CAPITULO I
Las Preguntas de Vidura
Sri Suka dijo:
Después de renunciar a su próspera casa, Vidura, el devoto excelso, Se acercó a Maitreya, el pleno de gracia, Y le preguntó con respeto.
Vidura preguntó a Maitreya: ¿Qué más se puede decir del hogar de los Pándava?, El Señor de todo, Sri Krsna, actuó como Su ministro, Y como si fuera la Suya, a esta residencia entraba, Mientras que la de Duryodhana no Le satisfizo.
Maharaj Pariksit mostró gran interés Por saber lo que Vidura y Maitreya Conversaron aquella vez, Así Suka prosiguió de esta manera.
Sri Suka dijo: Dhrtarastra, enceguecido por el deseo de apoyar a sus hijos, No se opuso a que quemaran la casa de laca; Y cuando Draupadi fue insultada, nada hizo, Para impedir la abominable acción de Duhsasana.
Yudhisthir, nacido sin enemigos, fue engañado, Mas, aferrado a la verdad, aceptó el destierro; Sin embargo, al regresar, le fue negado Lo que por derecho propio era de ellos.
Cuando Krsna, el Jagad-guru, fue enviado por Arjuna, Sus palabras de néctar no fueron escuchadas; Luego, al ciego rey aconsejó Vidura, Con instrucciones que aprueban los mahatmas.
Vidura dijo: Devuelve el derecho legítimo a Yudhisthira, Quien tanto ha tolerado tu actuar pendenciero; Él espera con sus hermanos, entre ellos Bhima, Quien silba como una víbora. ¿No le tienes miedo?
Los Pándava han sido aceptados por Mukunda, Como miembros de Su propia dinastía; Los reyes del mundo y los Yadu a Él se aúnan, Ya ha conquistado a tantos y es la Persona Divina.
Mantienes a Duryodhan, la ofensa personificada, Quien carece de toda bendición por rechazar a Krsna; Libérate cuanto antes de esta desgracia encarnada, Y de esta manera trae buena fortuna a tu familia.
Mas, Duryodhana exclamó, temblando de ira: “¿Quién le pidió venir a este hijo de una concubina? ¡Miren! ¡Ahora a quienes le criaron les espía! ¡Échale de aquí! ¡Que solo lleve su aire de vida!”
Insultado por las flechas de estas palabras, Dejó el palacio sin sentirse herido, Y para crecer visitó tierras sagradas, Aprovechando este juego del destino.
Viajó hasta llegar a Prabhasaksetra, Sin que nadie le reconociese; Allí supo de la lucha funesta, Donde fallecieran sus parientes.
A orillas del Yamuna encontró a Uddhava, A quien abrazó lleno de placer, Y le preguntó por el Señor de Brahma, Si en casa de Surasena estaba bien.
Le preguntó por Vasudeva, Pradyumna, Ugrasena, Por Samba, Yuyudhana, Akrura, Devaki, Por los Pándava, ¡por todos!, y mostró su pena por su hermano Dhrtarastra, que abrazó el desastre.
Vidura dijo a Uddhava: Porque conozco la grandeza de Su gracia, Me siento feliz en todos los aspectos, ¡Oh, amigo!, por ello entona Su alabanza, ¡Pues vino a bendecir al universo!
