srag-gandha-vaso-‘lankara-carcitah ucchista-bhojino dasas tava mayam jayema hi //46//)
Sabios desnudos que elevan el semen, estrictos y puros, alcanzan brahman, Mas nosotros nos libraremos por solo recordar Tus actos y palabras; Todo en Ti es maravilloso, aunque Te muestres como uno más. Krsna entonces atendió la preocupación que a Su amigo inquietaba.
