CAPITULO IX
Prahlad Pacifica al Señor con Oraciones
Sri Narada continuó relatándole a Maharaj Yudhisthira:
Ni Brahma, ni Siva, ni la misma Sri Laksmi, osaban acercarse al Señor, Por la pavorosa forma que mostraba, hasta ese momento desconocida; Brahma le pidió a Prahlad que se acercase a orarle, rogando por Su favor, Lo que el hermoso niño hizo, postrándose de inmediato ante el que relucía.
Nrsimha, lleno de dicha, levantó a Su devoto y le sentó en Su regazo, Y con esa mano que libra del temor, acarició su pequeña cabeza, Al así tocarle, le purificó y le hizo estremecerse con síntomas extáticos, Sumido en esas profundas emociones, atrapó a su Amo con firmeza.
Temblando en su éxtasis, Le dijo: ¿Cómo yo, nacido entre demonios, podré satisfacerte con oraciones, Si ni los devas, en la bondad, lo han conseguido tras muchos intentos? De ningún modo puedo yo compararme a sus grandes cualificaciones, (Aun así intentaré hacerlo, llevado por mi sentimiento).
manye dhanabhijana-rupa-tapah-srutaujas- teja-prabhava-bala-paurusa-buddhi-yogah naradhanaya hi bhavanti parasya pumso bhaktya tutosa bhagavan gaja-yutha-paya //9//
Riqueza, alcurnia, belleza, austeridad, educación, agudeza, Brillo, influencia, fuerza, habilidad, inteligencia, poder del yoga, No son logros que en realidad agradan a Su excelencia, Solo bhakti lo hace, cosa que comprueba Gajendra con su historia.
viprad dvi-sad-guna-yutad aravinda-nabha- padaravinda-vimukhat svapacam varistham manye tad-arpita-mano-vacanehitartha- pranam punati sa kulam na tu bhurimanah //10//
A un vipra dotado con las doce virtudes, pero que es adverso a Tus pies, No le valoro tanto como a alguien que Te adora, aun si es un svapacha, Pues él, por ofrendar su mente, palabras, esfuerzo y vida para Tu placer, Se libra justo con su familia, mas no el otro que de su posición se jacta.
Por servirte uno se beneficia, como el reflejo del rostro que se maquilla, Por ello, aunque mi nacimiento es bajo, Te adoro para quitar mi ignorancia. Los devas Te alaban y para bendecir el cosmos es que muestras Tus lilas. Apacíguate ahora que la muerte de esta serpiente ha traído paz y bonanza.
No temo Tus dientes, Tus garras, Tu ensangrentada melena, ni guirnalda de intestinos, Pero sí mi vida entre asuras y el no estar del todo ocupado en complacerte; Atado al gusto y al rechazo, uno sigue condicionado a oscuros caminos, E inventamos remedios, peores que el dolor que nos depara la suerte.
Veo que la única salida es servirte, ¡por favor!, instrúyeme cómo hacerlo, Para que en compañía de los santos cante Tus glorias tan queridas. Haré esto tras los pasos de Brahma y de quienes nos muestran el sendero, De ese modo, sin duda alguna, pondré fin a esta ignorancia que cautiva.
Sin Tu gracia no pueden proteger los padres, ni los médicos, ni marino; Mediante las gunas marcas las inclinaciones, metas y estilos de vida. El alma, atrapada por la mente y sus deseos, solo encontrará en Ti el alivio, Si no, los mismos Vedas la mal guiarán hacia las actividades fruitivas.
Tú eres trascendental, ¡protégeme a mí, a quien la rueda del tiempo aqueja! Muchos, deseando vida larga y placer, buscan el inútil disfrute del svarga, Mas yo mismo vi temblar a los devas cuando mi padre fruncía sus cejas, Él, a quien venciste en un instante, mostrándonos que no valía nada.
Tengo plena experiencia del poder de un gran Brahma o de una hormiga, A todos los destruyes, por lo que solo deseo servir a Tus devotos rendidos. Engañados por el espejismo temporal, corremos tras ilusorias alegrías, Y aunque algunos ya entienden, siguen intentando por apego a los sentidos.
Aunque de baja familia, me acariciaste, mostrándome Tu gracia especial, Pues nunca hiciste algo similar ni con Laksmi, ni con Brahma, ni Siva. Sin hacer diferencias bendices de acuerdo a cómo Te consiguen agradar, Como un kalpavrksa das de acuerdo a la intensidad con que se Te pida.
Mi primer deber es servir al gran santo, quien al darme su asociación pura, Me libró de caer al pozo de serpientes que a mala asociación me conducía. Al matar a mi padre probaste que libras al devoto en su premura; Sin ser percibido creas, como al germinar el brote desaparece la semilla.
En esta masa de materia, agitada por kala-sakti, Brahma Te busca al nacer, Solo ve el loto y por cien años busca su raíz sumergiéndose en el océano. Al no hallarte, medita atónito, y ya puro, ve que Te encuentras por doquier, Tal como el aroma, que a pesar de ser sutil, se percibe en lo terreno.
Al ver Tus mil rostros, manos y pies, se llenó él de bienaventuranza, Luego mataste a Madhu y a Kaitabha, cuando bajaste como Hayagriva, Así, por venir de tantas formas, proteges el dharma y nos das esperanza, Solo en Kali vienes encubierto, debido a esto como Triyuga se Te designa.
(Esta última línea se encuentra en el último verso del sloka 38: channah kalau yad abhavas tri-yugo ‘tha sa tvam.)
¿Cómo podré glorificarte con mi conciencia materialista y codiciosa? ¡Sé compasivo y sálvame, junto con quienes sufren por lo transitorio! No es difícil para Ti, y es bueno que los grandes muestren actitud generosa. Sin duda creo que concederás Tu gracia a quienes Te aceptamos del todo.
naivodvije para duratyaya-vaitaranyas tvad-virya-gayana-mahamrta-magna-cittah soce tato vimukha-cetasa indriyartha- maya-sukhaya bharam udvahato vimudhan //43//
No temo, ¡oh, Señor!, el estar de este lado del insuperable vaitarani, Pues estoy siempre inmerso en probar el néctar de Tu heroica grandeza, Solo lamento por quienes Te rechazan por buscar placeres temporales, Tras un gozo ilusorio cargan un gran peso, por carecer de inteligencia.
prayena deva munayo sva-vimukti-kama maunam caranti vijane na parartha-nisthah naitan vihaya krpanah vimumuksa eko nanyam tvad asya saranam bhramato ‘nupasye //44//
Por lo general, mi Señor, los sabios buscan su propia liberación, Y así habitan bosques solitarios, sin preocuparse de brindar ayuda. Mas yo no quiero dejar a estos miserables, por mi propia salvación, Pues veo que aparte de Ti, no hay más esperanza para el que deambula.
yan maithunadi-grhamedhi-sukham hi tuccham kanduyanena karayor iva duhkha-duhkham tripyanti neha krpanah bahu-duhkha-bhajah kandutivan manasijam visaheta dhirah //45//
El placer sexual que obtiene el casado es en sí insignificante, Es como rascarse una picazón, cosa que más y más dolor causa, En realidad nada disfruta ese desventurado, su vida es angustiante, Que tolere ese picor imaginario, el controlado de sabia templanza.
Tú eres la causa y el efecto, pues esta manifestación es Tu energía, Estás en todo, como el fuego en la madera, ésta es la visión del sabio; Eres lo burdo y sutil, el aire, la mente, el ego, los sentidos, el hálito de vida, Mas ni grandes devas Te comprenden. Solo por servicio eres alcanzado.
Por lo tanto oro a Ti, al más digno de ser glorificado. Bendices y consientes a quien se ocupa en los seis servicios de orar, ofrendarte los resultados, adorarte, actuar para Tu placer, recordarte y escuchar de Ti siempre; Así uno consigue lo mismo que para los paramahamsas se ha reservado.
Sri Nrsimha dijo:
Mi querido Prahlad, ten larga vida, toda buena fortuna sea para ti. Es Mi juego agradar a todos los seres, por ello dime qué bendición deseas. Solo alguien que Me satisface como tú, obtiene clara comprensión de Mí. Esa persona jamás se verá afectada por ninguna miseria.
Los muy elevados tratan de agradarme de varias maneras, Porque soy el único que satisface lo que los demás desean.
Narada dijo:
A pesar de serle así ofrecida por el Señor, cualquier bendición que quisiera, Nada deseaba solicitarle Prahlad, pues no guardaba interés en esta Tierra.
