CAPITULO VII
El Señor Siva Salva al Universo
Sri Sukadeva Goswami dijo:
Invitaron entonces a Vasuki, prometiéndole una porción del néctar, Y la enroscaron alrededor de Mandara para empezar el batido, Mas a los asuras no les gustó que la parte de su cabeza, Hubiese sido tomada por los semidioses y por Visnu.
Ellos reclamaron ser superiores por sus actividades y nacimiento, Por lo que el Señor tomó a Vasuki por la cola, sin protesta ninguna, Pero la montaña se hundía, al no tener buen cimiento, Y al verles afligidos el Señor asumió la bella forma de Kurma.
Esta tortuga medía ochocientas mil millas, Y como si la estuviesen rascando, aceptó el girar en su espalda, Asumió el Señor otra forma de mil brazos para sostenerla de arriba, Y entró en los devas, en los asuras y Vasuki, como sattva, rajas y tamas.
Mas porque de las mil bocas de Vasuki salía humo y fuego, Tanto los asuras y devas se afectaron y perdieron su lozanía, Por lo que el mismo Señor sacudió el océano y creó nubes y lluvia para dar alivio a los que batían.
El Señor apareció como una nube, de amarilla ropa y aros refulgentes, Y al remecer el océano, perturbó a todo tipo de animales acuáticos, El veneno halahala se produjo primero, de poder ardiente, Que al esparcirse por el mundo creó un momento dramático.
Los devas se acercaron con oraciones a Sada Siva, Y éste le dijo a Bhavani, en tan angustiante momento: “Es mi deber proteger a quienes luchan por sus vidas, Cuidar a los dependientes que sufren es el deber del maestro.
“Las personas comunes, por causa de este ilusorio espejismo, Viven en una mutua enemistad, Pero los devotos, aún a costa de sí mismos, Hacen lo posible por tratar de salvar.
“Mi querida y gentil esposa, cuando uno hace el bien a los demás, El Señor Supremo Hari está muy complacido, Así como también lo estoy yo, y toda otra entidad, Déjame entonces tomar este veneno por el bien de los seres vivos.”
Sri Sukadeva Goswami dijo: Tras decir esto, Siva, comenzó a beber el veneno, Y su esposa, sabiendo de su poder, no se opuso a que lo hiciera, Así, al tomarlo, se le formó una línea en el cuello, Un azul ornamento para su alma generosa y buena.
tapyante loka-tapena sadhava prayaso janah paramaradhanam tad dhi purusasyakhilatmanah //44//
Sufrir para aliviar el dolor de los demás, Es la conducta general de las personas santas, Es sin duda ésta, la mejor forma de adorar, A ese Ser Supremo que Se sitúa cual Paramatma.
Al escuchar de este acto maravilloso, Los devas y Bhavani celebraron al gran Sámbhu, Los escorpiones, cobras y otros animales venenosos, Bebieron algunas gotas que cayeron de su mano.
